Es curioso como de un tiempo a esta parte las fuerza liberal-conservadoras han adoptado tácticas propias de las guerrillas marxistas del siglo pasado, usando la revuelta, el caos y la violencia indiscriminada para hacer creer (o conseguir de hecho) que nada funcione y poder hacer caer gobiernos.
Para los bien pensantes de Europa todo esto es muy difícil. Por un lado, todas las notas positivas sobre "principios no negociables" les llegan por parte de gobiernos izquierdistas, que sacan o al menos mantienen políticas pro familiares. En cambios, sus queridos "rebeldes anticomunistas", en cuanto los rascas lo más mínimo, se ve que no tienen ni un principio básico que no esté podrido.
Creo que atribuyen todo a algún tipo de fallo en Matrix y que en algún momento volverán a despertarse en el lado "bueno" del muro de Berlín.
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