COMENTARIO A LA OBRA de Carl Bernstein y Marco Politi "SU SANTIDAD
(JUAN PABLO II Y LA HISTORIA OCULTA DE NUESTRO TIEMPO)"
por Basilio Kostas (2000)

INTRODUCCIÓN
Tras de haber sido precedida por una enorme propaganda en los medios publicitarios, publicada en varios idiomas está recorriendo el mundo la obra titulada "Su Santidad", biografía de Juan Paulo II que contiene, se dice, la "Historia Oculta de Nuestro Tiempo". Los autores son Cari Bernstein y Marco Politi.1].
El presente comentario -de ninguna manera exhaustivo dada la amplitud del tema-, pretende introducir al lector ignorante de lo que hay detrás del gran movimiento religioso político postconciliar, en el conocimiento de la oscura trama tejida primero desde fuera y desde dentro después, del mismo Vaticano, en contra de todo aquello que constituye la Única Santa Iglesia Católica, Institución, Dogma y Culto, movimiento que ha constituido una verdadera revolución con finalidades expresas, dando por resultado que a partir del "concilio" Vaticano II no pueda ser ya más reconocible la antigua y verdadera Iglesia en lo que ahora en su nombre se predica y hace, y lo que es peor y coarta la debida defensa, que los católicos conducidos a través de un hábil trasbordo ideológico, hayan aceptado como doctrina de la Iglesia Católica lo que es absolutamente contrario a ella; lo que hace unos treinta y cinco años apenas, hubiera sido tenido como inconcebible: la presentación de la Iglesia a partir del mencionado Vaticano II como una forma de religión que sólo encabeza a un "pueblo de Dios" formado por toda una humanidad subdividida en mil religiones, consideradas todas ellas buenas para salvarse y santificarse. Dentro de este contexto la Iglesia considerada como una "comunidad cristiana más" en un supra-protestantis-mo, éste, todavía más, superado por el concepto del "cristianismo anónimo" por el cual se asegura que por el hecho de la encarnación del Verbo "Cristo está presente en todo hombre".
En resumen, toda esta doctrina -parte de la novedad se halla expuesta en los documentos del Vaticano II, particularmente Nostra Aetate, y en los discursos, encíclicas, y obras publicadas por Juan Paulo II, y acerca de Juan Paulo II, particularmente en las obras suyas tituladas "Signo de Contradicción"[2] y "Cruzando el Umbral de la Esperanza"[3], donde Karol Wojtla populariza, a través de sus dotes de escritor y protagonista de entrevistas hábilmente programadas, su pensamiento para las grandes masas.
Así afirma tras de sus hábiles exposiciones doctrinales siguiendo las pautas del Vaticano II:
"Todos los hombres, desde el principio del mundo hasta su final, han sido redimidos y justificados por Cristo y por su cruz..."[4].
Por lo mismo... "Hay un vínculo con Dios vivo, vínculo indisoluble que se ha realizado con toda persona y con todo el género humano a través de su muerte liberadora y su resurrección"[5].
Siguiendo esta que se puede llamar Apostasía de las apostasías predicada en el seno de los ámbitos propios que eran de la Iglesia Católica, los católicos van siendo conducidos mansamente hacia la apostasía, haciendo inclinarse la Cruz ante el Candelabro, para hacer servir la Institución Divina de Cristo a los fines del Judaismo Mesiánico que aspira al Gobierno Mundial. Hacia allá va la conspiración judeo-masónica denunciada desde el siglo dieciocho por los últimos Papas verdaderos. Pues he ahí que los oídos de los católicos pueden recibir estas palabras sin que se inmute su corazón:
"Este extraordinario pueblo, -Israel- eontinúa llevando en sí mismo las señales de su elección divina... ¡Si esto fuera menos costoso!... Realmente Israel ha pagado un alto precio por su propia "elección"... Quizá debido a esto se ha hecho más semejante al Hijo del hombre, (Nota: quiere, decir, a Jesucristo al que crucificó y sigue negando) quien según la carne, era también Hijo de Israel; el dos mil aniversario de su venida al mundo será también fiesta para los judíos"[6]
Esto, en palabras de uno que se dice Pontífice de la Iglesia Católica, recorriendo el mundo en una obra en que dizque se le entrevista con temas bien planeados, ya no conmociona desgraciadamente a la gran masa de los que se creen todavía católicos siguiendo esta apostasía. En todo el mundo desde los ambones junto a la masónica mesa cuadrangular que emplean para celebrar la "Cena del Señor", obispos y clérigos se desgañitan alabando las bondades de los "Hermanos Mayores en la FE", que Juan Paulo II dice que son los judíos de ayer y de hoy.
¿Cómo fue posible que millares de gentes de buena fe se tragaran este diabólico sofisma? El hecho es que la realidad espantosa está ahí, y los judíos no sólo han resultado "Hermanos Mayores", sino que en el seno de la marcha triunfal de la humanidad toda salvada y "cristificada" hasta resultan los más importantes miembros del indiferenciado "Pueblo de Dios", y por su negación de Jesucristo serán exaltados y festejados en el aniversario dos mil de Jesucristo. ¡Y esto se dice que será realizado por la Iglesia de Jesucristo!.. Se trata aquí no sólo de una burla suprema de lo divino, sino de un ultraje al uso de la razón.
Pero hechas estas breves observaciones pasemos, con una base de conocimiento al menos sobre las circunstancias, al comentario de la obra "Su Santidad"- los autores dicen que en ella se descubre la Historia Oculta de Nuestro Tiempo, y dicen bien. Hubo una historia oculta para los ojos de las mayorías detrás de toda esta diabólica trama. Y los autores de la biografía de Karol Wojtyla descubren mucho de esta historia, de cuya consumación se congratulan. Ya nada es oculto aquí; No es preciso leer entre líneas. Todo es tan claro como la luz del sol. Pero veamos:
PARTE PRIMERA: FILO-HEBRAÍSMO DE KAROL WOJTYLA
CAPÍTULO I
En la mencionada obra destacan dos importantes cuestiones: una, el filo-hebraismo de Karol Wojtyla, y otra su adhesión al sistema filosófico opuesto a la filosofía tomista, por parte del hoy Juan Pablo II.
FILO-HEBRAISMO
De éste, se puede decir que es la adición y predilección favorecedoras por la Historia, Doctrinas, Culto, Finalidades y personas judías.
El término es lo más aceptable a nuestro ver, en el punto a que se ha llegado en la actualidad respecto al movimiento dentro de la secta surgida del conciliábulo Vaticano II, altamente influenciada por los judíos. Por un tiempo los escritores católicos estuvieron empleando para sancionar las estrechas "relaciones religiosas de la Iglesia Católica con el Judaísmo", el término "Judeo Cristianismo" por significar de algún modo la iniciada pretendida fusión del Judaísmo y el Cristianismo en una sola religión. Pero hoy muchos que emplearon el término se retractan, porque hay un equívoco en su contenido. La dialéctica postconciliar ha sometido el entendimiento humano a verdaderas torturas de afanes de acomodamientos sofísticos. No puede, en realidad, existir tal Judeo Cristianismo, ni será esta fusión la "religión del futuro". Porque existen el Judaísmo, él solo, y el Catolicismo (que es el único Cristianismo, y en esta convicción estoy de acuerdo con el gran historiador católico Hillaire Belloc[7], él solo. Existen los judíos con sus convicciones, y los que pueden ser amigos o enemigos de sus convicciones, y los amigos de Jesucristo y Su doctrina, o Sus enemigos. EL filo-hebraísmo de la nueva iglesia postconciliar es el fruto evidente de una maniobra para hacer penetrar en las mentes lo que no es sino una absoluta sinrazón, por no hablar de la apostasía. Lo que está a la vista y realizándose ya, no es como enseñan los postconciliares una "fusión de las dos Alianzas, la Antigua y la Nueva en una sola, no existiendo más que un solo Pueblo de Dios... sin que se pueda hablar de ruptura entre los dos Testamentos" [8] herejía alentada y expuesta abundantemente por Paulo VI y Juan Pablo II. Lo que está a la vista a través de este gran sofisma es el Predominio del Judaísmo, sobre el exterminio del Catolicismo. La pretendida unidad de los dos Testamentos de ninguna manera busca la supervivencia del Catolicismo... ¡Cómo iba a rendirse el candelabro ante la Cruz!... Hablemos un poco de conceptos que deben ser recordados, aunque ahora el trastorno de la filosofía básica haya puesto de cabeza toda manera congruente de pensar. ¿Qué son el Judaísmo y el Catolicismo?..
Se trata de dos conceptos de Dios radicalmente distintos, no sólo en el sentido en que pueden serlo los conceptos de Dios cristianos y paganos; aquí se trata de dos conceptos que entrañan rivalidad e imposible convergencia. Por un lado la Fe Católica que profesa y predica como verdad de Fe que Jesucristo es Dios hecho Hombre, el Ungido, el Mesías prometido por medio de Israel, en Quien se cumplieron las profecías de las cuales el pueblo elegido EN ORDEN AL MESÍAS CRISTO, fue depositario. Por el otro, la Fe del Judaísmo, que habiendo recibido la Promesa no se adhirió a su cumplimiento en Cristo, y habiendo rechazado al Mesías niega que Él sea Dios, y no sólo le dieron muerte por blasfemo ("Ha blasfemado" dijo Caifás ante la afirmación de Cristo de ser Él el Mesías, el Hijo de Dios, (San Marcos, 14, 61 a 63)... y gritaron todos: ¡reo es de muerte!) sino que los judíos no han dejado -organizados como un ejército conspirador- de odiar a Cristo y su obra. En el menor de los casos, muchos siguen creyendo que es un impostor, y según su propia fe continúan esperando a su mesías, la realización de su gobierno universal en que consiste su mesianismo. Así lo que está en juego no es la lucha de dos imperialismos humanos; es la aceptación o negación, de lo divinamente revelado, por parte del hombre, con todas las consecuencias de esta aceptación o rechazo.
Así estas dos nociones de Dios, del Hijo que se reveló, admitido por unos y rechazado por otros, conllevan, el Judaísmo y el Catolicismo, una distancia infinita e imposible de paliar. Un filo-hebraísmo católico, pues, sólo puede ser manifiesta apostasía. La lógica elemental no se puede sacrificar. Ahora bien, el filo-hebraísmo aunque esté vestido de todos los ropajes color de rosa como tratan de presentarlo los postconciliares, es, -y lo repetimos muchas veces ¡aunque parezca increíble que haya que hacer esto para los católicos!- el filo-hebraísmo, o adhesión y manifiesto amor por los judíos, expresado en nombre de la Iglesia Católica, es algo inaudito, inaceptable, que debería levantar a las masas, ya no decimos a los jerarcas falsos que tienen, en manifiesta protesta y rechazo. Por el contrario, todo el mundo está pendiente de las palabras y de la presencia constantemente impuesta a través de la televisión y los diarios, del "carismático" Juan Paulo II. Su carisma principal desde que arribó a usurpar la Silla de Pedro ha sido la alabanza de los judíos y el amor manifiesto que pretende imponer (ya estaba iniciado el camino) de los católicos hacia ellos. Hemos de citar algunos párrafos de Wojtyla, bárbaro de la teología, (perdón, Atila) para apoyar las observaciones que haremos comentando la biografía "Su Santidad". De paso, ahora Juan Paulo reconoce muchas otras "santidades" incluyendo la santidad budista. He aquí algo de la predicación de Juan Pablo II...
http://www.catolicosalerta.com.ar/pa...-santidad.html
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