La consejera de Educación ha reconocido que en el modelo A "hay dificultades para transmitir euskera y hay que mejorarlo" pero "sin convertirlo en el B"

La consejera de Educación, Isabel Celaá, ha afirmado que el Gobierno vasco no eliminará el término Euskal Herria del currículum educativo "por la sencilla razón de que Euskal Herria existe, es el país del euskera y es un territorio de cultura y lengua común que compartimos los vascos".


En una entrevista en Radio Euskadi, Celaá ha explicado que Euskal Herria es "un territorio donde se conjugan otros siete distintos (Euskadi, Navarra y las tres provincias vascofrancesas) y, por tanto, aparecerá una y otra vez en el currículum vasco".


Sin embargo, ha señalado que la consejería de Educación va a "precisar exactamente lo que es Euskal Herria porque los niños tienen derecho a recibir una educación que sea científica, fundada en la realidad" y, por eso, no se definirá como "una entidad jurídico-administrativa, como aparece en el prólogo del currículum que nosotros estamos intentando mejorar".


Celaá, que estos días ejerce como lehendakari en funciones debido a que Patxi López se encuentra de vacaciones, también se ha referido a la derogación por parte de su departamento -en cumplimiento de una sentencia del Tribunal Superior vasco- de la parte del decreto de educación infantil, que fijaba que el euskera debía ser la lengua vehicular principal de esta etapa educativa.


La consejera de Educación ha asegurado que las dos lenguas cooficiales "son iguales para nosotros y así deben estar en la legislación vigente, otra cosa muy distinta es que dentro del recinto escolar las comunidades educativas atribuyan mayor proporción horaria a una de las lenguas", como ha ocurrido hasta ahora con los modelos B y D, donde el euskera es lengua principal.


Por ello Celaá ha abogado por que cada centro "en ejercicio de su autonomía y con unos límites mínimos que deben ser puestos por la Administración" determine la organización de la docencia.
La lehendakari en funciones ha señalado que el sistema educativo debe garantizar que los alumnos dominen las dos lenguas oficiales y ha reconocido que en modelo A "hay dificultades para transmitir euskera", por lo que "hay que mejorarlo", pero "sin convertir el modelo A en un modelo B".