Ese cochino Marx no sólo especuló en bolsa, especuló con el futuro y acarreó millonadas de muertos en todo el planeta.
Estos golfos rojos -Bakunin, p. ej.- eran unos rematados pedigüeños y derrochadores, adoradores del Becerro de Oro. Bakunin, lo cuenta un historiador de la solvencia de Edward Hallett Carr en "Los exiliados románticos. Bakunin, Herzen, Ogarev", era otro experto en sablear a los amigos y vivir sin trabajar, como un príncipe del anarquismo.
A este paso, como dice un amigo mío, se descubrirá que "Das Kapital" se lo escribió algún "negro"... Por estar Marx borracho y ser un holgazán sin remedio.
Ese era Marx. Está bien que se descubra.
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