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Tema: Toda España era un frontón: geografía del juego de pelota

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    Toda España era un frontón: geografía del juego de pelota

    GEOGRAFÍA DEL JUEGO DE PELOTA

    http://www.cafyd.com/HistDeporte/htm/pdf/3-6.pdf (pág. 6-9)

    "Durante la Edad Moderna y Contemporánea encontramos citado repetidas veces el Juego de Pelota; una actividad practicada tanto entre la nobleza como en medios populares. Cristóbal Méndez decía que practicar el Juego de pelota –que vio jugar en la boda del duque de Lerna en Granada durante 1517- era mucho mejor que otros juegos violentos como el Juego de Cañas o la Caza. Una apreciación puntual que también le permite reconocer las posibilidades que ofrecía el Juego de Pelota para el liderazgo y la preparación física y mental en la guerra. Según un caballero que había servido muchos años “al señor Gran Capitán en Italia” el jugador de pelota debía ser de media altura, delgado, brazos y manos largas, cintura delgada, ligero, saltador, no beber en exceso y sobre todo “gran certero, avisado, diligente, de gran entendimiento para poder dañar y defenderse del daño”. Capacidades que debía tener cualquier buen capitán:

    “ser animoso y esforzado, no ha de ser flojo, ni muy en carnes, ni gran comedor, sufrir mucho la sed, no beber vino sino muy poco y muy templado, o nunca verlo, acostumbrado a trabajo ligero, suelto en todas las cosas, solícito, mirado, cuidadoso, prudentísimo, sobre todo en proveer bien lo por venir y saber bien guardar lo ganado, y evitar el daño que podría venir en perderlo, y saberlo bien hacer al enemigo para ganar de nuevo"

    Juego de nobles que recoge Lope de Vega (1562-1635) en el Anzuelo de Fenisa (1617), cuando ubica un trinquete en casa del duque de Medinasidonia:

    “Tiene el Duque de Medina
    ya entenderás que es Sidonia
    á espaldas de su palacio
    un corredor de pelota”14.

    Y Saavedra Fajardo en su Idea de un príncipe político cristiano (1640), escribe que los príncipes jóvenes debían tener algún ocio, y nada mejor que los que “acrecientan el brío y afirman las fuerzas, como las armas, la jineta, la danza, la pelota y la caza”.

    También es un juego de villanos. En la segunda parte de Lazarillo de Tormes (1555), opina Lázaro que “para jugador de pelota no valdría un clavo, pues maldito el voleo alcanço, sino de segundo bote, y aun plega a Dios no sea de más”. También lo cita Miguel de Cervantes (1547-1616) en la primera parte de Don Quijote de la Mancha (1605), cuando relata la aventura del pastor enamorado (Basilio), y lo describe como un zagal pobre “gran tirador de barra, luchador extremado y gran jugador de pelota; corre como un gamo, salta más que una cabra y birla a los bolos como por encantamiento”. Y Antillana Nuero que publica en 1786 un librito sobre el juego en Antequera, subraya que se practicaba desde comienzos del XVIII por la gente del lugar, poniendo como ejemplo de jugadores avezados a Langostín de Rute, Sancho de Montilla, Palique de Aguilar; y hasta 42 jugadores de Lucena, donde incluso había un noble.

    Un juego que progresivamente va reglamentándose. Juan Luis Vives (1492-1540) indica que se jugaba en Valencia en centros idóneos, con jugadores vestidos de manera adecuada y con pelotas rellenas de lana para utilizar la mano abierta. Un juego civilizado que en País evita la violencia a base de establecer reglas que aconsejan jugar con amigos, no apostar demasiado, y actuar con buena educación:

    “si pierdes no sufres injuria alguna, y así el perder lo llevarás con paciencia, sin ceño, sin mostrar tristeza, sin maldecir de ti, ni de los compañeros ni de los mirones; y si ganas no mostrarás, soberbia ni enojarás a nadie con chistes. Serás, pues, alegre, gracioso, cortés, sin truhanería ni desenfado, ni harás insinuación a nadie de tramposo, villano o avariento, ni porfiarás, ni en modo alguno, aunque tengas razón, jurarás, que el negocio no importa tanto que hayas de poner a Dios por testigo. Recuerda que los que miran son como los jueces del juego, y cede a su dictamen sin dar señales de que no te parece bien. De esta suerte el juego es recreo, y también grata y generosa educación de un mancebo hidalgo”.

    Pues bien, Santos Hernández lo describe en 1876 más reglamentado aún. Con un campo o frontón fijo de suelo duro, e incluso elementos que permiten asegurar la verdadera puntuación, evitando confusiones en el arbitraje: “A un metro del suelo o poco menos hay en la pared una línea, o mejor una cinta metálica, llamada falta”. También certifica los instrumentos para jugar: la mano, la pala, la “red”, la cesta o chistera, el guante. El reglamento permite jugar uno, dos o tres contra otros tantos; cuando son tres, uno se pone atrás, y los otros dos delante: a la izquierda, el que tenga más habilidad para jugar con las dos manos; el de la derecha sirve ordinariamente los saques; antes de comenzar se determina el número de tantos, las condiciones del saque bueno o malo, derecho o cruzado, hasta cierto límite o sin él, etc. Y reciben nombre propio las acciones de juego: “dar pared”, “rebote”, “dos paredes”; “a voleo”, “a sotamano”, “a la inglesa”; con la cesta y el guante “el revés”; y con la mano “botivoleo”, “sobaquillo”.

    Pero si existe un escritor que de forma reiterada hace aparecer el juego de la pelota en sus novelas es Pérez Galdós, que lo utiliza bien como ejercicio físico, bien como metáfora. En El 19 de Marzo y el 2 de Mayo (1873), describe su paso por el patio del juego de la pelota cuando los granaderos fusilaban a los insurrectos. En Un faccioso más y algunos frailes menos (1879) escribe que el estudiante: “Durante las partidas de pelota, a que era muy aficionado, se le oía constantemente: «Bene... fortiter... Italiam contra... ego valeo ...»”. En Zumalacárregui (1898) pregunta “¿Y aquél no es Samaniego, el guipuzcoano jugador de pelota?”. En Amadeo I (1910), escribe que “Mi único recreo, las más de las tardes, era jugar a la pelota con mi sobrino mayor y otros chicarrones del pueblo, en el trinquete próximo a Barrencalle”. En El Amigo Mansó (1882) decía que “Para jugar a la pelota, preferíamos siempre el pórtico bizantino a los demás muros del pobre convento, porque nos parecía que el Padre Eterno y su corte nos devolvían la pelota con más presteza”. Finalmente, en Napoleón en Chamartín (1874), lo utiliza como metáfora: “esos pobrecitos que hace dos meses están en la cárcel de Villa porque jugaron a la pelota con seis pellejos de vino por sobre las tapias de Gilimón”.

    Ahora bien, si el juego aparece citado y extendido en el siglo XIX por toda la geografía nacional, en el País Vasco domina. Allí, desde finales del siglo XVIII se recogen los nombres de los jugadores. Intensificándose el juego en la segunda mitad del XIX; es la época de los grandes desafíos entre navarros, guipuzcoanos y franceses. Sigue siendo un juego de apuesta en el que participan todos, hasta el punto de que el obispado de Navarra tendrá que prohibir en 1880 que los curas aprovechándose de sus habilidades participaran, jugaran y apostaran. Después, a fines del siglo XIX y comienzos del XX, gran parte de la actividad pelotística se desplaza hacia Madrid, donde muchos de los jugadores van a coincidir en los frontones de Fiesta Alegre y Jai Alay.

    Domingo Sarmiento (1886) comenta la importancia del deporte en las provincias vascas –también su primitivismo digno de un estudio de “Thierry”-, cuando escribe que: “Los jefes de familia de cada villorrio se reúnen para jugar a la pelota o tirar la barra, tratando en el intertanto de los intereses públicos: voilà todas sus instituciones políticas”. Mostrando la importancia que pueden alcanzar los juegos y las actividades física como elementos civilizadores, al posibilitar el entendimiento y relación entre personas y grupos enfrentados..."

  2. #2
    Avatar de Hyeronimus
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    Re: Toda España era un frontón: geografía del juego de pelota

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    Jai Alai: La Pelota Vasca en México

    El Jai Alai ó Cesta Punta, es un deporte de origen Vasco. Para quienes no lo conozcan, es muy parecido al frontón (por cuestiones comparativas) pero en lugar de raqueta se utiliza un cesto de mimbre. Llegó a ser muy popular en México, que sigue siendo uno de los países donde más se practica. Uno de los escenarios más importantes del país, aparte del Frontón México, ha sido el Jai Alai Palace de Tijuana, Baja California. Una joyita en plena Avenida Revolución:










    México Criollo - Jai Alai: La Pelota Vasca en México - Cultura

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