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Historias militares y gloriosas Hispanas
Empiezo con este nuevo hilo en el que vamos a tratar batallas en las que hayamos participado españoles y portugueses(juntos o separados).
Empiezo con la batalla de clavijo:
Dícese de la batalla que sostuvo Ramiro I de León contra los musulmanes en el año 844. El lugar de la batalla fue en el monte Lanturce, a unos 25 kms al sur de Logroño, y muy cerca a la estratégica posición de Albelda. El motivo pudo ser, al parecer, la negativa de Ramiro I a allanarse a la pretensión del tributo de las cien doncellas.
La suerte fue desfavorable para las armas cristianas, que quedaron cercadas en el monte Lanturce. Las persepectivas de aniquilamiento para el día siguiente eran seguras. Pero durante la noche se le apareció, al rey Ramito, el Apóstol Santiago en sueños, el cual, le animó para el combate al día siguiente, asegurándoles la ayuda.
Al día siguiente, 23 de mayo del año 844, efectivamente, en plena batalla, se apareció el Apóstol ayudando a los ejércitos cristianos. Al grito de Que Dios nos ayude y Santiago los musulmanes fueron completamente derrotados. La insignia del Apóstol era una cruz roja en forma de espada.
En agradecimiento de esta ayuda y para implorar la protección del Apóstol Santiago sobre España, el rey Ramiro I se comprometió para su reino y sus descendedientes, con el Voto de Santiago: un voto sagrado y solemne con el compromiso de abonar las primicias de las cosechas de cada año y el equivalente al gasto de un caballero en combate para la diócesis de Santiago.
Algunos autores sitúan la batalla de Clavijo en el año 856 con el rey Ordoño I, y otros sitúan la intervención del Apóstol y la institución del Voto, en la batalla de Simancas, año 939, con Ordoño II.
Otros autores niegan la existencia misma de la batalla(seguramente a fines a nuestro actual desgobierno) y del tributo de las cien doncellas. No explican estos autores entonces el origen del Voto de Santiago (vigente hasta su abolición por las Cortes de Cádiz en 1812).
Sorprende que una de las primeras medidas de las Cortes de Cádiz, en 1812 fuera la abolición del Voto de Santiago (muy testimonial en términos ecónomicos). Sorprende también que el incumplimiento del Voto por parte de la Nación española haya sido el prólogo al hundimiento de España como potencia en el S.XIX.
No he encontrado más información
http://enciclopedia.us.es/index.php/Batalla_de_Clavijo
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Re: La batalla de Clavijo
Muy interesante.
Preguntas:
¿La Corte de Cadiz, qué fueron? ¿Dentro del Gobierno del patético Fernando VII? ¿Fue un tontuelo como pienso o algo algo tuvo de bueno?
¿Qué son las 100 doncellas?
¿Hay algo biográfico explicado por propios soldados o por él que hablen de la aparición de Santiago? ¿Fue su primera aparición?
¿Hemos quedado así entonces, con Donoso, un hilo dentro del subforo de Historia?
Pues seguiré estos temas. Trataré de estar al tanto y ver con que puedo aportar.;)
Un saludo, mazadelizana, buena idea has tenido.
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Re: La batalla de Clavijo
LA BATALLA DEL RIO SALADO" (30 de Octubre de 1340)
Por In memoriam - 30 de Octubre, 2006, 5:53, Categoría: General
En 1248, una tribu bereber procedente del Sahára, los Beni Merín, aprovechan la debilidad de los almohades e inician la conquista de los territorios norteafricanos en una guerra cuyos hitos más significativos serían la toma de Fez en 1248 y la de Marrakech en 1269. Esta última fecha marca el inicio de la que sería conocida como Dinastía Meriní, la cual ostentaría el poder hasta mediados de 1465. Uno de sus más importantes jefes militares fue Abu-l-Hassán, conocido como "El Sultán Negro", enérgico General que gobernó con mano dura un imperio que abarcaba desde Túnez hasta el océano Atlántico. Su hijo combate en Al-Andalus, y participando en el asedio a Jerez de la Frontera encuentra la muerte. Enterado su padre de la noticia, la ira sustituye a la pena y buscando venganza organiza un ejército con el que se propone derrotar a los reyes peninsulares y extender su imperio por el sur de Europa. Decenas de miles de jinetes y soldados de infantería embarcan en Ceuta rumbo a las costas españolas y un gigantesco campamento se organiza a poca distancia de la ciudad de Tarifa.
Al saber del desembarco, Alfonso XI, rey de Castilla, manda tropas que refuercen inmediatamente la ciudad, gobernada a la sazón por don Alonso Fernández Coronel. Entretanto, http://img82.imageshack.us/img82/613...lbuenopho1.jpglas tropas del Sultán Negro, el cual había conseguido para su empresa el apoyo de Yusuf, rey nazarí de Granada, cercan la ciudad de Tarifa y la someten a un terrible asedio en el que se emplearon toda clase de máquinas de guerra. Buscando socorrer a los sitiados, Alfonso XI envió a la zona una escuadra con la intención de cortar los suministros que desde África recibía el ejército meriní, pero una fuerte tempestad destrozó los barcos.
Aunque parte de la nobleza castellana abogaba por concertar la paz, prevaleció la opinión del Rey de hacer frente a los sarracenos y, con tal fin, pide ayuda a los reyes de Portugal y Aragón, y el embajador don Juan Martínez de Leiva consigue del Papa una indulgencia plenaria para quienes tomen parte en el combate. Se logra así reunir en Sevilla un ejército de 15.000 jinetes y 25.000 hombres de a pie al que prestaría apoyo desde el mar una escuadra integrada por naves de las flotas castellana y aragonesa. Conocedores de que los defensores de Tarifa están agotando sus últimas fuerzas, la columna acelera la marcha y llega a la zona en apenas tres jornadas de viaje, instalando Alfonso XI su real en el paraje conocido como La Peña, a escasos cinco kilómetros de las murallas de la ciudad.
Abu-l-Hassán se apresta rápidamente para la batalla y ordena a su hijo Omar que marche con sus tropas a impedir el paso de los cristianos por el vado norte del río Salado, pero al verse atacado por la caballería castellana, Omar retrocede y estos pueden entrar en Tarifa. El rey Alfonso, seguido del grueso del ejército, busca la desembocadura del río y avanza por la playa dispuesto a enfrentarse con las fuerzas meriníes. Mientras tanto, el rey portugués Alfonso IV, al frente de la caballería de las órdenes militares de Alcántara y Santiago y apoyado por 5.000 infantes, entabla combate con las tropas del rey granadino y, tras enconada lucha, las derrota poniendo en fuga a Yusuf quién, rodeado de su guardia, huye en dirección a Algeciras. Pero las aguerridas fuerzas de Abu-l-Hassán son superiores en número a las del rey Alfonso y estas comienzan a ceder terreno retirándose en desorden.
En estos momentos de indecisión cobra especial relevancia la figura del Arzobispo de Toledo don Gil de Albornoz, el cual, asiendo el caballo del rey por las riendas, arengó de tal forma a sus soldados que estos sienten renacer en sus pechos nuevos ánimos y se precipitan sobre las huestes moras con tales bríos que pronto el campo quedó cubierto por miles de cadáveres de sus enemigos. Abu-l-Hassán peleó bravamente pero, en un momento de la batalla, su caballo resulta herido y lo arrastra en su caída; al ver desaparecer al Sultán, el ejército meriní huye en desbandada: los cristianos podían cantar victoria.
Las pérdidas musulmanas fueron enormes, abandonando los moros en su precipitada huida armas, bagajes, tesoros e incluso sus esclavos y concubinas. Aunque las cifras de muertos por el bando sarraceno citadas por los cronistas de la época son a todas luces exageradas, lo cierto es que estas debieron ser sumamente cuantiosas pues a resultas de aquella derrota quedó conjurado el peligro de nuevos intentos de invasión.
Tal día como hoy del año 1340, los vencedores de la batalla del Salado encontraban en la lujosa tienda de campaña del jefe meriní a dos aterrorizadas jóvenes que suplicaban clemencia al Dios de los cristianos. Se trataba de las hijas de Abu-l-Hassán y el propio Alfonso XI ordenó que fueran devueltas a su padre. Agradecido, el Sultán Negro colmó a la escolta que las acompañaba de valiosos presentes para el monarca castellano.
http://efemerides.zoomblog.com/archi...de-Octubr.html
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Re: La batalla de Clavijo
Esperen, esperen.
¿No es mejor un hilo por cada batalla?
Porque si vamos a poner todas las batallas en este tema abierto, sería ideal que se cambiel título del hilo a algo mas general que no sea "Batalla de clavijo", porque si no tiene mucha lógica, digamos.
Algo como "Batallas de la Historia de Las Españas o de Iberia", ahí abarcaremos batallas del Reino de Portugal, el Español, Visigodo, todo lo relacionado con la Península Ibérica y su historia, digamos.
PD: Muy buen blog, Irmao de Cá (sepa disculpar si escribo mal su nick ya que nose como escribir bien su primera "a")
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Re: La batalla de Clavijo
Cita:
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Agustiniano I
¿La Corte de Cadiz, qué fueron? ¿Dentro del Gobierno del patético Fernando VII? ¿Fue un tontuelo como pienso o algo algo tuvo de bueno?
Las Cortes de Cádiz
Las Juntas Provinciales y la Junta Central
Las Abdicaciones de Bayona habían creado un vacío de autoridad en la España ocupada. Pese a que los Borbones habían ordenado a las autoridades que se obedeciera al nuevo rey José I, muchos españoles se negaron a obedecer a una autoridad que se veía como ilegítima. Para llenar ese vacío y organizar la espontánea insurrección contra los franceses se organizaron Juntas Provinciales que asumieron la soberanía.
Las Juntas Provinciales sintieron desde un principio la necesidad de coordinarse. Así, en septiembre de 1808, se constituyó la Junta Central que, en ausencia del rey legítimo, asumió la totalidad de los poderes soberanos y se estableció como máximo órgano de gobierno. Fruto de esta nueva situación, la Junta Central convocó reunión de Cortes extraordinarias en Cádiz, acto que iniciaba claramente el proceso revolucionario. Finalmente, en enero de 1810, la Junta cedió el poder a una Regencia, lo que no paralizó la convocatoria de Cortes.
Las Cortes de Cádiz
http://www.historiasiglo20.org/HE/im...cadiz-mini.jpgLa celebración de las elecciones en situación de guerra propició que se reunieran unas Cortes con preponderancia de elementos burgueses y cultos procedentes de las ciudades comerciales del litoral.
Las sesiones de Cortes comenzaron en septiembre de 1810 y muy pronto se formaron dos grupos de diputados enfrentados: http://www.historiasiglo20.org/HE/im...echos-mini.jpg
- Liberales: partidarios de reformas revolucionarias, inspiradas en los principios de la Revolución Francesa.
- Absolutistas o “serviles”: partidarios del mantenimiento del Antiguo Régimen (monarquía absoluta, sociedad estamental, economía mercantilista).
La mayoría liberal, aprovechándose de la ausencia del rey, inició la primera revolución liberal burguesa en España, con dos objetivos: adoptar reformas que acabaran las estructuras del Antiguo Régimen y aprobar una Constitución que cambiara el régimen político del país.
Estas fueron las principales reformas políticas, económicas, sociales y jurídicas adoptadas por las Cortes de Cádiz
- Libertad de imprenta (1810)
- Abolición del régimen señorial: supresión de los señoríos jurisdiccionales, reminiscencia feudal. Sin embargo, la nobleza mantuvo la propiedad casi todashttp://www.historiasiglo20.org/HE/im...ssion-mini.jpg sus tierras.
- Supresión de la Inquisición (1813)
- Abolición de los gremios. Libertad económica, comercial, de trabajo y de fabricación (1813)
- Tímida desamortización de algunos bienes de la Iglesia.
Yo diria que son la base de los problemas actuales en España(al menos de algunos de ellos).
Cita:
Iniciado por
Agustiniano I
¿Qué son las 100 doncellas?
Para mantener la paz entre el reino de Asturias y el de Córdoba, el rey Mauregato firmó el conocido tributo de las cien doncellas por el que se comprometía él y sus sucesores a la entrega cada año de cien doncellas cristianas: cincuenta pertenecientes a familias nobles y cincuenta del pueblo. Muchos nobles se opusieron a este pago y surgieron muchos leyendas sobre la liberación de varias doncellas. Familias, como los Miranda, tienen armas en su escudo que recuerdan este episodio. El tributo de las cien doncellas fue suspendido en tiempos de Ramiro I.
Obtenido de "http://el.tesorodeoviedo.es/index.php?title=Leyenda_de_las_cien_doncellas"
Cita:
Iniciado por
Agustiniano I
¿Hay algo biográfico explicado por propios soldados o por él que hablen de la aparición de Santiago? ¿Fue su primera aparición?
''Pero durante la noche se le apareció, al rey Ramito, el Apóstol Santiago en sueños, el cual, le animó para el combate al día siguiente, asegurándoles la ayuda''.
Creo que apareció en más batallas, era(es) el protector de España.
Cita:
Iniciado por
Agustiniano I
¿Hemos quedado así entonces, con Donoso, un hilo dentro del subforo de Historia?
Digamos que si.Era más sencillo, solo le pido que por favor cambie el título de este por el de ''Batallas Históricas De Iberia''(asi englobamos a España y Portugal).Si todos estais deacuerdo con el nombre, claro.
Irmão de Cá, muy interesante lo de las doncellas, una pregunta, murió el rey de Castilla en esta batalla, algo me suena a ver oído pero no estoy seguro.
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Re: La batalla de Clavijo
Muy interesante, mazadelizana.
Pregunta. Dice que la Santa Inquisición fue abolida con esta corte de Cadiz... ¿Es la primera vez que se abolió o esto es formal y se había ya abolido antes o fue sólo en un territorio o es realmente la firma total y abolición total de la Inquisición en España para siempre?
Me gusta el nombre del título: "Batallas históricas de Iberia".
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Muy buena la historia de este "sultán negro". Muy buen ejemplo al ver como los cristianos de varias partes de la Península se unieron para defender la tierra de Santiago. Y ver que de distintos reinos se mandó tropas y como el Papa también ayudó con sus indulgencias plenarias, muy útiles en esos momentos.
No creo que haya muerto Alfonso XI, dice al final que les entrega al sultán musulmán las hijas que había dejado detrás luego de su escapada a Algeciras.
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Un saludo en Cristo a los 2.
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Re: La batalla de Clavijo
Debiste de mandar el título que proponias para el hilo al mismo tiempo que yo mandé mi mensaje.Es curioso hemos coincidido.
Voy a buscarte para mañana(quizás esta noche te pueda decir algo)sobre la inquisición y esas ''cortes''.
Pero hay gente en el foro que eso te lo explicará mucho mejor que yo.De todas formas voy a ver hasta donde puedo explicarte.
Un saludo.
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Re: La batalla de Clavijo
Cita:
Iniciado por
Agustiniano I
Esperen, esperen.
PD: Muy buen blog, Irmao de Cá (sepa disculpar si escribo mal su nick ya que nose como escribir bien su primera "a")
Muchas Cracias, Agustiniano I, a ver se no me ocurre el mismo que a su patricio Cruz y Fierro:toyenfermo:... tengo poco tiempo para escribir, casi solo colgo allá algunas cosas que voy dejando por aquí y por allí, así como artículos de otras personas que entiendo expresaren mis ideas mejor que yo mismo lo haría.
No se moleste cuanto a la grafia del nick - yo tengo el mismo problema para escribir en castellano: puede también llamarme de "Hermano de Acá" si prefiere:lasonrisa:...
Un abrazo, Apreciado Agustiniano I
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Re: La batalla de Clavijo
Cita:
Iniciado por
mazadelizana
Irmão de Cá, muy interesante lo de las doncellas, una pregunta, murió el rey de Castilla en esta batalla, algo me suena a ver oído pero no estoy seguro.
No, Estimado Mazadelizana, murió 10 años más tarde, en una tierra entonces española y para siempre española: !Gibraltar!
De Wikipedia, la enciclopedia libre
http://upload.wikimedia.org/wikipedi..._Le%C3%B3n.jpg
Retrato de Alfonso XI, anónimo
Reinado7 de septiembre de 1312 - 26 de marzo de 1350Coronación1331Nacimiento13 de agosto de 1311Salamanca, CastillaFallecimiento26 de marzo de 1350Gibraltar, CastillaEntierroReal Colegiata de San HipólitoPredecesorFernando IV de CastillaRegenteMaría de Molina (1312 - 1325)SucesorPedro I de CastillaConsorteConstanza Manuel
María de PortugalDescendenciavéase DescendenciaCasa RealCasa de BorgoñaPadreFernando IV CastillaMadreConstanza de Portugal
P.D. Cuanto al nombre del hilo prefiero el siguiente: Historias y Glorias Militares Hispanas - así podemos incluir batallas de nuestros hermanos de la America Hispana y no solo las en que saliron vencedores: hay hechos guerreros de grande valía mismo en las derrotas... me acuerdo de las Islas Malvinas, ?como no?...
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Re: La batalla de Clavijo
Cita:
Iniciado por
Agustiniano I
¿Qué son las 100 doncellas?
Mauregato, hijo bastardo de Alfonso I, había ascendido al trono de Austurias con la ayuda de Abderramán I. Entre las condiciones que tuvo que cumplir para pagarle el favor estaba el pago de cien doncellas a modo de tributo para el harén del rey moro. Esto fue en el año 783. Cinco años más tarde, los condes Arias y Oveco matan a Mauregato en venganza por tan ignominioso tributo. Bermudo, sucesor de Mauregato, intenta sustituir el tributo de las cien doncellas por un pago en dinero. Después de Bermudo reina Alfonso II el Casto, que rechaza incluso el impuesto en dinero, y lo consigue venciendo al jefe moro Mugait en la batalla de Lodos. Algún tiempo más tarde, reinando Ramiro I, Abderramán II quiere reinstaurar el tributo de las cien doncellas. En una situación de debilidad, el rey cristiano y los nobles acceden. Cuenta la leyenda que las siete doncellas que le corresponde entregar a la villa de Simancas se hicieron cortar una mano en señal de protesta (Simancas vendría de siete mancas). A su vez, los cristianos reaccionan horrorizados por lo de Simancas y, con la ayuda del apóstol Santiago, vencen a los moros en Clavijo poniendo fin al tributo de las cien doncellas.
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Re: La batalla de Clavijo
Cita:
Iniciado por
Irmão de Cá
P.D. Cuanto al nombre del hilo prefiero el siguiente: Historias y Glorias Militares Hispanas - así podemos incluir batallas de nuestros hermanos de la America Hispana y no solo las en que saliron vencedores: hay hechos guerreros de grande valía mismo en las derrotas... me acuerdo de las Islas Malvinas, ?como no?...
Mejor, tienes razón no cai en eso ademas con ese título tambien podemos incluir a los soldados y militares que lucharon por nuestra cultura.
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Re: La batalla de Clavijo
He aquí una historia que apoya la tería de que España es (al menos fue)una meritocracia.http://www.geocities.com/losterciose...lianromero.jpg
Julián Romero:
Julián Romero de Ibarrola (1518-1577). Militar español del siglo XVI, famoso por ser uno de los pocos de origen humilde y que empezando como soldado alcanzó el grado de maestre de campo.
Pocas noticias hay de su infancia y de sus primeros años, pero se sabe que en 1534 con tan solo dieciseis años se encuentra en los tercios de Flandes que el emperador Carlos V tiene destinado en Flandes. En aquellos momentos, Enrique VIII, es aliado del monarca español y está en conflicto con los rebeldes escoceses por lo que el emperador envia a sus tercios en su ayuda. Entre estos va Julián Romero, que en esos momentos es capitán ó sargento mayor, y manda un regimiento, tras su destacada acción en la batalla de Pike, el monarca inglés le eleva al cargo de maestre de campo y le hace caballero. Con la conversión de Enrique VIII al protestantismo, los españoles dejan las islas británicas y vuelve a su destino en Flandes.
Su siguiente acción destacada ocurre ya en el reinado de Felipe II, teniendo una actuación destacada en las famosa batalla de batalla de San Quintín; tras dicha batalla, en la que está presente el monarca español, le nombra caballero de la Orden de Santiago y maestre de infantería.
Junto al también famoso militar Sancho de Londoño, dirige las fuerzas españolas que vencen en Gemmingen pese a que los españoles se encuentran en inferioridad numérica frente a los franceses.
Más tarde pasa a Italia, y es uno de los maestres de campo que acompañan al Duque de Alba, cuando este atraviesa los Alpes para apaciguar la rebelión de los Países Bajos en 1565. El duque de Alba crea para él el cargo de Sargento Mayor General del Ejército. La guerra en Flandes se recrudece, y los tercios españoles se ven obligados a demostrar toda su pericia bélica. Así se encuentra a Julián Romero en diversas acciones destacadas, durante el asedio de Mons, es herido en un brazo. Años más tarde dirige una encamisada (11 de septiembre de 1572), y en la toma de Haarlem, uno de los principales núcleos protestantes de los Países Bajos, pierde un ojo. Todavía tiene tiempo de ayudar a Sancho Dávila cuando este es cercado en Amberes.
Tras nueve años de guerra en Flandes, Julián Romero solicita al rey que le nombre castellano, para volver con su familia a la que no ha visto desde el principio de la guerra, sin embargo aunque el monarca accede a nombrarle castellano lo hace de una plaza de Flandes, en lugar de una de España, que era la pretensión del militar.
Cambia la política del rey contra los rebeldes y decide que los tercios salgan de Flandes, en busca de una salida pactada de la crisis, (Edicto Perpetuo) pero pronto falla esta política y los Tercios apenas han llegado a la Lombardía deben volver a marchar sobre Flandes, por aquel entonces Julián Romero obstenta el título de Maestre de Campo General y se verá sorprendido por la muerte en la ciudad de Cremona, antes de volver a Flandes.
Fue pintado por El Greco en la última década del siglo XVI en un cuadro que se conserva en el Museo del Prado, y además el poeta Diego Jiménez de Ayllón dedicó unos sonetos a los más destacados soldados de su época, este es el que le dedicó a Julián Romero.
Temido vuestro brazo fue y espada
en estas partes y ánimo extremado
y en tierra y mar habéis siempre cursado
vuestra virtud con gloria sublimada.
De Marte a vos tal gracia fue otorgada
con que venciste campo tan nombrado
y habéis contra el de Orange muestra dado
de veros con sus gentes en jornada.
Digno de la corona preeminente
sois que la excelsa Roma concedía
a aquel que procuraba señalarse.
Con premio muy mayor cosa decente
por vuestro valor grande y valentía
pues pueden con vos pocos igualarse.
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Re: La batalla de Clavijo
Me pondré a leer este mini texto de la historia de este tal Julián Romero de Ibarrola, que parece interesante.
Con respecto al nombre del título del hilo...
"Historias y Glorias Militares Hispanas" , si, está bueno. Pero.... No entiendo porqué "glorias", porque si también se quiere hablar de derrotas tendríamos que poner "historias, glorias y derrotas militares hispanas" y ya sería muy largo o muy rebuscado el nombre. Aunque la palabra "gloria" dentro del nombre del título tiene cierto impacto y gusto....
Por eso yo preferiría: "Historias militares Hispanas" o "Batallas históricas Hispanas", porque en definitiva el fin del hilo es exponer batallas, generales, soldados (los gran olvidados, muy cierto mazadelizana), armamentos porqué no y etc etc.
Soy complicado, si.
A ver que sale con el nombre del título.
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Re: La batalla de Clavijo
incluso en la derrota puedes obtener la gloria¿no?, vale, si estás muerto no te sirve de mucho pero...
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Re: La batalla de Clavijo
pero las futuras generaciones te recordarán.
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Re: La batalla de Clavijo
BATALLA DE SIMANCAS (939 D.C)
El 26 de julio del 939 el ejército de Abderrahaman III contactó con las fuerzas de Ramiro II rey de León.Los musulmanes eran mayor en número,pero chocaba con un mejor conocimiento del terreno por parte de los cristianos.
Al cabo de cinco diás surgieron disputas entre los generales musulmanes sobre como llevar la batalla.En ese momento Ramiro II y sus tropas atacan desde dos frentes al contingente andalusí,estos desconcertados por la ofensiva leonesa,desembocaron en un desmoronamiento de la línea ismaelita con la consiguiente retirada.El califa estupefacto,ordenó una retirada hacia la plaza de Atienza,pero Ramiro II y sus hombres continuaron persiguiendo al ejercito andalusí,este ejercito de Alá, desconozedor del terreno, acabaron en un sitio sembrado de barrancos y cortados que se convirtió en la tumba de miles de soldados musulmanes.
Abderramhan III logró escapar a duras penas,gracias a su guardia y a su caballo.Herido vencido y humillado,tuvo que soportar la pérdida de 20.000 hombres.
Abderramhan aprendió la lección y nunca más se pondría al mando de un ejército personalmente.
En esta batalla Ramiro II se pasaría a llamar "El Grande".
En esta misma batalla participó un hombre muy importante y su nombre es el conde Fernán Gonzalez,conde de Castilla,conde de la que será en unos cuantos años el reino de Castilla.
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Re: La batalla de Clavijo
Cita:
Iniciado por
Agustiniano I
Me pondré a leer este mini texto de la historia de este tal Julián Romero de Ibarrola, que parece interesante.
Con respecto al nombre del título del hilo...
"Historias y Glorias Militares Hispanas" , si, está bueno. Pero.... No entiendo porqué "glorias", porque si también se quiere hablar de derrotas tendríamos que poner "historias, glorias y derrotas militares hispanas" y ya sería muy largo o muy rebuscado el nombre. Aunque la palabra "gloria" dentro del nombre del título tiene cierto impacto y gusto....
Por eso yo preferiría: "Historias militares Hispanas" o "Batallas históricas Hispanas", porque en definitiva el fin del hilo es exponer batallas, generales, soldados (los gran olvidados, muy cierto mazadelizana), armamentos porqué no y etc etc.
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Bueno pero una derrota puede convertirse en una batalla gloriosa. Las térmopilas de los espartanos fue una derrota pero gloriosa. Las malvinas fue una derrota pero una batalla gloriosa (porque la guerra no acaba aún)
La vuelta de obligado fue una completa derrota, pero se convirtió en una batalla sumamente gloriosa. La guerra de los cristeros la perdieron pero fue tan gloriosa por la sangre de mártires que dio, incluso te diría que ganaron. Es decir, para mi no queda mal llamar "Glorias Militares Hispanas"
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Re: La batalla de Clavijo
"LA BATALLA DE MÜHLBERG" (24 de Abril de 1547)
Por In memoriam - 24 de Abril, 2006, 22:04, Categoría: General
El día 24 de Abril de 1.547 se libró la batalla de Mühlberg, acción en la que tomó parte el Rey Carlos I de España. Al mando de Don Fernando Álvarez de Toledo y Pimentel, III Duque de la Casa de Alba, el ejército avanzó sobre la ciudad alemana de Witemberg, lugar donde permanecían acuarteladas las tropas protestantes. El Príncipe Elector de Sajonia, alhttp://img232.imageshack.us/img232/2...peradorsa1.jpg enterarse de su avance, se atrincheró en una de las orillas del río Elba en la creencia de que su caudal le resultaría infranqueable. Los españoles llegan por la orilla opuesta y cuando se disponen al vadeo son batidos por el fuego de las armas alemanas. Ante la imposibilidad de cualquier avance, diez soldados se desprenden de sus ropajes y con las espadas sujetas entre los dientes se lanzan a la corriente y consiguen apoderarse de unas barcazas enemigas. El de Alba ordena embarcar a la caballería que, protegida por los certeros fuegos de arcabuceros y cañones, cruza el río provocando el terror en las filas sajonas que huyen despavoridas dejando sobre el campo de batalla más de 2.500 muertos, el bagaje de campaña y toda su artillería. El ejército católico lo integraban 10.000 lansquenetes alemanes, otros tantos infantes holandeses y 8.000 soldados italianos, pero fueron los veteranos de los Tercios quienes, enardecidos por la presencia de su Rey, rompieron el frente abalanzándose sobre el enemigo y capturando a sus jefes. El triunfo de nuestras armas fue completo y el resultado de la batalla decisivo en el afianzamiento del poder imperial. Un triunfo más de aquellos ejércitos españoles, temidos y respetados en todo el orbe.
http://efemerides.zoomblog.com/archi...bril-de-1.html
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Re: La batalla de Clavijo
A primeira batalha dos Guararapes, é um episódio da guerra contra a presença holandesa no nordeste brasileiro, que começou especialmente depois de 1640.
A batalha ocorre num período em que sem intervenção directa da coroa portuguesa (...)os portugueses do Brasil, pegam em armas para expulsar os holandeses dos territórios que eram parte da coroa portuguesa, e tomados à força pela Holanda a partir de 1630 e cujos domínios foram aumentando até que em Portugal ocorre a restauração da monarquia portuguesa.
No inicio de 1648, uma poderosa força holandêsa é enviada do Recife para sul em direcção à região da Bahia. Entretanto toma conhecimento de que o Recife foi cercado e marcha de volta para norte para tentar aliviar a pressão dos portugueses sobre a cidade.
O exército holandês na sua marcha para norte, de volta ao ponto de partida, é constituída por cerca de 5.000 homens, e as forças portuguesas estão restringidas a apenas 2.200.
O objectivo, é impedir que os holandeses cheguem ao Recife, interceptando-os a meio caminho, o que acontece numa região conhecida como Outeiros de Guararapes.
As tropas portuguesas, divididas em terços (ou batalhões) comandados por Francisco Barreto, André Vidal e Henrique Dias, conseguem superiorizar-se através de tácticas de ataque furtivo, e beneficiando do conhecimento do terreno, e da sua utilização para ganhar vantagens tácticas.
As forças portuguesas ocupara posições elevadas, que os holandeses atacaram, embora com grande esforço, para seguidamente verificarem que também havia posições portuguesas a tomar outros pontos elevados estratégicos, que permitiam às forças portuguesas atingir os holandeses sem que estes conseguissem ripostar.
De notar que a vitória portuguesa deveu-se não só à superioridade táctica dos seus comandantes, mas também ao facto de os holandeses terem entretanto vindo a perder pontos de apoio (fortes) na região, o que reduzia inevitavelmente a capacidade das suas tropas.
Pelo menos 500 holandeses morrem na refrega, pelo que a batalha foi determinante para o espirito dos portugueses e foi determinante para o futuro da presença holandesa no Brasil. Embora ainda tentassem no ano seguinte uma expedição semelhante, ela também não teve sucesso, tendo resultado numa derrota ainda mais esmagadora, que acabaria por selar o fim do periodo holandês no nordeste brasileiro.
É de especial importância, além da resistência demonstrada pelas forças portuguesas - na sua esmagadora maioria constituídas por portugueses nascidos no Brasil - realçar a importância do apoio dos escravos e dos índios autóctones, cujo apoio foi conseguido, às custas do comportamento inamistoso dos funcionários da companhia holandesa das Índias para com os residentes na região.
http://www.areamilitar.net/HISTbcr.aspx?N=13
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Re: La batalla de Clavijo
Estimado Irmao de cá he distinguido la palabra tercio en tu último mensaje ¿usabais los portugueses esa palabra también para usos militares,?
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Re: La batalla de Clavijo
Perdón a todos los foristas.
Entendí el término "gloria" como "victoria de una batalla" y no me puse a ver su sentido mas profundo de la misma. Por eso mismo creo que si, debería de llamarse el hilo "Historia militar y gloriosa Hispana" o algo así.
Seguiré leyendo sobre estas nuevas batallas que nos ofrecieron JCC y hermano de acá.
Un saludo en Cristo Rey y sepan disculpar, nuevamente, mi mala interpretación de la palabra, lo leí sin su sentido real y una mala distracción mía.
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Re: La batalla de Clavijo
Nose portugués, asi que el segundo "post" tuyo, hermano de acá, lo dejo.;)
Muy bueno lo de Carlos, una gran batalla contra los herejes y un ejemplo mas de la valentía y brillantéz de los Tercios españoles. Una cosa que observé es el pluralismo de razas que había.. Italianos, alemanes, tercios tantos italianos como españoles... Observar bien como donde pasaba este Rey Sacro la gente se le unía demostrando, asi, que mucha gente todavía quería seguir a la Tradición y mas en Alemania que se le unieron unos tantos.
Gracias por los datos.
EDITADO: Miren que lindo nombre nos ha puesto como título del hilo, Donoso, agradescámosle a Dios y a él por el nombre y el foro (una vez mas).
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Re: La batalla de Clavijo
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mazadelizana
Estimado Irmao de cá he distinguido la palabra tercio en tu último mensaje ¿usabais los portugueses esa palabra también para usos militares,?
Si, estimado Mazadelizana... como sabes, entre 1580 y 1640 existió Unión Dinastica. Así, los portugueses compartiron sessenta años del siglo de oro de los tercios imperiales, como tropas combatientes en Flandes, entre otros escenarios.
Cuando las dos coronas se separaron de nuevo, en 1640, Portugal ha mantenido en la organización de sus ejercitos, las mismas tacticas que sus tropas usaban en los ejercitos imperiales.
El nombre terço dejó de der empleado con la decadencia de la tactica de tercio, desde el siglo XVIII, lo creo.
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Re: La batalla de Clavijo
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Agustiniano I
Nose portugués, asi que el segundo "post" tuyo, hermano de acá, lo dejo.;)
Estimado Agustiniano I, a mi me gustaría aportar artículos de hechos militares portugueses o brasileños en castellano... pero no los encuentro. Lastima...:(
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Re: La batalla de Clavijo
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Irmão de Cá
Estimado Agustiniano I, a mi me gustaría aportar artículos de hechos militares portugueses o brasileños en castellano... pero no los encuentro. Lastima...:(
Escríbelos en portgués, algo se leer. Pero no te podría de contestar en castellano porque no sabría bien bien de que trata el tema. Pero no dejes de escribir en portugués porque se escribe mayormente en castellano. El portugués es tan usado como el castellano y si los otros no lo entienden es problema de los otros por no conocer las lenguas de Las Españas:p.
Mañana buscaré aportar algo de Argentina, alguna que otra batalla tengo en mente.
Salud en Cristo.
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Re: Historias militares y gloriosas Hispanas
Lo primero agradecer a Donoso que nos haya cambiado el título del hilo.
Aquí va otra biografía: Don Álvaro De Bazán.
Don álvaro de Bazán y Guzmán (Granada, España; 12 de diciembre de 1526 – Lisboa, Portugal; 9 de febrero de 1588), primer marqués de Santa Cruz, en referencia a la localidad manchega de Santa Cruz de Mudela, militar y almirante español, caballero de la Orden de Santiago.
Biografía :
Nació en el mismo centro de la ciudad de Granada, confluencia de la calle Reyes Católicos y Gran Vía, donde se abre la Plaza de Isabel la Católica, el 12 de diciembre de 1526, y murió en Lisboa, el 9 de febrero de 1588. Su abuelo sirvió en la Guerra de Granada con los Reyes Católicos y su padre fue marino al servicio de Carlos I. Estos obtuvieron de la monarquía la concesión de los señoríos del Viso del Puerto y de Santa Cruz de Mudela, que pasarían a pertenecer a don Álvaro.
Hijo de un marino de prestigio, de igual nombre y conocido como Don Álvaro «el Viejo» (La Jornada de Túnez), que llegó a ser Capitán General de las Galeras de España y de doña Ana Guzmán, hija del conde de Teba y marqués de Ardales, tuvo la oportunidad de tomar armas en la mar desde muy joven en compañía de su padre. A su lado estuvo en la victoria naval que consiguió de la armada francesa sobre las costas de Galicia en 25 de julio de 1544, y conducidas las presas a la Coruña, quedaron al cuidado del joven. Con 2 años de edad, Carlos V le hizo merced del hábito de Santiago, expresión de la predilección del emperador por su padre. Su ayo fue Pedro González de Simancas, que le proporcionó una instrucción humanística muy esmerada y le hizo tener en gran estima a poetas y humanistas, a los que siempre protegió y de los que fue mecenas.
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Escudo de armas.
De estirpe noble navarra, el escudo familiar es un tablero de ajedrez, según un dicho popular, por hallarse jugando a este juego antes de la batalla, aunque lo más lógico sea que proceda del valle de Baztán.[1] En los marqueses de Santa Cruz se han añadido las ocho cruces de San Andrés que rodean al tablero de ajedrez.
Bazán estuvo al mando de la escuadra de reserva con una decisiva actuación en la batalla de Lepanto. Se cuenta que ganó el título de Marqués de Santa Cruz cuando el rey se compadeció de él al verlo estar al sol y le mandó cubrirse, y al agradecérselo aquél, el monarca le dijo: «por el sol, señor marqués, por el sol».
La vida militar de Álvaro de Bazán va indisolublemente unida a los principales hechos de armas de la marina. Fue hombre de confianza de Felipe II y nombrado Capitán de la Mar Océana y Almirante de la Marina.
Sus campañas más destacadas fueron:
Le sorprendió la muerte en Lisboa, ocupado en la preparación de la Grande y Felicísima Armada. Está enterrado en el Viso del Marqués junto con su esposa, doña María Manuela de Benavides.
Logros militares
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Monumento a Bazán en la Plaza de la Villa de Madrid (M. Benlliure, 1891).
Las cifras resultantes de las campañas militares de Álvaro de Bazán reafirman su puesto de honor entre los más grandes marinos que haya dado España:
- Islas rendidas: 8
- Ciudades rendidas: 2
- Villas rendidas: 25
- Castillos y fuertes tomados: 36
- Capitanes generales derrotados: 8
- Maestres de campo derrotados: 2
- Señores y caballeros principales derrotados: 60
- Soldados y marinos franceses rendidos: 4.759
- Soldados y marinos ingleses rendidos: 780
- Soldados y marinos portugueses rendidos: 6.243
- Prisioneros cristianos liberados: 1.564
- Galeras reales capturadas: 44
- Goletas capturadas: 21
- Galeones y naves de alto bordo capturados: 99
- Bergantines capturados: 27
- Caramuzales turcos apresados: 7
- Cárabosmoriscos apresados: 3
- Galeazas apresadas: 1
- Piezas de artillería capturadas: 1.814.
Poesía dedicada por Lope de Vega en 1588 a D. Álvaro de Bazán:
El fiero turco en Lepanto,
en la Tercera el francés,
y en todo mar el inglés,
tuvieron de verme espanto.
Rey servido y patria honrada
dirán mejor quién he sido
por la cruz de mi apellido
y con la cruz de mi espada.
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Re: Historias militares y gloriosas Hispanas
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Re: Historias militares y gloriosas Hispanas
LA BATALLA DE BICOCA (27 de abril de 1522)
Bicoca o Primera Batalla de Bicocca. Nombre que recibió un sangriento combate desarrollado el 27 de abril de 1522 cerca de la localidad del mismo nombre, en el antiguo Milanesado.
Las fuerzas que se enfrentaron en esta batalla eran las que obedecían a Carlos V (tropas españolas e italianas principalmente) contra las del rey francés Francisco I (tropas francesas, suizas y algunos aliados venecianos). Ambos monarcas se disputaban el dominio de Milán y por ende, el norte de Italia.
Los franceses pretendían volver a ocupar el Milanesado y con ello, por lo menos, toda Italia para con esto intentar llegar a ser la primera de las potencias europeas, lugar que en esa época tenía España. Aunque tales propósitos quedaron frustrados y España retuvo tal situación hasta la batalla de Rocroi a mediados del siglo XVII.
La batalla se desarrolló en torno a una pequeña fortificación (en italiano bicocca) que se encontraba a poca distancia al norte de los muros de Milán (actualmente Bicocca es el nombre de un barrio de esa ciudad). La superioridad numérica favorecía a los franceses que contaban con el resuelto apoyo de las tropas de piqueros mercenarios suizos. confiaban en grandes formaciones de picas para envolver y masacrar al enemigo, imitando las tácticas de la antigua falange griega. Estas acciones habían permitido a los suizos dominar los campos de batalla en Europa central durante un siglo, hasta el punto de que se les tenía por la mejor infantería de la época y les convertía en unos caros (pero muy demandados) mercenarios, pero carecían de armas de fuego modernas como las que portaban los españoles.
Sin embargo merced a una mejor táctica, las tropas de Carlos V lograron una aplastante victoria que preludió a la decisiva batalla de Pavía (ocurrida en 1525).
Al comenzar la batalla, los suizos se dispusieron en dos cuadros y avanzaron con paso firme hacia las tropas españolas de Próspero Colonna mientras resistían los disparos de cañón del enemigo. Sin embargo, al cruzar el camino que separaba a ambos ejércitos, los suizos se vieron obligados a subir una ligera cuesta. Ésto les impidió cargar inmediatamente contra los españoles y les convirtió en el blanco perfecto de los arcabuceros, quienes abrieron fuego continuo contra los suizos. Tras perder 3.000 hombres (entre los que se encontraban 22 capitanes), los suizos se vieron obligados a retirarse sin llegar a entablar batalla real.
En efecto, sólo los mercenarios suizos al servicio de Francisco I tuvieron entre 3.000 y 7.000 muertos (las cifras de bajas nunca han sido aclaradas, especialmente las de las tropas francosuizas). Por el lado español no hubo ninguna.
Según algunos autores esta batalla señaló un giro importantísimo en las prácticas bélicas por el rol que en ella tuvieron las armas de fuego portátiles (en especial los arcabuces de los españoles que barrieron a las enconadas cargas de los piqueros suizos). Bicoca, junto con la posterior Batalla de Pavía (1525), puso de manifiesto que la época de la pica y la caballería pesada había llegado a su fin, dejando paso a las emergentes armas de fuego que trastocarían el campo de batalla para siempre.
Desde entonces en español y francés "bicoca" significa una ganancia fácil.
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Re: Historias militares y gloriosas Hispanas
Cita:
Iniciado por
mazadelizana
En la armada hay un modelo de fragata,la mejor del mundo de su clase,que se llama fragata 101-Álvaro de Bazán de fabricación española.
http://www.armada.mde.es/ArmadaPorta...gen&scale=none
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Re: Historias militares y gloriosas Hispanas
Hay cuatro fragatas del modelo Álvaro de Bazán activos en nuestra armada,Don Álvaro de Bazán,Blas de Lezo,Juan de Borbon y Mendez Nuñez.
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Re: Historias militares y gloriosas Hispanas
?Por tras es el "Principe de las Asturias"? !Que bonito es!
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Re: Historias militares y gloriosas Hispanas
Si,es el portaaviones "Principe de Astirias",pero dentro de unos pocos años se dará de baja por otro portaaviones más grande y más moderno.
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Re: Historias militares y gloriosas Hispanas
Del excelente libro de Rainer Daehnhardt "Homens, Espadas e Tomates"
Editora: Zéfiro
Colecção: Ventos da História
* - Para buen entendimiento de los castellano parlantes: "tomates"="huevos"
http://www.zefiro.pt/imagens/capa_homens_espadas.jpg
"(...)A dada altura, comandou Afonso de Albuquerque seis naus nossas, com cerca de 400 homens a bordo. Após ter subjugado e, em parte, destruído diversos portos tributários ao Rei de Ormuz, fez o que ninguém julgou possível: entrou na baía de Ormuz, ficando cercado por 250 navios de guerra inimigos e juntando-se, em terra, um exército de 20.000 guerreiros, todos prontos para o aniquilar! Quando o Rei lhe mandou um emissário a bordo para questionar sobre os seus intentos, Afonso de Albuquerque enviou-lhe a seguinte mensagem: «Renda-se!!!»(...)"
Uma Curiosa Troca de Insultos
Em 1537 alguns marinheiros portugueses praticaram um crime, então classificado como um "grande gaffe diplomática". Em frente de Diu recebeu-se o Sultão Bahadur Xá a bordo de uma nau portuguesa.
As conversações diplomáticas deram para o torto e o Sultão e sua comitiva resolveram retirar-se zangados.
Alguns marinheiros portugueses, indisciplinados, dificultaram-lhes a entrada no batel, chegando ao ponto de dar com um remo, fortemente, na cabeça do Sultão, tendo este morrido afogado. A acção vergonhosa causou um grito de vingança desde os reinos mulçumanos do Golfo de Cambaia até ao Egipto e Constantinopla. A viúva do Sultão ofereceu toda a sua fortuna para financiar uma expedição punitiva contra os portugueses. A fortaleza de Diu estava a ser defendida por 600 portugueses, comandados por António da Silveira. O Sultão de Cambaia e o turco Suleimão Paxá reuniram as suas forças, conseguindo cercar Diu com 70 galés turcas um exército de terra de 23.000 homens. Tendo já feito prisioneiros alguns portugueses, enviou por um deles uma carta a António da Silveira.
Temos de saber que Suleimão Paxá não era tido em boa conta pelos portugueses. Tratava-se de um eunuco que, através de uma revolução palaciana, com o levantamento geral dos eunucos, conseguiu degolar a família real, usurpando o respectivo trono e poder.
Quanto António da Silveira recebeu a carta do turco, virou-se para os seus companheiros dizendo: «Vejamos o que diz o perro do capado!» e leua a carta em público. Suleimão Paxá prometia aos portugueses livre saída de pessoas e bens desde que fossem para a costa de Malabar e entregassem a fortaleza e as armas. Prometia esfolar todos vivos se não o fizessem e glorificava-se de ter reunido o maior exército em Cambaia, tendo muita gente que tomara Belgrado, Hungria e a ilha de Rodes. Perguntava mesmo a António da Silveira como se iria defender num "curral com tão pouco gado"!
António da Silveira mandou vir papel e Tinta e, estando todos presentes, enviou-lhe a seguinte resposta: «Muito honrado capitão Paxá, bem vi as palavras da tua carta. Se em Rodes tivessem estado os cavaleiros que estão aqui neste curral podes crer que não a terias tomado. Fica a saber que aqui estão portugueses acostumados a matar muitos mouros e têm por capitão António Silveira, que tem um par de tomates mais fortes que as balas dos teus canhões e que todos os portugueses aqui têm tomates e não temem quem os não tenha!»
Não se pode imaginar insulto maior! Narra-no Gaspar Correia que o capado, quando recebeu esta resposta, mandou logo matar alguns portugueses, feridos, que estavam na sua posse e começou um luta de gigantes. Durante mais de um mês António da Silveira fez-lhe frente, ficando os portugueses capazes de lutar reduzidos a menos de quarenta, mas causando tais baixas aos turcos que estes resolveram levantar o cerco a Diu e retirar-se
(Gaspar Correia: Cronica dos Feytos da Índica, vol. IV, p.34-36)
Trinta para cada Um
Garcia de Sá enviou, em 1519, uma nau comandada por Manuel Pacheco para impor aos Reis de Pacem e Achem o cumprimento do que estava estabelecido por cntrato. Quando faltou a água à grande nai portuguesa, foi enviado um batel para fazer o reabastecimento. A pequena embarcação era tripulada por cinco portugueses, António de Vera, do Porto, António Peçanha, de Alenquer, Francisco Gramaxo, João Almeida de Quintela e um barbeiro de bordo, sendo remada por escravos malaios.
Já longe da sua nau e perto de terra, foram surpreendidos por um capitão do Rei de Pacem, comandando três navios de 150 homens cada. Os mulçulmanos viram ali uma boa oportunidade para rapidamente alcançarem a glória de prender ou matar cinco portugueses! Reconhecendo os cinco o perigo em que estavam, e não o podendo evitar, resolveram então abordar o navio comandante, subindo para bordo aos gritos de "Santiago", com as suas espadas na mão direita e as adagas na esquerda. Os mouros, que estavam convencidos de que os cinco se entregariam sem resistência, não podendo contar com nenhum apoio dos seus escravos remadores (perante a óbvia superioridade muçulmana), ficaram perplexos com o calente combate que então se desenrolou.
Couberam trinta adversários mouros a cada um dos portugueses, que os atacaram com uma ferocidade de quem já se considera perdido, querendo ao menos levar consigo o maior número possível de adversários! Quando os mouros começaram a cair mortos e se ouviram os gritos dos decepados, feridos e moribundos, os outros, aterrorizados, atiraram-se ao mar. Perante esta demonstração de falta de coragem dos seus próprios homens, o capitão mouro virou-se com a sua cimitarra contra os seus soldados que saltavam para a água. O capitão envolveu-se em luta com os seus homens, que já não lhe obedeciam, acabando por cair também ao mar, onde ainda utilizou a sua cimitarra para dar cutiladas aos seus, até acabar por se afogar.
Os cinco portugueses ficaram donos do barco mouro, perante os olhos estupefactos das tripulações das outras duas embarcações. Estas, perdendo o seu capitão-geral, mostraram as popas, acabando por se irem embora sem dar mais luta. De certo não se tinham dado conta de que os nossos cinco, exaustos da luta e com muitas feridas cada um deles, acabaram por cair e até desmaiar. Os seus escravos remadores malaios vieram então a bordo para os ajudar; navegaram com o batel rebocado pela embarcação muçulmana conquistada, de volta, em direcção à nau. Tratados pelos médicos de bordo, tornaram-se os heróis do dia, facto também reconhecido pelo Reio de Pacem que, perante tal actuação de tão poucos, veio oferecer a paz e a satisfação de todos os danos, conforme o Vice-Rei lhe tinha proposto. A acção destes cinco impediu asssim grandes batalhas, com enormes perdas para ambas as partes.
(Manuel Faria e Sousa: Ásia Portuguesa, tomo I, part. III, cap. III, p. 189)
Quantos Ferimentos Aguenta um Português?
Durante os sangrentos combates na defesa da fortaleza de Diu, ficou um Fernão Penteado, natural da Covilhã, ferido na cabeça por uma "racha de pedra de bombarda" (uma bala de canhão rachou-lhe a cabeça). Chegando ao Mestre João, singular cirurgião de Diu (um dos cincos que saltaram para a brecha do muro após o rebentamento do baluarte - outro relato), deu-se conta que este já tinha uma longa fila de feridos graves para curar, ouvindo ao mesmo tempo os gritos de socorro de companheiros aflitos na defesa de um dos baluartes. Narra-nos então o cronista: «Correndo como pôde, se foi ao combate, não sendo parte a grande ferida para o estorvar, se envolveu na peleja, em a qual, como as feridas fossem baratas (não caras = fáceis de obter), houve prestes outra, isso mesmo na cabeça, assaz má, e assim premiado de duas se tornou ao cirurgião. O qual achou já muito mais ocupado e com grandes coisas diantes de si. Como a esta hora refrescassem os inimigos e apertassem os nossos, e por conseguinte os nossos com dobrado esforço e vigor lho defendessem, causou isto grande estrondo temeroso, profunda e triste consonância, a qual sentindo o dito Fernão Penteado, deixando o que cumpria à sua saúde e vida, com novos espíritos deu volta ao combate, como lugar que, ainda que fosse pouco sadio, podia em ele mlhor aquietar seu duro espírito e assim misturando com os companheiros, pelejando não como ferido de tais e tão grandes feridas, recebeu outra de um pique (lança) pelo braço direito, da qual encravado (impossibilitado), bem contra o que lhe seu desejo pedia, se veio curar de todas as três, dando sinal mui claro a todos de seu alento e valentia, das quais feridas aprouve a Deus dar-lhe saúde. Depois, indo em uma fusta, com temporal se perdeu, e ali fez seu fim!»
(Lopo de Sousa Coutinho: O Primeiro Cerco de Diu, cap. XVII).
Não Tendo Bala, Arrancou um Dente, Carregou o Mosquete e Disparou
É por vezes nos relatos de estrangeiros, que há muitos séculos se debruçam sobre a nossa história, que encontramos pormenores interessantes.
Narra-nos um padre holandês, Philippus Baldaeus, que acompanhou as armadas seiscentistas dos Países Baixos nas suas conquistas das praças portuguesas do índico, uma história curiosa que, entretanto, também já consegui descobrir num relato português.
Durante o primeiro cerco de Diu, encontrou-se um soldado português como único sobrevivente num dos baluartes que os turcos estavam a atacar, em ondas sucessivas. Tendo já gasto todas as balas (esferas de chumbo), mas possuindo ainda suficiente pólvora para mais um tiro, e na aflição de nada mais ter com que carregar a sua espigarda, resolveu um dos seus dentes! Carregou com ele a arma e disparou-a contra o adversário surpreso, que já o considerava sem munições!
Trata-se de um pequeno promenor numa grande batalha, que facilmente entra no esquecimento. O holandês, porém, adversário nosso um século depois, narra este facto com profunto respeito por um digno rival! As diferentes edições da sua obra (em holandês, alemão e inglês), não condizem em todos os pontos, notando-se cortes feitos pelos editores seiscentistas. Todas as edições, porém, mencionam o episódio, o que nos mostra que todos acharam suficientemente interessante para ser transmitido aos seus eleitores, o que muito honra este soldado português.
(Phillippus Baldeus: A Description of ye East India Coasts of Malabar and Coromandel, chap. X, p. 533 na edição inglesa (página 54 na edição alemã); Pedro de Mariz: Diálogos de Varia Historia, tomo II, diálogo quinto, p.18)
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Re: Historias militares y gloriosas Hispanas
Queria comentar que lei el libro "Españoles en combate", si alguien lo sabe, podria decir que veracidad militar e historica tiene?es decir, es fiable todo lo que dice o hay algun exgeracion?. El libro me gusto mucho y fue facil de leer, aparte que pude leer tanto lo bueno como lo malo.
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Re: Historias militares y gloriosas Hispanas
ROCROI (1643) ¿Fue el fin de la hegemonía hispánica en Europa?
Antes de comenzar con la batalla propiamente dicha, empezaré por narrar lo que pasó antes de esta batalla.
Francia y España estaban en guerra desde 1635,estos dos grandes reinos se estaban destrozando en los campos de batalla. La situación en Francia era difícil y no le iban bien en la guerra. El rey Luis XIII acababa de morir, lo mismo que el cardenal Richelieu y la corona estaba en poder de una reina española, Ana de Austria.
Francisco de Melo para ahondar más esta crisis, preparó en la primavera de 1643 una pujante ofensiva contra Francia con tal de aliviar la presión que ejercían los ejércitos franceses en el Franco Condado y Cataluña.
Melo concentró en Bruselas las siguientes tropas: seis tercios españoles mandados por Baltasar mercader, Alonso Dávila,Antonio de Velandia, el conde de Villalba, el conde de Garciés y Jorge Castelví; tres tercios italianos del marqués de Visconti,Alonso Strozzi y Giovani delli Ponti; tres regimientos valones; cuatro regimientos alemanes y 82 compañiás a caballo; y un ejército de Alsacia de 6.000 infantes y 2.000 caballos, que mandaba el conde de Isemburg. Un total de 23.000 hombres, en calidad de maestre de campo general, Melo había designado a Pablo Bernardo de Fontainen , lorenés de origen que llevaba 50 años luchando en Flandes.
Una vez comenzada la campaña, Isemburg comienza asediar la ciudad de Rocroi el 12 de mayo, Melo se une el 16 de ese mismo mes al asedio, mientras que el barón Beck con unos 5.000 hombres, sitiaba la plaza de Regnault para dominar el río Mosa.
En el lado francés, el duque de Enghien estaba en Picardía con unos 16.000 infantes y 7.000 caballos ,un total de 23.000 hombres.
Para sorpresa de Melo, los franceses de aproximan a Rocroi, esta ciudad está rodeada de bosques y pantanos, a la que solo se puede acceder a través de pasajes angostos que cruzan los bosques, y el jefe español había descuidado bloquearlo. Un error gravísimo. Melo se limitó a enviar un mensaje a Beck con la orden de presentarse en Rocroi.
Los franceses sin ser molestados, desplegaron sus fuerzas de una forma similar a como lo hacían los españoles.
El duque de Enghien,sabedor de que Beck se acercaba a Rocroi con refuerzos,decidió dar batalla inmediatamente,en las primeras horas del 19 de mayo.Gassion, con el ala derecha de la caballería francesa, cargó contra el ala izquierda español y la desarboló, aunque sin llegar a romperla. En el ala derecha española, Alburquerque cargó contra la caballería contraria pero sus jinetes fueron castigados por los tiradores franceses ocultos en la arboleda y se dispersaron.Con el ala izquierda Isenburg contracargó con la caballería de Alsacia y arrolló a los franceses.Los alsacianos creyendo que la batalla estaba ganada se dedicaron a desvalijar a los enemigos muertos, pero el barón Sirot comandante de las tropas que estaban en reserva,empezaron avanzar.Entre tanto los tercios españoles no se movieron contra esa reserva francesa ya que no hubo ninguna orden.
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Re: Historias militares y gloriosas Hispanas
A partir de ahí, los franceses explotan el fallo. Su caballeria victoriosa en el flanco derecho , carga contra los tercios españoles del conde Villalba y Antonio de Velandia,situados en el extrémo izquierdo de la vanguardia y la segunda línea. Los infantes lo consiguen rechazar, pero a costa de grandes pérdidas, entre los que se encuentran el conde de Fontaine(muerto estoicamente) y los maestres de campo de los tercios citados..Pero la caballería francesa no se para ahí sino que se lanzan contra los regimientos valones y alemanas de la retaguardia y la reserva causando un gran daño, y aparecen en el flanco derecho español en la retaguardia de de la caballería de Isemburg, que también es cargada de frente por los escuadrones reorganizados del ala izquierda francesa. Para empeorar más las cosas los tres tercios italianos se retiran de la batalla. Al parecer sintiéndose humillados porque los españoles ocupaban los puestos de vanguardia, considerados más honrosos.
El resultado es que las dos alas de la caballería española y los regimientos valonas y alemanas quedan desechos, y solo resta en pie los tercios españoles,haciendo frente de picas.
Varias veces cargaron los caballos franceses contra los escuadrones españoles y otras tantas fueron rechazadas..En vista que la batalla se prolongaba el duque de Enghien disparó toda su artillería contra los tercios,lo que produjo enormes estragos, pero la infantería española seguía resistiendo. El jefe francés, con un ejercito agotado que había sufrido pérdidas importantes, no quería prolongar la lucha porque sabía que Beck se estaba acercando, ofreció cuartel a los españoles si rendían las armas, y estos aceptaron.
La derrota de Rocroi,no presento ningún golpe decisivo para España,como la propaganda francesa ha mantenido tenazmente. Mucho más importantes fueron las derrotas del sitio de Arras, en 1654, y en Las Dunas, en junio de 1659. Lo más importante de Rocroi fue la pérdida de unos cuatro mil veteranos de los tercios; soldados de primera calidad,insustituibles, que formaban la mejor infantería de su tiempo.Pero Rocroi volvió a caer pocos años más tarde en manos españolas, y solo cinco meses después de la derrota, un ejercito imperial al mando del duque de Lorena,en el que había participado en esa batalla,aniquiló en Tüttligen a un ejercito francés,y su jefe, el conde de Guebriant,fue hecho prisionerojunto a 400 oficiales y 6.000 soldados.
Nota: el duque de Enghien después de unos años de la batalla de Rocroi puso su espada al servicio del rey de España.
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Re: Historias militares y gloriosas Hispanas
!Que bien relatado JCC! Ignoraba que el Duque de Enghien había cambiado de bando, después de Rocroi...
Triste fín de historia para mi patricio D. Francisco de Melo... después de toda una vida luchando y vencendo batallas para la gloria de España y de la fe verdadera, esta derrota con la cual se marca el início del declínio del Imperio...
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La Batalla de Alcoraz
Dirigió el asedio de Huesca el rey Sancho Ramírez en el año 1096. En la batalla de Alcoraz (nombre con el que se recuerda la toma de Huesca) pereció el rey Sancho Ramírez, y cuando más difíciles estaban las cosas, se apareció a caballo San Jorge (según cuentas las leyendas), lo que decantó la victoria hacia las huestes cristianas. Rindiéndose los musulmanes finalmente al rey Pedro I. Episodio que se cuenta en estas crónicas:
"...invocando al Rey el auxilio de Dios nuestro señor, apareció el glorioso cavallero y martir S. George, con armas blancas y resplandecientes, en un muy poderosos cavallo enjaeçado con paramentos plateados, con un cavallero en las ancas, y ambos a dos con Cruces rojas en los pechos y escudos, divisa de todos los que en aquel tiempo defendían y conquistavan la tierra Santa, que aora es la Cruz y habito de los cavalleros de Montesa. Y haziendo la señal al cavallero que se apeasse, començaron a combatir ambos a dos tan fuerte y denodadamente contra los Moros, dandoles tan mortales golpes, el uno a pie, y el otro a cavallo: que abriendo carrera por do quiera que yuan, recogían y acaudillavan los Christianos. El cavallero que traxo el santo martir, dize la historia de S. Iuan de la Peña alegada por Çurita, que era Aleman, al qual en aquel día y hora peleaba en Antiochia con los demas cruzados, mataron los moros el cavallo, y lo rodearon para matarle; y a este punto le apareció el gloriosos S. George, sin que el buen cavallero Aleman entendiese ni supiese quien era ... y ayudole a subir en las ancas de su cavallo, y sacole de su batalla, y subitamente lo transporto a Aragón, al lugar donde era la batalla del Rey don Pedro con los Moros, y señalole que se apeasee y peleasse....
Espantaronse los enemigos de la fe viendo aquellos dos cavalleros cruçados, el uno a pie, y el otro a cavallo: y como Dios les perseguía empeçaron de huyr quien mas podía. Por el contrario los Christianos, aunque se maravillaron viendo la nueva divisa de la Cruz: pero en ser Cruz se alegraron, y cobraron esfuerço hiriendo en los Moros: y assi los arrancaron del campo y acabaron de vencer" (La batalla de Alcoraz según Diego de Aínsa, 1619).
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Re: Historias militares y gloriosas Hispanas
De hecho yo opino que el ocaso de los tercios es la batalla de las Dunas no Rocroi, leí que una de las causas por las que perdimos dicha batalla fue por que nos quedamos sin pólvora.
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Re: Historias militares y gloriosas Hispanas
Cita:
Iniciado por
mazadelizana
De hecho yo opino que el ocaso de los tercios es la batalla de las Dunas no Rocroi, leí que una de las causas por las que perdimos dicha batalla fue por que nos quedamos sin pólvora.
Si, solo si fuera pólvora... que las balas podemos pasar sin ellas encuanto haya dientes :D jajajaja
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Re: Historias militares y gloriosas Hispanas
Cita:
Iniciado por
mazadelizana
De hecho yo opino que el ocaso de los tercios es la batalla de las Dunas no Rocroi, leí que una de las causas por las que perdimos dicha batalla fue por que nos quedamos sin pólvora.
y el fin del poder español en flandes fué la derrota de dos flotas en el canal de la Mncha frente a la flota holandesa
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Re: Historias militares y gloriosas Hispanas
Cita:
Iniciado por
JCC
y el fin del poder español en flandes fué la derrota de dos flotas en el canal de la Mncha frente a la flota holandesa
Opino lo mismo pero algo debió de pasarle al camino español para que necesitaramos flotas.
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Re: Historias militares y gloriosas Hispanas
Cita:
Iniciado por
mazadelizana
Opino lo mismo pero algo debió de pasarle al camino español para que necesitaramos flotas.
Lo que le sucedió al camino fué que los franceses ocuparon Lorena y el Franco Condado,y al ocuparlo se cortó el camino.
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Re: Historias militares y gloriosas Hispanas
LA BATALLA DE ALCAZARQUIVIR Y MORIR AUNQUE SEA DE PIE
El 4 de agosto de 1578, una expedición lusitana se enfrentó a las hordas moras en Alcazarquivir. La expedición portuguesa la encabezaba el mismo Rey de Portugal, el joven Don Sebastián de Portugal, hijo de Juan de Portugal y Juana de Austria.
Don Sebastián, sobrino de Felipe II, llevado por su ardoroso celo católico, planificó la intervención en el norte de África, bajo el pretexto de apoyar a la causa del depuesto reyezuelo moruno Muley Ahmed que pretendía recuperar su trono con el auxilio peninsular, arrebatándoselo a Abd el Malik. En 1576 Felipe II había apoyado la expedición de su sobrino D. Sebastián, comprometiéndose a enviar tropas, caballos y armas.
El desembarco se realizó en Arcila, allí hicieron parada unos días y al poco D. Sebastián ordenó la marcha hacia Alcazarquivir. A la vera del río de la Podredumbre se produjo la terrible batalla en la que murieron los dos reyezuelos moros que competían por el sultanato de Marruecos y el Rey de Portugal.
Don Sebastián arengó a sus huestes, diciéndoles que no serían sus soldados los que lucharían contra la morisma, sino la Cruz contra la Media Luna.
Entre los españoles que acompañaban al joven y visionario Rey de Portugal se encontraba el famoso poeta Francisco de Aldana, el “Divino”, que Felipe II había mandado como asesor castellano de su sobrino.
Como experimentado soldado que era Francisco de Aldana sabía adonde le encaminaban sus pasos. El hidalgo e inspirado bardo extremeño llegó a Arcila el 31 de julio, con quinientos soldados castellanos, y presentándose al capitán de la plaza, Pedro de Mezquita, le participó sus premoniciones, expresándole incluso que era su intención regresar a España, por ver perdida la campaña; no por perder la vida, sino para conservar el honor ganado en tantas batallas. Pero Aldana tenía que entregar en mano a D. Sebastián una misiva del Duque de Alba, y el hidalgo español Pedro de Mármol le convenció de que su puesto estaba allí.
Aldana alcanza a D. Sebastián, en las vísperas de la batalla, y el Rey de Portugal lo recibió muy cortés y feliz, nombrando al español “superintendente de ejército, mandando que le obedeciesen como a su persona”, tanto confiaba el joven monarca en tan avezado soldado.
Pero Aldana barruntaba el fracaso estrepitoso, y parece que en la marcha de las tropas advirtió sin éxito a D. Sebastián: “que mudase de parecer, porque se iba a perder; mas no fue posible ni ninguno vino en su parecer”.
Las prudencias de Aldana se desvanecen cuando avistan a los enemigos el 4 de agosto. No hay vuelta atrás, y entonces el que recelaba de contender, pareciendo tal vez poco animoso, cambia de parecer ante la fuerza de los hechos que se imponen, según testigos la opinión del español Aldana fue: “que se combatiese aunque hasta entonces lo había contradicho, pareciéndole que hasta aquel punto hubo lugar de retirarse y que ya no le había”.
Según cuenta Diego de Torres en una carta a Felipe II: “…el día de la batalla por le haber muerto el caballo le encontró el rey y le dijo: “Capitán, ¿por qué no tomáis caballo?”, y él dicen que le respondió: “Señor, ya no es tiempo sino de morir aunque sea a pie.”
Organizó Aldana la infantería cristiana, siguiendo el modelo propuesto por el Duque de Alba. Aldana sabía que aquella tropa que disponía se confundiría al final, perdiéndose la porfía.
Chocan las armas peninsulares con las sarracenas, y en tan estruendoso fragor, Aldana pide a D. Sebastián que se ponga a salvo “con la mejor caballería… porque si Dios no lo remedia no quedará hoy hombre con vida de nosotros”.
“Había peleado hasta entonces muy bien y dado muestras de gran corazón...” –informa D. Juan de Silva.
“Y con la espada en la mano tinta en sangre se metió entre los enemigos haciendo el oficio de tan buen soldado y capitán como él era”.
Así murió el elegido de las Musas, Francisco de Aldana, según testimonio de los pocos supervivientes que quedaron para contarla... Así viéronle por última vez, adentrarse empuñando la toledana, ir con pasmosa serenidad y gallardía española a la batalla... Y así desapareció bajo la moledora muchedumbre de los enemigos.
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Re: Historias militares y gloriosas Hispanas
Un relato encantador de la batalla de Alcazarquivir, Tautalo:muybueno:... como sabe no quedaron muchos vivos para contar los hechos de la batalla, le agradezco la aportación. Es un precioso documento historico.
La sangre Habsburgo produció grandes reyes para la Piel de Toro, de los más conscientes de la misión evangelica que es intrinseca a la identidad hispana: por ella los marinos portugueses no dejaron tierra por descubrir, por ella los soldados españoles no dejaron enemigos por combatir...
Para que Cristo fuera Rey en la Tierra, como en los Cielos...
Planteemos esto, en el proximo Domingo...
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Re: Historias militares y gloriosas Hispanas
Los Amotinados de Alost(1576)
No era infrecuente que los ejercitos de cualquier país se amotinaran en numerosas ocasiones, principalmente por retrasos en recibir su soldada. Pero como he comentado alguna vez, los tercios españoles eran peculiares hasta en la hora de amotinarse. Normalmente, el resto de tropas de otros países, se sublevaban en momentos cruciales antes de entrar encombate, sin embargo, los tercios primero se batían si era menester y después se amotinaban con todas las de ley, no fuera que se pensaran que lo hacían por no combatir y es que cualquier cosa antes que se pusiera en duda su gallardía.
En Alost (Aalst en flamenco) se encontraban unos 1.600 soldados del tercio de Valdés, algunas de cuyas unidades llevaban más de dos años y medio sin recibir su paga. Hartos de tener que buscarse la vida robando y rapiñando allá por donde pasaban, deciden levantarse en armas pero como debe de ser, con honor.
Primero dejaron salir a los oficiales de alto rango para no ponerlos en el compromiso de tener que elegir entre la lealtad al rey o la de sus hombres y luego nombraron a un jefe que se encargaría de encabezar las negociaciones y de mantener las cosas dentro de un orden. Este cabecilla tiene poder absoluto, incluso posee la potestad de imponer sentencias de muerte a aquellos que no guarden las debidas formas.
Se encontraban los levantiscos en plenas negociaciones para ver si cobraban algo de una vez, cuando les llega la noticia que en la cercana localidad de Amberes, 20.000 rebeldes herejes han atacado a las tropas españolas allí acantonadas (apenas unos 1.000) y que a duras penas resisten dentro del castillo de la ciudad.
Enterado de las difilcutades de sus compañeros, los amotinados de Aalost no lo dudan. Todos estan de acuerdo en:
“socorrer el castillo y ganar la villa o perder las vidas sobre ello”
Salieron de Alost a las tres de la madrugada y antes del amanacer habían recorrido los 40 km. que les separaba de Amberes. Antes de entrar en la ciudad se detienen y se preparan.
<<Pasaron los amotinados con la demás infantería el puente del castillo, y en la contraescarpa de él hicieron oración todos para asaltar, y al fín de ella, guiándoles un soldado, llamado Juan de Navarrete, natural de Baeza, a quien habían hecho su alférez, que llevaba un estandarte y en él pintado un crucifijo de una parte, y Nuestra Señora de la otra, arremetieron los amotinados con sus capitanes por la calle de San Miguel, y Julián Romero con su gente por la de San Jorge, apellidando [gritando] Santiago, España, al cerrar con las trincheras y reparos de los Estados [rebeldes]>>.
Nota: Como en teoría seguían amotinados y se negaban a luchar bajo la bandera del Tercio, el estandarte que se describe arriba es uno fabricado por ellos mismos.
Entre distintos refuerzos que llegaron además de los de Alost, en Amberes se juntaron un total de 2.200 infantes españoles, 800 alemanes y 500 caballos con los que hacer frente a los 20.000 rebeldes y a pesar de semejante superioridad numérica, el empuje de los tercios consiguió desbaratar la líneas enemigas formadas en su mayoría (14.000) por civiles armados y con poca experiencia de combate.
Pero lo que podía haber sido una brillante y gloriosa victoria a la larga se tornaría en una ingrata pérdida para los españoles. Unos pocos rebeldes se atrincheraron en el ayuntamiento al que se le prendió fuego. Las llamas se extendieron a las casas vecinas y el voraz incendio, que destroza gran parte de la ciudad, se convierte en el inicio del saco de Amberes o Spaanse Furie (furia española) como lo llamaron los holandeses. Las paupérrimas tropas de los tercios, vieron en Amberes la oportunidad de hacer algo de fortuna y fueron tres días seguidos de desmanes y pillajes en donde las víctimas civiles se contaron por miles.
La indignación de las provincias y el Consejo de estado por el saqueo no tuvo límites. El día 8 de noviembre firmaron la pacificación de Gante que exigía la salida de los soldados españoles de los Países Bajos, acuerdo que Don Juan de Austria tuvo que aceptar para no perder totalmente el control de las provincias.
El episodio del saco de Amberes también pasó a engrosar la leyenda negra española.
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Re: Historias militares y gloriosas Hispanas
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Re: Historias militares y gloriosas Hispanas
El camino Español, no es exactamente una batalla o un héroe pero gracias a él se crearon mucho de nuestras grandes figuras militares.
El llamado «Camino Español» fue una ruta terrestre creada por Felipe II para conseguir llevar dinero y tropas españolas a la Guerra en los Países Bajos.
A causa de la incomodidad del transporte marítimo, debido al mal tiempo que reinaba con frecuencia en esos mares, y de la enemistad de Inglaterra y Francia, que dominaban el Canal de la Mancha, el monarca español tuvo que abrir una ruta alternativa. Así, se abrió un corredor militar desde Milán hasta Bruselas, pasando por territorios seguros que o bien estaban bajo su poder o bien bajo su influencia.
La ruta fue utilizada por primera vez en 1567 por el duque de Alba en su viaje a los Países Bajos, y el último ejército español en circular por él lo hizo en 1622. Las principales rutas comenzaban en Nápoles, atravesaban Florencia, Génova hasta llegar al Milanesado, o bien desde Barcelona por mar hasta el Milanesado, para después cruzar el Franco Condado, Estrasburgo, Luxemburgo y llegar hasta Bruselas, con variantes pasando por Worms y Colonia.
Una segunda ruta comenzó a utilizarse después de 1622 (debido a la alianza del duque de Saboya con Francia). Esta ruta partía de Milán y pasaba por los valles suizos de Engadina y Valtelina hasta el Tirol. De ahí bordeaba el sur de Alemania, cruzaba el río Rin en (Alsacia) y llegaba a los Países bajos por Lorena.
La mayor parte del ejército de Flandes se desplazó utilizando el camino español, realizando una hazaña logística asombrosa para su tiempo.
Antecedentes [editar]
Al suceder Felipe II a Carlos V en 1556, los Países Bajos pasaron a depender de un monarca extranjero y quedaron sumisos a la política española. Las necesidades económicas de la monarquía llevaron a una subida de los impuestos que generó un malestar al que se unió la intolerancia católica contra el calvinismo. Desoídas las peticiones de la nobleza local, comenzó en 1566 una rebelión contra la gobernadora Margarita de Parma. Felipe II envió al año siguiente un gran ejército al mando del Duque de Alba para poner fin a la revuelta. Los principales líderes rebeldes fueron ajusticiados, entre ellos el conde de Egmont. El Tribunal de los tumultos ejerció una severa represión que condenó a cerca de un millar de personas. La revuelta no pudo darse por terminada, pues Guillermo de Orange se puso al frente de la rebelión y, dos años después, entró en los Países Bajos con un ejército de mercenarios alemanes.
Las regiones del sur no secundaron esa nueva rebelión y siguieron leales al Duque de Alba, pero en las provioncias del norte la insurreción alcanzó grandes proporciones. Alba acabó siento destituido al no lograr poner fin a la revuelta, siendo sustituido por Luís de Requesens, partidario de una menor represión, en 1574. Sin embargo, Guillermo de Orange había conseguido poder sobre Holanda y Zelanda. En 1576Juan de Austria fue nombrado gobernador. Aceptó las reclamaciones de los calvinistas en el Edicto perpétuo y comenzó a replegar a su ejército. Pero no con aquel gesto cesó la oposición, y al año siguiente llegó un ejército mandado por Alejandro de Farnesio, que derrotó a los rebeldes. Nombrado gobernador Farnesio tras la repentina muerte de Juan de Austria, la división entre el norte y el sur de acentuó. Las provincias calvinistas del Norte (Holanda, Frisia, Zelanda, Utrecht, Güeldres, Groninga y Overijsel) se asociaron en la Unión de Utrecht(1579), declarándose opuestas a la soberanía de Felipe II y declarando su independencia.
En un principio, las tropas para sofocar la insurreción se reclutaban en la parte leal a la corona, la zona de Bélgica, pero pronto hicieron falta muchos más soldados, debido al desgaste de los asedios. Se formaron levas en otros territorios de la monarquía de los Habsburgo para enviarlos a Flandes. Sin embargo, la situación geográfica de la región hacía difícil el traslado. Sólo podía realizarse de dos modos:
- Por mar: desde los puertos del norte de la Península hasta puertos flamencos del sur. Esta ruta era más peligrosa debido a que conllevaba atravesar el canal de la Mancha, en manos inglesas, arriesgándose las naves a ser atacadas por corsarios o por la Royal Navy. Además, los piratas hugonotes de la Rochelle, aliados los rebeldes flamencos por religión, también podían atacar la armada, habiendo, de hecho, realizado incursiones en el golfo de Vizcaía con una flota de 70 barcos.[1] Esta ruta se mostró ineficaz, siendo derrotados los españoles cuando trataron de usarla (véase la batalla de las Dunas).
- Por tierra: un camino más lento aunque mucho más eficaz, ya que permitió enviar tropas y dinero a Flandes durante casi un siglo, lo que supuso que Flandes siguiera leal a la corona española a pesar de la lejanía geográfica.
De la Wiki.
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Re: Historias militares y gloriosas Hispanas
Viejo de Lombardía
Viejo de Sicilia
Viejo de Nápoles
Viejo de Brabante
Viejo de Cartagena o de Ambrosio Spinola
Saavedra
Alvaro de Sande
Flandes
Fuenclara
Caracena
Mortora
Garciez
Alburquerque
Bonifacio
Meneses
Seralvo
Cordobas
Casco de Granada
Nuevo de Toledo
Nuevo de Valladolid
Azules Viejo
Fijo del reino de Nápoles
Zapena
Villar
Monroy
Morados Viejos (Sevilla)
Amarillos Viejos
Azules Viejos (Toledo)
Viejo Lesaca
Castilla
Guipúzcoa
los Arcos
Idiáquez
Aragón
Valencias y Conde de Garcies
Verdes Viejos
Diputación de Cataluña
Ciudad de Barcelona
Collorados Viejo
Amarillo Nuevo (tercio provincial de Léon)
Amarillos Viejos
Costa de Granada
Azules Nuevos (tercio provincial de Murcia)
Los Blancos (tercio provincial de Segovia)
Colorados Nuevos (tercio provincial de Gibraltar)
Morados Nuevos (tercio provincial de Toledo)
Tercios de la Armada (2 o 3 en 1701)
Viejo de la Armada Mar Oceano
Viejo Armada
Fijo de la Mar de Napoles
Tercios italianos ( 11 a 14 en 1701)
Toraldo
Cardenas
Avalos-Aquino
Torrecusa
Guasco
Lunato
Paniguerola
Torralto (napolitano)
San Severo (napolitano)
Torrecusa (napolitano)
Cardenas (napolitano)
Lunato (lombardo)
Paniguerola (lombardo)
Guasco (lombardo)
Tercio vecchio de Nápoles (napolitano)
Tercios irlandeses (1 en 1701 ? )
Tyron
Bostock
Tercios alemanes (6 a 9 en 1701)
Tercios des Grisons (suizos, 2 en 1701)
Tercios valones (8 en 1701)
Beaumont
Listado de los Tercios
www.elhistoriador.es
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Re: Historias militares y gloriosas Hispanas
Para terminar de leer sobre el camino español leer los 2 textos que nos expuso Hyeronimus sacado de 2 páginas muy buenas de internet, acá os pongo el link del foro buscando con las palabras "el camino español":
http://hispanismo.org/showthread.php...mino+espa%F1ol
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Muy ejemplar, Tautalo, en la batalla de Alcazarquivir, el señor Francisco de Aldana y Don Sebastián también.
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JCC, no tenía idea de la Batalla de Rocroi y como termina todo para el Imperio Español y su hegemonía como se debilita en Europa.
Y con respecto a la batalla de Bicoca.
¿Es también, que en la batalla de Agincour, signo de que la era de la caballería pesada y las armaduras pesadas tenían los días contados?
Muy bueno e interesante ver una victoria más de los grandes Reyes de España.
No sabía que "bicoca" significa una ganancia fácil. Voy a que :
¿"A lo pirro" significa una victoria que cuesta mucho o que casi no se le debería de llamar "victoria" por lo que le pasó a Pirro cuando ganó de forma deplorable?
Agradecerte por la página "historia con historia" que parece que tiene mucha información sobre TODA la historia Universal, que me viene para mi, de maravilla. El año que viene, creo, que empezaré con la Carrera de Licenciado en Historia.
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Mazadelizana, Don Álvaro De Bazán (que no lo conocía), realmente fue ejemplar e ignoraba totalmente que en una de sus batallas se usara por primera vez el desembarco anfibio o la infanteria como infanteria de marina, esos detalles son mas bien interesantes.
También, observar, como tomó la Isla Tercera de las Azores con total desventaja numérica contra los franceses (60 buques contra 24, según la Wikipedia), y por sobre todo, que peleó en la Gloriosa Batalla de Lepanto.
Realmente un ¡Hombre!
¿Viste cuánta repercusión y público tiene ya el nuevo hilo? Has tenido una gran idea.
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Muy buenos ejemplos de batallas y relatos, hermanos foreros. Veré que puedo aportar yo, de la Argentina sobre todo. Ayer no tuve tiempo, hoy casi un poco, pero nosé, veo.
Salud en Cristo a todos.
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Re: Historias militares y gloriosas Hispanas
EL ATAQUE AL PORTAAVIONES
HMS INVINCIBLE
I- Introducción
El día 30 de mayo de 1982 quedará en la historia de la aviación mundial, al realizarse la misión más riesgosa y audaz, considerada la más significativa en su tipo desde la Segunda Guerra Mundial. Muchas versiones se han escrito sobre que es lo que ha ocurrido con el portaaviones Invincible, la veracidad de su ataque y su posible hundimiento.
La Fuerza Aérea Argentina asegura que el buque fue atacado y dañado severamente. Sin embargo, Gran Bretaña aún no ha reconocido dicho ataque, e intenta demostrarlo con diversos testimonios que no concuerdan entre sí.
Por otra parte, existe un testimonio que tampoco resulta muy esclarecedor: el de los pilotos. A continuación podrán leer como se desarrolló el ataque, y mas adelante las diferentes versiones inglesas.
El relato a continuación refleja el testimonio de los dos pilotos sobrevivientes y el de los pilotos de los Sue (Super Etendard)
II- La "Operación Invencible"
El día 29 de mayo de 1982, la 2da Escuadrilla Aeronaval de Caza y Ataque recibió la orden de preparar una misión de ataque a un blanco que estaba ubicado a 80 millas al Este de Malvinas, exactamente en el radial 090°. Se pensaba que allí se encontraba el "Invincible".
Luego del hundimiento del "Atlantic Conveyor", quedaba sólo un Exocet AM-39. La oportunidad, está vez era para la pareja formada por el Capitán de Corbeta Alejandro Francisco y el Teniente de Navío Luis Collavino.
Un compromiso de carácter operativo no les permitía a los británicos alejar los portaaviones más allá de las 100 millas de las zonas de combate, debido a que el radio de acción del Harrier (incluida las maniobras en el aire) no superaba esa distancia. Ellos necesitaban aviones que despegaran, volaran hacia el objetivo, estuvieran en el aire durante un tiempo y regresaran, les era imprescindible tener "presencia en el aire".
Durante la mañana del día 29, Francisco y Collavino, con la ayuda del resto de la escuadrilla se dedicaron a ultimar algunos detalles de la misión. En primer lugar, se determinó el horario, teniendo en cuenta que hasta ese momento los Súper Etendard habían operado siempre en ultima hora de la tarde; por ello se buscaría una hora atípica, preferentemente a la mañana o, a más tardar, al mediodía.
En segundo lugar, y para poder hacer un arco y alcanzar el blanco por el Este, cosa totalmente improbable desde toda lógica, tendrían que realizar un doble reaprovisionamiento en vuelo. Si en la segunda oportunidad surgían inconvenientes, los aviones podrían regresar a su base, aunque sin cumplir la misión. No iba a ser la primera vez que aparecieran problemas en la maniobra del reaprovisionamiento; existen muchas variables que hacen que el método no siempre sea seguro. Además, la misión obligaba que los aviones tanques se desplazaran muy hacia el Este, con todos los riesgos que ello implicaba. Para evitar la detección de los Hércules por parte de algún piquete enemigo y que este diera la alarma ante la evidencia del reaprovisionamiento de una misión por el Sudeste, se solicitó que los tanques no realizaran una ruta directa desde Río Gallegos hasta el punto de encuentro con los Súper Etendard, sino que se pegaran al continente y luego siguieran una ruta casi idéntica a la de los aviones atacantes.
A mediodía todo estaba listo. En cuanto recibieran la confirmación de la hora de los encuentros con los Hércules, despegarían.
En la sala de prevuelo Francisco y Collavino esperaban el momento de la partida. Pero por razones de tiempo, la misión fue suspendida, ya que se trataba de un ataque sumamente complejo, que implicaba coordinación muy detallada a las que había que dedicarles su tiempo. Tendrían que compatibilizar perfiles de vuelo de aviones diferentes, y además, disponer de otro avión tanque para el doble reaprovisionamiento.
A partir de ese momento, los pilotos comenzaron a ajustar una serie de detalles, considerando que el vuelo, al que se sumarían los cuatro cazabombarderos A-4C "Skyhawk" de la Fuerza Aérea, se realizaría al día siguiente.
Durante una reunión que se había realizado durante la mañana del día 29, en San Julián, el Comandante del Escuadrón de los A-4C de la Fuerza Aérea reunió, en su despacho, a todos los jefes de escuadrillas, para hacerles conocer la existencia de la misión contra el portaaviones británico.
Los cuatro aviones luego del lanzamiento del Exocet por parte de uno de los Súper Etendard, continuarían para pasar sobre el blanco y bombardearlo, tratando de penetrar la barrera defensiva que siempre forman los buques que protegen a los portaaviones. Una barrera que generalmente, es muy difícil de atravesar. Por ello, el riesgo que corrían era altísimo, más aun por que el ataque tendrían que realizarlo en aguas abiertas, donde la capacidad de detección por parte del enemigo era total y anticipada como para que los sistemas de armas tuvieran tiempo suficiente para reaccionar con eficiencia.
Cuando el Comandante finalizó su exposición, hizo un breve silencio: pausadamente, sin poder ocultar la emoción propia por el momento que estaba viviendo, preguntó quienes deseaban, voluntariamente, tomar parte en el ataque.
Un nuevo silencio envolvió a los presentes.
- Señor, solicito autorización para participar.
El Primer Teniente Ernesto Rubén Ureta se había puesto de pie.
Casi al mismo tiempo se levantó el Primer Teniente José Vázquez
- Señor yo también quiero ir.
- Bien - respondió el Comandante - Ustedes designarán a los otros dos pilotos.
Así lo hicieron. Entre los restantes oficiales del escuadrón, eligieron al Primer Teniente Omar Jesús Castillo y al Alférez Gerardo Guillermo Isaac.
El domingo 30 amaneció como era habitual en Río Grande: nublado, muy frío, y con escarcha por todos lados.
La sala de prevuelo, desde muy temprano, registraba una intensa actividad. Francisco, Collavino y prácticamente todos los demás integrantes de la Escuadrilla, se reunieron con los pilotos de la Fuerza Aérea que participarían de la misión. Juntos realizaron la coordinación final, dejando sentada la importancia de la discreción y acomodando el perfil de vuelo de los A-4C al de los Súper Etendard.
- ¿Qué harán si alguno de sus aviones regresa por fallas? - le pregunto Francisco a Vázquez, que era el líder de la escuadrilla de la Fuerza Aérea.
- en ese caso continuarán los otros tres.
Francisco volvió a preguntar:
- ¿Y si un segundo avión tiene que regresar?
- Seguirán los otros dos. Sólo se anulará la misión, por nuestra parte, por supuesto, si fallan tres maquinas. Ir con un solo avión no tiene ningún sentido.
Por un momento todos se callaron. Si para los Súper Etendard ese ataque, por sus características era muy riesgoso, mas lo era para los pilotos de los A-4C que, si bien eran voluntarios, no desconocían el tremendo riesgo que corrían. Las ordenes que tenían era atacar el blanco en el que impactara el Exocet, fuera cual fuere; se suponía que ese buque iba a estar más indefenso que otro que estuviera intacto. Era la única manera de aumentar las posibilidades de hundir al "Invincible", en caso de que el misil pegara en el portaaviones.
Alrededor de las 12:30 hs Francisco recibió la autorización de la torre de control de Río Grande. Un poco más atrás y a su derecha, Collavino esperaba que su líder despegara primero, para hacerlo él segundos después.
Francisco aceleró hasta un ochenta por ciento de la potencia de la turbina, soltó los frenos y el Súper Etendard, con el ultimo Exocet AM-39 disponible, comenzó su carrera de despegue.
Aproximadamente unos cinco minutos después, uno tras otro fueron despegando los A-4C. Como los Súper Etendard, ascendieron a 12.000 pies y pusieron rumbo Sudeste.
Luego de volar durante cincuenta minutos con una meteorología mas que aceptable, los Súper Etendard llegaron al punto donde estaban esperando los dos Hércules. Sin inconvenientes completaron la carga de combustible y permitieron que los A-4C hicieran lo propio.
Lo novedoso de esa misión era, tal vez, la forma de reabastecerse: para aumentar el radio de acción se había decidido que los seis aparatos volaran juntos a los aviones tanques, turnándose para chupar combustible durante casi 300 km. La maniobra se realizó perfectamente. Todo marchaba según lo previsto.
A partir de allí los aviones pusieron rumbo Este, para llegar al sitio de mayor alejamiento y realizar un segundo reaprovisionamiento.
Cargados "a full", los aparatos se alejaron de los Hércules y adoptaron la formación de ataque: los dos Súper Etendard adelante separados una milla uno de otro; detrás de cada Súper Etendard, dos Skyhawk.
Comenzaron a cumplir el perfil de descenso. Estaban completando el rodeo de las naves británicas, que en ese momento estaba a su izquierda; pronto se encontraron volando rasante sobre un mar encrespado, cuyas olas salpicaban los parabrisas y formaban pequeñas mancas de sal en ellos.
Los requerimientos de silencio absoluto de radio y disciplina se cumplían estrictamente.
Francisco miró su carta, que llevaba doblada en la rodilla derecha: según los cálculos y la información recibida el portaaviones se encontraba a más menos a 300 km. de distancia.
Mientras tanto, los chubascos aislados eran, por momentos de tanta intensidad que hasta podían aparecer en la pantalla del radar.
Y así ocurrió. Cuando los dos Súper Etendard ascendieron para emitir con los radares, vieron muchos ecos dispersos. De inmediato descendieron y continuaron con el vuelo rasante.
Una milla mas adelante treparon nuevamente y emitieron. Collavino acerco su mirada a la pantalla, para distinguir mejor: tenia un eco aparentemente verdadero. En ese instante, escuchó en su auricular la voz de Francisco:
- ¡Lo tengo, lo tengo enganchado!
Collavino también detectó el mismo eco y exclamó, entusiasmado:
- ¡Yo también lo tengo enganchado!
-¡Veinte millas al frente! ¡En la proa!
¡Lanzo misil! - dijo Francisco, y apretó el botón de disparo.
El avión de Francisco se sacudió.
Collavino y los pilotos de los Skyhawk observaron como el misil se desprendía del Súper Etendard, cayo dos o tres metros y cuando parecía que iba a chocar contra el agua, encendió su motor y comenzó a volar, ya estabilizado, a ras del agua, dejando una estela de humo blanco producto de los gases de combustión.
Una vez más, el misil había sido lanzado en excelentes condiciones de tiro y una distancia que aseguraba el impacto en un blanco perfectamente destacado por los sistemas de los Súper Etendard.
De inmediato, los dos aviones navales viraron a la izquierda y se alejaron para regresar a la base.
Lanzado a unas 24 millas naúticas del blanco, el exocet demoraría aproximadamente 109 segundos en llegar al objetivo, mientras esa instancia para los a-4c significarian 153 segundos pero ya sin la sorpresa inicial, es decir enfrentando a las defensas antiaereas de los buques.
Los cuatro aviones de la FAA habían seguido la estela del Exocet, en su camino hacia el blanco, pero como el misil desarrollaba mucha mayor velocidad, pronto lo perdieron de vista, a pesar de que la visibilidad era buena y alcanzaba a un poco mas de 15 km.
Vázquez que era el líder de la escuadrilla, hizo una seña a sus numerales para que cerraran la formación.
Los aparatos configurados con tres bombas de 250 kg. cada uno, se fueron acercando velozmente al objetivo, en vuelo bien rasante: apenas 12 mts. los separaban del agua.
De pronto, a lo lejos apareció una mancha oscura, borrosa por el efecto de la bruma. No había dudas ahí estaba, inexplicablemente solo, sin otros barcos cercanos. Había llegado el momento de verse frente a frente con uno de los buques mas buscados de la Task Force.
Poco a poco, la figura inconfundible del portaaviones se fue haciendo mas clara, mas nítida: la cubierta ligeramente curvada hacia arriba en el sector de la proa; la "isla" (conjunto de construcciones ubicado sobre la cubierta de los portaaviones y desplazado hacia un costado de la misma ) desplazada hacia la banda de estribor. El barco navegaba a muy poca velocidad. Algo les llamo la atención: desde la base de la "isla" salía una densa columna de humo cuyo tamaño iba en aumento. Rápidamente se dieron cuenta que era la prueba indudable de que el Exocet había impactado. El humo negro salía desde el centro de la superestructura y por debajo de la pista de vuelo, como si el Exocet hubiera hecho impacto entre la línea de flotación y la cubierta. No observó fuego. No había llamas, pero surgían negros borbotones de humo- la isla –rematada hacia delante y hacia atrás por las 2 bochas blancas de los radomos de proa y de popa.
Cuando los pilotos llegaron a unos 12 km. del blanco, pusieron la máxima potencia a sus motores y se prepararon para la aproximación final. A la izquierda volaban Vázquez y Castillo, y a la derecha, Ureta e Isaac.
En ese momento, un misil que nadie vio llegar, impactó en el avión de Vázquez, que estallo, a 8 kms. del blanco.
Tratando de dominar la angustia y la impresión que les había causado la inesperada muerte de su líder, los tres pilotos continuaron con su vuelo.
El blanco estaba a unos dos kilómetros. Ya casi lo iban a "saltar" para descargar las bombas cuando una nueva explosión los sorprendió, era el avión de Castillo que también explotaba y prácticamente se desintegraba en el aire. Las maquinas de Ureta y de Isaac se sacudieron debido a la onda explosiva.
Los misiles disparados desde algún buque desde el sector oeste, impactaron en los dos aviones que volaban a la izquierda de la formación.
Ureta apretó con rabia el disparador de sus cañones y levanto su avión, lanzando la carga y cruzando al portaaviones de popa a proa, en un ángulo de 30° respecto del eje de la nave.
Por su parte, Isaac tiró también con sus cañones, arrojo las bombas y cruzo a la nave cuando está estaba totalmente cubierta de humo. Para evitar llevarse por delante la torre, tiro hacia la derecha y, planchándose al agua, comenzó a efectuar maniobras evasivas, mientras tomaba el rumbo de escape.
A medida que se alejaba, pudo observar que el portaaviones habia quedado totalmente oculto detrás de capas de humo negro.
Así, volaron, separados, durante unos kilómetros, bien rasante y en absoluto silencio de radio.
A lo lejos, un poco a su derecha, un punto parecía agrandarse. Si, era el avión de Ureta que lo había visto y estaba reduciendo su velocidad.
- Isaac vamos a la nodriza - dijo refiriéndose al avión tanque.
-Si, señor, comprendido.
Las palabras estaban de mas. Habían logrado llegar hasta el portaaviones, impactado en él y estaban regresando a casa. Pero habían perdido para siempre a dos amigos.
Aproximadamente a 70 km. del punto en que debían encontrarse, con el avión tanque, los dos Skyhawk ascendieron abandonando la navegación rasante.
Los 2 KC-130 aguardaban a unos 5.000 metros de altura, en una zona donde, afortunadamente había buen tiempo.
Uno de los miembros de la triuplación del Hércules KC-130, intrigado por saber el resultado de la misión, interroga a través de gestos a Isaac, quien le contesta:
-"¡Lo hicimos mierda!"
Luego de cargar combustible pusieron rumbo a Río Grande. Ya llevaban tres horas desde el despegue y todavía les quedaba aproximadamente otra hora de vuelo.
Ureta aterrizó en primer termino; segundos después lo hizo Isaac. Entre los pilotos que esperaban el arribo, estaban Francisco y Collavino, que recién habían aterrizado y que sintieron la muerte de Vázquez y de Castillo como si hubieran sido compañeros de toda la vida.
Ureta e Isaac se abrazaron, llorando, con algunos camaradas, librando toda la tensión acumulada. Lentamente fueron caminando hacia los oficiales de la base donde, por separados brindaron un detallado informe del ataque, algo muy importante, pues habían tenido la oportunidad de pasar sobre el objetivo y realizar los lanzamientos.
De acuerdo con los datos que fueron aportando, se efectuó un análisis de la silueta de los buques ingleses, una especie de "identi-kit".
De esa manera describieron la salida del Exocet, la silueta del blanco y la salida de humo desde este, con la certeza de que se trataba del impacto del misil.
Ureta explicó que había cruzado a la nave desde popa y hacia la mura de estribor, afirmando que logro buena puntería. Con exactitud describió al portaaviones, sus dos chimeneas, su "isla" grande, la distancia de separación de ésta con respecto al eje central del buque, los radomos de color claro, la popa chata. Todo coincidió en que se trataba del "Invincible" y no del "Hermes".
La información que brindo Isaac fue similar a la de Ureta. Como éste, cuando se le mostró una serie de siluetas de distintos barcos, no dudó: "este es el que atacamos", expresó refiriéndose al "Invincible".
Al día siguiente de la misión, con el radar de Malvinas, se efectuó el control del PAC de Harrier que se venia haciendo desde tiempo atrás: la actividad aérea británica había disminuido considerablemente.
Resultado de la misión: (según la versión de los dos pilotos de la FAA)
Un misil Exocet podría haber impactado en el portaaviones, junto con tres bombas de 250 kgs. cada una, que penetró la cubierta del buque y produjo serios daños y un principio de incendio en la zona de los hangares, aunque una de ellas no estalló.
Naves participantes:
Super Etendard - 2do Esc. Aeronaval Caza y Ataque (ARA) (2)
A-4C Skyhawk - IV Brigada Aérea (FAA) (4)
Hercules C-130 - I Brigada Aérea (FAA) (2)
III- Las versiones inglesas
Versión 1 (1 de junio 1982):
El Ministerio de Guerra Británico informa que los aviadores argentinos han atacado al casco del Atlantic Conveyor, y no al portaaviones.
Este mismo informe dice que en el ataque al portacontenedores es derribado un avión argentino.
Versión 2 (3 de junio 1982):
Al desmentir la versión anterior, ahora se informa que el buque atacado no fue el Atlantic Conveyor, sino la Avenger y que esta fragata ha derribado a los aviones argentinos por el sistema de Sea Dart.
Lo curioso es que la Avenger no poseía dicho sistema de misiles.
Versión 3 (extraída del libro "La Batalla por las Malvinas" de Hastings y Jenkins 1983):
"El 30 de mayo el grupo de batalla sobrevivió a otro ataque aéreo con Exocet, cuando el Avenger consumió su hazaña de voltear al misil con un cañón de 4,5 pulgadas, cuarenta y cinco segundos despues de la alarma."
Ni siquiera se habla del Invincible, sino de que el ataque fue hacia dicho buque, y no da mas detalles de ningun otro avión sobrevolando la zona.Versión 4 (la versión oficial inglesa):
Dos A-4C Skyhawks de la FAA, fueron derribados al este de la isla Soledad por el sistema de misiles Sea Dart disparados por el HMS Exeter; y un cañón de 4,5 pulgadas del HMS Avenger quizá haya golpeado a uno. El Exocet podría haber impactado en el casco del Atlantic Conveyor o ser derribado por el sistema antimisiles del Avenger, y los pilotos podrían haber confundido la silueta del Invincible, con el casco del Atlantic Conveyor.
Esta es la versión oficial, por mas ilógica que parezca.
Recordemos que ninguna de las cuatro versiones concuerda entre sí, son todas diferentes.
Los datos que aquí figuran, fueron extraídos de la historia oficial de la Royal Navy y del libro Falklands, the air war.
IV- Daños
Resulta dificil comprender, si el buque fue severamente dañado o no, ya que la palabra de los dos pilotos no coincide con la palabra de los ingleses, ni tampoco con las imágenes que se han obtenido del buque después de la guerra, evidenciando que no tuvo severos daños. ¿Acaso los pilotos de la Fuerza Aérea, han distorsionado su relato, o simplemente son los ingleses que han trucado las evidencias?
¿Qué fue lo que le pasó al buque luego del ataque?
Para analizar que fue lo que le pasó al buque hace falta destacar la gravedad del impacto, de cada proyectil que supuestamente según los pilotos han arrojado al buque.
Extraído del libro "Halcones sobre Malvinas"
"Los técnicos de las FFAA continuaron los estudios para reemplazar modificando a otras bombas y espoletas, desarrollando, ensayando, y fabricando con la Industria Argentina, nuevos retardos, detonadores y piezas mecánicas a ritmo febril.Al cabo de 15 días, las nuevas bombas estaban provistas a las Unidades de combate y se emplearon por primera vez el día 25 de mayo, en el HMS Coventry, el cual desapareció instantáneamente de la superficie ante el impacto de 3 bombas. Su empleo se repitió con "Sir Galahad" (hundido), "Sir Tristan" (hundido) y la Fragata "Plymouth" (inutilizada), y al portaaviones Invincible.Ahora si, la totalidad de los impactos, implicaba la destrucción o el fuera de combate del blanco."
El portaaviones no solo habría recibido tres de esas poderosas bombas, sino que también sufrió el impacto de un Exocet. Este misil hundió (y inutilizó a otros) a su blanco cada vez que fue lanzado durante el conflicto.
Recordemos que el Exocet pudo haberse desviado, por el "chaf", el sistema de defensa británico, de las naves escoltas.
"Luego del ataque, el radar argentino ubicado en Malvinas, detecta una gran actividad de helicópteros británicos, que se dirigen al este de la isla Soledad. Al mismo tiempo los aviones del Invincible se elevan a 12.000 metros de altura, con el fin de ahorrar combustible. Luego los aviones aterrizan en San Carlos, donde las tropas británicas se habían establecido el 21 de mayo." (Fuente: La Guerra Inaudita II)
Al leer ese fragmento del libro del Comodoro Moro, reflexionamos y nos preguntamos: ¿Al momento del ataque, ninguno de los 9 harriers se enteró que venian 2 SkyHawks a su nave nodriza, teniendo los misiles Sidewinder?¿Cómo es posible que la única arma de defensa del portaaviones, no haya actuado contra los aviones argentinos? los Harriers eran muy superiores a los A4C de la FAA...
Sin embargo, el misterio sobre que fue lo que ocurrió ese día, sigue sin resolver, ya que los británicos nunca dieron un parte de guerra sólido y concreto como ya hemos analizado en sus distintas versiones sobre el ataque. Es por ese motivo, que se desconoce si el portaaviones llegó a tener daño alguno. A continuación otras curiosidades:
Ese mismo día (30/05) el General J. Moore, decide trasladarse desde el Invincible (donde dirigió todas las operaciones hasta ser atacado) a San Carlos, para seguir comandando a la tropa desde allí.
Existe también un testimonio de un soldado británico, que es muy sospechoso. Se trata de Ana Gerschenson, quien cambió de sexo años despues de terminada la guerra. En el año 1982, se destacaba como enfermero del Invincible. El artículo del diario dice (diario Clarín, 20/11/02): "El marinero transexual aseguró haber sufrido un trauma por haber tenido que tratar "terribles heridas" en el departamento de enfermería del Invincible, debido a los feroces ataques de los aviones argentinos durante los días del conflicto."
Se desconoce cual fue la gravedad del impacto, ya que Gran Bretaña, nunca ha aportado datos reales o contundentes.
Según la historia oficial británica, el día 17 de septiembre de 1982, el portaaviones HMS Invincible, regresa al puerto de Portsmouth, luego de cumplir un record de navegación de 166 días en alta mar.
Fue el último buque en llegar a puerto. (Los demas lo hicieron entre junio y agosto).
V- Conclusión
En este pequeño trabajo, se demostró detalladamente como fue el ataque, y las consecuencias sufridas en el buque.
Se trató de analizar las versiones inglesas y argentinas y llegar a un punto en común, pero en ambos de detecta una escasez de información o falta de concordancia, por lo que las dos versiones no son 100% creibles. Tal vez, una vez pasado el pacto de 90 años de secreto, se pueda saber si el buque sufrió daños severos, y el motivo por el cual las autoridades británicas han mantenido durante más de 24 años tanta indiferencia y hermetismo con el tema Invencible, y lo sucedido el día 30 de mayo.
Interesante sería, reunir a los pilotos de la Fuerza Aérea y a los protagonistas ingleses, para que cuentan al mundo de una vez por todas, la verdad de lo acontecido. Si bien en este trabajo no se pueden obtener claras conclusiones, es un intento de llegar a la verdad de lo sucedido, por la memoria de los héroes que allí quedaron.
De todas formas, no debemos de olvidar, la audacia con que estos pilotos enfrentaron a las fuerzas enemigas, que en toda la misión fueron superiores en cuanto a las capacidades defensivas, asi lo demostraron derribando a pocos kilómetros del objetivo a dos héroes, que han muerto por una noble causa. El solo hecho de intentar y luego realizar con éxito los reabastecimientos, desde los Hércules, y que conjuntamente operen la FAA y la ARA, merece recordar, esta gran operación, que dejó a dos grandes héroes en el camino.
Es Argentina, un país con pocas chances de victoria por su tecnología militar la que intentó la hazaña, y debe de sentir orgullo, por atreverse a enfrentar a una de las flotas más poderosas de aquel entonces, a la cual pudo hundirle 8 embarcaciones de gran tonelaje (una por cada semana de combate). Hazaña que ninguna Aviación del Hemisferio Sur conoce.
www.malvinense.com.ar
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Fue un gran ataque y por sobre todo, valiente.
Sacado de la página "www.malvinense.com.ar". Si van a la Portada de la página y van abajo de todo donde está una foto de la Virgen de Luján, Patrona de los Argentinos, y cliquean la imgágen abrirán una ventana donde está la musiquita de "Cristo Jesús", una HERMOSA canción.
http://www.malvinense.com.ar/avemaria/CristoJesus.html
Salud en Cristo.
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Re: Historias militares y gloriosas Hispanas
Agustiniano I,primero decirte que muy interesante sobre este enfrentamiento entre esa escuadrilla argentina y el portaaavinoes HMS "Invincible",una operación muy bien planteada,dignade mención,lástima que murieran Vázquez y de Castillo.
En fin,no conseguisteis las Malvinas pero podeis decir que hundisteis a unos cuantos buques y encima de los mejorcitos que tenía la Royal Navy:aplauso:, y los pusisteis en un gran aprieto,que poco más y les ganais.
Con respecto a lo de Agincourt decirte que fue solo un aviso,porque se siguió usando la caballeria pesada unos siglos después,pero fue en la batalla de Pavía en 1525 donde se demostró que la caballería pesada ya era un vestigio de la edad Media porque en esa batalla la caballeria pesada francesa fue destrozada por los arcabuceros españoles.
Y lo de victoria Pírrica es una victoria,por ejemplo en una batalla,donde has perdido mucha gente y te has debilitado mucho con el riesgo de que en la próxima batalla puedas ser derrotado.Por ejemplo:Borodino con Napoleón.
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Re: Historias militares y gloriosas Hispanas
Justiniano I, ¿la guerra de las Malvinas a qué se debió exactamente?
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Re: Historias militares y gloriosas Hispanas
Estoy :toynojado::toynojado:.. Había escrito un mensaje larguísimo sobre la Gloriosa Gesta de Malvinas (es el tema que me apasiona) con citas a libros y todo (estuve 1 hora y media escribiendo, en serio) incluso había colgado un par de cartas de nuestros héroes escritas por Estevéz y Falconier (que sería muy bueno que las conozcan), había tratado de responder con bastantes aportes a la pregunta de Mazadelizana y contarles que estamos preparando charlas con un par de amigos para hablar de Malvinas en las escuelas, de los escritores que habían venido a Mendoza.. De algunas anécdotas, de una rápida síntesis de 1833 hasta la guerra y cuando pongo publicar me aparece un cartel que no había iniciado sesión (seguramente porque estuve hora y media preparando el post y se me cerró) y se perdió todo...
Asi que bueno si Dios lo ha querido por algo será.
Tal vez el otro finde lo escriba.. Saludos y disculpen este post pero quería comentar mi enojo.. Que tonto soy.. :(:(
Un Abrazo desde Argentina..
Aca por lo menos le dejo las cartas (que era lo único que habia copiado y pegado)
El teniente Estévez dejó a sus padres esta conmovedora carta:
Querido papá:
Cuando recibas esta carta yo ya estaré rindiendo mis acciones a Dios Nuestro Señor. Él, que sabe lo que hace, así lo ha dispuesto: que muera en cumplimiento de la misión. Pero fijate vos ¡que misión! ¿ Te acordás cuando era chico y hacía planes, diseñaba vehículos y armas, todo destinado a recuperar la islas Malvinas y restaurar en ellas Nuestra Soberanía? Dios, que es un Padre Generoso, ha querido que éste, tu hijo, totalmente carente de méritos, viva esta experiencia única y deje su vida en ofrenda a Nuestra Patria.
Lo único que a todos quiero pedirles es:
1) Que restaures una sincera unidad en la familia bajo la Cruz de Cristo.
2) Que me recuerden con alegría y no que mi evocación sea apertura a la tristeza, y muy importante,
3) Que recen por mi.
Papá, hay cosas que, en un día cualquiera no se dicen entre hombres pero que hoy debo decírtelas. Gracias por tenerte como modelo de bien nacido, gracias por creer en el honor, gracias por tu apellido, gracias por ser católico, argentino e hijo de sangre española, gracias por ser soldado, gracias a Dios por ser como soy y que es el fruto de ese hogar en que vos sos el pilar.
Hasta el reencuentro, si Dios lo permite.
Un fuerte abrazo.
Dios y Patria ¡ O muerte !
Roberto.
CARTA DEL MY. JUAN JOSE FALCONIER A SUS HIJOS
A Ñequi y Mononi:
Su padre no los abandona, simplemente dio su vida por los demás, por ustedes y vuestros hijos... y los que hereden mi PATRIA.
Les va a faltar mi compañía y mis consejos, pero les dejo la mejor compañía y el más sabio consejero, a DIOS; aférrense a EL. Sientan que lo aman hasta que les estalle el pecho de alegría, y amen limpiamente, que es la única forma de vivir la "buena vida", y cada vez que luchen para no dejarse tentar, para no alejarse de EL, para no aflojar, yo estaré junto a ustedes, codo a codo aferrando el amor.
Sean una "FAMILIA", respetando y amando a mamá aunque le vean errores, sean siempre solo "uno", siempre unidos.
Les dejo el apellido: Falconier para que lo lleven con orgullo y lo dignifiquen, no con dinero ni bienes materiales, sino con cultura, con amor, con belleza de las almas limpias, siendo cada vez más hombres y menos "animal" y por sobre todo enfrentando a la vida con la "VERDAD", asumiendo responsabilidades aunque les "cueste" sufrir sinsabores, o la vida misma.
Les dejo:
muy poco en el orden material,
un apellido:"FALCONIER",
a DIOS (ante quien todo lo demás no importa).
Papá
PD: Para que mis hijos lo lean desde jóvenes y hasta que sean viejos, porque a medida que pasen los años, adquieran experiencia, o tengan hijos, le irán encontrando nuevo y más significado a estas palabras que escribí con amor de padre.
My. Juan José Falconier
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Re: Historias militares y gloriosas Hispanas
La segunda carta me ha impresionado bastante no debe ser fácil ir a la muerte teniendo dos hijos.Muy valientes.
Por cierto cuando escribo algo muy largo, lo hago en word y luego lo copio y pego en un mensaje para el foro;).
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Re: Historias militares y gloriosas Hispanas
NORDLINGEN(Baviera 1634)
Nordlingen es una de las batallas, que merecen por derecho propio, debido a la actuación de varias unidades militares, entrar en el "espacio reservado" de las grandes gestas militares.
Como se verá (espero) la actuación del Tercio de Toralto y del Tercio de Idiaquez hacen que estas dos unidades militares entren en la leyenda de las mejores unidades militares de todos los tiempos, pués su actuación fue legendaria e increible.
La victoria de Lützen por el ejército sueco contra las filas imperiales estuvo lastrada por la muerte del genial e innovador monarca Gustavo Adolfo.
Los imperiales retomaron la iniciativa, pero aún sin rey, el ejército sueco era una fuerza muy digna de tener en cuenta.
Las tropas imperiales, bajo mando del Rey de Hungría Fernando, futuro emperador Fernando III de Augsburgo, intentan liberar la zona del sur de Alemania (Suabia), donde liberan las ciudades de Regensburg y Donauworth.
El ejército español, al mando del Cardenal Infante Fernando de Austria, hermano de Felipe IV, se dirigía a Flandes, donde el infante, había sido nombrado gobernador. En su camino, y para asegurar la ruta desde Italia, debía dejar guarniciones, y de paso, ayudar a los imperiales a rechazar a los protestantes.
A pesar de los esfuerzos suecos, los dos ejércitos se reúnen al sur de Nordlingen, custodiada por una guarnición sueca, en septiembre de 1.634.
Los generales suecos, Weimar y Horn, propugnaban dos posibilidades distintas.
Weimar, propugnaba atacar al ejército enemigo (que llamaremos imperial para abreviar) formado por tropas imperiales, españolas y de la liga católica (alemanes), tras varios años en los que el sistema militar sueco se había mostrado superior al utilizado por los imperiales.
El ejército sueco, con las reformas del "león del norte" (Gustavo Adolfo) había barrido a sus enemigos en prácticamente todos los combates que se había enfrentado. En ellos habían participado en pequeño número, algunos Tercios españoles (italianos sobre todo) y también habían sido derrotados. Esto llevó a juzgar a los generales suecos, a todos sus enemigos iguales a los que habían derrotado y les llevó a subestimar a los "desarrapados" soldados españoles.
Weimar, por lo tanto, propugnaba atacar de inmediato, pues sus informes cifraban las tropas del Cardenal Infante en 5.000 soldados, en lugar de los aproximadamente 12.000 con que contaba el hermano de Felipe IV.ç
Horn, por el contrario, pretendía esperar a los refuerzos que estaban en camino desde el norte.
Pero la decisión de Oxenstierna, regente de Suecia tras la muerte del Rey, de presentar batalla, para terminar cuanto antes los asuntos en Alemania y poder dedicarse a los problemas económicos que azotaban Suecia tras la larga guerra, junto con la previsible pérdida de prestigio que conllevaría la pérdida de Nordlingen, ante la pasividad de las tropas suecas, llevaron a la decisión de atacar a sus enemigos.
Mientras, las tropas imperiales realizaban varios asaltos contra la ciudad de Nordlingen.
Pero la guarnición sueca pudo aguantar las embestidas y evitó la caida de la ciudad, intentando ganar tiempo para la llegada del ejército que presentían próxima.
Los altos mandos aliados, Cardenal Infante, marqués de Leganés, marqués de los Balbases por España, Fernando de Hungría, Octavio Piccolomini, Gallas por el Imperioy el duque de Lorena por la Liga católica, no querían avanzar dejando en su retaguardia una plaza fuerte ocupada por el enemigo. Sino, deberían dejar una fuerte guarnición para evitar sorpresas, por lo que decidieron dar un asalto definitivo.
Al amanecer del 5 de Septiembre de 1.634, las tropas aliadas se preparan para dar un nuevo asalto, cuando la caballería ligera croata, actuando como los ojos y los oidos del ejército, informa que el ejército sueco avanza rápidamente contra ellos.
Fernando de Hungría y el Cardenal Infante, ordenan a sus tropas prepararse para la inminente batalla.
Las tropas suecas llegaron a las proximidades del despliegue católico.
Tenían dos objetivos, la colina Hasselber y sobre todo la colina Albuch.
Esta era la altura predominante de la zona, por lo que si lograban ocuparla e instalar las baterías, podrían acribillar todo el campamento y las posiciones de las tropas católicas. En el nacimiento de la colina, había un pequeño bosque.
El avance sueco fue más rápido de lo esperado, por lo que se lanzan a unos 3.000 jinetes imperiales para retardar su progresión. Mientras las tropas de infantería intentan ocupar posiciones defensivas.
Sabedores de la importancia de Albuch, se envían varias mangas de arcabuceros, 200 españoles, 200 italianos y 200 borgoñones, junto con varios dragones.
Sabedores de la importancia de Albuch, se envían varias mangas de arcabuceros, 200 españoles, 200 italianos y 200 borgoñones, junto con varios dragones.
Contra los 3.000 jinetes imperiales, se produce una carga del ejército protestante.
La táctica sueca de la época, marcaba mezclar unidades de mosqueteros con los soldados de caballería.
Parece ser que en Breitenfield, los imperiales habían utilizado ya la misma táctica, pero no en esta ocasión. Así, ante el ataque combinado de los jinetes y de los tiradores suecos, la caballería imperial debe retirarse con grandes bajas, pero a cambio ha logrado ganar tiempo para completar el despliegue. El repliegue se produce cuando ya empieza a declinar el día y comienzan las primeras sombras.
A la vez, se ha tomado sin mayores problemas la colina Hasselberg.
Weimar, ordena continuar el ataque, tras esta primera victoria. Jinetes e infantes protestantes se acercan al bosque, donde los arcabuceros españoles, italianos y borgoñones, se encuentran al mando del Sargento Mayor del Tercio de Fuenclara, Escobar.
Este, al darse cuenta de la que se le viene encima, ordena salir al llano, y comienza a realizar certeras descargas contra los enemigos.
El fuego de los mosqueteros del ejército de las Naciones es tan eficaz, que momentaneamente paraliza el avance sueco. El fuego era tan intenso, que los suecos decidieron instalar varias piezas de artillería delante del bosque para debilitar la posición de Escobar.
Mientras, parece ser que el Cardenal Infante, ordena mantener la posición a toda costa.
Mientras los arcabuceros combaten, se ordena asentar la artillería pesada en la colina Albuch, y se encarga de la defensa a dos regimientos alemanes, Salms y Wurmser.
El Cardenal Infante, sabedor de la importancia de la colina Albuch, y sin duda dándose cuenta de la calidad de los regimientos alemanes, ordena colocar detras, al Tercio italiano de Toralto y unos 200 hombres del de San Severo, unos 1.000 hombres en total. La decisión del general español, se verá justificada a medida que se desarrollen los acontecimientos.
La noche ha caido y el combate en el bosque del nacimiento de Albuch continua. Entre la oscuridad, protestantes y católicos combate. A corta distancia, entre sombras, la potencia de fuego y la espada, pues se llega al cuerpo a cuerpo, de las tropas españolas, causa un elevado número de bajas a las tropas suecas.
Escobar, y el resto de capitanes, mantienen la posición a duras penas.
Finalmente, a las once de la noche, un masivo ataque protestante, con 4.000 hombres, toma el control del bosquecillo. Sus bajas han sido elevadas, mientras que gran número de tiradores españoles logran retroceder hacia la cima de Albuch.
Ante los consejos pidiendo prudencia, de alguno de sus subordinados, Weimar, contesta, que le indiquen donde se encuentran esos desharrapados (españoles) para ir a acabar con ellos enseguida.
Las victorias suecas habían concedido un sentido de menosprecio contra sus enemigos que jugaría en su contra.
Unidades de caballería italiana e imperiales despliegan en los flancos de Albuch, mientras se fortifica en la medida de lo posible, las posiciones de la artillería pesada, con vistas al ataque que se prevee para el día siguiente.
Mientras, la reunión de generales católicos, se decide la táctica para el día siguiente, entre reproches por la pérdida del bosque.
Pero el Marqués de Grana, general imperial lo tenía claro y comentó:
"Señores, en esta batalla nos van muchos Reinos y Provincias, y así con licencia de su Majestad (Fernando Rey de Hungría), y Alteza Real (Cardenal Infante) diré lo que siento.
El peso de la batalla ha de ser en aquella colina, y de los tercios que están en ella el uno es nuevo, que en su vida no ha visto enemigo, y así Señores, será necesario enviar allí un Tercio de Españoles, e irle socorriendo con más gente, conforme a la necesidad nos enseñare"
Así veían los contemporaneos a los Tercios Españoles.
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Re: Historias militares y gloriosas Hispanas
Acto seguido se ordenó al Tercio de Martín de Idiaquez que se dirigiera a la colina para colocarse en posición.
A la vez, se hicieron los preparativos necesarios para ir reforzando, con mangas de arcabuceros y mosqueteros, principalmente, en caso necesario al Tercio.
A la mañana siguiente, cuando el Tercio español iba a ocupar su lugar en la colina, delante de uno de los Regimientos alemanes, su coronel, Wurmser, protestó al Cardenal Infante, alegando que tras más de 30 años de servicio a España no podía consentir formar en segunda línea.
Sí se le ordenaba, acataría la orden y dejaría sitio al Tercio de Idiaquez, pero abandonaría su puesto, cogería una pica, y combatiría como un simple soldado entre las filas del Tercio español.
El Cardenal Infante, ante tal muestra de valor, fidelidad y lealtad, concedió al coronel alemán su deseo, siguiendo en primera fila el Regimiento de Wurmser.
Por lo tanto en primera línea se encontraban los dos Regimientos alemanes y el Tercio de Toralto. En segunda línea el Tercio de Idiaquez, y unos 1.000 jinetes italianos e imperiales, junto con varias piezas de artillería.
Resto de unidades a la derecha de la colina y a la izquierda mas escuadrones de jinetes.
El grueso del ejercito sueco, unos 10.000 hombres entre jinetes e infantes se dirigen hacia Albuch, al mando de Horn. Flanqueandolos por la derecha caballería y por la izquierda el resto de tropas al mando de Weimar.
El avance sueco empezó apoyado por su artillería, a la que se unió la de los defensores del Albuch intentando dificultar su avance.
Los protestantes avanzan con gran rapidez, lanzándose con fuerza contra los italianos de Toralto que rechazan este primer ataque combinado de infantería y caballería. En cambio los dos regimientos alemanes, son rotos por el empuje de los jinetes enemigos. Los dos regimientos retroceden en completa desbandada.
La caballería napolitana ataca el flanco derecho del ataque protestante, logrando hacerlos retroceder.
Los oficiales de los regimientos alemanes logran contener, mal que bien, la huida de sus soldados gracias al ataque de la caballería.
Los suecos se reagrupan y vuelven a atacar, entre ellos, el famoso Regimiento Amarillo, que se lanzan contra el Tercio de Toralto, que mantiene su posición a pesar de la gran presión enemiga.
Los dos regimientos alemanes sufren un nuevo embite de los suecos, y esta vez no hay posibilidad alguna de retener a los soldados, que salen huyendo a pesar de los esfuerzos de sus jefes. El valeroso y leal Wurmser, muere en su posición intentando parar el avance sueco y Salm es gravemente herido, muriendo al día siguiente.
La situación es grave. Tan solo el Tercio de Toralto resiste en medio de la marea sueca. Los protestantes han capturado también algunas piezas de artillería e intentan utilizarlas contra los católicos.
En ese momento el Tercio de Idiaquez entra en fuego.
Siguiendo la táctica que empleaban normalmente, el Tercio comienza a avanzar hacia las posiciones ocupadas por los suecos. Precedidos por mangas de arcabuceros, que salen del cuadrado de picas, la formación avanza despacio y con firmeza.
La lluvia de plomo de los arcabuceros y mosqueteros españoles hace retroceder a los suecos.
Recordar, que la verdadera potencia del Tercio estaba en sus tiradores. Ellos eran los que poseían la mayor capacidad ofensiva, y que fueron ellos, los que dieron a los Tercios, en gran medida su legendaria potencia de combate.
Los disparos y las picas españolas limpian las posiciones que ocupaban los dos regimientos alemanes. Entrando en línea con el Tercio de Toralto, los dos Tercios, reciben nuevos asaltos, principalmente de caballería.
Pero las picas y las armas de fuego se cobran un elevado peaje contra los jinetes protestantes.
Los dos Tercios aguantaron sin retroceder un solo metro.
Los dos primeros ataques han sido rechazados.
Se colocan en posición varias piezas, para batir a los dos Tercios, mientras que la artillería de la colina responde a su vez.
El Cardenal Infante y el resto de oficiales superiores ven que el esfuerzo principal (y casi único) del enemigo ha sido dirigido contra la colina de Albüch, por lo que se envían varias mangas de arcabuceros de los otros Tercios italianos, para reforzar al Tercio de Toralto que lleva más tiempo combatiendo. Del mismo modo, más escuadrones de jinetes se envían a las proximidades de la colina.
Se inicia un tercer ataque contra las posiciones españolas y las proximidades de la colina.
En el lateral derecho de la colina, se encuentran varias unidades de la Liga Católica, que deben retroceder su posición.
En cambio, el nuevo asalto, con gran caballería, contra los dos Tercios en lo alto de la cota, no logra nada. Italianos y españoles se mantienen en sus puestos,imperturbables.
Pero la retirada de las unidades de la Liga Católica, ponen en peligro la colina, por lo que la caballería se compromete de nuevo para restaurar la posición y los borgoñones de estas unidades se recuperen y ocupen de nuevo su posición.
A las siete de la mañana, nuevas mangas de arcabuceros llegan para reforzar a los dos valerosos Tercios, mientras el resto de unidades se aproximan a la base de la colina, para dificultar la subida de las unidades.
Nuevos asaltos se producen contra los dos Tercios. Las laderas de Albuch están repletas de cadáveres.
En ambos flancos de la colina, unidades de caballería de ambos bandos combate duramente. Tan pronto cobran ventaja los imperiales como los suecos. Todo parece apuntar a que la victoria la logrará quien domine la colina, más ya que por su valór táctico, porque se ha convertido en la fijación de los dos ejércitos.
Los suecos desvían más unidades hacia ese objetivo.
El Tercio de Martín de Idiaquez y el de Toralto aguantan nuevos ataques de jinetes e infantes... cuatro, cinco, seis, siete, ocho ataques son rechazados sin que los Tercios retrocedan ni una pulgada.
Los suecos se obsesionan con esa colina y con esos "desharrapados" a los que pensaban arrollar.
Incapaz de mantener la inactividad, el Duque de Lorena, de fogoso temperamento, ordena cargar a su unidad. Son jinetes de armadura completa, reminiscencia de los caballeros medievales.
Los nobles pesadamente acorazados, penetraron en las líneas enemigas.
Nuevos ataques se suceden contra la colina... nueve, diez, once, doce, trece, catorce asaltos son rechazados.
Los suecos y sus aliados protestantes chocan contra la muralla de los Tercios.
Los suecos se disponen a dar el golpe definitivo, los regimientos "negro" y "azul", junto con unidades de pistoleros suecos (una de las innovaciones del rey Gustavo Adolfo) se disponen a tomar la colina.
Enfrente tienen, como durante toda la batalla a los dos Tercios.
Martín de Idiaquez, que debía conocer la valía de las unidades que se disponían a atacarle, ordenó a sus hombres que cuando los suecos encararan sus armas para dispararles, se arrodillaran.
Esto, acostumbrados hoy en día a tácticas de combate de orden abierto, puede parecer algo sencillo. Pero la realidad es que en unas formaciones, en las que mantener su puesto correcto, era vital para asegurar la superioridad era algo complicado.
Los españoles así lo hicieron y la descarga sueca pasó, practicamente sin causar ninguna baja. Acto seguido, los arcabuceros, mosqueteros y piqueros se pusieron en pie. Los piqueros, ràpidamente, adoptaron su posición y los tiradores, encararon sus armas y arrimaron la mecha a sus armas de fuego. La descarga fue horrible. El duque de Alba, recomendaba disparar a una distancia de dos picas, para asegurar los impactos.
La tormenta de fuego acabó con las primeras filas, (los más veteranos) de los soldados más escogidos de todo el ejército sueco.
Tras ese primer asalto sueco, los soldados españoles no pudieron contenerse. Hay que darse cuenta de la situación. El soldado español de la época, era impulsivo y feroz en el ataque. Tan solo la ferrea disciplina de los Tercios, les impedía abandonar su puesto.
Pero tras más de 10 ataques rechazados, sin haber podido contraatacar, sin retroceder un solo centímetro, algunos soldados no pudieron contenerse y se lanzaron contra los suecos, sin órdenes para ello.
Este tipo de situaciones les había costado a los Tercios alguna pequeña derrota en Flandes,y algún castigo ejemplar por no mantener la formación. La situación era peligrosa, pués abandonar la formación, de manera desordenada, era una invitación a la caballería enemiga para que intentara cazar a los grupos sueltos de españoles.
El caso es que dando el grito de guerra tradicional de la infantería española: "Santiago, cierra España", algunos grupos se abalanzaron solos contra las filas enemigas. Este impulsivo ataque le costó la vida a varios españoles, pero lograron hacer retroceder aún más a los castigados regimientos de élite suecos.
Finalmente, y a duras penas, los oficiales lograron que los soldados volvieran a su puesto en formación.
Eran las diez de la mañana, y el Tercio de Idiaquez y el de Toralto, mantenían sus posiciones desde el amanecer.
Tras estos ataques infructuosos, los suecos decidieron atacar al Tercio de Toralto, ya que los de Idiaquez no cedían. Pero los italianos, al igual que los españoles rechazaron los ataques de caballería e infantería.
Hasta entonces Weimar no ha atacado en su zona, tan solo ha mandado refuerzos al intento de tomar la colina. Adelanta un poco sus posiciones, y su caballería combate contra la imperial y la de la Liga católica.
El combate es intenso, y la caballería es reforzada por unos cuantos arcabuceros del Tercio de Fuenclara. También la posición en el Albuch es reforzada por un regimiento alemán.
El avance sueco en el llano es parado, tras una gran melée de caballería.
Y mientras, igual que desde que ha salido el sol, Toralto e Idiaquez mantienen sus posiciones y rechazan nuevos ataques, pero estos no son ya, tan fuertes como los que han soportado.
El ejército sueco comienza a dar muestras de agotamiento, no en vano, las laderas del Albuch, están alfombradas con cientos de sus hombres.
Los combates de caballería,en los que estaban saliendo victoriosos las tropas católicas en los flancos, amenazaban con terminar envolviendo al ejército protestante, comprometido casi en su totalidad en la toma de Albuch. Viendo el desarrollo de la situación, la moral combativa sueca comenzó a resquebrajarse. Los generales suecos, dándose cuenta que la batalla está perdida ordenan la retirada.
En ese momento, y observando como los suecos se retiran, el Tercio de Idiaquez carga colina abajo.
Tras haber resistido 15 asaltos enemigos, llegaba el momento del desquite. Los españoles se abalanzaron contra el enemigo en retirada, arrollando a los que hasta entonces, y desde las 5 de la mañana hasta las 12 del mediodía habían intentado echarles de la colina.
De la misma manera, las unidades de caballería, entre las que destacaron las de la Liga católica y los jinetes ligeros croatas se lanzaron contra el enemigo en retirada.
Fue un desastre. En lugar de una retirada ordenada, se convirtió en una huida. Los jinetes hicieron una carnicería con las tropas en huida.
El ejército sueco quedó virtualmente deshecho.
La persecución continuó al día siguiente, aumentando el número de bajas.
De un total de unos 26.000 hombres, el ejército sueco pierde unos 21.000, de los que 4.000 son prisioneros, pasando la mayoría a combatir (como era habitual en la época) bajo las banderas imperiales.
Los españoles (italianos incluidos) tuvieron unos 1.500 muertos y heridos, y 2.000 entre imperiales y miembros de la Liga.
La victoria había sido absoluta, y así lo vieron y creyeron los mismos soldados imperiales, que ante el paso del Rey de Hungría y del Cardenal Infante, inspeccionando el campo de batalla, no dudaron en proclamar: "Viva España que nos ha dado la victoria y el Imperio. Viva la valentía de los españoles e italianos".
La noticia se extendió por Europa, el hasta entonces inbatido ejército sueco había sido derrotado. 50 banderas capturadas fueron enviadas a Madrid.
El sistema militar sueco, que se consideraba superior al español, hasta la fecha no había combatido más que contra ejércitos imperiales (con algún destacamento español) pero no contra tropas españolas.
España (aunque pocos se daban cuenta) comenzaba su declive, pero el sistema militar español todavía podía proporcionar días de gloria como así sería.
La victoria de Nordlingen significaría impedir el derrumbamiento del Imperio ante los protestantes, aunque a la larga significaría la entrada en la guerra de los 30 años de Francia. Al año siguiente, el Cardenal Richelieu, temeroso que anillo que podía forjarse entre España y el Imperio ahogase a su país, metió a Francia en el conflicto, dando lugar a una nueva etapa.
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Re: Historias militares y gloriosas Hispanas
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mazadelizana
Justiniano I, ¿la guerra de las Malvinas a qué se debió exactamente?
Mazadelizana. Es Agustiniano. ;). Justiniano no, y tampoco tomé su nombre para mi nick ;). En otro post lo aclaro, ahora no tengo el link.
Pues que buena pregunta, es profunda en realidad. Todo comenzó alla por los tiempos de la gobernación de Don Juan Manuel en Buenos Aires (que no presidente, anque era el representante del "país" al exterior y un gran líder y caudillo. Resulta que como toda nación que se independizó de su Nación "Madre" toma los territorios aledaños o los territorios que pidió luego de su victoria en la guerra de la Independencia. Como lo hizo India con Inglaterra que tomó muchas zonas para (sub) crear la India como país independiente (mas allá de que India nose habrá indenpizado mucho, seguiría siendo colonial o estando debajo del régimen inglés, eso no lo se bien, va al margen)..
Pues bien, nosotros teníamos las Islas del Atlántico Sur (Islas Malvinas del Sur, Sandwinch, Georgias, Orcadas, y todo ese grupito de islas debajo del agua que sería como la terminación de la Cordillera que terminaría en la Antártida) y resulta que un día nose si fueron noruegos con franceses o con ingleses o nose como pero la cosa es que nos la arrebataron para poder pescar con mayor tranquilidad teniendo una base de suministros, pertrechos y demás cosas para una facilidad en el mercado y trabajo de la pesquería en los mares del Sur. La cosa es que no pudimos rescatar esas Islas (creo que sólo las Malvinas fueron tomadas por éstos invasores o extranjeros, nada que ver con la zona en cuestión, las otras islas en esos tiempos creo que no tenían población o un grupo de "vigilantes" o "regentes") y entonces antes de que pase los 150 años famosos el Gobierno Militar de Galtieri decide recuperar las Malvinas y decirle al mundo que éstas son nuestras pensando que tenía apoyo de TODA Sudamerica y EEUU (esto no lose si también de EEUU, creo que si.).
El tema es que tomamos las Malvinas sin declaración de guerra ni nada, sin matar a ningún inglés, se hizo balazeras pero para disparar y nada más y quedaron todos sin municiones y devolvimos a todos los ingleses a sus casitas no muy contentos. Recibimos apoyo de unos cuantos países hermanos sudamericanos, no de todos como se sabe como Chile lamentablemente que siempre se comenta que no ayudaron (igual no importa, no quiero ser ofensivo ni nada, Viva Chile) y toda esa típica pelea de pueblos hermanos.
La cosa es que el 3 de abril, un día después de la “recuperación” de las Malvinas Inglaterra declara la guerra a la Argentina y el 5 de abril bombarderos vulcanos hacen un poco de destrozos en Puerto Argentino y sobre todo en la pista. La cosa es que se peleó con todo, perdimos porque era la Argentina ayudada por países hermanos con un poco de armamentos, información, planos etc (se sabe que la aviación peruana les pidió el favor de combatir en Malvinas, pero por el tema ese de que son un “tercero” se negó por no ser muy políticamente correcto y por no estar muy a las normas o no ser muy conveniente.. Viva el Perú.) .
Mientras que por el otro lado los ingleses usaban tropas de la OTAN, barcos, equipos y demás de la OTAN y unos cuantos países miembros de esta organización ayudaron de esta forma y por supuesto los EEUU que no ayudaron a los argentinos como Galtieri pensaba. La cosa es que perdimos la guerra unos cuantos días antes de la llegada del invierno que sería estancar la guerra y ahí por ahí se negociaba paz o alargábamos la guerra, cosa que no era muy convenientes para ambos, pero para los ingleses que no quería gastar mucho les molestaba mas y les molestó mucho al ver que les costó y mucho ganar la guerra. La armada inglesa fue golpeada en su orgullo.
Se debió a muchos otros factores, pero la respuesta que te di fue bien de improviso, sin seriedad y respondida como estar comentando algo, porque carezco de tiempo para pensar bien, entonces te doy un pantallaza muy a grandes rasgos y para que entiendas lo esencial, sin detalles, sin documentación ni nada de eso. Las Islas del Sur (las que no son las malvinas, las antes nombradas) también fueron tomadas por el asalto inglés y hasta en el 82 le mandamos un par de hombres para vigilarlas pero no sirvió, obvio.
Ma o meno fue eso.
Salud en Cristo, hermano, Gibraltar español, Islas Malvinas e Islas del Sur argentinas.
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Re: Historias militares y gloriosas Hispanas
La Batalla de Gravelinas tuvo lugar el 13 de julio de 1558, en el pueblo de Gravelinas, cerca de Calais marcando el final de la guerra entre Francia y el Imperio Español que se prolongó desde el año 1547 al 1559.
Tras la brillante actuación de Manuel Filiberto de Saboya en la batalla de San Quintín, Enrique II de Francia preparó su desquite. Reclutó un nuevo ejército en la Picardía, que puso en manos de Nevers; pidió ayuda naval al sultán otomano y alentó a los escoceses a invadir Inglaterra por el norte. El duque de Guisa arrebató el puerto de Calais a los ingleses, y el señor de Termes invadió con otro ejército Flandes, a través de la costa, llegando hasta Dunkerque y amenazando a Bruselas.
Desarrollo de la batalla
A su vez, el duque de Saboya y Felipe II reunieron un ejército de 15000 infantes y 3000 jinetes, dando el mando al conde de Egmont. Éste se presentó en Gravelinas el 13 de julio de 1558. Sorprendido por la rapidez de la maniobra española, Termes tuvo que presentar batalla (porque tenía el río a su espalda, el mar a su izquierda y su derecha totalmente embarullada por la columna de bagajes de su propio ejército).
Su mala situación, sin embargo, no impidió a los franceses creer que la victoria sería fácil. Cañonearon y atacaron con bastante desorden al ejército español, creyendo que se trataba de un contingente inferior. Una vez más se reveló la capacidad de los arcabuceros españoles, por aquel entonces los mejor armados y entrenados del continente. Los arcabuces acribillaron a la caballería francesa, y hasta el propio conde de Egmont cargó al mando de sus jinetes. A su vez, barcos vizcaínos e ingleses bombardeaban la retaguardia francesa, causándole numerosas bajas. La batalla de Gravelinas resultó un nuevo desastre para Francia, con miles de muertos y toda la artillería y banderas capturadas. Los franceses se vieron obligados a replegarse a sus fronteras.
Tras esta nueva derrota, que se sumaba a la de San Quintín, Enrique II de Francia se vio obligado a firmar la paz con Felipe II en la llamada Paz de Cateau-Cambrésis en 1559. Fue precisamente a raíz de ese tratado que Felipe II contrajo matrimonio con Isabel de Valois -hija de Enrique-, mientras que Manuel Filiberto hizo lo propio con Margarita de Valois -hermana del rey e hija de Francisco I de Francia-.
Según he leido tuvimos 300 muertos y los franceses entorno a los 12500. Eramos unos maestros en el arte de la guerra o más duros que el granito.
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Re: Historias militares y gloriosas Hispanas
Las dos cosas a la vez,teníamos buenos generales y unos buenos hombres que jamás retrocedían.
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Re: Historias militares y gloriosas Hispanas
BATALLA DE BRION (1800)
Textos extraídos de: Guillermo Escrigas "Ferrol Heróico".
El 25 de agosto del año 1800, una flota inglesa con más de 100 velas arrivaba a las costas ferrolanas en una acción sorpresiva, para causarle un golpe moral al expansionismo napoleónico e una baja física a la flota española; parte de esta flota se encontraba en nuestra ría.
El vicealmirante John Warren venía al mando de un contingente de 7 navíos, 6 fragatas, 5 bergantines y una goleta. Un total de 21 buques de guerra protegiendo 86 transportes que contenían 15000 soldados, principalmente de infantería y caballería.
En nuestra ría estaban los navíos San Hermenegildo, Real Carlos, Argonauta, Monarca y San Agustín; las fragatas Mercedes, Asunción, Clara y La Paz; dos bergantines, el Palomo y el Vivo; 6 cañoneros y otros cuatro en Ares que vinieron rápidamente a defender Ferrol. En total, las tropas militares eran cerca de 2000 hombres y junto con los voluntarios no sumaban más de 3000; los refuerzos estaban en díficil posición para acercarse.
La situación social era realmente insostenible, pues los militares no cobraban desde hacía 5 meses, el hambre y la pobreza estaban presentes en la realidad de la ciudad y en general, nuestra plaza estaba desguarnecida. Al frente estaba el Conde de Donadío. El día 25 era la fiesta del santo de la Reina María Luísa, por lo que en Ferrol los oficiales estaban realizando un acto oficial. Fue de mañana, cuando el vigía de Monteventoso dió la voz de alarma, aunque en principio, se pensó que era una flota que iba hacia el Mediterráneo. Con una cierta perspectiva histórica hoy analizamos esta victoria como un triunfo del diseño estratégico y de la ingeniería militar disuasiva y defensiva, ya que la situación de las diferentes baterías costeras evitó cualquier plan de forzar directamente la entrada en la Ría o desembarcar en la contigua de Ares. Así pues, sólo cabría el acceso por las batidas playas del norte y superar el gran obstáculo de las montañas, siempre protectoras de Ferrol y donde partidas de milicianos hostigaron continuamente a los británicos en una guerra de guerrillas (los ingleses probaron por primera vez lo que los franceses años más tarde sufrirían en sus carnes por parte de los guerrilleros españoles).
Pronto enfilaron hacia las playas de Doniños y San Jorge, por lo que se vió claramente que era una invasión. Rápidamente las naves locales tomaron posición frente toda la costa de A Cabana y de A Graña, llegando desde A Malata a O Vispón.
Mientras los ingleses desembarcaban en Doniños y unos pocos en San Jorge. Los fuertes de estas playas no aguantaron ni los primeros ataques y retrocedieron los sesenta hombres de estas tropas para juntarse a los que venían desde Ferrol.
Un primer grupo de militares y hombres de la comarca armados con herramientas de labranza empezaron a remontar desde A Graña hacia Balón; al frente estaba el capitán de navío Juan Bautista Topete, uno de los grandes héroes de esta gesta. Por la Malata y Serantes caminó el regimiento de Ourense, ganando las alturas de A Cabana, y en medio de estos dos grupos estaba el regimiento de Guadalajara. Al llegar a la cima, ya con noche, hicieron unas pequeñas escaramuzas contra los ingleses con el fin de tantear al enemigo, que era el núcleo de la fuerza invasora. Los ingleses sabían lo pequeña que era la fuerza ferrolana, así que empezó una maniobra envolvente, desplazándose hacia San Felipe e intentando coger a Topete de frente por la izquierda.
Pero a su vez Topete mandó que se movieran también hacia el castillo así que los ingleses seguían encontrándoselos de frente, con gran sorpresa, porque parecían más de los que eran. Además, el terreno era abrupto y arbolado, con lo que los defensores llevaban las de ganar, y los invasores comenzaron a deshacerse en pequeños grupos que eran fácilmente atacados, de manera que retrocedieron rápidamente, con una veintena de bajas y un primer golpe moral.
De noche se hizo la calma, y cuentan que los ferrolanos encendieron muchos fuegos en el monte simulando mucha más cantidad de gente de la que eran. Pero cuando llegó el día, la realidad mostró un ejército inglés equipado, armado y vestido como en las películas.
El contingente británico hacía un frente en Balón extendiéndose en ángulo obtuso hacia San Felipe y Serantes, mientras que los ferrolanos eran una aguda cuña, estirados en fila de a uno pero sin fondo. Intentaban frenar la bajada contra Ferrol por la Malata. Hacia el castillo no había cobertura defensiva debido a la escasez de tropas.
A medida que llegaban refuerzos a Ferrol de Betanzos, de Coruña... eran embarcados en cualquier cosa que flotase en dirección a la Graña y a la Cabana con el fin de reforzar el frente de batalla.
La iniciativa fue de los ferrolanos, y se lanzaron por sorprea al ataque, ante lo que cual los ingleses empezaron a retroceder. La intención posterior fue de nuevo envolver a las débiles pero orgullosas tropas locales, que ante aquel retroceso se envalentonaron; pero cuando se observó que había movimientos envolventes, pronto se hizo una retirada, justo en el momento en que llegaba el Batallón Inmemorial y las Milicias Reales, que fueron un valioso apoyo para la retirada hacia la Graña.
Mientras a la derecha, en Serantes, lograba detener el avance por este lugar y fueron reforzados por los Cazadores de Jubia, con lo que los ingleses encontraron un segundo frente de batalla en la zona. Además los campesinos y lugareños de toda la comarca se iban uniendo a las fuerzas defensoras jugando un importante papel que hizo retoceder a las tropas inglesas, cortando el paso a Ferrol, y el apoyo al grueso de los invasores centrados en la zona de Balón y Brión.
Todo esto desconcertó, de manera definitiva a los ingleses, que giraron a la Cabana donde el fuego del bergantín el Vivo los sorprendió.
El día 26, tratando de cumplir el planeamiento de las operaciones terrestres, el ejército inglés intentó un golpe directo al castillo de San Felipe, con el fin de tomarlo y dejar indefensa la parte más artillada de la entrada a Ferrol. Efectivamente, el asalto por tierra se produjo por la mañana, concentrando el general Putney sus mejores fuerzas y efectivos de apoyo, del orden de unos 4.000 hombres. Con los datos de las descripciones disponibles, tanto las documentadas como las más o menos noveladas, podemos imaginar cómo entró en juego "el magnífico dispositivo del nornaveque, las caponeras y sus obras externas: las compañías inglesas, que avanzaban por los glacis, sufrían el fuego de los españoles apostados en los caminos cubiertos y aspilleras, con el apoyo de los cañones instalados en la cortina y en los semi baluartes. Después de varios ataques, siempre rechazados, llegó la definitiva retirada inglesa hacia los altos de Brión donde se reembarcaron como pudieron. En todo momento también continuaron hostigados desde el Castillo de La Palma, por unas lanchas cañoneras y las tropas de infantería españolas, tanto del ejército regular como de las milicias de paisanos armados.
La lucha en la Cabana, Vispón y San Felipe se hizo cuerpo a cuerpo, y detrás de cada rincón se apostaba un ferrolano, convirtiéndose en una guerra de guerrillas. Los refuerzos seguían llegando de Coruña, Ares, Betanzos... y atravesando en dirección a la Graña, la situación se hacía cada vez más angustiosa para los ingleses, que desde lo alto veían un trasiego continuo de contingentes desde Ferrol. La caballería inglesa fue deshecha entre la espesura del bosque.
San Felipe fue sitiado por tres veces, centrando el enemigo la acción allí con cuatro mil hombres, pero la artillería hizo efecto en los invasores, y los vencedores, desde arriba, cogieron entre dos fuegos a los asaltantes. Éstos retrocedieron por fin desordenadamente. Al amanecer del 27 los ingleses empezaban a llegar a Doniños y a reembarcar como podían.
A media mañana, los supervivientes ponían rumbo a las costas británicas; en la noche del 26, Ferrol se engalana y se convierte en una apoteósica celebración de la victoria.
Este hecho mereció siempre el reconocimiento jubiloso de la historia local pero también el de los militares y gobernantes de la Nación, aun de los extranjeros; tal es el caso del conocido brindis de Napoleón en París: "Por los valientes ferrolanos". Esta victoria lo beneficiaba en el contexto de la guerra general que iniciaba con Inglaterra.
De aquella época son los versos populares: "Castillo de San Felipe prepara tu artillería que se acercan los ingleses por la boca de la Ría".
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Re: Historias militares y gloriosas Hispanas
Cita:
Iniciado por
JCC
Las dos cosas a la vez,teníamos buenos generales y unos buenos hombres que jamás retrocedían.
Hitler dijo una vez : con soldado español y oficial aleman conquistaria el mundo.
Siempre hemos sido una nación guerrera Francisco I de Francia dijo:Bendita seas tu España que pares a tus hombres ya armados y listos para la guerra.
Lo dijo al ver a unos chavalines jugando con espadas, cosa al parecer extraña en el resto de España.
En la última batalla que has posteado se muestra claramente como es el pueblo español, todos se lanzaron a luchar contra el inglés.
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Re: Historias militares y gloriosas Hispanas
Si os gusta la Hisstoria Militar española, visitad este sitio...ya me contaréis ...
ESPAÑA EN LA MEMORIA http://enlamemoria.iespana.es/
animo...
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Re: Historias militares y gloriosas Hispanas
Mucha gente de hoy en día ignora que España es una nación guerrera por naturaleza,todos que fueron a buscarnos las cosquillas,acabaron bastante mal.
Ahora me acuerdo de un libro de Arturo Pérez-Reverte titulado "La Sombra del Águila", y en un capítulo Napoleón,ya confinado en Santa Elena,le dice a un hombre que le es leal:"En Rusia me venció el invierno,pero en España,en España fueron aquellos aldeanos pequeños e ignorantes,que escupian a mis soldados antes de que estos les fusilasen" o algo parecido, no recuerdo bien, y podría haberlo dicho en verdad Napoleón.
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Re: Historias militares y gloriosas Hispanas
Ningun pueblo conquistado por Roma resistió 200 años a la ocupación, excepto el íbero osea el español.
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Re: Historias militares y gloriosas Hispanas
Batalha de Monte Castello
Origem: Wikipédia, a enciclopédia livre.
Batalha de Monte CasteloSegunda Guerra MundialData25 de novembro, 1944 - 21 de fevereiro, 1945LocalItáliaResultadoVitória dos Aliados (Brasil)Combatenteshttp://upload.wikimedia.org/wikipedi...960%29.svg.png Brasilhttp://upload.wikimedia.org/wikipedi...y_1933.svg.png AlemanhaComandanteshttp://upload.wikimedia.org/wikipedi...960%29.svg.png Mascarenhas de MoraisForçashttp://upload.wikimedia.org/wikipedi...960%29.svg.pnghttp://upload.wikimedia.org/wikipedi...y_1933.svg.png 232ª Divisão de Infantaria alemãBaixas443A Batalha de Monte Castello foi travada ao final da Segunda Guerra Mundial, entre as tropas aliadas e as forças do Exército alemão, que tentavam conter o seu avanço no Norte da Itália. Esta batalha marcou a presença da Força Expedicionária Brasileira (FEB) no conflito. A batalha arrastou-se por três meses, de 24 de novembro de 1944 a 21 de fevereiro de 1945, durante os quais se efetuaram cinco ataques, com grande número de baixas devido a vários fatores, entre os quais as temperaturas extremamente baixas. Quatro dos ataques não tiveram êxito, o que aconteceu apenas à quinta tentativa.
Tomada de Monte Castelo
No teatro da Itália, desde meados de setembro de 1944, na mesma ocasião em que o primeiro escalão da FEB (Força Expedicionária Brasileira) entrava em linha, começava o que mais tarde se convencionou chamar batalha dos Apeninos, cujo término vitorioso para as armas aliadas só se concretizou pelos resultados conseguidos na ofensiva do 4° Corpo de Exército, de 19 de fevereiro a 5 de março, e no avanço da primavera, de 14 de abril a 2 de maio de 1945. (...)
Em fevereiro de 1945, ainda perdurava um enorme saliente no dispositivo nazifascista, nas montanhas dos Apeninos, exatamente na área de responsabilidade do 4° Corpo de Exército, no setor em que vinha atuando a 1ª DlE (1ª Divisão de Infantaria Expedicionária). Enquanto o XV Exército alemão ocupava as alturas que separam os cursos do Marano e Aneva do Reno e Panaro, a estrada 64, que ligava Porreta Terme a Bolonha, ficaria impossibilitada de uso para abastecimento de cinco das 10 divisões do V Exército americano. Em conseqüência, foi atribuída ao 4° Corpo de Exército, ao qual estavam incorporadas a 10ª Divisão de Montanha [norte-americana] e a DlE, a realização desse movimento ofensivo com a finalidade de eliminar ou reduzir o saliente, mediante a conquista de alturas situadas naqueles divisores de águas. (...)
A ofensiva do 4° Corpo realizar-se-ia na segunda quinzena de fevereiro, com a participação da 10ª Divisão de Montanha e da 1ª DIE. Elaborou-se então o Plano Encore, cujo objetivo era expulsar o inimigo do Reno e em seguida persegui-lo através do vale do Panaro. (...)
A missão dos brasileiros era mais uma vez desalojar os alemães de Monte Castelo. (...)
A ofensiva do 4° Corpo de Exército iniciou-se às 23 horas do dia 19 de fevereiro, com o ataque da 10ª Divisão de Montanha que, ao clarear da manhã seguinte, conquistou Monte Belvedere e, em seguida, Gorgolesco. Às 17 horas do dia 20 caiu Mazzancana, que fora bombardeada por aviões da FAB [Força Aérea Brasileira]. (...)
Às 5:30 horas do dia 21 foi desencadeado o ataque brasileiro (...).
Previra-se no Plano Encore a simultaneidade no ritmo de progressão dos ataques norte-americanos e de brasileiros a Monte della Torraccia e Monte Castelo, respectivamente. Na realidade, porém, às 17:30 horas, quando os primeiros elementos do Regimento Sampaio atingiram o topo de Monte Castelo, os soldados da 10ª Divisão de Montanha ainda não haviam quebrado a resistência alemã. Além de nossa perfeita coordenação na progressão dos escalões de ataque, houve também uma eficiente preparação de fogos de artilharia divisionária. (...)
Em Monte Castelo, a FEB viveu o episódio mais emocionante de sua trajetória em território italiano e celebrou o primeiro combate vitorioso da DIE na batalha dos Apeninos. Com a conquista do valorizado objetivo, a FEB saldou um de seus mais sérios compromissos, pelos aspectos morais que continha. Sorvedouro de centenas de vidas brasileiras, a conquista de Monte Castelo constituiu dever de consciência e imperativo da dignidade militar.”
(Trechos extraídos da obra O Exército na História do Brasil (vol. III, República). Rio de Janeiro: Biblioteca do Exército Editora, )
Bibliografia
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Re: Historias militares y gloriosas Hispanas
muy buena,no sabía que había una expedición brasileña en el bando aliado.Eso en los libros de historia de la Segunda Guerra Mundial que he leído,no mencionan nada de esa expedición.
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Re: Historias militares y gloriosas Hispanas
Turno para un marino algo más moderno.
Cosme Damián Churruca y Elorza (Motrico, 27 de septiembre de 1761 - Batalla de Trafalgar, 21 de octubre de 1805) fue un científico, marino y militar español, brigadier de la Real Armada y alcalde de Motrico.
Se distinguió en la Batalla de Trafalgar al mando del navío de línea San Juan Nepomuceno, a bordo del cual encontró la muerte.
Vida
Juventud Cuarto hijo del matrimonio formado por Francisco de Churruca e Iriondo, alcalde de Motrico y María Teresa de Elorza e Iturriza, y hermano menor de Julián Baldomero de Churruca, héroe de la Guerra de la Independencia, abogado y filólogo del euskera. Nació en la casa solariega construida años antes por el almirante Antonio de Gaztañeta, pariente suyo, cuyos recuerdos náuticos despertaron tempranamente la vocación de Cosme de Churruca por el mar.
Cursó sus primeros estudios en el seminario Conciliar de Burgos, pensando en un primer momento en ordenarse sacerdote, idea que descartaría por la presencia de un joven oficial de Marina, sobrino del arzobispo de Burgos. Bastó ese contacto para que se despertara en él su pasión por la mar. A continuación ingresó en la Escuela de Vergara, que poco más tarde daría origen al Real Seminario de Vergara y que fue fundado por la Real Sociedad Vascongada de Amigos del País, de la que sería miembro hasta su muerte.
Casó en 1805, meses antes de su muerte, con María Dolores Ruíz de Apodaca, sobrina del conde de Venadito, Juan Ruíz de Apodaca, virrey de México y almirante de la Armada española.
Carrera científica y militar
Bandera de la Real Armada, adoptada por Real Decreto de Carlos III, dado en Aranjuez el 28 de mayo de 1785.Concluidos sus estudios, volvió a casa de sus padres en solicitud de su venia para emprender la vida del marino. El 15 de junio de 1776 ingresó en la Academia de Cádiz como guardiamarina, a la temprana edad de quince años, graduándose en la Academia de Ferrol en 1778, donde había adquirido ya fama como astrónomo y estudioso de geografía. Su ascenso a alférez de fragata fue el premio sus brillantes estudios, sobresaliendo entre todos sus compañeros.
En el mes de octubre del año 1778 pone el pie por primera vez sobre la cubierta de un navío, el "San Vicente", al mando del bailío Francisco Gil de Taboada y Lemos. Esta primera campaña, muy borrascosa, puso en evidencia el arrojo de Churruca frente a los peligros y su aptitud para aminorar los riesgos mediante el estudio de las maniobras. Al ser relevado el general Arce, que estaba al mando de la escuadra, fue sustituido por el teniente general Ponce de León, quién lo escogió como ayudante personal y a sus directas órdenes. Tuvo su primera misión militar en el asedio a la Gran Bretaña por parte de la escuadra combinada franco-española situada en Brest.
Posteriormente estuvo en el asedio de Gibraltar de 1781, pasando el 13 de diciembre de 1781 a bordo de la fragata Santa Bárbara, comandada por Ignacio María de Álava. En este sitio se distinguió del modo más brillante, acudiendo intrépido a apagar el incendio de las flotantes, por el empleo de los británicos de las balas rojas y llevando socorro, con el bote de la fragata, a las tripulaciones de los buques incendiados, entre un diluvio de metralla que despedían las baterías de la plaza y las explosiones no menos peligrosas de la baterías que ardían.
Al terminar la guerra en 1783, la fragata Santa Bárbara fue enviada a Montevideo. Churruca, guiado por su instinto, vigilaba la derrota al detalle, pudiendo advertir a tiempo un grave error en los cálculos del piloto, por lo que reaccionando a tiempo evitó el naufragio del buque. Cuando la paz firmada en el año de 1783 suspendió la lucha, acudió al estudio que forma al marino. Solicitó y obtuvo el ingreso en la academia de Ferrol, para cursar estudios de Matemáticas, en 1783. Para poder admitirle, a pesar de no haber vacantes, se le añadió el cargo de ayudante de guardiamarinas.
Al año siguiente sustituía a los profesores de varias clases y siguiendo en esa vida laboriosa, en 1787 dio el primer ejemplo de un examen público en las aulas de la institución sobre matemáticas, mecánica y astronomía, granjeándose la admiración del numeroso auditorio.
Habiendo determinado el gobierno que, el capitán de navío Antonio de Córdova continuase sus exploraciones del estrecho de Magallanes, en 1788, éste pidió a don Cosme, ya teniente de navío, que le acompañase, formando la expedición los paquebotes Santa Casilda y Santa Eulalia, quedando Churruca encargado de la parte astronómica y geográfica.
Junto con su compañero de armas y estudios Ciriaco Cevallos, hizo un trabajo completo de reconocimiento del estrecho en dirección al océano Pacífico, descubriendo una ruta alternativa al Estrecho, así como una ensenada que lleva su nombre. Escribió un importantísimo trabajo sobre el viaje y paso del estrecho titulado Apéndice al Primer Viaje de Magallanes, dado a la luz en Madrid en 1795. Grandes fueron los peligros, incesantes las penalidades de aquellas investigaciones, en mares en que reina casi de continuo el vendaval. Estas penalidades acabaron con su salud, y cayó gravemente enfermo, sintiendo amagos de escorbuto, que por fortuna no fueron a más.
En 1789 fue agregado al Observatorio de la Marina en San Fernando; si bien aún convaleciente, se entrega a estudios que no contribuían de seguro a su restablecimiento. Al año es llamado a ser ayudante del mayor general de la escuadra al mando del marqués del Socorro; hace la campaña y vuelve a su puesto. La continua tensión de sus incansables trabajos intelectuales, acababa con una salud nunca bien restablecida; hubo que pensar seriamente en un descanso indispensable.
En el año de 1791, convencido por sus amigos, pasó a respirar el aire balsámico de las montañas de Guipúzcoa y consiguió el completo restablecimiento de su quebrantada salud. Tras un breve espacio de tiempo en su Motrico natal, es llamado por José de Mazarredo para, como capitán de fragata, dirigir una expedición geográfica a América del Sur (1792-95), formada por dos secciones, una de las cuales debía recorrer las islas y costas del golfo mejicano y la otra el resto de las del continente, con el fin de formar el atlas marítimo de la América septentrional.
Se embarcó en Cádiz el 17 de junio de 1792 y dio la vela en ese día con su grupo, compuesto de los bergantines Descubridor y Vigilante. Dos años y cuatro meses duró la expedición, contrariada por todos los incidentes ordinarios, a los cuales vino a sumarse la guerra marítima con la República Francesa. Levantó cartas de las Antillas y de las islas de Sotavento, y defendió las posesiones españolas en el Caribe en la batalla de Martinica, así como las rutas del comercio de la Real Compañía Guipuzcoana de Caracas, de la que era socio partícipe. Tan dura campaña no se realizó sin grave menoscabo de su salud, poco robusta. Se embarcó en La Habana y regresó a España en el navío "Conquistador", el mando del cual se le dio al llegar a Cádiz junto con su ascenso a capitán de navío (1798). El navío se hallaba en el más lastimoso estado, tanto con respecto al armamento como a su tripulación, pero en poco tiempo hizo del navío a su mando un modelo en todos los sentidos.
Su mala salud no le permitió concluir la historia de su expedición y esa misma causa hizo postergar la publicación de las treinta y cuatro cartas esféricas y mapas geométricos y ésta es la hora en que no se han publicado todavía, más que una pequeña parte de ellas. Hasta 1802 no publicó la carta esférica de las Antillas, y la particular geométrica de Puerto Rico salió poco después.
De nuevo en Cádiz, se le confía el mando del"Conquistador para defender las posiciones de los aliados franceses en el Canal de la Mancha. Pasó con el navío y la escuadra de que formaba parte, de Cádiz a Brest, donde fondeó el 9 de agosto de 1799. Allí escribió una instrucción militar, que imprimió y repartió a sus compañeros; sirvió admirablemente a su propósito de establecer en la Armada una más completa y severa disciplina.
Siempre ocupado por mejorar cuanto se relacionara con la Marina, empleó su permanencia en Brest perfeccionando y simplificando las maniobras de atraque y carenado; cuando recibió del gobierno el encargo de ir a París con una misión científica. El primer cónsul Bonaparte, para quien todo mérito sobresaliente era un atractivo, conocía la fama del sabio español, quiso verle y le acogió con las mayores demostraciones de aprecio.
Su estancia en la capital francesa debió dejar en la mente de Churruca recuerdos muy gratos; para que nada le faltase, habiéndose publicado en Madrid por aquellos tiempos su carta esférica de las Antillas, adoptada por el gobierno francés junto con las demás que publicó. Bonaparte ordenó presentar un ejemplar a Churruca por el conducto del prefecto marítimo, como un regalo y un homenaje rendido a su saber. Añadió el primer cónsul un sable de honor, la prenda de respeto más estimable del imperio napoelónico.
Si a estas demostraciones honoríficas añadimos la distinción pública que le dispensó el general Gravina, comandante de la escuadra, saliendo a recibir al comandante del "Conquistador", cuando regresó desde París a Brest, acto público que decía a toda la población el alto aprecio en que el general en jefe tenía a uno de sus subordinados, parecía que nada faltaba para la completa satisfacción de éste. Sin embargo, hecha la paz, el gobierno español hubo de ceder a Francia seis navíos de línea, entre ellos el Conquistador, cesión que Churruca desaprobaba sin rebozo.
Separado de su navío, volvió a Cádiz como pasajero en el navío Concepción, llegando el 25 de mayo de 1802. Obtuvo una licencia para descansar de sus laboriosas tareas, y aprovechó ésta repartiendo su tiempo entre dar una vuelta por su pueblo y un viaje al mediodía francés. En Motrico debe hacerse cargo de la administración de la villa tras la muerte de su padre.
En noviembre de 1803 se le dio el mando del navío Príncipe de Asturias. Los cuidados del mando y de la organización de su navío no fueron obstáculo para que revisase, en compañía de Antonio Escaño, el Diccionario de Marina. El gobierno le encargó también de hacer experiencias de puntería; como resultado redactó un tratado de puntería para la Armada, que en España y en el extranjero ha servido mucho tiempo de guía.
Apenas había acabado de reorganizar el Príncipe cuando pidió el mando del navío San Juan Nepomuceno, carenado de nuevo. El gobierno accedió a la demanda, añadiendo a la concesión la facultad de arreglar el repartimiento interior y su armamento sin sujeción a reglamento alguno. A bordo de este navío participaría en la Batalla de Trafalgar, donde moriría y alcanzaría la fama.
Batalla de Trafalgar
Muerte de Churruca, óleo de Eugenio Álvarez Dumont, Museo del Prado.La escuadra en la que se encontraba el "San Juan", se hizo a la vela el 13 de agosto, desde el puerto del Ferrol. El general Gravina, le designó como puesto de honor, ser el cabeza de la vanguardia de su escuadra de observación. Como siempre, realizó la misión con los mejores merecimientos y a su llegada a Cádiz, redobló sus esfuerzos en conseguir a base de instrucción, el adiestrar magistralmente a toda su tripulación.
En medio de estas múltiples faenas de su carrera, un día casó con Doña María de los Dolores Ruiz de Apodaca, hija de don Vicente, brigadier que fue de la Armada y sobrina carnal del capitán general conde del Venadito.
Reunidas las escuadra española y francesa, en el puerto de Cádiz, se hicieron a la mar desde éste con rumbo a la Martinica, donde se apoderaron del fuerte y del peñón del Diamante y apresaron a un convoy británico de quince velas; en esos momentos fue informado Villeneuve de la presencia de Nelson en las Antillas. Por lo que Villeneuve, al saber de su presencia, dio por hecho que había conseguido su objetivo, que no era otro que el atraer a la otra orilla del Atlántico a fuerzas navales británicas, por lo que ya habrían menos en Europa, así que decidió el regresar.
Pero en el cabo de Finisterre se encontró con la escuadra del almirante Calder, con la que se entabló combate y, siendo derrotados los españoles, por la desidia y mal gobierno del comandante en jefe de la escuadra combinada, Villeneuve. Al enterarse el Emperador de los franceses, de lo acaecido en el combate dijo: Los españoles se han portado como leones, pero de su almirante sólo se le oyeron improperios.
La escuadra combinada entró en el Ferrol, después del combate, dirigiéndose a continuación a La Coruña. Desde éste puerto pusieron rumbo a Cádiz, desoyendo la orden tajante de Napoleón de ir a Brest, pero como estaba la escuadra del Canal británica y ya sabía como se las gastaba, puso rumbo al Sur en vez de al Norte. Pese a la opinión contraria de Churruca, Gravina y Alcalá-Galiano, Villeneuve abandonó la Bahía de Cádiz para dar alcance a Nelson a la altura del Cabo Trafalgar el 21 de octubre de 1805. Tamaña imprudencia tuvo como motivo el deseo de Villeneuve de recuperar el favor de Napoleón, tras la derrota en Abukir frente al mismo almirante inglés, que también moriría en Trafalgar. Antes de hacerse a la mar el 20 de octubre, escribió a su hermano una carta diciéndole:
Navío San Juan en Cádiz a 11 de octubre. Querido hermano: desde que salimos de Ferrol no pagan a nadie ni aun las asignaciones, a pesar de estar declaradas en la clase del prest del soldado, de manera que se les debe ya quatro meses y no tienen ni esperanza de ver un real en mucho tiempo; aquí nos deben también 4 meses de sueldo y no nos dan un ochavo, sin embargo de que nos hacer echar los bofes trabajando: con lo que no puedo menos de agradecer mucho el que hayas libertado a Dolores de los apuros en que se andaría para pagarte los 1.356 reales que te los libraré yo luego que pueda; entretanto, he encontrado en el Ferrol a un amigo rico que socorrerá a Dolores con quanto necesite, y quedo tranquilo con haver asegurado ya su subsistencia decentemente. Estos son los trabajos de los que servimos al Rey, que en ningún grado podemos contar sobre nuestros sueldos (...) Si llegas a saber que mi navío ha sido hecho prisionero, di que he muerto.
Amaneció el infausto día veintiuno de octubre, estando a la vista del enemigo, mando clavar la bandera y sólo se arrió a su muerte. En el transcurso de este combate naval se puso en práctica por la escuadra inglesa el sistema de banderas, así como una maniobra llamada T cruzada que hoy se estudia como clásica en todas las academias navales. Al mando del "San Juan Nepomuceno", sólo frente a seis buques ingleses, Churruca dio muestras de precisión en el tiro, arrojo y eficacia, pese a lo cual, tras ser alcanzado por una bala de cañón que le voló la pierna, falleció ante la admiración de sus enemigos que tuvieron el barco en Gibraltar expuesto a los visitantes, con el nombre de Churruca en letras de oro escrito sobre su camarote.
Su navío fue remolcado a Gibraltar, siendo uno de los pocos que pudieron enseñar los británicos como trofeo del combate.
Durante muchos años lo conservaron, manteniendo la cámara del comandante cerrada y con una lapida en que se leía el nombre de Churruca en letras de oro y si algún visitante pretendía entrar, se le advertía que se descubriera para poderlo hacer, como si aún estuviera presente don Cosme Damián Churruca y Elorza, brigadier de la Real Armada Española, muerto a flote del navío de su mando, el dos baterías y 74 cañones "San Juan" Nepomuceno.
Fue nombrado Almirante a título póstumo, y en su recuerdo su sobrino recibió el título de Conde de Churruca. Los hechos de los que fue protagonista, así como su propia figura, fueron novelados por Benito Pérez Galdós en Trafalgar, primer título de sus Episodios Nacionales.
En su villa natal de Motrico se alza una estatua a su memoria, así como en Ferrol, donde un sencillo monumento recuerda su paso por la Academia y en Cádiz, donde la lápida colocada en la tercera capilla Oeste del Panteón de Marinos Ilustres, cuya leyenda es como sigue:
A la memoria
del Brigadier de la Armada Don Cosme Damián de Churruca Muerto gloriosamente sobre el navío de su mando «San Juan Nepomuceno» en el combate de Trafalgar
El 21 de octubre de 1805.
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Re: Historias militares y gloriosas Hispanas
Churruca,ese gran marino.una cosa,me he fijado que la mayoría de personajes ilustres de la milicia española,muy pocos llegan a viejos,muchos mueren prematuramente,por ejemplo,Don Juan de Austria murió por enfermedad,Alejandro Farnesio a los 40 años de un balazo,el Cardenal Infante,hermano de Felipe IV,muere también de enfermedad,Churruca...etc.
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Re: Historias militares y gloriosas Hispanas
Puede que fuera por la endogamia que se daba en la nobleza en aquellos tiempos.
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Re: Historias militares y gloriosas Hispanas
BATALLA DE LA ROCHELLE (1372)
PRECEDENTES:
Se libra la guerra de los 100 años entre Inglaterra y Francia.La alianza de Castilla con Francia obliga a intervenir a la marina castellana en apoyo de las tropas francesas, que sufren derrota tras derrota en asedios estériles en los territorios dominados por el rey ingles Henry II .
Los castellanos por su parte, ven una ocasion propicia (contando con el apoyo logistico de los puertos franceses) para exterminar la pirateria inglesa que infesta el mar del norte y daña el comercio de Flandes , tanto a Castilla como a la Hansa.
Las pretensiones al trono castellano por parte del Duque de Lancaster es otro empujon a la entrada de Castilla en la guerra. (
LA BATALLA:
Los franceses se encuentran asediando la plaza fuerte de La rochela y el desembarco de tropas con pertrechos y vituallas supondria un reves importante que obligaria a levantar el sitio.
Una flota castellana de 12 galeras comandada por el almirante genoves Ambrosio Boccanegra es enviada con la mision de buscar y destruir cualquier nave inglesa que se aviste e impedir que la flota que lleva tropas de refresco a la guyena llegue a la rochela a toda costa.
La flota inglesa compuesta de 38 naves esta al mando de John of Hastings, conde de Pembroke. Transporta un ejercito de 8000 soldados y 500 caballeros con sus monturas y arneses, aparte de pertrechos para una campaña de varios meses.
El 22 de junio ,navegando en un mar en calma,ambas flotas se encuentran a la altura de la rochela.Boccanegra se encuentra a sotavento (recibiendo el viento de frente) y ordena a su flota esquivar el encuentro y mantenerse a distancia mientras esperan la noche e intentan ir ganando el barlovento.Los ingleses, confiando en su superioridad numerica no varian el rumbo, esperando sortear la escuadra enemiga en la noche.
El sol se oculta en el golfo de Vizcaya cuando Boccanegra se desliza por la linea de costa y cae desde el norte en la retaguardia inglesa. Boccanegra aprovecha la mayor velocidad de sus naves y su menor calado.
Las naves de Pembroke apenas pueden maniobrar en orden y Boccanegra hace uso de un nuevo arma en la guerra naval : las bombardas. Vomitando fuego de sus costados las galeras castellanas diezman terriblemente a la infanteria inglesa que se arremolina en las cubiertas esperando el abordaje, con municion pedrera(bolas de piedra que se rompen en fragmentos provocando una lluvia de piedras a gran velocidad que causan muchas bajas). El panico se apodera de sus naves, que ahora buscan desesperadamente la playa. Muchos caen al agua donde se ahogan irremisiblemente debido al peso de sus cotas. Unas chocan contra otras, mientras flechas encendidas vuelan a sus aparejos iniciando el desastre. El fuego se propaga de una nave a otra, mientras las galeras forman una linea impidiendo que ninguna escape. La flota es arrojada contra las rocas de la playa, donde muchas se desfondan llevando a la muerte decenas de soldados y marineros. Los supervivientes se agrupan agotados en la playa, entre el caos y la incredulidad. Entre las rocas mas proximas se ven arder no menos de 20 naves. Los castellanos apresan el resto, algunas de las cuales son inservibles.
La victoria es aplastante. Pembroke es capturado, con 400 caballeros (espuelas doradas) y unos 3.000 soldados de su fuerza inicial de 8.000 .
En el regreso a Santander capturan 4 naves inglesas mas que provenian de Bayona.
Boccanegra conduce a los nobles ingleses capturados a la presencia del monarca.En Burgos, el rey castellano perdona la vida a Pembroke y sus caballeros de alto rango, devolviendoles la libertad, permitiendoles su regreso a Inglaterra bajo palabra de caballeros de 'no alçar las armas e gentes contra el rei de Castilla'.
CONSECUENCIAS:
Termina el control ingles del canal de la mancha que pasa a manos castellanas.Las naves de Boccanegra saquean Walsingham ,Wight, Dover, Rye, Portsmouth y Plymouth en el mismo año.Los puertos del cantabrico y de vizcaya se llenan con las presas de mercantes ingleses (ahora sin proteccion) realizadas por los corsarios de la hermandad del cantabrico. Se conquista Roche-Guyon, en el estuario del Loira, y la flota castellana ataca Londres en 1380, remontando el Tamesis (rio "Artemisa" en las cronicas de la epoca)al mando de Sánchez de Tovar. Los franceses, aprovechando la falta de aprovisionamiento ingles, toman varias plazas inglesas y recobran la iniciativa en la guerra.
La alianza de Inglaterra con portugal se torna inutil en vista de su perdida de capacidad naval para enviar tropas de apoyo al rey portugues, firmandose la tregua de Brujas de 1375.
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Re: Historias militares y gloriosas Hispanas
Primer sitio de Zaragoza:
El primer asedio comenzó el 15 de Junio de 1808, a la defensa se sumo en masa la poblacion civil de Zaragoza, quienes tomaron las armas enfrentándose a los imperiales con arrojo, hay que destacar que la defensa, en su mayor parte, fue obra de los voluntarios sin apenas instrucción militar, en la parte francesa y tras perder estos la batalla de Bailen (Jaén) 19 de Julio 1808, se vieron forzados a retirarse, levantando el asedio el 14 de Agosto tras dos meses de penosos esfuerzos y numerosas bajas entre sus fuerzas (ni que decir tiene que las bajas entre los defensores fueron muchisimo mas altas).
Esta situación, ese impasse estratégico por el cual parecía que los ejércitos españoles podían adoptar algo así como un aprovechamiento sensato de su inesperado éxito militar, duró poco tiempo y tras algunos enfrentamientos en el norte de España, los imperiales volvieron a Zaragoza por segunda vez el 21 de Diciembre de 1808, mucho mejor preparados y conscientes de la tarea a la que se tenían que enfrentar, este segundo asedio fue mucho peor, los franceses habían aprendido del anterior y cambiaron su estrategia, disponiendo también con tropas experimentadas y resueltas a no dejarse esta vez derrotar por lo que asemejaba a una turba de ciudadanos y militares que les habían hecho frente con éxito la ultima vez.
Por contra, los defensores de la ciudad apenas tuvieron tiempo en reparar las defensas, en cambio recibieron refuerzos que esta vez si fueron militares la mayor parte, este hecho fue una de las diferencias del primero, la presencia militar en de la defensa, presencia quizas excesiva, pues fueron introducidos demasiados soldados en una ciudad que no estaba preparada para recibir y mantener a tal numero de personas para el largo sitio que se avecinaba.
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Re: Historias militares y gloriosas Hispanas
Unas cuantas batallas por las cuales leer e informarse. Batallas que no tenía la menor idea de su existencia. Que buen hilo, en serio.
Me pondré a leer sobre éstas no sin antes leer sobre su historia remota y lo que pasaba en esos tiempos para entenderla mejor que es, también, lo útil de las historias militares.
Ante todo, salud en Cristo, hermanos.
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Re: Historias militares y gloriosas Hispanas
Es un gran hilo gracias a todos vosotros.
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Re: Historias militares y gloriosas Hispanas
Como no me voy a sentir orgulloso de España, si viendo estos ejemplos de valentía y orgullo de un pueblo enfrentandose al mejor ejercito de la época y haciendoselo pasar canutas.
¡¡¡VIVA EL PUEBLO ESPAÑOL!!!
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Re: Historias militares y gloriosas Hispanas
TENIENTE CORONEL JUAN YAGÜE BLANCO
(29JUL1936-09AGO1939)
http://www.lalegion.es/i/02/008b.jpg
Don Juan Yagüe Blanco. Había pasado casi toda su carrera militar en África, donde se distinguió en las Tropas Regulares. Asciendo a los empleos de Capitán, Comandante y Teniente Coronel por meritos contraídos en combate. Dirigió las operaciones de restauración del orden en Asturias tras los sucesos revolucionarios de 1934. Fue el primer MINISTRO DEL AIRE de la historia española. Entre sus principales condecoraciones destaca la Medalla Militar Individual.
Se le confió el Mando de la 2ª Legión en julio de 1936 coincidiendo con el estallido de la Guerra Civil. Tomó el mando de parte del Ejercito de Marruecos y asume por Orden de 29 de julio del mismo año la Jefatura de todas las Fuerzas Legionarias. Durante la guerra fue ascendido a Coronel y General conservando el Mando de La Legión. En esta época La Legión crece hasta alcanzar su máxima entidad de fuerzas, con un total de 18 Banderas, 1 Bandera de Carros de Combate y 1 Compañía de Lanzallamas
Voy a postear la vida de varios héroes de la guerra de Africa durante mis próximos mensajes.
Y que
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Re: Historias militares y gloriosas Hispanas
TENIENTE CORONEL JUAN YAGÜE BLANCO
(29JUL1936-09AGO1939)
http://www.lalegion.es/i/02/008b.jpg
Don Juan Yagüe Blanco. Había pasado casi toda su carrera militar en África, donde se distinguió en las Tropas Regulares. Asciendo a los empleos de Capitán, Comandante y Teniente Coronel por meritos contraídos en combate. Dirigió las operaciones de restauración del orden en Asturias tras los sucesos revolucionarios de 1934. Fue el primer MINISTRO DEL AIRE de la historia española. Entre sus principales condecoraciones destaca la Medalla Militar Individual.
Se le confió el Mando de la 2ª Legión en julio de 1936 coincidiendo con el estallido de la Guerra Civil. Tomó el mando de parte del Ejercito de Marruecos y asume por Orden de 29 de julio del mismo año la Jefatura de todas las Fuerzas Legionarias. Durante la guerra fue ascendido a Coronel y General conservando el Mando de La Legión. En esta época La Legión crece hasta alcanzar su máxima entidad de fuerzas, con un total de 18 Banderas, 1 Bandera de Carros de Combate y 1 Compañía de Lanzallamas
Voy a postear la vida de distintos componentes de la Legión durante unos cuantos mensajes.
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Re: Historias militares y gloriosas Hispanas
D. Giusseppe Borghesse de Borbón y Parma
http://www.lalegion.es/i/02/18%20-%20BORBON2.jpg
Concedida por O.C. de 12 de septiembre de 1942 ( D.O. nº 207 )
Acción de guerra : Combate en la batalla del Ebro.
Al mando de 11ª Cia., se lanzó al asalto de fortificaciones enemigas marchando a la cabeza de sus legionarios teniendo que pasar por debajo de las alambradas bajo intenso fuego. En lucha cuerpo a cuerpo, aún estando herido en una pierna, dio muerte a los sirvientes de un fusil ametrallador. Haciendo fuego con la máquina protegió el avance de otras unidades, combatiendo con el mayor ardor hasta que, herido gravemente en el pecho por metralla enemiga, encontró la muerte.
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Re: Historias militares y gloriosas Hispanas
Mazadelizana, ya que sacas el tema sobre los héroes militares españoles de África,déjame que ponga la vida de uno de mis héroes
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Re: Historias militares y gloriosas Hispanas
Cabo Noval (1887-1909)
Conocido popularmente como cabo Noval, Luis Noval y Ferrao nació en 1887 en la céntrica calle ovetense de Santa Susana y murió heroicamente en Marruecos, en la defensa del zoco de el-Had de Benisicar, el 28 de septiembre de 1909. Noval, que había sido alumno de la Escuela de Artes e Industrias de la ciudad, se dedicaba al oficio de ebanista hasta que el 4 de marzo de dicho año se alista como soldado en el Regimiento de Infantería del Príncipe nº 3. Pronto es ascendido a cabo y enviado a combatir en la guerra de Marruecos, destacando su participación en la conquista del citado zoco, tan sólo seis días antes de producirse su muerte en combate. Empleado durante el conflicto en labores de fortificación y servicios de seguridad y vigilancia, es en la madrugada del día 28 de septiembre cuando se producen los hechos heroicos protagonizados por el cabo Noval, que el coronel del Regimiento del Príncipe detallaba en carta dirigida al Cronista de la Ciudad, para conocimiento del pueblo ovetense: «Se encontraba el cabo Luis Noval, a las 2,30 de la mañana del día mencionado recorriendo la línea de escuchas, y sin duda debido a la oscuridad de la noche, se alejó más de lo conveniente, en el momento en que fue atacado el campamento por nuestros enemigos; un grupo numeroso de los cuales condujo a dicha clase hasta cerca de la alambrada del reducto ocupado por la tercer compañía gritando: ¡Alto el fuego que somos españoles!, a cuyas voces el primer teniente D. Evaristo Álvarez, al distinguir al cabo Noval que llegó hasta las alambradas, mandó hacer alto el fuego, lo que oído por el cabo, gritó seguidamente: ¡Tirar, que vengo entre moros! ¡fuego! ¡viva España! Roto el fuego, se rechazó al enemigo con grandes pérdidas, y hecha la descubierta al amanecer, se encontró el cadáver del heroico Noval, abrazado a su fusil, con la bayoneta calada teñida en sangre, y próximo al mismo un moro muerto, que entre otras heridas de arma de fuego, tenía atravesado el pecho de un bayonetazo. A corta distancia había otro cadáver moro, que el enemigo no pudo retirar en su precipitada huida. Otros hechos distinguidos tuvieron lugar en esta jornada, en el brusco ataque al campamento ocupado por las tres compañías del primer batallón, y no alcanzando la importancia del relatado, merecen solamente los honores de figurar en la historia del Cuerpo, por cuya razón los omito. Al propio tiempo, tengo el gusto de participarle que en el regimiento se ha abierto una suscripción con objeto de perpetuar la memoria de este heroico soldado, y si esa querida provincia estima que debe hacerse algo en favor del mismo, cuenten siempre con el que suscribe y todos los jefes, oficiales e individuos de tropa a sus órdenes».
Las exequias se celebraron el 19 de abril de 1910 en la Catedral de Oviedo; tras las mismas, un comitiva descubrió la lápida de mármol en la casa que hoy lleva el nº 12 de la calle de Santa Susana con la siguiente inscripción: «En esta casa nació el 15 de noviembre de 1887 – Luis Noval Ferrao – Cabo del Regimiento del Príncipe – Ofreció su vida en aras de la patria y murió gloriosamente – en el zoco el-Had de Melilla el 28 de septiembre de 1909. – El Excmo. Ayuntamiento de Oviedo». Pero su valor y arrojo fueron objeto de más muestras de agradecimiento. Le fue concedida, a título póstumo, la cruz de segunda clase de la Orden Militar de San Fernando. Además, su ciudad natal le rindió homenaje también con la concesión de una calle (Cabo Noval), mientras numerosos monumentos eran dedicados a su figura, como el instalado en 1916 en el cementerio ovetense del Salvador, obra del escultor asturiano Víctor Hevia y bajo el cual reposan sus restos, el colocado en la plaza de Oriente de Madrid, realizado por el escultor Mariano Benlliure e inaugurado en 1912, o el erigido en 1911 por el Ayuntamiento de Valencia a su recuerdo y al de los soldados valencianos muertos en la guerra de África. Asimismo, la gesta del cabo ovetense quedó recogida, a petición de la Diputación de Valencia, por el pintor de la tierra Antonio Muñoz Degraín (Valencia, 1840 — — Málaga, 1924) en su magnífica obra titulada «El cabo Noval (episodio de la guerra del Riff)», un gran lienzo con el que el artista obtuvo la medalla de oro de la Exposición Nacional de 1910. El cuadro original fue donado por el propio pintor, antes de su muerte, al Museo de Bellas Artes de Málaga, donde hay otras obras suyas. Un boceto del mismo nombre y autor puede admirarse en el Museo de Arte San Pío V de Valencia. En agradecimiento a esta ciudad por reconocer los méritos del cabo Noval, el Ayuntamiento ovetense, en sesión de 27 de enero de 1911, acordó otorgar el nombre de Antonio Muñoz Degraín a una nueva calle, la cual principia en la de González Besada y concluye en San Lázaro (barrio al Sur de la ciudad de Oviedo
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Re: Historias militares y gloriosas Hispanas
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Re: Historias militares y gloriosas Hispanas
Hablando de los tercios ¿Julián Romero de Ibarrola tuvo algún tercio? me refiero a que según he leído los tercios se identificaban por el nombre de su maestre de campo o por la batalla en la que participaron.
Y ahora una curiosidad:
La formación de combate de los tercios (piqueros y arcabuceros) fueron copiadas en Japón en la batalla de nagashino entre Nobunaga Oda y el clan Takeda formando a los arcabuceros en línea y hotigando al enemigo mientras que los piqueros los protegían de la carga de jinetes de Takeda (año 1574)
Teniendo esto en cuenta y que los portugueses fueron los primeros en comerciar con los japoneses (y los únicos hasta la aparición de los holandeses por la zona en el 1596 más o menos) al llegar a Tanegashima en 1542 respondo a tu pregunta de que los portugueses conocían la organización en tercios.
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Re: Historias militares y gloriosas Hispanas
En España se dejó de nominar tercios cuando Felipe V sube al trono,cambiandolos a regimientos.De hecho hay regimientos en la actualidad que proceden de los tercios,por ejemplo,El regimiento Principe nº3 de la Brilat destacada en Asturias proviene del Tercio Ordinario de Milán,su sobrenombre es el mismo,"El Osado".Lástima que lo cambiase,el Tercio era exclusivamente español.
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Re: Historias militares y gloriosas Hispanas
Cita:
Iniciado por
El sama
Hablando de los tercios ¿Julián Romero de Ibarrola tuvo algún tercio? me refiero a que según he leído los tercios se identificaban por el nombre de su maestre de campo o por la batalla en la que participaron.
Julián Romero tuvo bajo su mando el Tercio Viejo de Sicilia(creado con veteranos de las guerras itálicas del gran capitan y el Marques del vasto), el cual no hiba a cambiar de nombre, digamos por ser una institución.
Cada tercio tenía un nombre propio.Unos se llamaban por su lugar de origen;como los de Nápoles,sicilia y Milán(a veces llamado de Lombardía)o los tercios de Saboya(el ejército de tierra tiene un regimiento que es heredero directo de este tercio), del Piamonte, de Lisboa de Cerdeña o de Málaga.
El tercio creado en tiempos de la Santa Liga fue llamado ''De La Liga''
Cuando la anexión de Portugal los tercios nueva creación se llamaron por el nombre de su maestre de campo.
Luego cada tercio tenia su apodo, que nacia como no de alguna broma que perduraba y de la que los propios soldados olvidaban el origen.Por ejemplo a un tercio de bisoños que portaban guitarras se lo apodó el de la ''Zarabanda.
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Re: Historias militares y gloriosas Hispanas
Cita:
Iniciado por
JCC
En España se dejó de nominar tercios cuando Felipe V sube al trono,cambiandolos a regimientos.De hecho hay regimientos en la actualidad que proceden de los tercios,por ejemplo,El regimiento Principe nº3 de la Brilat destacada en Asturias proviene del Tercio Ordinario de Milán,su sobrenombre es el mismo,"El Osado".Lástima que lo cambiase,el Tercio era exclusivamente español.
¿Pero se lo llamó "regimiento" por el número de hombres?
Porque sabemos que ya los tercios el número normal ya no tenían desde hace años.
El término "tercio" es exclusivamente español, si. Pero ¿Ahí entra TODO lo "español" no? Osea, portugués, castillo, napolitano, de flandes... de cualquier lado de Las Españas digamos... ¿De América o Filipinas o del África o de las Baleares o las Canarias? ¿También se sacaron hombres para pertenecer a los Tercios?
Gracias.
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Re: Historias militares y gloriosas Hispanas
Cita:
Iniciado por
Agustiniano I
¿Pero se lo llamó "regimiento" por el número de hombres?
Porque sabemos que ya los tercios el número normal ya no tenían desde hace años.
El término "tercio" es exclusivamente español, si. Pero ¿Ahí entra TODO lo "español" no? Osea, portugués, castillo, napolitano, de flandes... de cualquier lado de Las Españas digamos... ¿De América o Filipinas o del África o de las Baleares o las Canarias? ¿También se sacaron hombres para pertenecer a los Tercios?
Gracias.
Solo tercios Españoles e italianos y creo que valones, el resto eran regimientos que a efectos prácticos es lo mismo que un tercio.
Solo podian ingresar en los tercios:Españoles e irlandeses en los tercios españoles, en los italianos solo italianos y el los valones solo valones pero y e aqui los más curioso, los españoles solo se dejaban comandar por españoles(Farnesio fue la excepción)mientras que al mando de tercios valones o italianos podias ver españoles, hubo un maestre de campo que nunca mandó unidades españolas sino alemanas me refiero a Francisco Verdugo.
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Re: Historias militares y gloriosas Hispanas
Cita:
Iniciado por
Agustiniano I
¿Pero se lo llamó "regimiento" por el número de hombres?
Gracias.
La palabra regimiento(era lo mismo que un tercio) era usada más por los países sajones y Francia, de hecho los tercios pasaron a denominarse regimientos con el reodenamiento que hizo Felipe V, rey de origen francés.
Si que hubo mallorquines y supongo que canarios(es más raro ya que la gente no solia moverse mucho en aquella época)pero no hubo ni indios ni negros.
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Re: Historias militares y gloriosas Hispanas
Ahora si, muchas gracias, mazadelizana. He conocido un poco mas de las Historia de estas unidades tan conocidas y aclamadas. Realmente lo veo como un verdadero orgullo de ustedes y mas para mi que haya sido España la Católica que nos haya colonizado, civilizado y evangelizado antes que la Inglaterra Protestante o Francia la masona que nos haya esclavizado y matado.
Salud en Cristo, hermano hispano. Desde el Sur de las Américas os saludo allá al norte de las mismas en Canadá.
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Re: Historias militares y gloriosas Hispanas
No hay de que, para eso está este hilo que estamos construyendo entre todos.
Para todos los españoles es un orgullo tener antepasados que lucharan y aterrorizaran a toda Europa durante 150 años.
Despues del imperio Romano(me refiero a imperios occidentales)tambien incluyo al bizantino)) no ha habido un imperio(reino, en realidad)que durara tanto en el tiempo.
Saludos a todos desde las heladas tierras de Canada, tierra de herejes.
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Re: Historias militares y gloriosas Hispanas
Y entablara guerras de seguido,150 años de guerras con medio mundo,haber que país puede decir lo mismo.
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Re: Historias militares y gloriosas Hispanas
Ninguno, hasta los romanos tuvieron una Pax Romana, la verdad que mejor nos hubiera ido mejor haciendo lo que otros, más atentos a la prosperidad que a la reputación, pero nadie nos dejó elegir, al menos para pasmo de la historia, supimos cobrárselo al mundo, acuchillandolo hasta que no quedamos ninguno en pie.Algunos dirán, sobre todo en estos tiempos que ese es un magro consuelo, pero haciamos lo que habiamos heredado de la reconquista, en muchos casos sin entender de gobiernos, filosofias ni teologias.Pardiez.Éramos españoles y eso significa mucho.
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Re: Historias militares y gloriosas Hispanas
Cita:
Iniciado por
JCC
Y entablara guerras de seguido,150 años de guerras con medio mundo,haber que país puede decir lo mismo.
Yo diria mil años desde el incio de la Reconquista a la guerra de Sucesión.
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Re: Historias militares y gloriosas Hispanas
Tanto usábamos el cuchillo que el arma secundaria de un espadachín español se le llamaba "la vizcaína" ya que aparte de los italianos éramos los únicos que usábamos maingauches u otros cuchillos en duelos a espada y porque el tajo no se lo esperaban. Pobres infelices protestantes probaron mucha "vizcaína":jeje:.
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Re: Historias militares y gloriosas Hispanas
Cita:
Iniciado por
mazadelizana
Yo diria mil años desde el incio de la Reconquista a la guerra de Sucesión.
Cierto,mil años de guerra,un país con un curriculum militar bastante completo.
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Re: Historias militares y gloriosas Hispanas
Practicamente, todas las geraciones tuvieron su guerra.No creo que haya un solo pais como España.
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Re: Historias militares y gloriosas Hispanas
[COLOR="Black"]Jamás un rey fue capturado en una batalla antes por un plebeyo, un arcabucero de Hernani.
Batalla de Pavia:
En la aldea europea dos poderosas familias se odiaban a muerte, los Borgoña-Austria y los valois-Angulema. Sus vástagos respectivos, Carlos I de España y Francisco I de Francia, parecían nacidos para llevar aquella rivalidad a sus últimas consecuencias. Ambos eran orgullosos y testarudos, ambos habían heredado viejos litigios de lindes (en el Milanesado, en Nápoles, en Luxemburgo, en Navarra...) y cada uno de ellos deseaba humillar al otro. Además, Francisco no perdonaba a Carlos que se hubiese alzado con el título de Emperador del Sacro Imperio al que también él aspiraba.
Carlos, el de la mandíbula prognática, y Francisco, el de la luenga narizota, sostuvieron cuatro guerras. La primera duró cinco años, entre 1521 y 1526, y se desarrolló en el ducado de Milán.
El primer asalto lo ganó Carlos tras una breve y brillante campaña cuya batalla más importante se dio en Bicoca, un lugarejo en las proximidades de Monza.
Los españoles alcanzaron la victoria tan fácilmente que el topónimo se incorporó al castellano como sinónimo de cosa fácil, ganga o prebenda que se consigue con poco coste. En descargo del perdedor, el general francés Lautrec, hay que apuntar que dio la batalla contra su voluntad, forzado por sus mercenarios suizos a los que debía muchas pagas atrasadas.
Después de Bicoca, los púgiles se concedieron un respiro para alistar nuevas tropas antes de volver a la carga. Los ejércitos de la época estaban compuestos de soldados profesionales que combatían por la paga y eran en una alta proporción extranjeros. En el ejército de Carlos, además de españoles militaba una gran cantidad de alemanes, italianos y suizos; en el de Francisco, además de franceses, abundaban igualmente los mercenarios europeos.
En el segundo asalto Francisco besó nuevamente la lona. El almirante Bonnivet invadió el Milanesado con un ejército de cuarenta mil hombres pero fracasó en su empeño de expulsar a los españoles, El tercer asalto fue el más espectacular. Francisco I en persona pasó los Alpes, el 25 de octubre de 1524, al frente de un gran ejército en el que lo acompañaba toda la nobleza de Francia. Once días después los franceses entraban en Milán y avanzaban por doquier arrinconando a las guarniciones españolas en sus plazas y castillos. Las fuerzas de Carlos, el llamado ejército de Milán, unos diez mil hombres escasos de pertrechos, cedieron terreno y se replegaron a Lodi.
Uno de sus generales, el navarro Antonio de Leiva, se encerró en la ciudad fortificada de Pavía con dos mil españoles y cinco mil alemanes Parecía que Francisco había vencido antes de combatir. No obstante no podía considerar conquistado el territorio hasta que hubiese expulsado de él a las fuerzas españolas, Por lo tanto puso sitio a Pavía y comenzó a batir la ciudad. Pero su defensor Antonio de Leiva, organizó muy bien la defensa y rechazó los asaltos franceses respondiendo a sus minas con contraminas. Los franceses se las habían con uno de los generales más veteranos de Europa. A sus cuarenta y cinco años, el de Leiva había hecho la guerra de las Alpujarras contra los moriscos y había acompañado al Gran Capitán en sus campañas italianas contra los franceses.
Si Pavía no se conquistaba por las armas perecería por hambre. Era sólo cuestión de tiempo, pero mientras el ejército francés estaba inmovilizado delante de sus muros, los imperiales se reponían y consolidaban posiciones en otros lugares.
Al campamento de Francisco comenzaron a llegar noticias preocupantes. Los imperiales habían reclutado doce mil lansquenetes en Alemania; Fernando de Austria les enviaba otros dos mil hombres...
Francisco I celebró consejo y decidió batir al enemigo antes de que se robusteciera. Puesto que Pavía sería rendida por hambre podían permitirse el lujo de dividir sus fuerzas: dejarían una parte en el cerco de la ciudad y enviarían al resto en sendas expediciones contra Génova y Nápoles.
Mientras tanto los imperiales estaban en apurada situación. Las arcas de sus regimientos estaban exhaustas y era presumible que los lansquenetes alemanes y los mercenarios suizos, faltos de pagas, no tardarían en amotinarse o simplemente en ponerse en huelga, en dejar de combatir. Los generales salieron del paso empeñando sus fortunas personales para obtener créditos con los que pagar a las tropas, pero ni siquiera así obtuvieron el dinero necesario para sostener una campaña tan prolongada como la que se avecinaba. El marqués de Pescara pulsó hábilmente la íntima fibra del orgullo nacional de sus compatriotas: expuso la apurada situación a los arcabuceros españoles y consiguió no sólo que combatieran de fiado sino que le adelantaran sus ahorros para pagar a los alemanes. Es evidente que los soldados adoraban al vencedor de Bicoca.
La guerra en invierno era muy dura, con el tiempo lluvioso, los caminos embarrados y las nieblas traicioneras ocultando celadas en valles y malos pasos, pero tampoco quedaba otra opción. A mediados de enero, los generales de Carlos, el contestable de Borbón, Lannoy y Pescara marcharon sobre Pavía para forzar al rey de Francia a levantar el cerco.
El enfrentamiento se produjo el 24 de febrero de 1525. En todas las academias militares del mundo ponen la batalla de Pavía como ejemplo de ejecución perfecta de un plan de ataque.
Después de la llegada de los refuerzos españoles, los ejércitos estaban equilibrados numéricamente, unos veinticinco mil hombres por cada bando, pero los franceses superaban a los españoles en caballería y artillería. Francisco, con sus tropas resguardadas por la muralla del parque, dejaba pasar los días sin mover un dedo. Sabía que las arcas del enemigo estaban casi exhaustas y esperaba que su ejército se disolviera por falta de pagas. Además los sitiados no tardarían en rendirse por hambre.
En efecto. A los quince días comenzaron a escasear los víveres en el ejército imperial y algunos oficiales aconsejaron a Pescara que se retirara hacia Milán. Pescara, tan excelente psicólogo como general, hizo nuevamente de la necesidad virtud y se ganó a sus hambrientas tropas con la siguiente arenga: "Hijos míos, todo el poder del emperador no basta para darnos mañana un solo pan. ¿Sabéis el único sitio donde podemos encontrarlo en abundancia? En el campamento de los franceses que allí veis." No era lerdo el de Pescara. Desde que acampó ante Pavía no pasó día en que no fingiera un ataque nocturno contra los franceses. De este modo los acostumbró a las falsas alarmas y se aseguró que los cogería desprevenidos cuando desencadenase el ataque verdadero. Es una argucia de guerra muy antigua que suele dar resultado.
El 23 de febrero, los imperiales salieron a dar la batalla definitiva. Pescara envió dos compañías de encamisados a abrir una brecha en el muro del parque que protegía a los franceses. Los encamisados, así llamados porque llevaban las camisas blancas encima de las armaduras, como camuflaje para la nieve. También era uniforme de guerra nocturna que les permitía reconocerse de noche. Los encamisados abrieron tres brechas por las que al amanecer se coló Pescara al frente de los imperiales. Los españoles avanzaban en formación, sus escuadrones de piqueros flanqueados por la caballería. En el campo francés los caballeros se prepararon para el combate en sus relucientes armaduras. Las instrucciones eran no dejar a un español con vida. Pescara formó su columna y arremetió contra la línea francesa en ángulo agudo, siguiendo el orden oblicuo que tan buen resultado dio al griego Epaminondas en la clásica batalla de Mantinea. Durante el siglo y pico siguiente todos los ejércitos de Europa, y especialmente el de Federico el Grande, adoptarían el orden oblicuo. Consiste en chocar contra el enemigo no de frente sino formando un ángulo agudo de modo que se trabe el combate en un único punto, dejando el resto de la tropa retrasado. Así se consigue fijar al enemigo sobre el terreno y evitar que refuerce el punto atacado, donde se hace la mayor presión.
El ejército francés se caracterizaba por un elemento moderno, su artillería, y un elemento evidentemente desfasado, su caballería feudal, hombres de armas cubiertos de brillantes armaduras sobre robustos caballos igualmente acorazados. Frente a ellos las tropas imperiales se componían principalmente de infantería, los famosos tercios españoles que muy pronto serían considerados invencibles en terreno llano. Los tercios constituían una tropa sufrida, valiente y experimentada. Sus largas picas debidamente concentradas en formación cerrada formaban una especie de puerco espín que se movía cansinamente a golpe de tambor y formaba una barrera infranqueable para la caballería. Además sus cuadros iban festoneados por escuadrones de expertos arcabuceros capaces de acertar al caballero a cien pasos, traspasando la coraza. Comenzaba a dictar su dura ley la tan denostada pólvora que dio al traste con la guerra noble y lúdica, casi deportiva, de la Edad media. Otra vez, como en Crécy y en Aljubarrota, el arma que mata a distancia y casi anónimamente, sea arco largo inglés o arcabuz de mecha español, venciendo a la espada y la lanza del caballero. El contraataque francés desbarató la línea imperial. Las cuatro piezas de artillería que el de Pescara llevaba en retaguardia, sin escolta de caballería, fueron presa fácil de los franceses, que se lanzaron por ellas y las arrebataron a los alemanes que las servían. Pero al hacerlo dejaron al descubierto su retaguardia y las tropas imperiales del marqués del Vasto se colaron por la brecha y pusieron en fuga a los suizos de Francisco.
Mientras tanto el condestable de Borbón, antiguo general francés que se había enemistado con Francisco y se había puesto al servicio de Carlos, cayó sobre la vanguardia francesa con el centro imperial. Fue entonces, en el momento más decisivo del combate, cuando Francisco I, arrastrado por su vanidad caballeresca, quiso decidirlo todo en un santiamén con una vistosa carga de caballería y se lanzó alocadamente al combate. En este movimiento su galopada se interpuso frente a las bocas de sus cuarenta cañones que estaban conteniendo a las fuerzas imperiales. Los artilleros se vieron obligados a suspender el fuego para evitar herir a los suyos. La caballería imperial contuvo la carga a duras penas pero mientras tanto el marqués de Pescara, maniobrando hábilmente, dispuso a sus mil quinientos arcabuceros de modo que acribillaran a la caballería enemiga. En el momento más crítico Leiva salió de Pavía con sus cinco mil hombres y después de romper el puente sobre el Ticino para cortar la retirada a los franceses, cayó sobre el flanco del enemigo. Hombre animoso este Leiva que el día de la batalla estaba tan enfermo que no se sostenía sobre el caballo, pero así y todo quiso estar entre sus hombres y se hizo llevar en silla de manos. La torpeza de Francisco I había decidido la batalla. No obstante todavía le quedaba casi intacta la infantería del centro e izquierda, compuesta de mercenarios suizos y de lansquenetes alemanes. Los arcabuceros españoles hicieron una carnicería en ellos y los pusieron en fuga por el camino de Milán. Sobre el campo quedaban los cadáveres de los generales La Pacice y Diesbach que mandaban el ala derecha francesa y los suizos. En cuanto a Bonnivet, consejero militar del rey y más directo responsable del desastre, se suicidó.
Desarticulados los franceses y perseguidos por los imperiales, la batalla se redujo a combates aislados. Francisco y sus caballeros de escolta fueron rodeados. El rey de Francia había perdido el caballo y estaba herido, aunque levemente, en el brazo. Pugnaba por levantarse cuando un soldado vasco, Juan de Urbieta, le puso el estoque al cuello y lo hizo preso. Con él estaban Alfonso Pita, gallego, y Diego Dávila, granadino. Los arcabuceros se disputaban aquel rehén de elevada estatura que, por la riqueza de las armas que lucía y la altivez con que se conducía aun en la derrota, debía de ser de la más alta cuna. Fue La Motte, oficial del condestable de Borbón, el que lo reconoció y caballerosamente le prestó homenaje. Francisco entregó a Lannoy su espada y una manopla, en señal de rendición.
Con la perspectiva del tiempo no deja de ser curiosa la supervivencia de este concepto medieval de la guerra en la que los propios reyes se juegan la vida al frente de sus tropas, También Carlos I estuvo a punto de caer prisionero del enemigo en Innsbruck en 1552. Los monarcas actuales, sin embargo, aunque gusten de vestir uniforme y de lucir medallas y condecoraciones, hace tiempo que dejaron de ir a la guerra y se contentan con presidir desfiles. La batalla de Pavía se saldó con más de ocho mil muertos franceses. Además, muchos nobles y caballeros principales cayeron prisioneros. Francisco fue trasladado a España y permaneció prisionero de Carlos por espacio de un año, hasta que se avino a firmar el tratado de Madrid en 1526. En virtud de este tratado, el francés reconocía los derechos de Carlos V sobre los ducados de Milán y Borgoña. Papel mojado. En cuanto Francisco se vio al otro lado de los Pirineos, se olvidó de lo pactado y reanudó la guerra en Italia aliado al Papa y a Génova. Carlos en su nueva campaña le hizo la guerra al Papa y sus lansquenetes desmandados saquearon Roma en 1527 (y trazaron graffiti con vivas a Lutero a punta de alabarda sobre los frescos de la Capilla Sixtina). Ésa es ya otra historia.
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Re: Historias militares y gloriosas Hispanas
Coronelías
Uno de los organizadores de las nuevas unidades fue Gonzalo de Ayora. Experto conocedor del sistema militar suizo y que parece ser, fue el "inventor" de la "Coronelía". Está por lo tanto considerado el primer Coronel de la historia.
Habida cuenta que las Capitanías eran demasiado pequeñas para participar en combate por si solas, se decide agruparlas en una unidad superior, la "Colunela", derivada de la palabra italiana "columna". Al jefe se le dio primero el nombre de "Colonnelo" y posteriormente al evolucionar en "Coronelía" del mismo modo evolucionó "Coronel" en 1.508. Quien mandaba todas las colunelas era el Coronel General.
No tenía un número fijo de capitanías, sino que se agrupaban en el comienzo de las campañas y al terminar, se volvían a separar. De esta manera, el número no era fijo pero no excedían de 1.500 ni bajaba de 800, siendo lo normal, 1.000 hombres. Poco tiempo después, estas reformas, junto con las de Gonzalo Fernández de Córdoba darán lugar a la Coronelía. La Coronelía estaba formada por 10 "compañías" o "batallas", de 500 hombres, divididos en 200 piqueros ordinarios, 100 arcabuceros y 200 rodeleros. Además había 2 compañías de piqueros "extraordinarios"
Coronelía
1 Coronel
12 Capitanes
12 Alféreces
60 Cabos de batallas
600 Cabos de a diez
12 Tambores
2000 piqueros (incluyendo los cabos de a 10).
1000 piqueros extraordinarios (incluyendo los cabos de a 10)
2000 rodeleros (incluyendo los cabos de a 10)
1000 arcabuceros (incluyendo los cabos de a 10).
El ejército se componía normalmente de 2 Coronelías (o escuadrones que también recibía a veces este nombre), al mando de un Capitán General.
El ejército contaba con un escuadrón de 300 jinetes ligeros y 300 hombres de armas por Coronelía. En total un ejército estaba formado por 12.000 infantes y 1.200 jinetes.
Esta organización era la teórica, lógicamente en campaña era difícil de mantener y tampoco era rígida. El impulsor de esta organización fue Gonzalo Fernández de Córdoba, en el que se aprecian ya algunas características importantes que debemos resaltar.
De una manera "más o menos" oficial, se resalta la importancia de la infantería sobre la caballería, pasamos por lo tanto de la Edad Media, al pleno renacimiento militar. Dentro de la caballería, tanta importancia (respecto al número) tienen los jinetes ligeros como los pesados jinetes acorazados. La utilización de los piqueros, irá relegando su papel, para quitarles el papel protagonista en los campos de batalla.
Por otro lado, el ejército se organiza de una manera racional, se tienen en cuenta todas las posibilidades del combate y las unidades están organizadas para ello. Los piqueros para parar a la caballería enemiga (y a los piqueros enemigos), los rodeleros para introducirse entre las picas enemigas y las armas de fuego para desgastar por el fuego a distancia. Los rodeleros españoles cobrarán fama, haciendo auténticas carnicerías en las campañas contra los franceses en Italia. Curiosamente no duraron mucho ya que se consideraba un entrenamiento demasiado especializado para una tarea que podían hacer los arcabuceros, que poco a poco irán cobrando más y más preponderancia. Para dar una semblanza de las Coronelías, nada mejor que verlas en acción, para ello creo que sería interesante ver su actuación en la Batalla de Pavía.
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Re: Historias militares y gloriosas Hispanas
El coronel Leiva ¿fue lugarteniente o subalterno del Gran Capitán en algún momento o tenía el mismo rango que él?
¿Y quiénes lucharon en Mantinea?(porque me suena)
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Re: Historias militares y gloriosas Hispanas
Grandes Batallas de la Reconquista (I)
Sagrajas o Zalaca (23 de Octubre de 1086)
(...)El propio rey Alfonso VI, según Menéndez Pidal, se lamentaría de la derrota clamando: "¡Qué no digan que fuimos vencidos por falta de valor!".(...)
Yo nunca lo diré.
Daniel Jesús García Riol. (Libro Festero año 2000)
Iniciamos este año la divulgación de los más notorios hechos de armas de la Reconquista, para regocijo de filas y escuadras de moros y cristianos. Un buen motivo para rememorar y conocer mejor las gestas de ambos bandos en nuestra apasionante Edad Media. Un acercamiento a aquella sociedad que recurría frecuentemente a la guerra, pero que integraba en la paz en nuestro suelo a las tres grandes religiones monoteístas: cristianos, judíos y musulmanes.
Ojalá comprendamos que sólo desde la pluralidad nos enriquecemos, que hemos compartido juntos muchos siglos de historia y que podemos llegar a entendernos más allá de las tentaciones exclusivistas o xenófobas, en un año en el que los tristes y lamentables sucesos de El Ejido han empañado nuestra convivencia presente. Por encima de todo somos hijos de esta tierra generosa, de la vieja "piel de toro", crisol de tantas y tantas culturas y pueblos.
Comenzamos en este redondo año 2000 por la primera gran batalla librada por cristianos y musulmanes en la Submeseta Sur tras la toma de Toledo por Alfonso VI en el año 1085.
La conquista de la ciudad y su reino fue cantada en versos latinos por el ínclito arzobispo toledano, historiador, político y cronista Don Rodrigo Ximénez de Rada:
"La asegurada Castilla puso sitio a su Toledo
Disponiendo campamentos para siete años y bloqueando sus entradas.
Aunque encumbrada en las rocas y enormemente poblada.
Rodeándola el Tajo, repleta de las mejores cosas,
vencida por la falta de alimento se entregó a su invicto enemigo.
Aplaudan a éste Medinaceli, Talavera, Coimbra,
Ávila, Segovia, Salamanca y Sepúlveda,
Coria, Coca, Cuéllar, Iscar, Medina, Canales,
Olmos y Olmedo, Madrid, Atienza y Riba,
Osma con Guadalajara, Valeránica, Mora,
Escalona, Hita, Consuegra, Maqueda,Buitrago,
Entre júbilo canten por siempre a su vencedor:
Alfonso, que tus triunfos resuenen sobre las estrellas".
La caída de la ciudad del Tajo, capital del viejo Reino Visigodo, tenía una especial significación tanto para cristianos como para musulmanes. Para los primeros suponía recuperar la capital del viejo Reino Visigodo, los lugares donde habitara Don Rodrigo, su postrer infortunado monarca. Era además la plataforma idónea para nuevas conquistas que demostrarían el poder de los Reinos de Castilla y de León.
Para los segundos, la caída de esta poderosa Taifa, constataba la debilidad de la fragmentación política de Al-Andalus y ponía a los musulmanes en la necesidad de buscar al otro lado del Estrecho aliados islámicos con los que frenar el arrogante avance del monarca castellano-leonés.
En esta tesitura, varios reyes de taifas llaman en su auxilio a los temibles almorávides quienes desde su capital Marrakech habían extendido un potente imperio que llegaba desde más allá de las ardientes arenas saharauis (Cuencas del Níger y del Senegal) hasta las costas norteafricanas. Estas gentes, de vida austera, excelentes combatientes, guerreros de la fe islámica, cruzan el Estrecho de Gibraltar y desembarcan en nuestra Península por Algeciras al mando de Yusuf ibn Tasfin en el mes de rabí del año de la Hégira de 479 (julio de 1086).
Los reyes de taifas sabían que esta alianza seguramente acabaría con su independencia política pero, como citan las crónicas, pensaron que "era mejor guardar los camellos de los almorávides que los cerdos de los cristianos". No obstante muchos de estos soberanos no concurrieron a la llamada de la "guerra santa" ("yihad") e incluso alguno como el de Valencia, Al-Kadir, se mantuvo leal a los pactos firmados con el monarca castellano-leonés. Probablemente, esta acogida no tan entusiástica justifica que el Emir africano tardara en recorrer tres meses la distancia entre Algeciras y Badajoz, cuando en aquella época podría haberla cubierto en tres semanas.
Alfonso VI y Yusuf ibn Tasfin, a pesar de que la estación bélica concluía, cruzaron breves mensajes en los cuales se traslucía el deseo de luchar entre ambos y pronto resonó en toda la Península la voz del reto del Rey de Castilla, León, Asturias y Toledo al Emir almorávide.
El monarca cristiano expuso a su Curia Regia la necesidad de atacar a los almorávides antes de que se hiciesen fuertes y pudieran marchar sobre el recién reconquistado Reino.
El ejército cristiano se concentro en Toledo recibiendo el refuerzo de una parte de los hombres del Cid, dirigidos por el mítico Alvar Fáñez. El Campeador no compareció pues se hallaba empeñado en la toma de Valencia.
El ejército almorávide se vio reforzado con las tropas de Al-Mutamid, rey de Sevilla, de Al-Mutawakkil, rey de Badajoz y de Abd-Allah, rey de Granada, quien escribiría una crónica sobre la campaña.
Ambos contendientes iniciaron el avance y sentaron sus reales en las inmediaciones de un lugar cercano a la ciudad de Badajoz a orillas del Guadiana (algunos autores sitúan la acción unos kilómetros más al norte, junto al río Zapatón en las inmediaciones de la fortaleza de Azagala) que los cristianos conocían con el nombre de Sagrajas y que los musulmanes llamaban Zalaca. Como aquel día era jueves, los cristianos decidieron respetar el viernes, jornada santa para los musulmanes, y éstos expresaron su deseo de respetar la festividad cristiana del domingo; por ello fijaron el sábado como el día de la batalla.
Tras consultar su horóscopo y la posición de las estrellas, Yusuf decidió cambiar el emplazamiento de sus reales, cosa que le salvaría la vida.
Al alba del día del combate las huestes de Alfonso VI llevaron a cabo un ataque frontal y por sorpresa contra las tiendas, que los cristianos creían ocupadas por Yusuf y que en realidad lo estaban por las fuerzas musulmanas andalusíes. La caballería cristiana actuaba organizada en escuadrones de entre cuarenta y sesenta caballeros, cifra que permitía causar un fuerte quebranto al enemigo y al mismo tiempo maniobrar en bloque dependiendo de las señales recibidas desde el puesto de mando.
En Sagrajas se estima que participaron diecinueve escuadrones de caballería cristiana, catorce provenientes de los obispados y condados, dos aportados por los magnates de los reinos de Alfonso VI, uno llegado del Reino de Aragón, otro venido desde Valencia con Alvar Fáñez y otro perteneciente a la Guardia Real al mando del Alférez del Rey.
Esta acción, violentísima, causó una gran mortandad entre las huestes islámicas que se vieron sorprendidas por la vanguardia cristiana y con el Guadiana a sus espaldas, comenzaron una desordenada huida, sólo frenada por el valor del rey toledano Al-Mutamid, quien, herido hasta en seis ocasiones, resistió bravamente la embestida cristiana tratando de poner orden entre las desalentadas tropas de Al-Andalus. Los cristianos, dirigidos por Alvar Fáñez, avanzaban imparables en una loca carrera de muerte, saqueo y captura de prisioneros.
Yusuf ibn Tasfin fue informado de la derrota de las fuerzas de los taifas andalusíes pero no intervino hasta el último momento pues, en el fondo, consideraba igualmente como enemigos a todos los peninsulares, tanto musulmanes como cristianos.
Las mesnadas de la vanguardia de Alfonso VI, ya con poco orden, se habían alejado excesivamente de sus bases y Yusuf se lanzó con todas sus fuerzas, flanqueando al grueso de sus enemigos, contra los reales de los cristianos, que fueron saqueados y destruidos a pesar de los denodados esfuerzos de sus defensores. Debemos imaginar este momento bajo el atronador sonido de los tambores almorávides, instrumento de percusión que fue empleado masivamente para infundir pánico entre sus enemigos y que de forma sistemática irían adoptando posteriormente los ejércitos cristianos.
El siguiente objetivo para los almorávides fue el propio rey Alfonso VI, quien con un grupo de trescientos caballeros se refugió en el monte cercano. La posición era casi inaccesible para los musulmanes por lo que no pudieron lograr la captura del monarca. Parece ser que las principales bajas cristianas se produjeron durante esta retirada siendo la más sensible la del conde gallego Don Rodrigo Muñoz y quizás la del asturiano Don Vela Ovéguez.
Alfonso VI, bajo el amparo de la noche, pudo llegar hasta Coria (a 125 kilómetros al nordeste del campo de batalla) y después a Toledo pues creía inminente el ataque musulmán a la misma. El monarca cabalgaba según los cronistas: "derrotado, triste y herido". En efecto, había recibido una grave herida en la pierna que casi llegaba a la tibia.
El ejército cristiano contaba en Sagrajas o Zalaca, según las fuentes musulmanas, con sesenta mil combatientes de los cuales más de diez mil perecieron en la batalla. Hay que tener en cuenta que estas cifras resultan casi siempre terriblemente abultadas debido al deseo de los cronistas de magnificar los hechos de armas que narraban. Cálculos más realistas hacen pensar que el ejército cristiano contaría en aquella jornada con unos mil seiscientos caballeros a los que se sumarían unos cuatrocientos carreteros y personal encargado de custodiar el convoy de campaña con las provisiones y las bestias de carga y vigilar el campamento una vez iniciadas las hostilidades. De ello se desprende que las bajas cristianas en Sagrajas pudieron alcanzar las trescientas, pereció uno de cada cinco de los que combatieron.
Sea como fuere, lo evidente es que los almorávides dieron un castigo ejemplar y terrible a los cristianos que quedaron sobre el campo de batalla, aquellos que quedaron sin montura o carecían de ella en el momento de la retirada. Cedo para ello la palabra al cronista Ibn Al-Kardabus quien nos habla de la cruel venganza almorávide:
"...Los musulmanes se apresuraron a cortar las cabezas de los politeístas y construyeron con ellas alminares (o minaretes: torre de la mezquita) como los que hay en los patios de las mezquitas, y desde lo más alto de ellos los almuédanos (o mue-cines: encargados de llamar a la oración cinco veces al día desde el alminar) tres días llevaron a cabo la llamada a la oración. Después volvieron al campamento todos aquellos musulmanes que habían quedado incólumes. Fue esta incomparable victoria el viernes 10 de rayab del año 481 (23 de octubre de 1086). Con ella la garganta de la Península respiró aliviada y por su causa se afirmaron muchas regiones...".
Se sabe que las cabezas de los cristianos fueron más tarde mostradas por distintas ciudades andaluzas y del Norte de África para afirmar el poder almorávide.
La suerte de los Reinos de Taifas estaba echada y, uno tras otro, de grado o por la fuerza, se fueron incorporando bajo los estandartes de los almorávides, quienes resucitaban en Al -Andalus el más puro espíritu de la yihad (guerra santa) contra los cristianos.
Yusuf ibn Tasfin, que volvería a la Península en varias ocasiones más, adoptó tras la batalla el título de "Amir al-Muslimin wa Nasir al-Din" ("Emir de los Musulmanes y Defensor de la Religión"), pero tuvo que regresar al norte de África al producirse el fallecimiento de su primogénito, dejando en Al-Andalus a Muhamad ibn al-Hayy al frente de tres mil jinetes almorávides y de las fuerzas sevillanas, granadinas y pacenses.
La victoria del Islam en Zalaca hizo que los cristianos concentraran sus esfuerzos en el oriente peninsular con las campañas de El Cid en tierras valencianas para compensar el descalabro. El propio rey Alfonso VI, según Menéndez Pidal, se lamentaría de la derrota clamando: "¡Qué no digan que fuimos vencidos por falta de valor!". Y, en efecto, dirigió sendas expediciones de castigo, demostrándolo sobradamente, contra el castillo de Aledo (Murcia) en 1090 y las inmediaciones de Granada (1091).
El avance triunfal de los castellano-leoneses se había detenido. A partir de ahora el nuevo poder almorávide estaría presente en todas las vicisitudes políticas y militares de la Reconquista hasta bien entrado el siglo XII y causaría el desvelo de los reyes cristianos de Castilla en Consuegra, Valencia y Uclés y de los de Aragón en Cutanda y Fraga. La Al-Andalus de los Reinos de Taifas desaparecería progresivamente ante la marea africana que hacía de estos territorios una parte más de su extenso imperio. El Valle del Tajo permanecería como tierra de peligrosa frontera, pero la ciudad de Toledo, aunque llegaría a sufrir asedio por parte almorávide años después, nunca volvería a manos musulmanas.
Bibliografía:
• Abd-Allah; Memorias de Abd Allah, último rey ziri de Granada, destronado por los almorávides. Trad. y Ed. de Lévi-Provencal y García Gómez. Madrid, 1980.
• Anónimo; Crónica Anónima de los Reyes de Taifas. Akal, Madrid, 1991.
• Ibn Al-Kardabus; Historia de Al-Andalus. Akal, Madrid, 1986.
• Jiménez de Rada, Rodrigo; Historia de los hechos de España. Alianza Universidad, Madrid, 1989.
• Lagardere, V.; Le vendredi de Zallaga. París, P.U.F.,1989.
• Menéndez Pidal, Ramón; La España del Cid. Madrid, 1947.
Reilly, Bernard F.; El Reino de León y Castilla bajo el Rey Alfonso VI (1065-1109). IPIET, Salamanca, 1989
http://es.geocities.com/alcazar_myc/histor03.htm
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Re: Historias militares y gloriosas Hispanas
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El sama
El coronel Leiva ¿fue lugarteniente o subalterno del Gran Capitán en algún momento o tenía el mismo rango que él?
¿Y quiénes lucharon en Mantinea?(porque me suena)
Estimado, Leiva hasta donde he leido no fue coronel.Pero he encontrado esto:
Antonio de Leyva. El heroico defensor de Pavía. Contaba con 45 años de edad y había participado ya en 32 batallas y 47 asedios.
Combatió con el Gran Capitán y Colonna, participó en Ravenna y Bicoca. Su fama era tal que en una ocasión el Emperador Carlos, llegó a desfilar delante de él, con una pica en la mano y diciendo: "Carlos de Gante, soldado del valeroso don Antonio de Leyva". Esto puede parecer intrascendente, pero en la época era un honor increíblemente elevado. Falleció en 1.536 durante la expedición a la Provenza.
Me da que estuvo bajo las órdenes del Gran capitán(teniendo un rango relativamente alto).