Re: La batalla de Clavijo
Perdón a todos los foristas.
Entendí el término "gloria" como "victoria de una batalla" y no me puse a ver su sentido mas profundo de la misma. Por eso mismo creo que si, debería de llamarse el hilo "Historia militar y gloriosa Hispana" o algo así.
Seguiré leyendo sobre estas nuevas batallas que nos ofrecieron JCC y hermano de acá.
Un saludo en Cristo Rey y sepan disculpar, nuevamente, mi mala interpretación de la palabra, lo leí sin su sentido real y una mala distracción mía.
Re: La batalla de Clavijo
Nose portugués, asi que el segundo "post" tuyo, hermano de acá, lo dejo.;)
Muy bueno lo de Carlos, una gran batalla contra los herejes y un ejemplo mas de la valentía y brillantéz de los Tercios españoles. Una cosa que observé es el pluralismo de razas que había.. Italianos, alemanes, tercios tantos italianos como españoles... Observar bien como donde pasaba este Rey Sacro la gente se le unía demostrando, asi, que mucha gente todavía quería seguir a la Tradición y mas en Alemania que se le unieron unos tantos.
Gracias por los datos.
EDITADO: Miren que lindo nombre nos ha puesto como título del hilo, Donoso, agradescámosle a Dios y a él por el nombre y el foro (una vez mas).
Re: La batalla de Clavijo
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mazadelizana
Estimado Irmao de cá he distinguido la palabra tercio en tu último mensaje ¿usabais los portugueses esa palabra también para usos militares,?
Si, estimado Mazadelizana... como sabes, entre 1580 y 1640 existió Unión Dinastica. Así, los portugueses compartiron sessenta años del siglo de oro de los tercios imperiales, como tropas combatientes en Flandes, entre otros escenarios.
Cuando las dos coronas se separaron de nuevo, en 1640, Portugal ha mantenido en la organización de sus ejercitos, las mismas tacticas que sus tropas usaban en los ejercitos imperiales.
El nombre terço dejó de der empleado con la decadencia de la tactica de tercio, desde el siglo XVIII, lo creo.
Re: La batalla de Clavijo
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Agustiniano I
Nose portugués, asi que el segundo "post" tuyo, hermano de acá, lo dejo.;)
Estimado Agustiniano I, a mi me gustaría aportar artículos de hechos militares portugueses o brasileños en castellano... pero no los encuentro. Lastima...:(
Re: La batalla de Clavijo
Cita:
Iniciado por
Irmão de Cá
Estimado Agustiniano I, a mi me gustaría aportar artículos de hechos militares portugueses o brasileños en castellano... pero no los encuentro. Lastima...:(
Escríbelos en portgués, algo se leer. Pero no te podría de contestar en castellano porque no sabría bien bien de que trata el tema. Pero no dejes de escribir en portugués porque se escribe mayormente en castellano. El portugués es tan usado como el castellano y si los otros no lo entienden es problema de los otros por no conocer las lenguas de Las Españas:p.
Mañana buscaré aportar algo de Argentina, alguna que otra batalla tengo en mente.
Salud en Cristo.
Re: Historias militares y gloriosas Hispanas
Lo primero agradecer a Donoso que nos haya cambiado el título del hilo.
Aquí va otra biografía: Don Álvaro De Bazán.
Don álvaro de Bazán y Guzmán (Granada, España; 12 de diciembre de 1526 – Lisboa, Portugal; 9 de febrero de 1588), primer marqués de Santa Cruz, en referencia a la localidad manchega de Santa Cruz de Mudela, militar y almirante español, caballero de la Orden de Santiago.
Biografía :
Nació en el mismo centro de la ciudad de Granada, confluencia de la calle Reyes Católicos y Gran Vía, donde se abre la Plaza de Isabel la Católica, el 12 de diciembre de 1526, y murió en Lisboa, el 9 de febrero de 1588. Su abuelo sirvió en la Guerra de Granada con los Reyes Católicos y su padre fue marino al servicio de Carlos I. Estos obtuvieron de la monarquía la concesión de los señoríos del Viso del Puerto y de Santa Cruz de Mudela, que pasarían a pertenecer a don Álvaro.
Hijo de un marino de prestigio, de igual nombre y conocido como Don Álvaro «el Viejo» (La Jornada de Túnez), que llegó a ser Capitán General de las Galeras de España y de doña Ana Guzmán, hija del conde de Teba y marqués de Ardales, tuvo la oportunidad de tomar armas en la mar desde muy joven en compañía de su padre. A su lado estuvo en la victoria naval que consiguió de la armada francesa sobre las costas de Galicia en 25 de julio de 1544, y conducidas las presas a la Coruña, quedaron al cuidado del joven. Con 2 años de edad, Carlos V le hizo merced del hábito de Santiago, expresión de la predilección del emperador por su padre. Su ayo fue Pedro González de Simancas, que le proporcionó una instrucción humanística muy esmerada y le hizo tener en gran estima a poetas y humanistas, a los que siempre protegió y de los que fue mecenas.
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Escudo de armas.
De estirpe noble navarra, el escudo familiar es un tablero de ajedrez, según un dicho popular, por hallarse jugando a este juego antes de la batalla, aunque lo más lógico sea que proceda del valle de Baztán.[1] En los marqueses de Santa Cruz se han añadido las ocho cruces de San Andrés que rodean al tablero de ajedrez.
Bazán estuvo al mando de la escuadra de reserva con una decisiva actuación en la batalla de Lepanto. Se cuenta que ganó el título de Marqués de Santa Cruz cuando el rey se compadeció de él al verlo estar al sol y le mandó cubrirse, y al agradecérselo aquél, el monarca le dijo: «por el sol, señor marqués, por el sol».
La vida militar de Álvaro de Bazán va indisolublemente unida a los principales hechos de armas de la marina. Fue hombre de confianza de Felipe II y nombrado Capitán de la Mar Océana y Almirante de la Marina.
Sus campañas más destacadas fueron:
Le sorprendió la muerte en Lisboa, ocupado en la preparación de la Grande y Felicísima Armada. Está enterrado en el Viso del Marqués junto con su esposa, doña María Manuela de Benavides.
Logros militares
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Monumento a Bazán en la Plaza de la Villa de Madrid (M. Benlliure, 1891).
Las cifras resultantes de las campañas militares de Álvaro de Bazán reafirman su puesto de honor entre los más grandes marinos que haya dado España:
- Islas rendidas: 8
- Ciudades rendidas: 2
- Villas rendidas: 25
- Castillos y fuertes tomados: 36
- Capitanes generales derrotados: 8
- Maestres de campo derrotados: 2
- Señores y caballeros principales derrotados: 60
- Soldados y marinos franceses rendidos: 4.759
- Soldados y marinos ingleses rendidos: 780
- Soldados y marinos portugueses rendidos: 6.243
- Prisioneros cristianos liberados: 1.564
- Galeras reales capturadas: 44
- Goletas capturadas: 21
- Galeones y naves de alto bordo capturados: 99
- Bergantines capturados: 27
- Caramuzales turcos apresados: 7
- Cárabosmoriscos apresados: 3
- Galeazas apresadas: 1
- Piezas de artillería capturadas: 1.814.
Poesía dedicada por Lope de Vega en 1588 a D. Álvaro de Bazán:
El fiero turco en Lepanto,
en la Tercera el francés,
y en todo mar el inglés,
tuvieron de verme espanto.
Rey servido y patria honrada
dirán mejor quién he sido
por la cruz de mi apellido
y con la cruz de mi espada.
Re: Historias militares y gloriosas Hispanas
Re: Historias militares y gloriosas Hispanas
LA BATALLA DE BICOCA (27 de abril de 1522)
Bicoca o Primera Batalla de Bicocca. Nombre que recibió un sangriento combate desarrollado el 27 de abril de 1522 cerca de la localidad del mismo nombre, en el antiguo Milanesado.
Las fuerzas que se enfrentaron en esta batalla eran las que obedecían a Carlos V (tropas españolas e italianas principalmente) contra las del rey francés Francisco I (tropas francesas, suizas y algunos aliados venecianos). Ambos monarcas se disputaban el dominio de Milán y por ende, el norte de Italia.
Los franceses pretendían volver a ocupar el Milanesado y con ello, por lo menos, toda Italia para con esto intentar llegar a ser la primera de las potencias europeas, lugar que en esa época tenía España. Aunque tales propósitos quedaron frustrados y España retuvo tal situación hasta la batalla de Rocroi a mediados del siglo XVII.
La batalla se desarrolló en torno a una pequeña fortificación (en italiano bicocca) que se encontraba a poca distancia al norte de los muros de Milán (actualmente Bicocca es el nombre de un barrio de esa ciudad). La superioridad numérica favorecía a los franceses que contaban con el resuelto apoyo de las tropas de piqueros mercenarios suizos. confiaban en grandes formaciones de picas para envolver y masacrar al enemigo, imitando las tácticas de la antigua falange griega. Estas acciones habían permitido a los suizos dominar los campos de batalla en Europa central durante un siglo, hasta el punto de que se les tenía por la mejor infantería de la época y les convertía en unos caros (pero muy demandados) mercenarios, pero carecían de armas de fuego modernas como las que portaban los españoles.
Sin embargo merced a una mejor táctica, las tropas de Carlos V lograron una aplastante victoria que preludió a la decisiva batalla de Pavía (ocurrida en 1525).
Al comenzar la batalla, los suizos se dispusieron en dos cuadros y avanzaron con paso firme hacia las tropas españolas de Próspero Colonna mientras resistían los disparos de cañón del enemigo. Sin embargo, al cruzar el camino que separaba a ambos ejércitos, los suizos se vieron obligados a subir una ligera cuesta. Ésto les impidió cargar inmediatamente contra los españoles y les convirtió en el blanco perfecto de los arcabuceros, quienes abrieron fuego continuo contra los suizos. Tras perder 3.000 hombres (entre los que se encontraban 22 capitanes), los suizos se vieron obligados a retirarse sin llegar a entablar batalla real.
En efecto, sólo los mercenarios suizos al servicio de Francisco I tuvieron entre 3.000 y 7.000 muertos (las cifras de bajas nunca han sido aclaradas, especialmente las de las tropas francosuizas). Por el lado español no hubo ninguna.
Según algunos autores esta batalla señaló un giro importantísimo en las prácticas bélicas por el rol que en ella tuvieron las armas de fuego portátiles (en especial los arcabuces de los españoles que barrieron a las enconadas cargas de los piqueros suizos). Bicoca, junto con la posterior Batalla de Pavía (1525), puso de manifiesto que la época de la pica y la caballería pesada había llegado a su fin, dejando paso a las emergentes armas de fuego que trastocarían el campo de batalla para siempre.
Desde entonces en español y francés "bicoca" significa una ganancia fácil.
Re: Historias militares y gloriosas Hispanas
Cita:
Iniciado por
mazadelizana
En la armada hay un modelo de fragata,la mejor del mundo de su clase,que se llama fragata 101-Álvaro de Bazán de fabricación española.
http://www.armada.mde.es/ArmadaPorta...gen&scale=none
Re: Historias militares y gloriosas Hispanas
Hay cuatro fragatas del modelo Álvaro de Bazán activos en nuestra armada,Don Álvaro de Bazán,Blas de Lezo,Juan de Borbon y Mendez Nuñez.
Re: Historias militares y gloriosas Hispanas
?Por tras es el "Principe de las Asturias"? !Que bonito es!
Re: Historias militares y gloriosas Hispanas
Si,es el portaaviones "Principe de Astirias",pero dentro de unos pocos años se dará de baja por otro portaaviones más grande y más moderno.
Re: Historias militares y gloriosas Hispanas
Del excelente libro de Rainer Daehnhardt "Homens, Espadas e Tomates"
Editora: Zéfiro
Colecção: Ventos da História
* - Para buen entendimiento de los castellano parlantes: "tomates"="huevos"
http://www.zefiro.pt/imagens/capa_homens_espadas.jpg
"(...)A dada altura, comandou Afonso de Albuquerque seis naus nossas, com cerca de 400 homens a bordo. Após ter subjugado e, em parte, destruído diversos portos tributários ao Rei de Ormuz, fez o que ninguém julgou possível: entrou na baía de Ormuz, ficando cercado por 250 navios de guerra inimigos e juntando-se, em terra, um exército de 20.000 guerreiros, todos prontos para o aniquilar! Quando o Rei lhe mandou um emissário a bordo para questionar sobre os seus intentos, Afonso de Albuquerque enviou-lhe a seguinte mensagem: «Renda-se!!!»(...)"
Uma Curiosa Troca de Insultos
Em 1537 alguns marinheiros portugueses praticaram um crime, então classificado como um "grande gaffe diplomática". Em frente de Diu recebeu-se o Sultão Bahadur Xá a bordo de uma nau portuguesa.
As conversações diplomáticas deram para o torto e o Sultão e sua comitiva resolveram retirar-se zangados.
Alguns marinheiros portugueses, indisciplinados, dificultaram-lhes a entrada no batel, chegando ao ponto de dar com um remo, fortemente, na cabeça do Sultão, tendo este morrido afogado. A acção vergonhosa causou um grito de vingança desde os reinos mulçumanos do Golfo de Cambaia até ao Egipto e Constantinopla. A viúva do Sultão ofereceu toda a sua fortuna para financiar uma expedição punitiva contra os portugueses. A fortaleza de Diu estava a ser defendida por 600 portugueses, comandados por António da Silveira. O Sultão de Cambaia e o turco Suleimão Paxá reuniram as suas forças, conseguindo cercar Diu com 70 galés turcas um exército de terra de 23.000 homens. Tendo já feito prisioneiros alguns portugueses, enviou por um deles uma carta a António da Silveira.
Temos de saber que Suleimão Paxá não era tido em boa conta pelos portugueses. Tratava-se de um eunuco que, através de uma revolução palaciana, com o levantamento geral dos eunucos, conseguiu degolar a família real, usurpando o respectivo trono e poder.
Quanto António da Silveira recebeu a carta do turco, virou-se para os seus companheiros dizendo: «Vejamos o que diz o perro do capado!» e leua a carta em público. Suleimão Paxá prometia aos portugueses livre saída de pessoas e bens desde que fossem para a costa de Malabar e entregassem a fortaleza e as armas. Prometia esfolar todos vivos se não o fizessem e glorificava-se de ter reunido o maior exército em Cambaia, tendo muita gente que tomara Belgrado, Hungria e a ilha de Rodes. Perguntava mesmo a António da Silveira como se iria defender num "curral com tão pouco gado"!
António da Silveira mandou vir papel e Tinta e, estando todos presentes, enviou-lhe a seguinte resposta: «Muito honrado capitão Paxá, bem vi as palavras da tua carta. Se em Rodes tivessem estado os cavaleiros que estão aqui neste curral podes crer que não a terias tomado. Fica a saber que aqui estão portugueses acostumados a matar muitos mouros e têm por capitão António Silveira, que tem um par de tomates mais fortes que as balas dos teus canhões e que todos os portugueses aqui têm tomates e não temem quem os não tenha!»
Não se pode imaginar insulto maior! Narra-no Gaspar Correia que o capado, quando recebeu esta resposta, mandou logo matar alguns portugueses, feridos, que estavam na sua posse e começou um luta de gigantes. Durante mais de um mês António da Silveira fez-lhe frente, ficando os portugueses capazes de lutar reduzidos a menos de quarenta, mas causando tais baixas aos turcos que estes resolveram levantar o cerco a Diu e retirar-se
(Gaspar Correia: Cronica dos Feytos da Índica, vol. IV, p.34-36)
Trinta para cada Um
Garcia de Sá enviou, em 1519, uma nau comandada por Manuel Pacheco para impor aos Reis de Pacem e Achem o cumprimento do que estava estabelecido por cntrato. Quando faltou a água à grande nai portuguesa, foi enviado um batel para fazer o reabastecimento. A pequena embarcação era tripulada por cinco portugueses, António de Vera, do Porto, António Peçanha, de Alenquer, Francisco Gramaxo, João Almeida de Quintela e um barbeiro de bordo, sendo remada por escravos malaios.
Já longe da sua nau e perto de terra, foram surpreendidos por um capitão do Rei de Pacem, comandando três navios de 150 homens cada. Os mulçulmanos viram ali uma boa oportunidade para rapidamente alcançarem a glória de prender ou matar cinco portugueses! Reconhecendo os cinco o perigo em que estavam, e não o podendo evitar, resolveram então abordar o navio comandante, subindo para bordo aos gritos de "Santiago", com as suas espadas na mão direita e as adagas na esquerda. Os mouros, que estavam convencidos de que os cinco se entregariam sem resistência, não podendo contar com nenhum apoio dos seus escravos remadores (perante a óbvia superioridade muçulmana), ficaram perplexos com o calente combate que então se desenrolou.
Couberam trinta adversários mouros a cada um dos portugueses, que os atacaram com uma ferocidade de quem já se considera perdido, querendo ao menos levar consigo o maior número possível de adversários! Quando os mouros começaram a cair mortos e se ouviram os gritos dos decepados, feridos e moribundos, os outros, aterrorizados, atiraram-se ao mar. Perante esta demonstração de falta de coragem dos seus próprios homens, o capitão mouro virou-se com a sua cimitarra contra os seus soldados que saltavam para a água. O capitão envolveu-se em luta com os seus homens, que já não lhe obedeciam, acabando por cair também ao mar, onde ainda utilizou a sua cimitarra para dar cutiladas aos seus, até acabar por se afogar.
Os cinco portugueses ficaram donos do barco mouro, perante os olhos estupefactos das tripulações das outras duas embarcações. Estas, perdendo o seu capitão-geral, mostraram as popas, acabando por se irem embora sem dar mais luta. De certo não se tinham dado conta de que os nossos cinco, exaustos da luta e com muitas feridas cada um deles, acabaram por cair e até desmaiar. Os seus escravos remadores malaios vieram então a bordo para os ajudar; navegaram com o batel rebocado pela embarcação muçulmana conquistada, de volta, em direcção à nau. Tratados pelos médicos de bordo, tornaram-se os heróis do dia, facto também reconhecido pelo Reio de Pacem que, perante tal actuação de tão poucos, veio oferecer a paz e a satisfação de todos os danos, conforme o Vice-Rei lhe tinha proposto. A acção destes cinco impediu asssim grandes batalhas, com enormes perdas para ambas as partes.
(Manuel Faria e Sousa: Ásia Portuguesa, tomo I, part. III, cap. III, p. 189)
Quantos Ferimentos Aguenta um Português?
Durante os sangrentos combates na defesa da fortaleza de Diu, ficou um Fernão Penteado, natural da Covilhã, ferido na cabeça por uma "racha de pedra de bombarda" (uma bala de canhão rachou-lhe a cabeça). Chegando ao Mestre João, singular cirurgião de Diu (um dos cincos que saltaram para a brecha do muro após o rebentamento do baluarte - outro relato), deu-se conta que este já tinha uma longa fila de feridos graves para curar, ouvindo ao mesmo tempo os gritos de socorro de companheiros aflitos na defesa de um dos baluartes. Narra-nos então o cronista: «Correndo como pôde, se foi ao combate, não sendo parte a grande ferida para o estorvar, se envolveu na peleja, em a qual, como as feridas fossem baratas (não caras = fáceis de obter), houve prestes outra, isso mesmo na cabeça, assaz má, e assim premiado de duas se tornou ao cirurgião. O qual achou já muito mais ocupado e com grandes coisas diantes de si. Como a esta hora refrescassem os inimigos e apertassem os nossos, e por conseguinte os nossos com dobrado esforço e vigor lho defendessem, causou isto grande estrondo temeroso, profunda e triste consonância, a qual sentindo o dito Fernão Penteado, deixando o que cumpria à sua saúde e vida, com novos espíritos deu volta ao combate, como lugar que, ainda que fosse pouco sadio, podia em ele mlhor aquietar seu duro espírito e assim misturando com os companheiros, pelejando não como ferido de tais e tão grandes feridas, recebeu outra de um pique (lança) pelo braço direito, da qual encravado (impossibilitado), bem contra o que lhe seu desejo pedia, se veio curar de todas as três, dando sinal mui claro a todos de seu alento e valentia, das quais feridas aprouve a Deus dar-lhe saúde. Depois, indo em uma fusta, com temporal se perdeu, e ali fez seu fim!»
(Lopo de Sousa Coutinho: O Primeiro Cerco de Diu, cap. XVII).
Não Tendo Bala, Arrancou um Dente, Carregou o Mosquete e Disparou
É por vezes nos relatos de estrangeiros, que há muitos séculos se debruçam sobre a nossa história, que encontramos pormenores interessantes.
Narra-nos um padre holandês, Philippus Baldaeus, que acompanhou as armadas seiscentistas dos Países Baixos nas suas conquistas das praças portuguesas do índico, uma história curiosa que, entretanto, também já consegui descobrir num relato português.
Durante o primeiro cerco de Diu, encontrou-se um soldado português como único sobrevivente num dos baluartes que os turcos estavam a atacar, em ondas sucessivas. Tendo já gasto todas as balas (esferas de chumbo), mas possuindo ainda suficiente pólvora para mais um tiro, e na aflição de nada mais ter com que carregar a sua espigarda, resolveu um dos seus dentes! Carregou com ele a arma e disparou-a contra o adversário surpreso, que já o considerava sem munições!
Trata-se de um pequeno promenor numa grande batalha, que facilmente entra no esquecimento. O holandês, porém, adversário nosso um século depois, narra este facto com profunto respeito por um digno rival! As diferentes edições da sua obra (em holandês, alemão e inglês), não condizem em todos os pontos, notando-se cortes feitos pelos editores seiscentistas. Todas as edições, porém, mencionam o episódio, o que nos mostra que todos acharam suficientemente interessante para ser transmitido aos seus eleitores, o que muito honra este soldado português.
(Phillippus Baldeus: A Description of ye East India Coasts of Malabar and Coromandel, chap. X, p. 533 na edição inglesa (página 54 na edição alemã); Pedro de Mariz: Diálogos de Varia Historia, tomo II, diálogo quinto, p.18)
Re: Historias militares y gloriosas Hispanas
Queria comentar que lei el libro "Españoles en combate", si alguien lo sabe, podria decir que veracidad militar e historica tiene?es decir, es fiable todo lo que dice o hay algun exgeracion?. El libro me gusto mucho y fue facil de leer, aparte que pude leer tanto lo bueno como lo malo.
Re: Historias militares y gloriosas Hispanas
ROCROI (1643) ¿Fue el fin de la hegemonía hispánica en Europa?
Antes de comenzar con la batalla propiamente dicha, empezaré por narrar lo que pasó antes de esta batalla.
Francia y España estaban en guerra desde 1635,estos dos grandes reinos se estaban destrozando en los campos de batalla. La situación en Francia era difícil y no le iban bien en la guerra. El rey Luis XIII acababa de morir, lo mismo que el cardenal Richelieu y la corona estaba en poder de una reina española, Ana de Austria.
Francisco de Melo para ahondar más esta crisis, preparó en la primavera de 1643 una pujante ofensiva contra Francia con tal de aliviar la presión que ejercían los ejércitos franceses en el Franco Condado y Cataluña.
Melo concentró en Bruselas las siguientes tropas: seis tercios españoles mandados por Baltasar mercader, Alonso Dávila,Antonio de Velandia, el conde de Villalba, el conde de Garciés y Jorge Castelví; tres tercios italianos del marqués de Visconti,Alonso Strozzi y Giovani delli Ponti; tres regimientos valones; cuatro regimientos alemanes y 82 compañiás a caballo; y un ejército de Alsacia de 6.000 infantes y 2.000 caballos, que mandaba el conde de Isemburg. Un total de 23.000 hombres, en calidad de maestre de campo general, Melo había designado a Pablo Bernardo de Fontainen , lorenés de origen que llevaba 50 años luchando en Flandes.
Una vez comenzada la campaña, Isemburg comienza asediar la ciudad de Rocroi el 12 de mayo, Melo se une el 16 de ese mismo mes al asedio, mientras que el barón Beck con unos 5.000 hombres, sitiaba la plaza de Regnault para dominar el río Mosa.
En el lado francés, el duque de Enghien estaba en Picardía con unos 16.000 infantes y 7.000 caballos ,un total de 23.000 hombres.
Para sorpresa de Melo, los franceses de aproximan a Rocroi, esta ciudad está rodeada de bosques y pantanos, a la que solo se puede acceder a través de pasajes angostos que cruzan los bosques, y el jefe español había descuidado bloquearlo. Un error gravísimo. Melo se limitó a enviar un mensaje a Beck con la orden de presentarse en Rocroi.
Los franceses sin ser molestados, desplegaron sus fuerzas de una forma similar a como lo hacían los españoles.
El duque de Enghien,sabedor de que Beck se acercaba a Rocroi con refuerzos,decidió dar batalla inmediatamente,en las primeras horas del 19 de mayo.Gassion, con el ala derecha de la caballería francesa, cargó contra el ala izquierda español y la desarboló, aunque sin llegar a romperla. En el ala derecha española, Alburquerque cargó contra la caballería contraria pero sus jinetes fueron castigados por los tiradores franceses ocultos en la arboleda y se dispersaron.Con el ala izquierda Isenburg contracargó con la caballería de Alsacia y arrolló a los franceses.Los alsacianos creyendo que la batalla estaba ganada se dedicaron a desvalijar a los enemigos muertos, pero el barón Sirot comandante de las tropas que estaban en reserva,empezaron avanzar.Entre tanto los tercios españoles no se movieron contra esa reserva francesa ya que no hubo ninguna orden.
Re: Historias militares y gloriosas Hispanas
A partir de ahí, los franceses explotan el fallo. Su caballeria victoriosa en el flanco derecho , carga contra los tercios españoles del conde Villalba y Antonio de Velandia,situados en el extrémo izquierdo de la vanguardia y la segunda línea. Los infantes lo consiguen rechazar, pero a costa de grandes pérdidas, entre los que se encuentran el conde de Fontaine(muerto estoicamente) y los maestres de campo de los tercios citados..Pero la caballería francesa no se para ahí sino que se lanzan contra los regimientos valones y alemanas de la retaguardia y la reserva causando un gran daño, y aparecen en el flanco derecho español en la retaguardia de de la caballería de Isemburg, que también es cargada de frente por los escuadrones reorganizados del ala izquierda francesa. Para empeorar más las cosas los tres tercios italianos se retiran de la batalla. Al parecer sintiéndose humillados porque los españoles ocupaban los puestos de vanguardia, considerados más honrosos.
El resultado es que las dos alas de la caballería española y los regimientos valonas y alemanas quedan desechos, y solo resta en pie los tercios españoles,haciendo frente de picas.
Varias veces cargaron los caballos franceses contra los escuadrones españoles y otras tantas fueron rechazadas..En vista que la batalla se prolongaba el duque de Enghien disparó toda su artillería contra los tercios,lo que produjo enormes estragos, pero la infantería española seguía resistiendo. El jefe francés, con un ejercito agotado que había sufrido pérdidas importantes, no quería prolongar la lucha porque sabía que Beck se estaba acercando, ofreció cuartel a los españoles si rendían las armas, y estos aceptaron.
La derrota de Rocroi,no presento ningún golpe decisivo para España,como la propaganda francesa ha mantenido tenazmente. Mucho más importantes fueron las derrotas del sitio de Arras, en 1654, y en Las Dunas, en junio de 1659. Lo más importante de Rocroi fue la pérdida de unos cuatro mil veteranos de los tercios; soldados de primera calidad,insustituibles, que formaban la mejor infantería de su tiempo.Pero Rocroi volvió a caer pocos años más tarde en manos españolas, y solo cinco meses después de la derrota, un ejercito imperial al mando del duque de Lorena,en el que había participado en esa batalla,aniquiló en Tüttligen a un ejercito francés,y su jefe, el conde de Guebriant,fue hecho prisionerojunto a 400 oficiales y 6.000 soldados.
Nota: el duque de Enghien después de unos años de la batalla de Rocroi puso su espada al servicio del rey de España.
Re: Historias militares y gloriosas Hispanas
!Que bien relatado JCC! Ignoraba que el Duque de Enghien había cambiado de bando, después de Rocroi...
Triste fín de historia para mi patricio D. Francisco de Melo... después de toda una vida luchando y vencendo batallas para la gloria de España y de la fe verdadera, esta derrota con la cual se marca el início del declínio del Imperio...
Re: Historias militares y gloriosas Hispanas
De hecho yo opino que el ocaso de los tercios es la batalla de las Dunas no Rocroi, leí que una de las causas por las que perdimos dicha batalla fue por que nos quedamos sin pólvora.
Re: Historias militares y gloriosas Hispanas
Cita:
Iniciado por
mazadelizana
De hecho yo opino que el ocaso de los tercios es la batalla de las Dunas no Rocroi, leí que una de las causas por las que perdimos dicha batalla fue por que nos quedamos sin pólvora.
Si, solo si fuera pólvora... que las balas podemos pasar sin ellas encuanto haya dientes :D jajajaja