Respuesta: Esto solo lo arreglamos sin las autonomías.org
En términos globales, y sólo desde un punto de vista de la economía, España tiene impuestas tres losas que resulta imprescindible acabar con ellas. Coincido con "bohemond" en que las autonomías son una hecatombe.
Las autonomías no son un factor de estabilidad, tampoco de igualdad entre los españoles ante las leyes y las podemos calificar como pozos negros sin fondo". Pero esto no significa que haya que apostar por el centralismo. Éste es un producto revolucionario tan negativo y nefasto como las autonomías, pues tiene tendencia a eliminar los rasgos propios de cada región histórica, política y social. Al tiempo pervierte el patriotismo espontáneo de cualquier persona, pues asocia siempre "Estado, nación y patria", llegando a convertirlos en indistinguibles, lo que es una aberración, pues se convierte en una tiranía. No puede ser que alguien que siente a su patria tenga que vender también, y en el mismo paquete, una fidelidad que no sienta hacia su Estado, eso es intrínsecamente perverso. Resulta demencial que hace unos escasos años en este país se nos hablase de "patriotismo constitucional", eso no sólo es de una inmoralidad esperpéntica sino que, además, es vomitivo. Entonces, ahora coincido con lo que afirma "Amadeus".
El segundo problema gravísimo al que nos enfrentamos es el I.V.A. ¿Por qué afirmo esto? Tomemos como ejemplo un producto de los más encarecidos a golpe de impuesto: "el tabaco".
Antaño fui fumador y desde hace casi 8 años doy gracias a Dios por haber dejado de serlo. Y es que, además de las complicaciones que trae a la salud, hay que ver que cantidad de dinero se tira con él:
-El plástico que lo envuelve ha sido fabricado a partir de una materia prima: ésta paga el IVA, y lo paga el producto ya elaborado, y el transportista también lo carga.
-El cartón con el que se fabrica el paquete, "más de lo mismo".
-¿Y el que hace las tintas para "decorar" la cajetilla? Pues otro tanto.
- Y no podemos olvidar al tabaquero, sus semillas, cultivos, recogida, asalariados, etc., etc., etc. Y, por supuesto, todo lo demás ya mencionado.
- ¿Y qué decir del algodón del filtro?...
Pero además, una vez finalizado, hay que transportarlo a los estancos y éstos han de cobrar otra vez el último IVA de la cadena de despropósitos que todo esto supone. ¿Entonces cuánto cuesta de verdad la cajetilla y cuánto de su precio a pagar es el impuesto?
Desde luego no soy economista y nunca he realizado una estimación al respecto.
El tercer problema es el euro (€), una moneda forzada y artificial. No es que las otras no sean también artificiales, pero es que a esta se le ha dado curso legal "por mis bemoles", se quiera o no se quiera y en un tiempo realmente breve.
Las consecuencias fueron inmediatas: subidas desbocadas de los precios; redondeos siempre al alza de los mismos; sobre valoración de la propiedad inmueble en una escalada cuyos efectos estamos pagando. En una ocasión fui testigo de una escena kafkiana estando en un estanco precisamente. Un hombre hablaba con el estanquero y le decía en estos términos:
"La semana pasada estuve viendo una parcela en..., por la que me pedían 10 millones (en pesetas, 60.000 €, esto para los más jóvenes). Dije que lo tenía que pensar y que le daría una respuesta. Hoy he vuelto a hablar con el propietario pues tenía idea de haber comprado la parcela (500 metros cuadrados), y me ha pedido ¡¡¡ 15 millones !!!
Esto formó parte de una escena absolutamente cierta que, como digo, presencié hace unos 12 ó 13 años en un pueblo de la Sierra de Guadarrama, (Madrid). Es sólo un botón de muestra, no es significativa por si sola, pero desde mi punto de vista refleja muy bien la locura que se apoderó de este país durante unos cuantos años. Es obvio que no podemos bajo ningún contexto ser competitivos con países como China, India o Estados Unidos, cuyas economías están diseñadas de un modo totalmente opuesto. Y para mayor colmo de males, este artificioso ente llamado Unión Europea, nos recorta continuamente nuestra capacidad productiva en esto o en aquello. Así no se puede levantar cabeza.
En mi opinión, y dejándonos de diferencias muchas veces más aparentes que reales, entre todos hemos de hacer lo que no hacen los picatostes que dominan la política y las finanzas de España, y es que esta Patria nuestra necesita urgentemente un cambio drástico, radical de 180º, porque la alternativa es irnos al abismo, y eso significa sangre.
"He ahí la tragedia. Europa hechura de Cristo, está desenfocada con relación a Cristo. Su problema es específicamente teológico, por más que queramos disimularlo. La llamada interna y milenaria del alma europea choca con una realidad artificial anticristiana. El europeo se siente a disgusto, se siente angustiado. Adivina y presiente en esa angustia el problema del ser o no ser.
<<He ahí la tragedia. España hechura de Cristo, está desenfocada con relación a Cristo. Su problema es específicamente teológico, por más que queramos disimularlo. La llamada interna y milenaria del alma española choca con una realidad artificial anticristiana. El español se siente a disgusto, se siente angustiado. Adivina y presiente en esa angustia el problema del ser o no ser.>>
Hemos superado el racionalismo, frío y estéril, por el tormentoso irracionalismo y han caído por tierra los tres grandes dogmas de un insobornable europeísmo: las eternas verdades del cristianismo, los valores morales del humanismo y la potencialidad histórica de la cultura europea, es decir, de la cultura, pues hoy por hoy no existe más cultura que la nuestra.
Ante tamaña destrucción quedan libres las fuerzas irracionales del instinto y del bruto deseo. El terreno está preparado para que germinen los misticismos comunitarios, los colectivismos de cualquier signo, irrefrenable tentación para el desilusionado europeo."
En la hora crepuscular de Europa José Mª Alejandro, S.J. Colec. "Historia y Filosofía de la Ciencia". ESPASA CALPE, Madrid 1958, pág., 47
Nada sin Dios
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