Actualización: Luis del Pino ve lo evidente, y
lo explica muy bien.
Revolution Street (XIV): La casta y sus galgos.
Como todos sabemos, que Jaime Mayor Oreja y compañía acudan a una manifestación convocada por las organizaciones satélites del PP no significa, necesariamente, que eso sea una manifestación pepera. De hecho, esta es una conclusión harto discutible y nunca suficientemente demostrada, a la que sólo puede llegar uno si posee una mente lo suficientemente retorcida para buscarle tres pies al gato continuamente.
Sin embargo, esta clarísimo que, tras las concentraciones que tienen lugar en plazas de toda España esta la larga mano de Rubalcaba (el sustituto -como Enemigo Único- del actual presidente del gobierno en la psique de millones de españoles). Nadie ha visto un solo político socialista (ni nada que se le parezca) acudir a estas concentraciones. Pero los mismos que, haciendo gala de su independencia,
invitan a los políticos del PP a sus grandes eventos te aseguran, sin dudarlo, que las acampadas son
un oscuro montaje dirigido por hilos invisibles (a diferencia de los suyos, que son tan visibles como ferozmente negados).
Teniendo en cuenta como braman y lloriquean desde la acera derecha (sin que, repito, haya aparecido por las concentraciones ni un solo socialista)...¿se imaginan la que estarían liando
las buenas gentes de la derecha si las concentraciones estuviesen organizadas por un Foro dirigido por un antiguo Secretario de Estado de un gobierno del PSOE y por una plataforma presidida por un sobrino de Pedro Solbes?.
¿Se imaginan lo que estarían diciendo algunos si los activistas y simpatizantes de dicho foro y dicha plataforma asegurasen ser "independientes de toda sigla política" y ser "representantes de la sociedad
civil"? ¿Se imaginan la que caería
si el hipotético sobrino de Pedro Solbes acudiese a la Sexta para hablar de la importancia de la existencia de un supuesto tejido asociativo que meta en vereda a los partidos políticos, y jurase
porlagloriadesumadrer que su plataforma nada tiene que ver con el PSOE, sino que está compuesta por gente que sólo aspira a defender sus "derechos civiles"?.
Porque recuerden que ser sobrino de un ministro de Economía del PP (como don Ignacio Arsuaga) o haber sido Secretario de Estado en un gobierno del PP (como don Benigno Blanco, presidente del Foro de la Familia) nunca ha sido, ni debe ser (en absoluto) motivo de ninguna sospecha (salvo para los que estamos cargados de mal rollo y energias negativas y todo eso), sino mas bien,
garantía de honestidad e independencia, y ausencia de motivos ocultos (y, como buenos peperos, no te decimos a quiénes hay que votar, pero,
a imagen y semejanza de los monseñores, te damos una pista: la izquierda, y sólo la izquierda, es -como decía Doña Rogelia-
malísma del tó).
Y fíjense que el PP ni siquiera ha llegado todavía a la Moncloa, pero sus adláteres - después de pasarse dos o tres años haciendo la calle, en todos los sentidos- no pierden ya ni un segundo a la hora de acusar de títeres (o agentes, directamente) de Rubalcaba a todo el que, a partir de ahora salga de su casa a reivindicar lo que sea (por muy justas que sean sus demandas, que lo son).
Y es que ya "no es el momento" y "ahora toca otra cosa". Igual que en 1996. Todo el jaleo que había que montar cuando el presidente del gobierno se llamaba Felipe González se volvió, de pronto, completamente prescindible una vez se le cambió el collar al perro (que la Moncloa bien valía, para empezar, medio millón largo de abortos quirúrgicos). Los que siguieron protestando contra el aborto (por ejemplo) fueron marginados e ignorados ("yo no me manifiesto contra este gobierno, que bastante trabajo nos costó echar a los socialistas").
Así que, si dudan de lo que ocurrirá con ese entramado pepero autodenominado "sociedad
civil" y su febril ritmo de actividad (y jaleo) cuando el presidente del gobierno sea del PP (y no digo que, necesariamente, vaya a llamarse Mariano), pueden dejar de hacerlo, porque la evidencia la tienen delante: palo a todo lo que se mueva.
Revolution Street (XV): Los podencos.
Si algo caracteriza a
las buenas gentes de la derecha, en España, es su capacidad de acusar a los rojos de pretender o intentar hacer una cosa, para luego hacerla ellos mismos corregida y aumentada (mientras, de paso, dan lecciones de moral y de costumbres a todo bicho viviente).
Así, un periodista
PerroPhlauta de toda la vida, Enrique de Diego (colaborador habitual de Intereconomía, entre otros),
ha convocado una concentración en la Plaza de la Cibeles, en Madrid, esta tarde a las 17:00 horas. Seguro que de la
independencia y la honestidad de intenciones de esta convocatoria no dudarán muchos. Tampoco nadie preguntará porqué la hace delante de la actual sede del Ayuntamiento de Madrid (De Diego es cabeza de lista de un partido que se presenta, en estas elecciones, al Ayuntamiento de Madrid,
pero no a la Comunidad).
Pero hay más: siguiendo al pie de la letra
las sugerencias de doña Esperanza Aguirre, se ha convocado (según he leído por Facebook) otra concentración en Ferraz (imagino que delante de la sede del PSOE), hoy a las 19:00 horas.
Así que, ya lo ven: los de Sol son todos unos sectarios de ultraizquierda (más que nada, porque los medios que ven algunos sólo les muestran a los cuatro sectarios de ultraizquierda que se apuntan a cualquier bombardeo), y, aunque no se la ve, la larga mano de Rubalcaba les maneja (pero no hay que generalizar). Y, sin embargo, otros, para presumir de su independencia y buen criterio (y demostrarles a todo el que vaya a Sol en qué consiste eso de "no dejarse manipular"), acudirán a dónde y cuándo tengan a bien decirles los periodistas de Intereconomía y doña Esperanza Aguirre.
Ningún político socialista ha sugerido, en ningún momento, que nadie acuda a las concentraciones que tienen lugar en plazas de ciudades de toda España. Ningún periodista de la Sexta, o de Cuatro, ha convocado ninguna de estas concentraciones. Y, sin embargo, no hace falta que les diga qué dirían muchos (Enrique de Diego, el primero) si Carles Francino -por ejemplo- estuviese dirigiendo, micrófono en mano la concentración de Sol. O lo que diría doña Esperanza Aguirre (y sus adláteres, no digamos) si un político socialista, por insignificante que fuese (cualquier concejal del pueblo más perdido que puedan imaginarse)
sugieriese, a semejanza de lo hecho por doña Esperanza, organizar una concentración delante de la sede del PP, en la calle Génova de Madrid.
Y los asistentes a estas concentraciones convocadas por periodistas y politicos peperos pretenderán, incluso, que no dudemos de su "independencia política". Independencia que tanto exigen a los concentrados en Sol -culpables todos mientras no se demuestre lo contrario-, pero que, para ellos, (que por algo son "los buenos") deja de ser una condición
sine qua non de legitimidad a la hora de salir a la calle.
PS: Por cierto, curioso paralelismo el que hace doña Esperanza (la
Pepa Bono del PP), que parece creer que todo gira alrededor suyo. Tras quejarse de que la concentración de Madrid sea en la Puerta del Sol (plaza céntrica de Madrid, en la que está la sede del gobierno de la Comunidad Autónoma), propone lo que parece considerar un equivalente: una concentración en Ferraz. Esta petición sería lógica si la gente se hubiese concentrado cerca de la sede del PP, en la calle Génova de Madrid. Pero, para doña Esperanza -quien así nos demuestra qué entiende ella por "democracia"- el PP y el gobierno de la Comunidad Autónoma son exactamente lo mismo.
PPS: Los acólitos del PP siguen lloriqueando: "¡La calle es de todos!". Hombre, si la calle es de todos, sal tú también un rato, en lugar de quejarte tanto y exigir a los demás que no salgan. Aunque, en realidad, lo que quieren decir es: "La calle es de todos, pero el que salga sin mi visto bueno es un etarra y un ultraizquierdista".
¡Que vienen los rojos! (II): El (enésimo) 13-M del PP.
Textos de SMS enviados al programa de Intereconomía "El Gato al Agua" (
Arregle usted España cómodamente desde el sillón de su casa por 1´42 euros, IVA incluido):
"Yo votaba en blanco, pero el domingo votaré PP".
"No pensaba votar, pero vistas las barbaridades de la izquierda, votaré al PP".

"Me convence el PP más que nunca. España, no nos falles. Vota PP".
"Visto esto cambio mi voto. Votaré al PP".
"No iba a votar, pero ahora votaré al PP".
"Todos con el PP para acabar con el circo de la Puerta del Sol".
"Todos a votar el domingo. La abstención beneficiará a la izquierda y a los separatistas".
"Gracias a los manifestantes, votaré al PP".
¿Qué torpe es este Rubalcaba, no?...Diríase que está ocurriendo lo contrario de lo que se supone que pretendía...Para ser un semidios cuasiomnipotente y cuasiomnisciente, con ojos, oídos y tentáculos por todas partes, lo hace fatal.
¿Los perjudicados de la enésima operación
in extremis de fidelización del voto
no-de-izquierdas al PP? Como recordaba
Luis del Pino anteayer,
el PSOE no será uno de ellos. Serán los partidos que aspiraban a arrancarle unos cuantos miles de votos al PP para conseguir ocho o diez concejales. Con un canto en los dientes se deberían dar algunos si, mañana por la noche, todavía conservan uno o dos.
PS: ¿Que cómo
sabemos que es Rubalcaba el que maneja todo esto? Pues muy sencillo: porque lo que sabemos, seguro, es que no es el PP. Hala.
PPS: La imagen, para recordarles que todo esto es más de lo mismo de siempre. El problema es que, como le pasó al pastor del cuento, el día que de verdad vengan los rojos, nadie se lo va a creer.
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