Gracias
Gracias
Espero no aburrirlos con tantas fotos... pero cada vez voy encontrando más... Gracias
Me acabo de dar cuenta de que muchas de las fotos no tienen nombre al pie. En caso de que necesiten conocer a cuál corresponde cada una, por favor, háganmelo saber. Espero hacerlo mejor la próxima vez. Gracias
Un amigo me acaba de decir que también incluya éstas
Siento si son demasiadas
Gracias
Aquí van otras cuantas
Gracias
Para finalizar les mando éstas
Gracias y saludos
¿Tienes foto de la custodia de 1801 de La Palma?
Sabía de un taller de orfebrería en La Laguna, pero deconocía que hubiera uno en La Palma.
Última edición por DON COSME; 23/03/2009 a las 16:42
Don Cosme. Permíteme incrustar aquí otro artículo que ya tenía terminado sobre las magníficas custodias de El Salvador. Aquí tienes amplia respuesta a tu pregunta. Veré si consigo más fotos de ellas. Un abrazo y gracias,
Tanausú
LAS CUSTODIAS DE EL SALVADOR
- DESARROLLO HISTÓRICOSANTA CRUZ DE LA PALMA.-José Guillermo Rodríguez Escudero
Desde los primeros siglos, la celebración de la Eucaristía ha sido centro de la vida cristiana; es la fuente y fin de todo compromiso cristiano, y la Iglesia exhorta a pastores y a fieles a vivirla así.
El fin primero de conservar la Eucaristía es que se pueda administrar el viático (sacramento de la eucaristía que se administra a los enfermos que están en peligro de muerte); aunque también es para distribuir la comunión fuera de la Misa y para la adoración de Nuestro Señor Jesucristo, presente bajo las especies sacramentales.
Esta acción de adoración divina ha sido fuente de inspiración humana, y así se han creado instrumentos que ayudan a realizar esta acción espiritual. Así surgió en el siglo XIII la custodia o el manifestador, instrumento que todavía hoy presta su servicio y sigue incluso evolucionando.
“Custodiar” consiste en guardar, mostrar, proteger y defender algo con valor. La Liturgia designa con el nombre de “custodia” al vaso sagrado en que se coloca el Santísimo Sacramento para la adoración de los fieles o para llevarlo en solemne procesión, tanto en el interior como en el exterior de los templos. Se le llama también “ostensorio”, por el verbo latino ostendere, que significa “mostrar”.
Entendemos por “expositorio” el lugar donde se colocaban estos vasos sagrados una vez que se introdujo la costumbre de exponer sin cendales -telas de seda muy delgada y transparente-, a la vista de los fieles, la Hostia consagrada; así los fieles pudieron contemplar y adorar a Jesús Sacramentado, a partir del siglo XIII.
La custodia que, originariamente era similar a un relicario, se adaptó para exponer el Pan Eucarístico con un dispositivo de cristal. En un principio, se utilizó el ciborium (copón) para llevar al altar las hostias y consagrarlas.
Provisto de una base desde la Baja Edad Media, el ciborium asumió en el Barroco la forma de “un cáliz más amplio, para portar el alimento” y su tapa se convirtió en una especie de torre que cubría a copón en forma de cáliz. Probablemente en un principio sirvió el mismo copón, pero muy pronto se sintió la necesidad de construir un artículo a propósito, en el cual la hostia fuera colocada en la concavidad de una luneta y fuera más visible. A partir de esta idea se desarrolló el concepto de custodia que hasta hoy tenemos.
Afortunadamente, en los últimos años, el Pueblo Palmero ha sabido demostrar su aprecio por el tesoro que cada uno de los templos, en mayor o menor medida, ha ido reuniendo a lo largo de los siglos, y valorar el empeño que la Iglesia ha puesto en conservarlos. No obstante, queda mucho por hacer.
Así, en la suntuosa Parroquia Matriz de El Salvador de Santa Cruz de La Palma, existen varias custodias maravillosas, verdaderas obras maestras, que han cumplido con sobrada dignidad el delicado e importante encargo para el que han sido confeccionadas.
- 1 ) CUSTODIA PROCESIONAL.
Esta magnífica custodia de sol fue hecha en plata en su color con algunos adornos sobredorados entre 1664 y 1671 por don Pedro Leonardo de Escovar y Santa Cruz, miembro de una familia de plateros establecida en La Palma desde 1570. Este orfebre se aparta de los modelos de templete al uso en las iglesias del Archipiélago, adoptando uno piramidal con una cupulilla abierta y decoración de columnas en su tercio inferior.
Es una custodia de asiento o procesional, compuesta de basamento y cuatro cuerpos escalonados de mayor a menor, de cuyos respectivos techos cuelgan campanillas de plata que repican alegremente durante toda la procesión. Su base es elíptica de poca altura con borde moldurado y pequeñas hojas doradas superpuestas.
Como remate, una estatuilla femenina coronada portando cáliz y hostia en la mano derecha y cruz con banderola en la izquierda. Existen discrepancias acerca de esta iconografía. Se nombraba como la Fe, pero al no ir vendada, han surgido opiniones contrarias. Bajo sus pies y sobre la cúpula abierta, pende una campanilla de plata mayor que el resto. Del techo del segundo cuerpo cuelga un incensario bellamente decorado.
La decoración vegetal grabada en toda la superficie parece pertenecer a una época posterior, ya avanzado el siglo XVIII.
Tiene un total de 162 cms. de altura y 56 y 48 cms. de ejes en la base y 14 cms. la figura de remate.
En el primer cuerpo de la custodia procesional está incluida la custodia de sol, cuyo viril –caja de cristal con cerquillo de oro que encierra la forma consagrada-, lleva intercalados en la moldura del borde dos círculos calados: el primero con pequeñas puntas y el segundo con treinta y cuatro querubines; va rodeado por veinticuatro rayos flameados calados y remata en una cruz también calada.
Este tipo de custodia procesional se desarrolla en el siglo XV para facilitar el culto público al Santísimo Sacramento. Vino a sustituir otra antigua de la que sólo se sabe que “era grande de dieciocho pilares con campanillas”, construida hacia 1664. En el Inventario de 1669 se nombra como “la custodia de plata con cuatro altos de pilares y tres ramos de flores de talco en los huecos”.
En el Archivo de Protocolos Notariales de esta ciudad (Juan Alarcón, 1659) se dice que Manuel de Almeda Pimentel, “piloto de la carrera de Indias” -aunque lejos de La Palma-, no olvidó a la Hermandad de Santísimo Sacramento de la parroquial de El Salvador, de la que era cofrade. Según el cronista Pérez García, mandó hacer, por su devoción, una custodia de filigrana de ocho piezas con dos pebeteros de la misma factura, que remitió desde La Habana a su mujer para entregarla al mayordomo de dicha Hermandad; quería que se usara en los días señalados y en las procesiones del Santísimo, con advertencia expresa de no poder cambiarla de forma, suprimirle pieza alguna, prestarla o permitir que saliera de la mencionada iglesia para cualquiera otra de la ciudad.
Esta bellísima y valiosa custodia nueva (de 44 cms. de altura y 31 cms. de diámetro de sol), está documentada como donación de D. Felipe Bautista Poggio el 10 de junio de 1671, quien “la hiso obrar en la ciudad de la Hauana… para que se ponga y sirva en la custodia de plata de quatro altos…” que poseía la cofradía del Santísimo de El Salvador (según el Libro de Tributos de esa Cofradía).
Afortunadamente, en la actualidad sigue siendo utilizada –hubo años en que lo hizo el palio y la custodia y no el trono- para el solemne desfile procesional del Corpus Christi en la capital palmera. Fue dorada posteriormente y se le ha añadido una peana hexagonal sobre volutas para darle mayor altura. Ésta se adhiere a un gran trono cuadrado de plata sobrepujada y es rodeada por cuatro grandes candelabros también de plata de brazos retorcidos, en cuyos extremos soporta fanales bellamente decorados y velas en su interior.
La estructura de su mango o astil, exagera su forma bulbosa hasta convertirse en un gran nudo, como en la forma de la base y el uso generalizado de plancha calada – “equivocadamente llamado filigrana”, como nos recuerda la querida y desaparecida profesora Gloria Rodríguez en sus magistrales trabajos acerca de este templo y sus riquezas-, donde se mezclan formas vegetales y humanas, más concretamente desnudos masculinos.
- 2 ) CUSTODIA DE SOL.
Confeccionada con plata sobredorada, tiene las siguientes medidas: 80 cms de altura, 9,5 cms de diámetro en el viril y 28 cms en el sol; 25,5 cms de diámetro en el pie. Está atribuida por el profesor venezolano don Carlos F. Duarte al platero caraqueño don Francisco de Landaeta, alias “El Morocho” (1721-1802).
Estamos ante una impresionante obra de arte, calificada como “la mejor custodia de Canarias”, uno de los tesoros de la platería americana en España.
Tiene un marco calado con tres querubines, un borde recubierto de piedras preciosas y cuatro flores de esmeraldas sobrepuestas. Está rodeado por un grupo de pequeños rayos con un granate central. Tras estos, nueve rayos en punta cubiertos de magníficos diamantes y entre ellos, ráfagas de seis rayos con flores de esmeraldas y granates sobre los flameados. Está rematado con una cruz latina de esmeraldas rodeada de adornos florales de oro y bajo ella, un ramillete en platino y diamantes sobrepuesto a los rayos.
En el testamento del comerciante y bienhechor palmero, Don José Gabriel Fierro y Santa Cruz, otorgado en la Ciudad de Caracas el 21 de enero de 1790, ante el escribano Don Antonio Juan Tejera, existe una cláusula, que dice así: “Iten. Es mi voluntad y mando que las tres veneras y el Hábito de Calatrava que visto, se remita a mi sobrino Don José María Fierro, para que la venera grande de diamantes se coloque en la Custodia que di a la Parroquia de la ciudad de La Palma para su mayor decencia, y lo demás lo use en memoria de mi buen afecto…”.
En la parte inferior del viril aparece un querubín con dos pares de alas, unas plegadas y otras abiertas, y bajo él, la venera de Calatrava en rubíes y diamantes que el mencionado donante envió en fecha posterior y se colocó en 1829 (Libro 2 de Acuerdos de la Cofradía del Santísimo). Este angelito o “putti”, con rasgos mestizos y los dos pares de alas, es un motivo característico de platería venezolana. Es, según el profesor Duarte, el elemento que constituye prácticamente la firma de Landaeta, de modo que se repite en todas sus obras, que el magnífico orfebre copió de una custodia mejicana de la iglesia de San José de Caracas.
Otros estudiosos han definido a esta exquisita joya como el “ejemplo fundamental de la etapa filigranista de la orfebrería mejicana”. No es así, como hemos podido conocer por los documentados trabajos de la profesora palmera doña Gloria Rodríguez.
El astil comienza con un cuerpo troncocónico recubierto de hojarasca del que parten pámpanos con racimos de granates que se unen a los primeros rayos del sol, apoyándose en él la figura del Cordero en plata. Continúa un pequeño jarrón que tiene un racimo de granates y en el nudo una roseta de diamantes que le regaló un sobrino del donante. La ornamentación del pie se inspira en el rococó combinando cortapuntas lisos con fondos calados.
Otros estudios destacan: “de pie corto y hexagonal, la labor que recubre el astil en una maraña barroca apenas realizada con un hilo de plata sobredorada y que ha sido calificado como ‘crochet en plata’. Hoy está incorporada al gran ostensorio neoclásico del templo”.
La profesora Gloria Rodríguez concluye su trabajo sobre este fabuloso ostensorio, diciendo: “En esta pieza aparece un nudo de manzana, arcaico ya puesto que es propio del gótico, y se alarga extraordinariamente el gollete; pero a la vez se introduce la decoración más actual del rococó.”
- 3) CUSTODIA DE SOL.
También fue confeccionada por el mismo maestro orfebre que la anterior, don Francisco de Landaeta, en 1779. Se trata de una custodia de plata sobredorada cuya altura es de 62 cms y 23,5 cms de diámetro de sol. El viril mide 9 cms y el diámetro de su pie es de 20 cms.
El marco del viril tiene una profusa decoración vegetal grabada y un cerco de piedras preciosas azules. Sol de ráfagas con zafiros en el escuadrón y nuevamente un querubín de cuatro alas, motivo ornamental característico del maestro caraqueño.
Perteneció al Convento dominico de Santa Catalina de Siena de esta capital. En el interior de su pie lleva como inscripción dedicatoria: “Diola d. Josef Fierro Santa Cruz”, que se repite en su estuche de madera, su destino (Santa Catalina) y fecha de envío (1779).
El modelo fue imitado por los plateros palmeros con tanta exactitud - como nos confirma doña Gloria Rodríguez en su interesante y completo trabajo sobre la platería indiana en La Palma-, que el Profesor Hernández Perera, “desconociendo la documentación americana, atribuyó esta custodia a Antonio Juan de Silva, artífice palmero autor de una copia que también se conserva en El Salvador”.
La custodia fue adjudicada a la Parroquia Matriz el 30-X-1823, pero fue devuelta al monasterio cuando se reabrió éste y solicitada de nuevo el 27-II-1837 al extinguirse definitivamente. Así figura en el Inventario de 1851.
En la carta personal enviada por el profesor Duarte al Párroco de El Salvador el 7 de noviembre de 1980, cataloga esta bella pieza como obra indudable de Landaeta. A pesar de que ésta es más sencilla que la explicada anteriormente, coinciden sus características generales, como la transformación de astil y nudo, alargamiento del gollete y la estructura del pie.
- 4 ) CUSTODIA DE SOL.
Se trata de una custodia de sol de plata sobredorada de 53,5 cms de altura cuyo marco del viril tiene moldura de cordón. El sol tiene un diámetro de 22 cms y según la inscripción que aparece en el interior del pie (de 17 cms de diámetro), perteneció a la Escuela de Cristo de La Palma, “Ysola el Ermano Antoº. Juan de silva. Año de 1803”.
Aquella congregación estuvo establecida en el Hospital de Dolores de esta capital en 1733 para practicar obras de misericordia y dar culto al Santísimo. Esta delicada joya se adjudicó a El Salvador cuando se reorganizaron las cofradías y figura desde entonces allí según el Inventario de 1847.
El autor era hijo de un portugués de Madeira que estaba emparentado por su madre con la Familia de los Viñoly, plateros llegados a La Palma a fines del siglo XVII.
Es una réplica casi exacta de la custodia anterior. Posiblemente esto vino motivado a que los orfebres palmeros quedaron impresionados por las que llegaron de Venezuela.
Lamentablemente ha perdido los adornos de las piedras, pero introduce ornamentación estriada y guirnaldas grabadas características de la plata inglesa cuya influencia en Canarias es notable.
Tiene los rayos flameados alternando con tres ráfagas de rayos rectos y remate de cruz de ráfagas. Aparece también el querubín con dos pares de alas. “Nudo de jarrón. Decoración de palmetas sobre moldura cóncava. Baquetones agallonados en sus extremos. El pie está formado por dos cuerpos de perfil curvo con adornos de palmetas en su zona interior y guirnalda en el borde de la peana”.
- 5) CUSTODIA DE SOL
Tiene un marco curvo limitado por dos cordones. Sus rayos son flameados y rectos, alternando, que dejan espacios libres para insertar la cruz y el soporte. Como remate, cruz de ráfagas. Es de plata sobredorada cuyas medidas son: 41,5 cms de altura, 20.5 cms de diámetro en el sol y 7 cms en el viril. El pie tiene un diámetro de 15 cms.
Es muy semejante a la anterior de la “Escuela de Cristo” y es posible que fuera realizada a principios del siglo XIX por don Antonio Juan de Silva, quien completó la pieza aprovechando posiblemente elementos de otras anteriores, ya que en el soporte hay una fusión de estilos: el nudo de jarrón es característico del XVII, mientras que el pie lo es del XVIII.
El astil se inicia con un querubín o angelote sobre un cuerpo troncocónico y otro periforme invertido; moldura cóncavas y convexas que enlazan con un nudo de jarrón con toro superior y gollete muy corto moldurado en su parte central.
El pie tiene una zona superior curva y la inferior plana con borde cóncavo; ambas llevan decoración grabada y en la zona ascendente de la primera quedan remaches que parecen haber sujetado algún adorno.
BIBLIOGRAFÍA:
DUARTE, Carlos F. El maestro de oro y plata Francisco de Landaeta.
- Idem-. El Arte de la Platería en Venezuela.
FERNANDEZ GARCÍA, Alberto-José. “Festividad del Corpus Christi en Santa Cruz de La Palma”. Diario de Avisos, (3 de mayo de 1967)
HERNÁNDEZ PERERA, J. Orfebrería de Canarias.
LORENZO RODRIGUEZ, Juan Bautista. Noticias para la Historia de La Palma.
PÉREZ GARCÍA, Jaime. Casas y Familias de una Ciudad Histórica. La Calle Real de Santa Cruz de La Palma, Madrid, 1995
RODRÍGUEZ, Gloria. La Iglesia de El Salvador en Santa Cruz de La Palma.
- Idem- La Platería Americana en la Isla de La Palma.
VARIOS, Gran Enciclopedia de El Arte en Canarias. Gobierno de Canarias
Paisano te falta poner la foto que mencioné una vez..con claros símbolo masónico....y no se si habrá mas simbología en el templo. Un magnífico trabajo. Saludos.
Estimado paisano.
En vista de tu interés, ahora mando otro artículo titulado: La Capilla Mayor de El Salvador, donde aparece desarrollado el asunto de los símbolos masónicos y así podré incluir las fotos que tanto quieres ver.
Para mí es un honor y un placer, estimado
Un trabajo que ofrezco con todo mi cariño a los hispanismáticos.
Saludos,
Tanausú
Alaricos, estimado palmero
Aquí va un adelanto de las fotos... verás el Triángulo del Ojo de Dios, el Gran ARquitecto... también el Tabernáculo con el Pelícano desgarrándose las entrañas para amamantar a sus crías.... también el Sol y la Luna a ambos lados del famoso lienzo de Esquivel titulado la Transfiguración... Bueno, y cuando salga el otro artículo verás más cosas....
Gracias y un fuerte abrazo
Tanausú
Don Cosme, pues donde ahora me encuentro no la veo en mis archivos... pero creo saber dónde puede estar... es que tengo -como decimos "algunos canarios": "sienes y sienes de miles de millones de fotos" (sin exagerar, claro)jaja.... y para encontrar alguna.... pues depende de cómo esté organizado el "baúl" correspondiente, pues así es de difícil encontrarla...
Un abrazo y a ver si mañana puedo mandártelas
Saludos
Tanausú
Muchas gracias paisano... Ya nos conoceremos ahora en Semana Santa.
Con el tema masón, en el caso de la parroquia de El Salvador...no digo que sea masón sus representaciones, pero tiene unos grandes indicios de que sí. Además, de todos es sabido por estas islas, que nuestra querida perla verde era un "nido" de masonería por las múltiples influencias exteriores, principalmente por culpa de nuestro puerto y por la tradición de irnos fuera a buscarnos la vida o simplemente a estudiar.
Muchas gracias por las molestias que te has tomado en este tema...así nos conocen un poquito mas en nuestra querida España y el resto del "imperio".
Última edición por Alaricos; 26/03/2009 a las 18:27
Una pregunta paisano...esta bandera que aparece. Es la de la cofradía... Se que las cruces representa Jerusalén...por lo menos es el escudo que se utilizaba en el antiguo escudo del Imperio.
Saludos.
http://hispanismo.org/attachment.php...1&d=1237235410
Efectivamente, estimado Alaricos.
Te cuento.
En la Parroquia matriz de El Salvador se celebraba la ceremonia llamada de la "Seña", que se hacía el Sábado y Domingo de Pasión, el Sábado y Domingo de Ramos y el Miércoles Santo. Este acto dejó de celebrarse hace ya muchísimos años. El sacerdote revestido de roquete y acompañado de sacristán y monaguillos se dirigía al coro bajo, al fondo de la nave central y empezaba el canto de vísperas. Una vez terminaba volvía a la sacristia para volver a salir revestido de capa pluvial morada y los monaguillos con ciriales. Nos recordaba el investigador fallecido Fernández García que entonces todos portaban entre los que servían el altar, sacerdote, sacristán, mozo de coro, monaguillos, la bandera negra con cruz roja al medio. Después de enarbolada por el cura, se hacían movimientos elegantes y regios, tocándose el ara del altar, al propio tiempo que se cantaba el "Vexilia Regis", con musica inspirada por el famoso cura liberal -del que ya tratamos en uno de los trabajos aquí expuestos-. Se iba al lado de la Epístola y se tremolaba, y lo mismo se hacía en el lado del Evangelio. La ceremonia finalizaba tras dejarse la enseña en la sacristía, incensando el ministro el altar y marchando hasta el coro nuevamente. En el inventario del templo de 20 de agosto de 1603 ya se hace mención del pendón de tafetán negro con cruz roja en el medio para las Señas de Semana Santa.
Hoy en día, y desde el Viernes Santo del año 2007, esta insignia se ha recuperado e incorporado en el cortejo procesional de la Magna Procesión del Santo Entierro que sale desde El Salvador la tarde de aquel día. Aparece como tercera insignia de la Cofradía del Santo Sepulcro -en esta edición de 2009 cumple los 52 años de existencia- tras la Cruz de Guía y el Estandarte.
Con la bandera de la SEña se pretende recuperar esta primigenia celebración en el interior del templo.
Verás que en el centro de la bandera negra se ha colocado la Cruz roja y el escudo -perteneciente a dicha Hermandad- compuesto por una corona de espinas y en su interior la cruz del Santo Sepulcro.
El asta es de tres metros y está hecha en plata repujada cofradiera por el orfebre don Antonio Santos Rodríguez Campanario, en los mismos talleres andaluces donde se realizó la Cruz de Guía, lo faroles, los incensiarios, la naveta, etc. La tela está bordada por doña Dolores González Fuentes en su taller de San Fernando de Cádiz, donde también se confeccionaron os mantos para el Solemne Triduo que en honor del Cristo del Clavo -imagen titular, también llamado el Señor Muertito- , tiene lugar en estas últimas ediciones.
Creo recordar que esta bandera actual, copia de la original que estaba en muy mal estado, fue donada por los hermanos Martín Díaz, ambos cofrades de dicha Hermandad.
Bueno, espero que te haya aclarado el asuntito de la bandera.. jaja
Un abrazo grande y gracias
Tanausú
PD Te espero en Semana Santa para servirte de guía en estos menesteres.-
Estimado amigo
Sólo he podido encontrar esta fotografía fotocopiada
Seguiré buscando
Se trata de la custodia llamada de la "Escuela de Cristo", obra del palmero Antonio Juan de Silva entre 1801-1803 inspirándose en las custodias venezolanas llegadas al famoso templo de El Salvador en 1779.
Un abrazo muy grande
Tanausú
Gracias Tanausú.
O sea que finalmente si hubo al menos un platero con taller independiente en Santa Cruz de La Palma.¡Qué interesante!
Ahora espero que te centres en el antiguo cabildo y las casonas que circundan la plaza. Me interesan especialmente las casonas, como no podría ser de otro modo siendo como soy un apasionado admirador de la arquitectura tradicional canaria.
Efectivamente.
Desde el momento en el que se abrieron iglesias al culto se hizo necesaria la presencia del platero, al menos para las tareas elementales como composturas y limpiezas.
Los plateros de esa primera época no son sólo peninsulares (andaluces..). Así, algunos portugueses (Clemente Méndez a quien se paga un acetre en El Salvador en 1635), franceses (Honorato Estacio en Las Palmas; Guillermo Bigot en La Laguna), flamencos (Juan Roberto), italianos (Doria trabajó en La Palma y se le abonó varios trabajos en este templo en 1616), dominicano (Diego González Moreno también en La Palma)...
Desde el segundo cuarto del siglo XVII los plateros que trabajan en El Salvador son palmeros o proceden de Tenerife, existiendo para casi todos ellos documentación que así lo confirma.
Cuando en este templo se cita a Miguel Silva como "platero de la iglesia" (1816-1843), no indica sino una mayor asiduidad en los trabajos cotidianos que no excluyen la intervención de otros artífices.
En la platería palmera hay que destacar algunas familias de plateros. Una es la de los Leonardos, cuyo primer miembro conocido es Pedro, llegado de la Península y activo desde 1570 hasta su muerte ocurrida en 1586. Aunque no pudo formarse con él, su hijo Pedro Leonardo de Santa Cruz continúa el oficio paterno trabajando con Juan Pablo de Gumiel y enseñando a su hija María que mantendrá el taller familiar a lo largo del XVII, a la sombra del tercero y más importante platero del mismo nombre, su sobrino Pedro Leonardo de Escovar y Santa Cruz, autor de una magnífica custodia procesional en 1664-1671 siguiendo la tipología piramidal desarrollada por Juan de Arfe. En el primer cuerpo, sol de plata calada procedente de La Habana.
A finales del siglo XVII aparecen en La Palma los Viñolys, procedentes de La Orotava (Tenerife). El primero de ellos, Silvestre,fue el padre de Diego Viñoly, quien debió compartir el taller con su amigo y luego yerno Diego Sánchez de la Torre. Su hijo Diego Eloy muere en 1773 y fue también oficial d platero.
La última familia, los Silva, trabaja ya en el siglo XIX.Antonio Juan de Silva era nieto por vía materna de Diego Eloy Viñoly. Dos de sus hijos van a trabajar también como plateros, Miguel, el único reconocido como "platero dela iglesia" y Narciso.
Hay que añadir que también había mujeres trabajando como plateras. María Leonardo de Santa Cruz y alguna de sus hermanas, a las que conocían como "las Leonardas". En el XIX llamaban en la documentación a una tal Francisca la Conda.
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