Cita Iniciado por Val Ver mensaje
Hombre Valmadian, perdona, no te ofendas ni te mosquees conmigo, pero resultas algo ingenuo, esto es la ley del más fuerte, de lo estrecho para ti y lo ancho para mí (los USA). Los yankis intervendrán y cambiaran a su conveniencia lo que pueda pasar en América, Europa, Asia, siempre que puedan.
No preocupes Val que no me he molestado contigo, pero si te digo que no soy ningún ingenuo. Cuando afirmo que es una doctrina muerta es porque moralmente nació ya así. Ni el presidente Monroe de USA ni la madre que lo parió, era quien para promover semejante niñería. Los USA no son sino un subproducto anormal del devenir histórico y resultado de unas políticas europeas demenciales. Y la prueba es que el "fenómeno USA" no se ha repetido en ninguna otra parte del mundo. Los ingenuos son ellos que se creen con derecho a intervenir en los asuntos de los demás, de cualquier país del mundo, estando total y absolutamente equivocados. Luego se sorprenden del odio, el rencor o el simple rechazo que provocan, por eso precisamente, porque ellos son los ingenuos.

Por tanto la "doctrina Monroe" de "América para los americanos" es un fiasco propio de un idiota prepotente que tenía demasiados cañones. Pero la fuerza de USA no está en sus armas y esto es una paradoja. La potencia de USA está en sus generales: "El general Atlántico" y "El general Pacífico". Le sucede como a Rusia, que tiene otros dos generales: El general Extensión Superficial y "El general Invierno", o a China o la India con sus "general Número" respectivos.

La prueba es que tanto USA como la felizmente extinta URSS, fueron derrotados en escenarios impensables: uno, fuera de sus territorios y, dos, guerras en solitario: Viet-Nam y Afganistán, respectivamente. Es decir, cuando sólo intervienen las armas, o recurren al genocidio de la bomba nuclear o mediante métodos convencionales saldrán derrotados si lo que hay enfrente está en su casa y tiene fe en su propia causa.

No habría "doctrina Monroe" que valga si Hispanoamérica entera les hubiera dicho ya: "Señores gringos quédense en su casa y limítense a sus asuntos domésticos" . Pero no, tenían que existir toda una serie de oligarquías serviles, bastardas y masónicas, que sirvieran para someter a sus sociedades en contra de sus propias raíces, historia e intereses nacionales a la voluntad del gran masón del Norte. Norte para ellos, porque Washington está a la misma latitud que Oviedo o Bilbao y Nueva York que la de Madrid.