Son muy interesantes tus aportaciones,
Kontrapoder, porque se apuntan numerosos problemas, no sólo el de los lobos o el de la invasión de jabalíes en numerosas zonas de España. Aquí se puede aplicar la vieja idea de que la vida se abre paso, pero habría que precisarla más. Todo aquél que tiene un trozo de terreno del que cuidar, ya sea monte, finca, parque ajardinado, parcela, etc., sabe que hay dos alternativas: o se gastan continuamente recursos en el mantenimiento, o se deja en barbecho y cada primavera no toca otra que trabajar. La conclusión que se obtiene proveniente de la simple observación, estación tras estación, año tras año, es que la naturaleza nunca retrocede. Es el ser humano quien se empeña en encerrarla y domesticarla, pero la naturaleza es silvestre o salvaje, como se prefiera.
Por supuesto, las políticas que se pretenden implantar nunca tienen esta dimensión en cuenta. Por eso siempre serán ineficaces, aparte del número de intereses diversos que haya planteados de unos y otros. Y el tema de los incendios es un ejemplo muy evidente, se puede decir que donde ha habido un incendio no vuelve a crecer la hierba porque habrá una urbanización, o polígono o simplemente porque la madera quemada por fuera es muy provechosa por dentro, con lo que donde había un bosque se sustituye por un herbazal a lo sumo y así hasta dentro de otros cien años. En los incendios gallegos hay un telón de fondo como son las masas forestales de eucaliptos, árboles australes y totalmente extraños al medio ambiente gallego, asturiano del Oeste y portugués.
https://www.elespanol.com/mundo/euro...6486278_0.html
Hasta 455 incendios simultáneos ni son casualidad, ni se deben sólo al abandono de actividades agropecuarias abandonadas a causa del despoblamiento rural. Hace ya unos años, yendo desde Poyo (junto a Pontevedra) hacia La Toja, ví personalmente como un sujeto mechero en mano iba pegando fuego al monte, en cuiyo suelo abundaban los helechos. Es decir, es cierto que el despoblamiento y abandono de actividades tradicionales son causa, pero no la única causa. En el 2012 se declartó el peor incendio de la Comunidad de Madrid entre los términos municipales de Robledo de Chavela, Valdemaqueda y Santa María de la Alameda. Fue provocado, al menos hubo tres o cuatro focos, y todos en los bordes de la carretera, estando la gasolina de por medio y con una furgoneta blanca como protagonista. En el caso concreto de Valdemaqueda, con un camping en primera línea frente al fuego, cuidado la que se podía haber organizado, ya había sufrido otro incendio años atrás, y así, un monte que quedó parcialmente abrasado, terminó de quemarse casi del todo. Quiero decir que hay algo más, que se están dando casos aislados, si, pero que no por ello dejan de ser reales, de que entre el personal anti-incendios hay pirómanos. Se trata de un conjunto de variables de las que no se tratan todas, al memnos no con la profundidad requerida. Y tampoco debemos olvidar la tremenda presión especulativa a la que se somete el medio rural y el natural. Da lo mismo, el tema es adquirir grandes extensiones de terreno para urbanizar, y esa urbanización puede tardar años en llegar, mientras tanto ¿quién va a cuidar de tales extensiones?
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