La manifestación contra la reforma educativa del Gobierno será el 12 de noviembre

Los padres católicos, agrupados en la CONCAPA, convocan "a todos los españoles que creen en la libertad de enseñanza" para ese día a las 12.00 horas en Madrid



La manifestación contra la nueva Ley Orgánica de Educación (LOE), proyecto recientemente aprobado por el Gobierno y presentado a las Cortes, se celebrará finalmente el próximo 12 de noviembre a las 12.00 horas en Madrid. Los padres católicos, agrupados en la CONCAPA, confirmaron este lunes que las entidades que preparan la movilización, con las que la propia confederación había estado contactando en las últimas semanas, se se reunieron ese mismo día en un encuentro donde quedó fijada la fecha. No será, pues, el 5 de noviembre como se había dicho de manera extraoficial, ni tampoco el 19 como comentaron el pasado viernes algunas fuentes de los organizadores. Cabe recordar que la concentración ha contado estos días con el apoyo de los obispos españoles.



Entre las razones de los convocantes, que animan a todos los ciudadanos a participar y apoyar la iniciativa con su presencia, destacan éstas:



Son muchos los aspectos criticables en una ley que hemos calificado de mediocre y nefasta para la educación. Citaremos tres:



1- La falta de medidas que combatan el fracaso escolar, que según el Informe PISA sitúa a España entre los últimos de la OCDE. Esta realidad presumiblemente aumentará con medidas tan ineficaces y tendenciosas como, por ejemplo, poder pasar de curso con 3 suspensos, el derecho de los estudiantes a hacer novillos (o campana, es decir, saltarse clases) sin conocimiento ni consentimiento de los padres o la ausencia de pruebas objetivas, especialmente de la reválida, presente en la mayor parte de países europeos.



2- El adoctrinamiento ideológico (se establece la asignatura “filosofía y ciudadanía”, evaluable y computable, para transmitir el credo del Gobierno) y la falta de respeto a los derechos y libertades de las familias al conculcar la libertad de enseñanza, el derecho a la libre elección de centro o el derecho a que nuestros hijos sean educados conforme a nuestras convicciones filosóficas, religiosas o morales. En este aspecto, se devalúa la clase de religión, que no será evaluable ni computable, pese a ser demandada por el 80 por ciento de las familias y a pesar de haber obtenido mas de 3 millones de firmas solicitando la equiparación de trato con las demás materias.



La CONCAPA denuncia, al convocar esta manifestación, que "el Gobierno ha intentado engañar a la sociedad (y continúa con el mismo discurso), manifestando que ha habido debate cuando no ha tenido en cuenta ni la opinión del Consejo Escolar del Estado (mayoritariamente en contra de la creación de la asignatura de “educación para la ciudadanía”) ni el del Consejo de Estado, que ha mostrado unánimemente fuertes críticas, como la ausencia de pruebas objetivas o la valoración y promoción del esfuerzo". El Ministerio de Educación tampoco ha valorado el criterio de agentes educativos y sociales importantes como la propia CONCAPA, que presentó más de 3 millones de firmas.



"El Gobierno, en lugar de garantizar (como es su obligación) los derechos y libertades constitucionales que el artículo 27 de la Constitución consagra a favor de los padres (libertad de enseñanza, elección de centro, etc.), ataca una vez más a la familia al pretender imponer un pensamiento único mediante un modelo de escuela pública, laicista y estatalista, a la que prima y protege mientras discrimina cualquier otro tipo de centro que no cumpla estos parámetros. Para ello, en lugar de promover la creación y la pluralidad de colegios con diversidad de idearios y proyectos para satisfacer las diferentes demandas de los familias, establece dificultades y mecanismos burocráticos para que los alumnos no vayan a los centros elegidos por sus padres, sino a los que quiera el Gobierno", concluía el presidente de la CONCAPA, Luis Carbonel, en una reciente entrevista publicada por ForumLibertas.