Re: ¿Desaparece España?
¿Y cuál es la solución, o la alternativa a esta situación? El hecho cierto es que vamos hacia un Estado mundial, que comenzó su gestación al final de la IIGM. Primero se encargaron de desmontar los imperios coloniales existentes dejando a las metrópolis convertidas en pequeñas nacioncitas que ya no tenían peso en el concierto internacional. Después resultó sencillo desplazar el centro de las RRII --políticas, estratégicas y económicas--, desde Europa hacia zonas periféricas: USA y URSS. Con posterioridad ese eje mundial lo han vuelto a mover hacia Estados con aspiración a primera potencia, como China, India o Brasil. No obstante, y a diferencia de las europeas que lo fueron en el pasado, éstas otras están perfectamente controladas y coordinadas extramuros. Las organizaciones supranacionales especialmente enmarcadas dentro de los Organismos dependientes de la ONU han sido las encargadas de traspasar los límites nacionales de los Estados en lo político y lo social, mientras que las multinacionales y sus emporios lo han hecho en la economía. ¿Acaso queda algún Estado en situación autárquica, salvo Corea del Norte? Ni siquiera Cuba con su peculiar estatus se encuentra totalmente aislada, de ello se encargan las actuales repúblicas banano-revolucionarias de Venezuela, Bolivia, Ecuador y a las que se ha unido la Argentina "kitchneriana". Y todo este fenómeno global es el que ha ido minando la existencia de los Estados. Los enemigos coyunturales que pueden surgir, como Al-Alcaeda, justifican una permanente situación policial sobre el mundo entero. Por ello, si estas organizaciones desapareciesen, "ellos" inventarían otras.
Todos los Estados anteriormente independientes, con estatus internacional reconocido, se han convertido en una especie de "super-ministerios" que gobiernan los territorios anteriormente nacionales y a sus correspondientes ciudadanos. No importa que haya una excesiva descentralización, quizás y al efecto sea lo mejor, pues así se pierde el norte de a quienes hay que apuntar, es lo de los árboles que no dejan ver el bosque. Y, como digo, este es un fenómeno global, no es que España esté en riesgo de dejar de ser un Estado, es que ninguna de las naciones europeas se libra de ello. España ya hace bastante tiempo que dejó de ser un Estado con entidad propia para ser un "Estado-Delegado" con sus funciones y limitaciones bien establecidas en el concierto internacional.
No hay modo de afrontar esta situación, no al menos desde instancias de poder, no al menos con procesos bélicos o revolucionarios. Toca la vuelta a las catacumbas, toca devolver la existencia al principio de autoridad para así proclamar a los jefes naturales que gobiernen en la sombra, aunque en apariencia nada se oponga a este monstruoso sistema que cada vez da mayores muestras de lograr sus objetivos. Pero no nos olvidemos que es un organismo que se ha construido sobre una infraestructura de cañas y barro, lo que significa que una creciente resistencia pasiva podría acabar por derribarlo, ya que no ha habido jamás, ni habrá, un imperio que no caiga, y en términos de uno de sus ideológos, Carlos Marx, lleva en si el germen de su destrucción.
No obstante, no perdamos de vista que desde que se inició la descristianización de España en particular y del mundo occidental en general, el proceso ha ido creciendo sin parar. Tengamos claro que sólo con la vuelta a las raíces de nuestro verdadero ser podremos levantarnos contra este monstruo. España como entidad geográfica, España como entidad histórica, España como entidad social, la España Católica, no va a desaparecer, es más resurgirá y con fuerza, pero será cuando llegue el Reinado Social de Cristo, el cual nos ha sido prometido.
Última edición por Valmadian; 02/07/2012 a las 19:11
"He ahí la tragedia. Europa hechura de Cristo, está desenfocada con relación a Cristo. Su problema es específicamente teológico, por más que queramos disimularlo. La llamada interna y milenaria del alma europea choca con una realidad artificial anticristiana. El europeo se siente a disgusto, se siente angustiado. Adivina y presiente en esa angustia el problema del ser o no ser.
<<He ahí la tragedia. España hechura de Cristo, está desenfocada con relación a Cristo. Su problema es específicamente teológico, por más que queramos disimularlo. La llamada interna y milenaria del alma española choca con una realidad artificial anticristiana. El español se siente a disgusto, se siente angustiado. Adivina y presiente en esa angustia el problema del ser o no ser.>>
Hemos superado el racionalismo, frío y estéril, por el tormentoso irracionalismo y han caído por tierra los tres grandes dogmas de un insobornable europeísmo: las eternas verdades del cristianismo, los valores morales del humanismo y la potencialidad histórica de la cultura europea, es decir, de la cultura, pues hoy por hoy no existe más cultura que la nuestra.
Ante tamaña destrucción quedan libres las fuerzas irracionales del instinto y del bruto deseo. El terreno está preparado para que germinen los misticismos comunitarios, los colectivismos de cualquier signo, irrefrenable tentación para el desilusionado europeo."
En la hora crepuscular de Europa José Mª Alejandro, S.J. Colec. "Historia y Filosofía de la Ciencia". ESPASA CALPE, Madrid 1958, pág., 47
Nada sin Dios
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