A los nazionalistas (eses que quieren una Galicia a su imagen y semejanza) cunado llega el mes de agosto y las ferias taurinas de Pontevedra y La Coruña se consolidad cada vez más, se les llena la boca con que se trata de un fiesta ajena a la tradición gallega, cosa de madrileños y andaluzes y algunos en medio de la voragine puede llegar a decir que nos fue impuesta por Franco.
Efectivamente tanto Madrid como Castilla en general, como tambíen los antiguos Reinos Andaluces cuentan con una profunda tradición taurina. Pero las Provincias Vascas no tienen nada que envidiarles; Bilbao se trata tras las Ventas de Madrid y La Maestranza de Sevilla, del principal coso patrio. La Fiesta en Francia está en clara proyección incluso más alla del tradicional sur y no sería de extrañar que el la próxima década los toros regresearan a París; más teniendo en cuenta la sincera afición del probable próximo Presidente de la Repiública: Nicolas Sarkozy. En Portugal tras largos años de espera Lisboa ya tiene su nueva plaza y la Fiesta al otro lado del charco goza de una esplendida salud. Osea que los Toros de endemismo castizo o andaluz no tienen nada.
Si bien Galicia es de las regiones peninsulares donde menos apego y trascendencia popular tenga la Fiesta. Pero esto no fue siempre así, llego a ver Plazas en todas las capitales de provincia, en Santiago, Ferrol.... y son muchos los brigantinos que se acuerdan de aquella de madera donde hoy se situa la depuradora o de los festejos celebrados en una Plaza portatil que se instalaba en el Pasatiempo o en la actual zona de los Institutos.
Sin embargo en Galicia y en Betanzos la tradición taurina se remunta a siglos. Y para que os hagais una idea os enlazo con un interesante artículo que encontramos en la web de nuestro cronista: http://www.cronistadebetanzos.com/betycom/03-06.html
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