En mi opinión, y es sólo eso y basada en una impresión personal obtenida de escuchar comentarios aquí y allá así como producto de leer comentarios más o menos sacados de contexto o puestos "ad hoc" según conviene, con la autonomía madrileña se ha pretendido -y supongo que en los conciliábulos sigue siéndolo-, la antesala de una "capitalidad federal" de un Estado todavía inexistente, pero al que toda la patulea libero-marxistoide tiende. Obviamente, tienen que inventar una federación sobre la base de una división político-administrativa totalmente falsa y artificial, hacerlo sobre la base histórico-geográfica de la realidad hispana para ellos sería como suicidarse, sencillamente, su existencia como grupos políticos, como "lobbies" masónicos dejaría de tener sentido. Así pues, es la imagen de la anti-España, justamente lo opuesto no al centralismo, sino a la España Católica.