El auténtico y verdadero español, ama a todas las regiones por igual (aunque sienta predilección por su patria o patrias chicas...allí donde tiene sus raices, etc...), pues no se entiende el Todo sin una parte, ni una parte sin el Todo. (Unidad en la diversidad). Pensar lo contrario es caer en los vicios y defectos del veneno centralista liberal que nos trajo la Revolución.
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