Así es Cómo se Gestó y Sostuvo el Imperio Español.
Año 1.599 de Nuestro Señor.
La nación española, tenía unos 9 millones de habitantes en la Península, lo que no impidió que durante 350 años fuera la mayor potencia mundial,
- potencia CULTURAL, era la nación más adelantada en ciencia, filosofía, literatura, pintura, arte.
- potencia Militar, sus tercios imbatidos durante 3 siglos y medio, no conocían la derrota ni ante Inglaterra, ni ante Francia, ni ante italianos, ni ante alemanes, ni ante turcos.
- potencia comercial, sus naves surcaban los 7 mares llevando el Evangelio y la Civilización (que no fuerzas militares) a los cinco continentes.
- potencia moral, un espejo en que se miraron todos los países y sociedades del momento, y a la que imitaban.
Como de bien nacido es ser agradecido, quiero desde estas humildes líneas rendir un tributo de homenaje a los miles y miles de soldados españoles anónimos que hoy no reciben alabanzas, o están olvidados o más bien son denigrados.
No hay estatuas que los recuerden, ni las plazas de nuestras ciudades y villas llevan sus nombres, ni las de sus INCREÍBLES GESTAS. Incluso los libros de ¿Historia? Vergonzosamente ocultan sus hechos, glorias y sacrificios abonados a las tesis y bulos de sus enemigos.
Gracias a ellos nuestra lengua y cultura no serían ni tan grandes ni tan universales, y lo que es peor, lo que hicieron carece de importancia salvo para los que nos lo afean a los que creen sus herederos.
Como presagiaba Antonio de Herrera en sus “Décadas” se cumple aquello de que: “... me temo que nuestros hechos heróicos en las Islas y Tierra Firme del Mar Océano sean negados por nuestros enemigos”.
LO TRISTE ES QUE SUS PROPIOS DESCENDIENTES LOS HAN OLVIDADO O INCLUSO MUCHOS SE HAN TRAGADO LOS BULOS DE LAS LEYENDAS NEGRAS Y SUCUMBEN A LOS INTERESES DE SUS ENEMIGOS.
Hombres a los que no pudiéndolos vencer cara a cara tuvieron que esconderlos tras montones de deformaciones de la verdad, de la Historia y bajo mentiras.
Si bien las guerras dieron mucho crédito a nuestros soldados de entonces, hoy sería de justicia reconocerles el provecho para nuestro pueblo, de antes y de AHORA.
Ellos lucharon, se sacrificaron y murieron anónimamente, pero extendieron la señal de identidad de lo español. Por ellos, por su sacrificio sin fin, la actual España significa algo en el mundo actual.
Su sacrificio lejano, anónimo, quizás olvidado por muchos y NEGADO POR SUS (nuestros) ENEMIGOS, tiene más valor cuando se descubre que lo hicieron en una época en que se precisaban más de 8 meses para enviar un mensaje (que no siempre llegaba) desde España a Perú; y cuando había guarniciones españolas en fuertes, todavía hoy tan alejados entre sí como Santa Teresa (Urugay) o el de Santo Domingo (Taiwán). Estremecedor también es saber que sus huesos están dispersos por todo el mundo.
No importa mucho que algunos de esos extraordinarios soldados fueran o no peninsulares porque TODOS eran soldados del Rey de entonces, es decir, en la práctica, del Estado español. Eran soldados del IMPERIO ESPAÑOL.
Y aunque estos HÉROES ANÓNIMOS ya no infunden respeto, ni siquiera reciben alabanzas, si acaso al contrario, hay que reconocerles que nuestra lengua y cultura no serían tan grandes ni universales sin su abnegado sacrificio.
La soberanía de aquellos reyes abarcaba mucho más de lo que hoy se califica como extranjero o no nacional, y había muchos más súbditos que los peninsulares pues las posesiones de ultramar no eran simples colonias, sino propiamente PROVINCIAS ESPAÑOLAS CON TODOS SUS DERECHOS Y DEBERES y sus hombres lucharon voluntariamente, como soldados españoles que eran, codo con codo con los de la Península.
Son esos soldados los que hicieron grande a esa España a lo largo de muchos años, unas quince generaciones, hasta que un día … un día dejaron de ser necesarios y desaparecieron.
EL PANORAMA INTERNACIONAL EN 1599.
El 13 de septiembre de 1598 fallecía Felipe II, un rey que se atrevió siempre a dirigir todo. Fue sucedido por su hijo Felipe III que nunca quiso dirigir si bien nació con el deber de hacerlo.
Durante su reinado la poderosa España va a seguir extendiendo su Imperio, poder y hegemonía por todo el mundo conocido.
El principal motor de la monarquía española y universal de Felipe III es el duque de Lerma. Uno de los 21 duques, 43 marqueses y 55 condes que componen la alta aristocracia española del momento.
Con unas finanzas agotadas y el cansancio general ante tanta guerra, Felipe III buscará y logrará una relativa paz con todos los antiguos enemigos europeos de España.
Decimos relativa porque aunque oficialmente hay paz no hay prácticamente un solo año sin algún conflicto bélico.
La política sigue siendo la misma de su padre: que franceses, ingleses, holandeses, alemanes sigan obligados a destinar sus energías en la conflictiva zona del norte centroeuropeo impidiéndoles así actuar más intensamente en otras áreas. Como decía Felipe II mientras España domine en Flandes será el árbitro entre todas las potencias.
Además siempre está presente el peligro turco del sur, normalmente aliado con los franceses y la piratería constante en cualquier océano o ruta comercial.
En 1599 la eterna enemiga: Francia aún persigue su sueño de romper el cerco territorial al que la tienen sometida los Habsburgo.
Inglaterra tiene que dedicar cada vez más energías y recursos militares para controlar militarmente a Irlanda, desatendiendo a su protegida República de las Siete Provincias Unidas de los Países Bajos (mal llamada Holanda) que intentan liberarse de España.
En 1599 la línea pacifista española aún no ha comenzado todavía pero estas tres potencias terminarán siendo obligados a aceptar la llamada Pax Hispánica con el predominio en el mundo civilizado de los vlaores: político-culturales españoles.
- con Francia se basa en el tratado de Vervins (1598), en el que España como señal de buena voluntad le devuelve todas las plazas que había ocupado militarmente (Châtelet, Calais y La Capelle, Ardres, Doullens, Blavet).
Los franceses no participarán abiertamente a favor de España pero darán su apoyo contra los enemigos de ésta hasta 1653.
El último intento de paz con Francia será en 1615 mediante el doble matrimonio de los futuros reyes franceses y españoles.
- con los británicos por el tratado firmado en Londres seis años después.
- con los “holandeses” por la tregua de 1609.
Pero todos saben que la paz en Europa, a largo plazo, es una quimera.
Pese a esta tendencia pacifista las tensiones brotan en suelo italiano, donde los Estados Pontificios, Venecia, Saboya, Módena, Toscana, Parma y Mantua que no están bajo influencia española.
En el virreinato español de Nápoles el primer acto del nuevo virrey hispano (Fernando Ruiz de Castro) es sofocar una conjura anti española en Calabria.
Pese a todo y a otros conflictos, la clave geopolítica de Europa siguen siendo los Países Bajos. En 1598 Felipe II ha tranferido, nominalmente la soberanía el Charolais, del Franco-Condado y los Países Bajos a su hija Isabel Clara Eugenia que ha contraído matrimonio con su primo el archiduque Albrecht VII von Österreich. Y hace que su hermano, Felipe III, se case con la archiduquesa Margarete von Österreich (Austria).
Así, Flandes sigue siendo la base estratégica que permite a España mantener su papel preponderante en los conflictos en suelo europeo, si bien con un alto coste en sangre y medios.
Durante 1599 además España:
- conquista los actuales Estados Unidos,
- enfrenta una nueva rebelión en los Andes chilenos.
- sufre ataques holandeses en el cono suramericano.
- guerrea en las fronteras indias (Brasil).
- la fortaleza de Solor (Indonesia) que con 25 hombres al mando del capitán Antonio d'Andria es capaz de rechazar a unos 1.500 piratas. Ante la imposibilidad de sostener un asedio en situación de desventaja tan desproporcionada prepara una treta, simulan abandonar el fuerte, cuando los piratas entran creyéndolo abandonado todos los soldados penetran por una puerta falsa disparando matando medio centenar de piratas que ante la sorpresa no reaccionan y derrotados huyen hasta sus embarcaciones y abandonan la isla creyendo que los españoles son más de los que son o porque “no hay mayor dificultad que la poca voluntad” o ambas cosas.
EL PANORAMA INTERNACIONAL EN 1.600.
Hace muchas décadas que los Hasburgo son hegemónicos en Europa. En Alemania buscan crear un estado centralizado (pese a la oposición de las otras dinastías germanas que quieren un emperador: Káiser, un símbolo.
Al este se mantiene una larga y dura guerra contra el imperio turco, que pese a sus crisis interiores aún es un formidable adversario capaz de ampliar su dominio hacia el oeste. Han creado la provincia de Kanizsa Eyalet con partes de las actuales Hungría, Croacia y Eslovenia y capturan Nagykanizsa (puerta de Alemania al oeste del lago Balatón) que amenaza mortalmente a Steiermark (Estiria austríaca) del futuro Káises Ferdinand II).
Pero en otoño se abrirán nuevas oportunidades contra el turco tras la llegada de una embajada de persas, enemigos turcos, a Praga para entrevistarse con el káiser Rudolf II.
1.600 será un año de sangrientas guerras, atentados y conspiraciones, tanto para James VI de Inglaterra como para Henri IV de Francia (contra el rey inglés atenta el conde de Gowrie, y contra el francés salta el comlot del duque de Biron apoyado por los españoles a cambio de su compromiso de ayudar a España en Marsella y Metz).
Los ingleses prosiguen su control militar de Irlanda donde tienen que enviar cada vez más tropas pero sin poder avanzar ante la resistencia del Ulster que no podrán penetrar.
Los franceses son más belicosos, tras decidir atacar Saboya. Intrigan en Italia y Alemania contra España.
Por su parte Dinamarca y Suecia están enfrentadas por el dominio naval del Báltico y además Suecia inicia una larga hostilidad contra Polonia (hasta 1629 se enfrentarán en 4 guerras, entre Polonia-Lituania con 18 millones de habitantes y Suecia con 1, si bien los suecos son el único país del mundo donde los campesinos son obligados a servir en el ejército) y Suecia surgirá como poder emergente.
Entretanto la política exterior española es la de mantener sus territorios, mantener su prestigio como gran potencia hegemónica, DEFENDER LA CAUSA DE LA RELIGIÓN CATÓLICA y proteger su monopolio comercial y militar con América y Asia, si bien en éste último escenario los buques holandeses aparecen cada vez con mayor frecuencia.
Ingleses y holandeses están creando un grave problema estratégico en el sudeste asiático, y en primavera los holandeses empiezan a colonizar la Guayana (del Orinoco al Amazonas) y construyen fuertes en Nassau y Orange, en la costa atlántica en la actual villa brasileña de Porto de Moz.
En abril los holandeses llegan, por primera vez, a Japón (isla Kyushu) al mando de Janszoon Quaeckernaeck con cañones de bronce, balas y mosquetes que usarán en la decisiva batalla de Sekigahara que cambia la distribución de feudos en Japón al resultar vencedores los que apoyan al daimyio (señor feudal) Tokugawa Ieyasu con gran relevancia y protagonismo para los intereses españoles en el futuro.
El día de fin de año se crea en Londres la East Indian Company para comerciar con las Indisas Orientales (sudeste y sur de Asia: India y China).
Y aunque ese año los asentamientos de los súbditos de Felipe III en la bahía de Bengala alcanzan su apogeo territorial, especialmente en la primera década del siglo y parecen controlar las aguas del Índico los conflictos geográficos en la zona se multiplican.
España estudia dos opciones para fijar a los holandeses a terreno europeo, y alejarlos de aguas oceánicas:
· bloquear los puertos holandeses con una potente escuadra en el río Escalda.
· potenciar la armada y combatir en alta mar. Se elegirá esta opción.
Como es imposible mantener tantos frentes internacionales abiertos, en mayo se abren dos líneas paralelas de conversaciones de paz con holandeses una y con ingleses otra.
Durante 1600:
España tiene que afrontar el peligro que surge del mar. Los ataques marítimos de bandoleros, piratas, corsarios, etc. que roban y saquean ciudades y puertos (Veracruz, San Francisco de Campeche, las costas de Honduras, Venezuela, Panamá y Nicaragua) así como los buque mercantes.
El Caribe es proclive a los asentamientos piratas y sus ataques continuos y sorpresivos.
Pese a todo España defiende Jamaica con tan solo 200 hombres organizados por el gobernador Fernando Melgarejo de Córdoba ante el inglés Christopher Newport con sus 16 buques cree que será fácil conquistar la isla debido a su gran superioridad. El inglés envía 3 buques (Little John, Margaret, y Golden Dragon) para que penetren rápidamente en la bahía y sorprender a los españoles. Disparan a los españoles de tierra para intimidarlos y desembarcan con bandera blanca ofreciendo rendición bajo amenaza de ser pasados a cuchillo.
Los españoles fingen desconocer el inglés y dilatan las capitulaciones ganando un tiempo precioso para la defensa. Cuando los ingleses descubren que es un engaño desembarcan 1.500 soldados en varias docenas de chalupas, llegan a la playa sin oposición, organizan 5 columnas e inician la marcha hacia la villa.
Los españoles no han perdido el tiempo, han juntado todo el ganado que encontraron y lo encierran en unos corrales cercanos al camino que va a la villa. Cuando está a punto de caer la noche (24 enero) saben por donde vienen los ingleses dirigiendo todo el ganado hacia ellos les prenden fuego nen antorchas colocadas en las cornamentas. El ganado enloquecido se avalanza sobre los británicos que sorprendidos por el estruendo, polvareda que no entienden y la embestida que no esperan.
Confundidos y aterrorizados por el ganado la vanguardia inglesa que no es arrollada duda y retrocede provoca una cascada desorganizativa en las siguientes líneas hacia retaguardia acabando en una huída con media centena de muertos por aplastamiento.
Al reagruparse en la playa están desmoralizados y desisten de avanzar de nuevo, sólo quieren reembarcar. Sin lograr hacer ni un solo disparo las pérdidas se les antojan excesivas. No saben qué ha sucedido pero están convencidos que los defensores pueden derrotarlos se hacen a la mar y abandonan definitivamente la isla.
Pero las grandes batallas de España, en 1.600 serán en Flandes, en el Mediterráneo con los piratas y con Francia.
FLANDES:
Los invasores holandeses ven una oportunidad ante el descontento y amotinamiento de los tercios que no reciben pagas desde …
Teóricamente los españoles cuentan con unos 9.000 hombres en el ejército de Flandes, pero su operatividad está bajo mínimos porque están paralizados y desorganizados.
Los holandeses creen que ha llegado el momento de expulsar, definitivamente, a los españoles de Flandes.
Presentan unos 12.000 soldados encuadrados en 80 compañías de infantería al mando de Maurits van Nassau. Zarpan el 20 marzo desde Rotterdam y Willemstadt.
El líder holandés Johan van Oldenbarnevelt juzga que el ejército español no es operativo. Sus espías le informan que está en gran parte amotinado y no pueden poner en orden de combate a más de 3.000 soldados.
El ejército español oficialmente cuenta con 60.000 infantes y 4.000 jinetes pero dos tercios de sus infantes (40.000) y 1.300 jinetes están en guarnición, imposibilitados de salir en campaña.
Los holandeses pretenden llevar sus tropas al sur, y atacar la retaguardia española.
Tras muchas escaramuzas al final en julio se enfrentan cara a cara. Los holandeses siempre han evitado estos choques frontales de grandes unidades pues se saben inferiores en experiencia, disciplina, capacidad de maniobra y táctica a los españoles, pero ahora no les queda otra.
Chocarán 7.100 infantes españoles y 1.200 jinetes. Tienen 6 cañones. Los holandeses presentan 9.500 infantes y 2.000 jinetes.
A las once de la mañana ataca la caballería ligera española y se inician escaramuzas, pero la maniobra de la flota holandesa que bombardea a los españoles hace que estos corrijan posiciones, luego corregirán los holandeses.
A las 3 de la tarde se reanuda la batalla.
La vanguardia española (500 arcabuceros se adelanta a paso ligero hacia el enemigo y se aleja del grueso del ejército). Los oficiales intentan detenerlos y reorganizarlos pero no los dan parado y se lanzan contra las dunas donde se atrincheran los ingleses de Horace Vere. La caballería del tercio intenta ayudarlos atacando el flanco de Vere que recibe refuerzos de infantes ingleses logrando mantener posiciones y rechazar la vanguardia española.
Pese a tener el sol y viento en contra la segunda línea española (tercios Zapena y Ávalos) ataca al regimiento de frisios que sucumbe ante el ímpetu español antes de que reciba socorro de valones y hugonotes franceses (segunda línea holandesa) pero logran parar la acometida y estabilizar el frente repeliendo a los españoles.
Las 8 compañías de caballería holandesa atacan y derrotan a los jinetes españoles que se dispersan y ya no volverán a entrar en combate. La caballería holandesa se reorganiza y carga contra el flanco español pero los mosqueteros de la tercera línea de infantería, apostados en las dunas, los rocían, sorpresivamente, de balas y les hacen batirse en retirada con fuertes pérdidas.
Los ingleses se han hecho fuertes en sus dunas, ya han rechazado dos asaltos españoles (tercios Zapena y Avalos) por lo que se envían las reservas (regimientos de irlandeses y valones) que consiguen apoderarse de las cimas y desalojarlos poniendo en fuga varios batallones que retrocederán hasta la costa, su jefe, cae del caballo y está a punto de ser capturado.
La primera línea holandesa está cediendo y ahora los holandeses han de vérselas con los tercios veteranos de Monroy y Villar que hacen un nuevo asalto. Es el ataque definitivo. Pero es una apuesta a cara o cruz, son las últimas reservas españolas, la tercera y última línea española.
La segunda gran duna del dispositivo holandés cede y es conquistada por los piqueros de los tercios que desalojan a los enemigos de las cimas.
El repliegue holandés genera el caos en las filas holandesas, la retaguardia holandesa se mezcla con las columnas del tren de aprovisionamiento. Unos centenares de españoles les persiguen, otros capturan los cañones enemigos, la batalla se ha decidido para España y los holandeses están derrotados.
Convencidos de la victoria las agotadas tropas españolas rompen filas y se desordenan, llevan más de dos días sin dormir y apenas comer. Eso hace que cese la persecución de los enemigos.
Los holandeses se sorprenden que ya no sean perseguidos y se empiezan a reorganizar. Maurits ordena contraatacar y la caballería e infantería holandesa reordenada recibe a los 300 jinetes de la reserva que con su armadura completa ataca al trote con sus cortas espadas, el escuadrón de caballería español (de Pedro Gallego) que quiere oponérseles es emboscado por 500 franceses tras unas dunas que les envían una lluvia de balazos y los desorganizan y hacen huir.
Por suerte para los holandeses Francis Vere logra reagrupar a muchos fugitivos holandeses de la tercera línea y reúne a unos 800, además en el ala derecha los jinetes holandeses están haciendo retroceder a la infantería española a la que atacaron de flanco. Este permite que los holandeses ganen un precioso tiempo para seguir reorganizándose y recuperando fugitivos.
Son las seis de la tarde, la pleamar está en su cima. Para evitar que los tercios se retires el propio archiduque Albrecht desmonta y se apodera de una pica para dar ejemplo de su determinación de resistir, pero cae herido por un golpe de alabarda de un sargento enemigo que será ensartado por los españoles.
Al caer la tarde las tropas españolas están exhaustas tras los días sin descanso de marchas forzadas, casi sin alimentación, asaltos y contraataques de caballería por el flanco, y lo que es peor están desorganizadas.
Por suerte para los españoles que ya están en franca huída cae el manto protector de la noche que paraliza la persecución holandesa. Los 300 del archiduque han caído pasados a cuchillo por los escoceses a sangre fría tras haberse rendido. También la confusión y mala comunicación holandesa impide que el ejército español quede copado lo que hubiera significado su total exterminio.
Tras la batalla los holandeses pagan un tributo de 2.500 bajas, de ellas un millar de muertos son españoles (los amotinados que se pasaron al enemigo) pero el ejército holandés también está tocado, sin contar con otras bajas de escaramuzas previas (puente Leffing, por ejemplo) pierde unos 2.000 efectivos (más de 1.000 son muertos) más 800 bajas inglesas.
La victoria es pírrica pues el objetivo principal (puerto Dunquerque) sigue siendo español y sus barcos continuarán acosando a ingleses y holandeses. El golpe es tan importante que los holandeses desisten (6 julio) de más avances y se vuelven a Niewpoort para asediarlo.
Pero es una mala decisión, pues sólo cinco días después, Luis de Velasco logrará (11 julio) llevar un refuerzo de 2.000 efectivos con lo que la villa cuenta ahora con 3.000 defensores.
La campaña tan prometedora inicialmente para los holandeses, aprovechando los motines en el tercio y la superioridad numérica, y pese a su victoria, acaba sin frutos apreciables.
Maurits debe aceptar su fracaso, no ha alcanzado los objetivos y no le queda otra que reembarcarse desde Oostende hacia sus bases mientras sus convoyes son atacados por las galeras españolas.
Es el fin de la expansión holandesa en Flandes que sigue fiel a Felipe III y España.
PIRATAS DEL MEDITERRÁNEO.
Corre el 10 de mayo de 1600 en Scaleta (Italia).
Los piratas berrberiscos hacen un nuevo ataque a la costa italiana. Provienen básicamente de Argel (en la época cuenta con 60.000 habitantes y más de 20.000 cautivos cristianos), Túnez y Trípoli. Están amparados por el imperio turco pero gozando de gran autonomía.
Disponen de flotas de galeras y embarcaciones de alto bordo capaces de surcar todo tipo de mares. Armados y efectivos los buques piratas berberiscos no son demasiado grandes y livianos, atacan barcos y costas.
Nápoles está defendido por el tercio viejo (fijo) de Nápoles con 20 compañías de infantería (200 soldados cada una). Sicilia prácticamente está desprotegida por lo que se nombra a Antonio Fernández de Córdoba para que vuelva a instituir las antiguas unidades de caballería.
Es en el sur de Italia donde se centra el ataque corsario, al mando del renegado calabrés Sinan Cighala Kapudan Pasha, que cautivo de los moros se ha convertido al Islam para poder sobrevivir.
Los habitantes de las costas han construido torres de vigilancia para prevenir los ataques piratas. Para cuando los piratas anclan en puerto hace horas que ya han sido avistados y al desembarcar son embestidos por la caballería de Spinelli que los dispersa y caza uno a uno matando a unos 30 y capturando a medio centenar.
Derrotados y rechazados Sinan ordena retirada.
FRANCIA.
La larga disputa franco-saboyana inicia una nueva guerra en Italia, el pretexto el marquesado de Saluzzo (actual Cuneo).
Maximilien de Béthune (duque de Sully, príncipe d'Henrichemont y Bosibelle, marqués de Rosny y de Nogente-le-Rotrou, conde de Muret y de Villebon y vizconde de Meaux) principal ministro de Henry IV, envía una potente columna al mando de Charles de Gontaut, duque de Biron, con gran tren de artillería a invadir Bresse. Simulatáneamente otra columna al mando de François de Bonne invade la propia Saboya. Y se dirige un tercer ataque contra Niza con tropas al mando del duque Charles I de Guise, gobernador francés de la Provenza.
Pero estas acciones en Saboya amenazan los intereses estratégicos españoles, su enemigo Francia se expande territorialmente en Italia. España debe evitar el derrumbe del Estado Saboyano, tapón entre españoles y franceses. Y el conde de Fuentes es nombrado nuevo gobernador del Estado de Milán para que socorra a Saboya.
Hace una leva en el Milanesado de 6.000 hombres y crea los tercios nuevos de Carlo Trivulzio, y de Barnabó Barbo con 15 compañías de 200 soldados cada una.
En agosto, Íñigo de Borja tomará el mando del tercio de Lombardía y marchará al Piamonte cuando en septiembre los franceses han iniciado el asedio a la ciudadela de Montmelian a la orilla del río Isère. Es un nudo de comunicaciones estratégico del collado andino, con el único puente sobre el Isère y paso casi obligado de las tropas españolas hacia Flandes.
A mediados de septiembre los españoles han terminado los preparativos (tercio Lombardía y tropas de Nápoles) para socorrer a los saboyanos. Dos semanas después se les unirá Carlo Spinelli con una compañía de 200 infantes napolitanos del tercio de Trivulzio que, finalmente, ha logrado completar su tercio.
La intervención militar española se inicia en noviembre cuadno los tercios cruzan el paso del Pequeño San Gotardo y Andermatt, junto las tropas reunidas por el duque Carlo Emanuele I y acuden a socorrer a la sitiada Montmélian. Pero llegan tarde y la ciudad se rinde unas horas antes (9 noviembre).
Conocida la noticia los españoles acampan en un valle cercano (Tarentaise) a la espera de órdenes y repelerán un tímido ataque francés ese mismo día. Las órdenes de Milán, son de ayuda totalmente defensiva, por lo que no se perseguirá ni acosará a los franceses.
Los ataques al Iperio español continúan, ahora en otro continente.
Maurits atacan el Callao (Chile), Filipinas, …
Se expanden en Birmania, se conquista Ceylán (actual Sri Lanka) ...
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