¡Qué mal!, no hay caso, los nacionalistas no tenenmos que formar partidos porque terminamos participando del circo
Le Pen se pasa al mestizaje electoral
Presenta unos carteles con los que busca ganar el voto de los millones de galos de origen africano
Javier Gómez
PARÍS- El nuevo rostro de la ultraderecha francesa es femenino, de piel oscura, luce rizos africanos y le gusta que su tanga fuxia asome por encima de sus pantalones vaqueros. Al menos, ésta es la sorprendente descripción de la chica que pedirá el voto para Jean Marie Le Pen, a sus 78 años todavía presidente del Frente Nacional (FN), en los carteles que inundarán el país durante la campaña presidencial en ciernes.
Con la intención de borrar la imagen xenófoba de la formación y pescar votos de los millones de franceses de origen africano, el FN ha decidido cambiar sus tradicionales eslóganes de «Francia para los franceses». Lo que no sufre variación alguna es el contenido de sus propuestas: inmigración cero y preferencia nacional en el acceso a las ayudas sociales.
«Jean Marie Le Pen encarna la unión del pueblo francés, más allá de especificidades religiosas, étnicas o incluso políticas», explicó su hija y directora de campaña, Marine Le Pen. El eslogan con el que el Frente arranca su carrera electoral, «Derecha e izquierda se lo han cargado todo», muestra a las claras su intento de presentarse, no como extrema derecha, sino como una alternativa a los partidos tradicionales. La campaña está formada por varios carteles en los que personas de diverso perfil (una jubilada, un niño, un trabajador y la citada joven mestiza) suspenden, pulgares hacia abajo, las políticas de las formaciones de centro izquierda y centro derecha.
Buenos resultados en 2002
El partido ultraderechista multiplica desde hace meses sus mensajes hacia los «franceses de origen extranjero». «Un cierto número de franceses de origen inmigrante es consciente del fracaso de la derecha y la izquierda y muchos se interesan por nuestro candidato», explica convencida la benjamina Le Pen. Un partido que, en las elecciones de 2002, alcanzó la segunda vuelta tras imponerse al Partido Socialista.
A tenor de los sondeos, el cambio de envoltorio está siendo todo un éxito. Nunca antes Le Pen había contado con un 17% de expectativa de voto a seis meses de los comicios. «Sería extraño ver a la ultraderecha por debajo del 15%», declaró a «Le Figaro» Brice Tenturier, director de la agencia demoscópica Sofres.
El último paso de la extrema derecha ha hecho temblar los cimientos del sector tradicionalista del partido, opuesto a la estrategia aperturista. Muchos de ellos han engrosado las filas del conservador Movimiento por Francia (MPF) de Philippe De Villiers, que hace campaña contra la «islamización» de Francia. Los que siguen dentro pugnan por volver a los principios de una Francia blanca y católica que caracterizaron siempre al FN.
http://www.larazon.es/noticias/noti_int34890.htm
¡Qué mal!, no hay caso, los nacionalistas no tenenmos que formar partidos porque terminamos participando del circo
Imperium Hispaniae
"En el imperio se ofrece y se comparte cultura, conocimiento y espiritualidad. En el imperialismo solo sometimiento y dominio económico-militar. Defendemos el IMPERIO, nos alejamos de todos los IMPERIALISMOS."
Horrible. ¿Qué concepto de Nación puede renegar de lo étnico y religioso? Este es el problema de la democracia liberal: Creer que la "Nación" es solo una masa de seres desarraigados, de diferentes procedencias, que cohabitan en un mismo territorio, sin nada en común entre ellos.
Los marxistas y liberales creen que el pueblo es el laïos, la masa, es decir la población presente, la del jus solis (el derecho de suelo) en lugar del ethnos, o sea la comunidad popular basada en el jus sanguinis, la ley de la sangre, de la cultura y de la memoria.
Solo Dios sabe en qué terminará Francia... y Occidente todo.
Lo peor es que en mi profundo interior guardaba falsas esperanzas de que la actitud de Le Pen y su partido se tratase solo de estrategia electoral, pero evidentemente me equivoqué. Lo de "El nuevo rostro (...) de piel oscura, luce rizos africanos y le gusta que su tanga fuxia asome por encima de sus pantalones vaqueros" no es estrategia electoral, es pura y dura demagogia circense.
Nunca hay que confiar en aquellos que en aras de lograr un benevolente fin, dejan de lado los valores más caros. El fin no justifica los medios, mejor decir la verdad aunque el camino sea más dificil, así lo quiere Dios.
Pero bueno, no todo está perdido: "Los que siguen dentro pugnan por volver a los principios de una Francia blanca y católica que caracterizaron siempre al FN."
- "¿Qué hay hijo?"
- "Que dicen que me van a fusilar si no rindes el Alcázar".
- "Pues, encarga tu alma a Dios, da un grito de ¡VIVA ESPAÑA! y muere como un Patriota"
- "Un beso muy fuerte, papá...."
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- "Jose Antonio, tu vida corre peligro, vete de España"
- "No puedo, mi madre esta enferma"
- "¿Pero tu madre no murió hace años?"
- "Mi madre es España"
Yo no veo nada de horrible en que el FN tenga miembros de otras razas en sus filas o en que saquen un anuncio con una chica negra.
Algo más de luz sobre el asunto:
http://voxgalliae.blogspot.com/2006/...-campagne.html
Le Pen es posibilista. A Le Pen le importa muy poco casi todo, sólo busca la imagen y más a su vejez, que quiere ser presidente. Pero de por sí no es malo que gente de otra raza le secunde. El problema es que la imagen de esa chica es una " chica moderna " con tanguita incluido. Y a Le Pen cuando le conviene va de " tradicional " y hasta elogia a los vandeanos; cuando él es republicano acérrimo. En Francia hay millones de blancos que no son católicos. Y no pocos beréberes que siguen siendo blancos y musulmanes. Ese no es el tema.
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