Por cierto, el mencionado Tompkins, que allá por los años noventa fue objeto de tanta polémica en Chile y que estaba tan mal visto por el pueblo chileno porque se estaba comprando media Patagonia, falleció el otro día de resultas de una hipotermia cuando se le volcó su barca en el Lago General Carrera (ya sabemos lo frías que son las aguas por allá abajo, no es chiste). Las organizaciones ecológicas lo tienen como un modelo, pero en la Fértil Provincia de Ercilla nunca ha sido muy querido. Y hará un año se vio envuelto en otra controversia con relación a la muerte de algunos de los últimos ejemplares de caballos salvajes que quedan en el mundo, que al parecer fueron cazados porque habían sido introducidos allí y perjudicaban el ecosistema (ni los mismos ecolólatras se entienden entre sí) y fueron eliminados con métodos crueles. Que si era mentira, que si era verdad, el caso no se llegó a aclarar.