El problema, mas que ese devenir de los acontecimientos hacia un gobierno mundialista, es la casta parasitaria que vive del cuento. Vale, el problema de la pérdida de soberanía se da también en Noruega, en Finlandia y hasta en las islas Fiji...pero allí no padecen de "bandolerismo gubernamental", y allí tampoco suelen gastarse 600.000 euros en dos impresoras (como ha ocurrido en el Ayto. de Jerez). El NOM va a ser imposible derrocarlo al menos en este siglo, eso está claro, y es lo que menos me preocupa a corto y medio plazo. Lo que hay que pensar en derrocar, es a este nido de víboras y ratas de alcantarilla con guarida en las Cortes.