A raíz de un tema que se trató en otro foro me acordé de este curioso artículo aparecido en CLARIN el 2003. Antes que Administrator crea conveniente moverlo al Purgatorio me gustaría leer la opinión de Juancito
NOTAINDAGACIONES: HISTORIA ARGENTINA
Los suecos y el Perón finlandés
En el archivo del Ministerio de Relaciones Exteriores de Suecia existe un documento que pretende probar el origen escandinavo del general Perón. Según los suecos, los ancestros paternos del lider del justicialismo nacieron en las islas Aland, en el Mar Báltico.
Alberto González Toro
El mito, la leyenda, el misterio, rodearon siempre al teniente genera Juan Domingo Perón, que cultivó casi con deleite la ambigüedad y el doble discurso. Su origen familiar, su lugar de nacimiento, su verdadera edad, fueron y son tema de discusión entre sus biógrafos. Ahora, Zona— gracias a la colaboración del doctor en Historia Marcos Cantera Carlomagno— ha detectado en el Archivo del Ministerio de Relaciones Exteriores de Suecia un documento que intenta probar un supuesto origen finlandés de los ancestros de Perón. Una fuente de la Embajada finlandesa en Buenos Aires, reconoció que "en Finlandia hace mucho tiempo que se escucha ese rumor".
La historia de este presunto origen nórdico de Perón comenzó el 26 de mayo de 1950, cuando el diario más importante de Suecia, el Dagens Nyheter, publicó una noticia con este título: "El tío sueco-finlandés de Perón ha muerto". La información era escueta: "El ex funcionario aduanero Johan Robert Söderlund, de Degerby, Aland, ha fallecido a los 68 años de edad. Lo llora su esposa, Elsa Söderlund, tía paterna del presidente de la Argentina, Perón. El padre del Jefe de Estado argentino, Bruno Perón, fue en su tiempo funcionario aduanero en Degerby. En la década de 1880 emigró a los Estados Unidos para finalmente establecerse en la Argentina, donde se casó. Dentro del matrimonio nació el actual presidente argentino".
Pocos días después de esta publicación, a mediados de junio, un despacho de la Embajada sueca en Buenos Aires mencionaba el tema y solicitaba más datos sobre el presunto origen sueco-finlandés de Perón. Más allá de la curiosidad que provocó la noticia, la diplomacia sueca en Buenos Aires entendió que si era cierto lo informado por el Dagens Nyheter, existían muchas posibilidades de aumentar las relaciones comerciales con la Argentina. El diplomático que firmó ese despacho era Gunnar Brunnström, quien reflexionaba: "En los últimos años, los finlandeses han tenido grandes éxitos en sus exportaciones a este país. Tanto en el rubro de la celulosa como en el del papel nos están dejando afuera, y mientras aquí aún nadie ha obtenido licencias de exportación, ellos parecen haberlas logrado. Esto se debería a que ellos, en sus charlas privadas con el Presidente, han sabido hacer vibrar las cuerdas sentimentales de su pecho. Si la historia del origen de los Perón es verdad, entonces nosotros también podemos jugar el mismo juego, sobre todo teniendo en cuenta que las islas Aland en realidad son más suecas que finlandesas."
El archipiélago de las islas Aland, en medio del Mar Báltico, tenía (y tiene) un status de cierta autonomía frente a los dos países costeros: Suecia y Finlandia. Está habitado por finlandeses y suecos, y a juzgar por los nombres de familia, los Perón pertenecían al mundo cultural sueco, si bien los sitios geográficos en los cuales habitaban se encontraban en el área de influencia finlandesa.
Entusiasmado, Brunnström escribe: "No es del todo imposible que Perón sea de origen nórdico. El es grande y grueso, tiene la piel más bien rojiza y es más castaño que morocho; también su carácter tiene rasgos para nada argentinos".
Ante el informe de Brunnström, la Cancillería sueca envió a uno de sus funcionarios a las islas Aland. En Degerby, el director de la oficina pastoral le dio al enviado del gobierno sueco una lista con el árbol genealógico de los Perón. En el certificado Nø 309, de 1950, firmado por el párroco de la Diócesis de Borga, Carl Oberg, consta que Karl Henrik Bruno Perón nació el 19 de enero de 1864 en Föglö y se mudó a Borga en 1881, de donde emigró a Estados Unidos. Durante los primeros siete años, Bruno envió cartas a su familia en Aland, pero luego no se supo nada más de él. A través del Ejército de Salvación, la familia Perón se enteró de que Bruno había abandonado Estados Unidos rumbo a la Argentina, donde tenía un pequeño campo.
A principios de la década del cincuenta, en la Cancillería sueca se recordaba que Evita, en París, le había dicho a un periodista nórdico que su esposo "tenía origen finlandés". Por esa época, el profesor sueco Svante Dahlstrom entrevistó en Degerby a Elsa Perón Söderlund, estudió fotografías de las familia y de Juan Perón. "Existen evidentes rasgos escandinavos en la fisonomía del Presidente argentino", concluyó.
El historiador "oficial" del peronismo, Enrique Pavón Pereyra, dijo a Zona que en los años cincuenta " varios diarios de Dinamarca y Suecia, hablaron del origen escandinavo del general". Los muchos biógrafos de Perón coinciden, sin embargo, en que el padre de éste fue Mario Tomás Perón, hijo del médico Tomás Liberato Perón. Uno de los biógrafos, el historiador Fermín Chávez, dice que es "un disparate" la hipótesis de un Perón finlandés. Y recuerda que los bisabuelos del general fueron Marius Perón, genovés, y Anna Hughes Mackenzie, londinense de ascendencia escocesa. "La pareja se casó en 1833. El bisabuelo de Perón nació en 1808 y murió en 1856; la bisabuela nació en 1818 y murió en 1877. Los dos fallecieron en Buenos Aires". Ante esta historia, no es difícil imaginar la ancha sonrisa del general y su guiño campechano. Nada escandinavo, por cierto.
La opinión del guionista cinematográfico peronista Julio Fernández Baraibar, quien vivió en Suecia y conocía la historia:
FUENTEYo viví en Suecia 7 años. Hablo, escribo y leo con facilidad el idioma de
Strindberg (a quien, en su época maldita, le gustaba escribir en francés).
Aproximadamente, en el año 1979 u 80, entrevisté, en su casa, en las afueras
de Estocolmo, a una señora, cuyo nombre la arterioesclerosis me ha hecho
olvidar, pero que seguramente tengo en alguna carpeta, de apellido Perón,
quien aseguraba ser parienta de nuestro gran general. La historia que cuenta
el escriba de Clarín me la contó personalmente esta buena señoral, una mujer
verdaderamente curiosa, que vivía con otro anciano, también curioso. Una
pareja a la que, por su aspecto disparatado, era muy difícil creerle. No
obstante me contó esta historia y me mostró una cantidad de documentos y
recortes periodísticos que, según ella, acreditaban el parentesco.
Una figura importante en toda esta historia es el embajador sueco en
Argentina en aquella época, un tipo de apellido Paulin, quien fue el que
hizo popular la historia en la prensa de Suecia y fue una manera de hacer
conocer al peronismo en aquellos confines. Lo que leí de este Paulin no me
cayó mal. El tipo quería hacer negocios con un gobierno latinoamericano que
había sido neutral como su país.
Según el testimonio de esta anciana, que, ya les digo, debo tener en algún
lugar de mi archivo, -es más, Luis Verdi, el lenguaraz de Duhalde me
acompaño a aquella entrevista y tengo/tenemos/hay fotos con esta mujer-,
este antepasado finlandés o ruso, pues entonces Finlandia era parte de la
"cárcel de pueblos" a la que la Revolución Rusa le dio la autodeterminación,
se escapó a EE.UU. para no ingresar al ejército. La anciana nos contó que el
apellido Perón, propio de Föglö -Isla de los Pájaros, en sueco- es oriundo
de una inmigración italiana, perseguida por cuestiones religiosas en el
siglo 17 o 18 -ella me lo dijo exactamente, pero yo no me acuerdo-.
El artículo se confunde un poco. Las islas Åland -y no Aland, como escribe
el escriba- (se pronuncia Oland) son una peculiaridad del derecho
internacional público. Están en el mar Báltico, a mitad de camino entre
Suecia y Finlandia. La población es mayoritariamente de origenn sueco y
hablan algo que se llama finsksvenska, es decir un dialecto cuyo léxico y
gramática es sueco, pero su pronunciación está teñida de la fonética del
finlandés. Finlandia, como Uds.saben es una nación -población, lengua,
cultura, mercado- que estuvo alternativamente bajo la dominación de las dos
grandes potencias de la época -cuando digo época, me refiero a un largo
período que va de las guerras religiosas de 1600 a la revolución rusa-,
Suecia y Rusia. La clase alta finlandesa habla finsksvenska como primer
idioma y, en 1880, se consideraba que el finlandés había desaparecido como
idioma. Curiosamente, a excepción de la burguesía, vinculada a San
Petersburgo o a Estocolmo, todo el bajo pueblo finés -los callados y rudos
campesinos de Karelia, los obreros de las fábricas de Helsinski y un sector
de la pequeña burguesía de las dos ciudades importantes -Helsinski o
Helsinfors y Turku o Åbo- no sabía otro idioma que el finlandés, un
endemoniado idioma del grupo úgrisco, que es una lengua de origen oriental,
posiblemente huno, que en sus migraciones sobre Europa se dividió en dos
columnas, una que se dirigió a Europa central y se instaló en Hungría y otra
que caminando paralelamente a los Urales se dirigió hacia el norte y se
desparramó por Siberia, Karelia, Estonia y, por fin, Finlandia o Suommi, que
es el nombre del país en idioma finés. El movimiento independista
nacionalista finlandés nació y se desarrolló alrededor de la defensa del
idioma, un poco al modo de los vascos o los catalanes, pero no sintiendose
parte ni de Suecia ni de Rusia.
Bien. Estas islas, de una enorme importancia estratégica, han logrado un
status quo especial, por la cual no son suecas ni finlandesas, sino que, aún
cuando la policía y la aduana son finesas, mantienen una autonomía política,
que es lo que permitió su aceptación por parte de los suecos. No obstante
ello, viajar de Estocolmo a las islas Åland es considerado un viaje
internacional. Esto hace que dos enormes barcos, atracados en Slussen, en el
barrio Sur de Estocolmo hagan el viaje a las islas, lo que permite un
indiscriminado y libre consumo de alcohol a precio free tax, cosa que
despierta un enorme interés en los suecos -y en algunos latinoamericanos- a
los que los astronómicos precios del vino y el whisky en los almacenes
estatales, les impide una normal ingesta. El viaje, como se imaginarán, es
un verdadero descontrol, según me contaron. De paso, el status de las Åland
fue mencionado a propósito de Malvinas, por parte de los europeos.
Bueno, hasta aquí llego mi amor. Y mi parte en esta historia.
Julio Fernández Baraibar
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