Re: Putin, Putin, Putin

Iniciado por
Kontrapoder
En este caso del Brexit puede que los intereses de Rusia coincidiesen con los nuestros, como venimos hablando en aquel otro hilo; pero en otros casos forzosamente no coincidirán.
Una de esas economías débiles es la nuestra precisamente. Aquí, como en otras cuestiones que menciono más abajo, no tengo otro remedio que adoptar la misma postura contra este que contra la Administración americana: ¡que se metan en su casa!
También hay que estudiar cuál es la razón última de que se apoyen determinadas opciones. Si vemos que ahora hay una corriente de simpatía hacia Inglaterra sólo porque se ha salido de la UE, olvidando que es nuestro enemigo secular, es que algo no marcha como debería.
Totalmente de acuerdo.
Con respecto a la persecución de los nazis, he llegado a la conclusión de que en Rusia se practica un doble juego. Es verdad que existen leyes durísimas contra la negación del Holocausto o contra la propaganda nazi, y que siempre están prestos a invocar a la bestia nazi en su propaganda, pero lo cierto es que estas leyes antinazis tienden a aplicarse sólo si el nazi en cuestión no colabora con el Estado ruso. Porque hay ejemplos sobrados de nazis rusos que vienen colaborando con el Kremlin, desde el mismo tema de Ucrania. Por otra parte, Rusia apoya y en algunos casos financia a todos o casi todos los partidos europeos de extrema derecha, especialmente a aquellos que hacen de la inmigración su caballo de batalla. Y el encargado de organizar a este sector es Aleksandr Dugin, ocultista nazi-bolchevique, vinculado a la Nueva Derecha y a la gnosis de Guénon y Evola.
La cuestión de los nazis en Rusia no me importa, me da lo mismo, lo que si me interesó es el reconocimiento de Israel, el reconocimiento de ese mismo Estado Judío que tanto se denigra por parte de esos "patriotas" que mencionas más abajo.
Putin está muy lejos del comunismo si lo entendemos como sistema económico. Putin es capitalista. Ahora bien, me parece que hay una continuidad fundamental entre el zarismo, el bolchevismo y la Rusia postsoviética, tanto en los intereses geopolíticos como en la forma de ejercer el poder. Y no es algo que me haya sacado de la manga para cuadrar el discurso, sino que Dugin y el resto de propagandistas vienen precisamente argumentando esa identidad esencial entre los tres sistemas rusos, que se ve corroborada en la práctica con el uso de enseñas zaristas y comunistas a un mismo tiempo.
A estos les pasa un poco de aquello de los chinos: un sólo país y dos economías. Pero discrepo en un aspecto de la comparación del régimen continuista al referirte al zarismo. Siempre hubo una diferencia esencial: el zarismo jamás fue hegemónico en relación al mundo, sólo en su medio geográfico. El comunismo y la Rusia actual, amalgama de muchas cosas, son esencialmente imperialistas y mundialistas. Hoy en España tenemos a un personaje camaleónico donde los haya: Pablenin que un día es comunista, al siguiente socialdemócrata, al otro afirma que rema a la par que el Papa y no tiene empacho alguno en apropiarse de Santa Teresa de Jesús, al siguiente día semanal se le despierta la vena patriótica y a este paso, cualquier día se nos descuelga silbando el "Cara al Sol". ¿Y como llegamos a la conclusión de que en Rusia no funcionan hoy así?
Es un tema interesante el que sacas, Valmadian, pero ruego que lo tratemos con mucha calma. Hace tiempo que sostengo que procede hacer una revisión crítica de este tema y de todas las posiciones que en política exterior ha venido adoptando el sector patriótico, que estimo viciadas en origen. Pero por otro lado debemos ser conscientes de que el apoyo a Putin en el citado sector patriótico es absolutamente hegemónico, y como respuesta a las pasadas simpatías por los Estados Unidos podría tener alguna justificación, por lo que hay que tratar la cuestión con tacto. Estaría bien que se use este hilo para que los críticos expongamos nuestro punto de vista, pero unos y otros deberíamos hacerlo de manera distendida y sin tomar nuestra postura como un "valor no negociable".
De base yo no tengo antipatía por ningún pueblo, país y hasta Estado. Siempre procuro diferenciar entre los diferentes niveles de discusión al referirme a unos y a otros. También tengo cierta obsesión por los sofismas, cuyo conocimiento me interesa particularmente por una serie de razones que exceden lo que aquí tratamos. Pero, de entre ellos, hay algunos particularmente odiosos, siendo uno el de la generalización que me provoca un fortísimo rechazo cada vez que se emplea de un modo injustificado. Una cosa es manifestar lo que uno piensa, cree, juzga, que afirmar que eso es lo general. Por ejemplo, cuando se hace referencia a los americanos de Estados Unidos, se les pone de "chúpame domine" a todos, es decir, a más de 300 millones de personas de las que no se sabe absolutamente nada, es decir, prejuicio negativo al canto y falacia absoluta. Otra cosa es que se afirmen cuestiones concretando, dando datos, y separando el trigo de la paja. Pues lo mismo sucede con Rusia, que no por ser opuesta a los Estados Unidos ( dos gallos en el mismo corral) es estupenda, genial, chachiguay y demás zarandajas habituales como afirmar que ellos dicen la verdad (¿qué verdad, la de Cristo?), mientras los otros sólo mienten. Obviamente no puedo reproducir los cuatro volúmenes de La Cara Oculta de la Historia Moderna que fue el trabajo de su vida de Jean LOMBARD editado por FUERZA NUEVA, pero que está en algunas bibliotecas, y cuya lectura serviría a muchos de esos "patriotas" a despejar nieblas mentales y saber en qué punto está todo ubicado.
Respecto a lo que señalas sobre cómo tratar el asunto estoy de acuerdo, siempre que no salgan posturas que en lugar de aportar se limiten al ataque personal, otra falacia más.
Última edición por Valmadian; 25/06/2016 a las 02:22
"He ahí la tragedia. Europa hechura de Cristo, está desenfocada con relación a Cristo. Su problema es específicamente teológico, por más que queramos disimularlo. La llamada interna y milenaria del alma europea choca con una realidad artificial anticristiana. El europeo se siente a disgusto, se siente angustiado. Adivina y presiente en esa angustia el problema del ser o no ser.
<<He ahí la tragedia. España hechura de Cristo, está desenfocada con relación a Cristo. Su problema es específicamente teológico, por más que queramos disimularlo. La llamada interna y milenaria del alma española choca con una realidad artificial anticristiana. El español se siente a disgusto, se siente angustiado. Adivina y presiente en esa angustia el problema del ser o no ser.>>
Hemos superado el racionalismo, frío y estéril, por el tormentoso irracionalismo y han caído por tierra los tres grandes dogmas de un insobornable europeísmo: las eternas verdades del cristianismo, los valores morales del humanismo y la potencialidad histórica de la cultura europea, es decir, de la cultura, pues hoy por hoy no existe más cultura que la nuestra.
Ante tamaña destrucción quedan libres las fuerzas irracionales del instinto y del bruto deseo. El terreno está preparado para que germinen los misticismos comunitarios, los colectivismos de cualquier signo, irrefrenable tentación para el desilusionado europeo."
En la hora crepuscular de Europa José Mª Alejandro, S.J. Colec. "Historia y Filosofía de la Ciencia". ESPASA CALPE, Madrid 1958, pág., 47
Nada sin Dios
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