Como dice Agustiniano I, el respeto y la meticulosidad de Hollywood hacía países y culturas como la judaica es proverbial y la forma en que se mofa de la de otros países es tremenda. Luego con decir cuando se refieren a nosotros que "no importa, es pa pasar el rato" ya quedan excusados. Más vale que aprendamos a vendernos nosotros mismos y también que, como muy bien han hecho las autoridades peruanas, que seamos nosotros los que nos hagamos respetar.
De todos modos, aparte de los risorio y estúpido que es ver como se dibuja Perú en la pelicula, hay MUCHAS otras razones por las que no hay que ir a ver esa en concreto.
Otra cosa que da que pensar es ¿Como es posible que señores multimillonarios y con los años que tiene George Lucas y Spielberg no tengan ni zorra idea de que es Perú? Afortunadamente señores de otra generación como Di Caprio han viajado y se han interesado por saber de primera mano que es Sudamérica.
De todos modos, a mi modo de ver, lo que hizo Woody Allen con España y especialmente con el carácter de los españoles en Vicki, Cristina, Barcelona, a mi modo de ver no tienen nombre. Si les hubierá puesto un sombrero mexicano a Penelope y Bardem no hubiesemos dado una imagen menos tópica, pasional, irreflexiba y ridícula. Menos mal que nos quiere mucho. Se nota que "hay restaurantes y rinconcitos encantadores" para Woody en España....pero...vamos...yo creo que creíamos que se trataba de otro tipo de "entendimiento mutuo". Me dejó alucinado.
Marcadores