Hola Juan Julio, bienvenido.
Pena. Porque a pesar de haber llegado a mis propias conclusiones sobre el asunto de los nacionalismos, me gustaría conocer las suyas, pues por sus inclinaciones ideológicas, -las cuales deduzco por la naturaleza de sus escritos- sospecho que el resultado de su análisis pueda ser ligeramente distinto al del que yo he llegado.
Por cierto ¿no cree Vd. que un "Estado de Derecho" que hace de una chapuza de Constitución su dogma de fe, no es otra forma de totalitarismo también? Y es que como dice Gothico, por la propia naturaleza de doble filo que dispone lo que defendéis, las cartas siempre jugarán contra vosotros, es decir, contra los que se empeñan en defender el bienestar del "Estado de Derecho" y de la Constitución en la que el mismo se ampara, sobre encima de cualquier otra cosa (incluido el bien de España*).por encima de las ideologías y las mitologías nacionalistas que no son más que una forma disfrazada de totalitarismo.
Por otro lado no deja de ser curioso que los mismos defensores del "Estado de Derecho" que son siempre los que se agarran de la manera más férrea a la Constitución, acusen a los nacionalistas de ser los que emprendan acciones ilegales -pues mientras es cierto que sus acciones son ilegales- también es cierto que el ordenamiento jurídico en el que se sustenta el "Estado de Derecho" es también ilegal. Pues cuando se elaboro no se hizo según la normativa vigente del momento: fue elaborado por unas Cortes NO constituyentes, vulnerando así una ley orgánica en vigor.
Un cordial saludo.
(*)
En fin, allá ellos, si se separan que se separen y se atengan a las consecuencias. A mí personalmente, no es un asunto que me quite el sueño. No necesito ni a los catalanes ni a sus productos para nada.
Si no se separan, seguirán incordiando y chantajeando. Así que mejor que se separen y que les vaya bonito.
Juan Julio Alfaya
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