Cita Iniciado por Leolfredo Ver mensaje
Tema delicadísimo. Allá donde sale el tema siempre suelto la pregunta de si quedan patriotas en nuestras fuerzas armadas, más allá de las inevitables individualidades. Nunca llego a una conclusión clara.

Todo esto me ha llevado a pensar que no tenemos un sector mínimamente significativo opuesto a que España siga siendo marioneta de otras potencias militares.

¿Me puede alguien rectificar?

¿Qué es de los descendientes de los grandes héroes de la Armada Española?

¿Acaso el final del almirante santoñés les indicó el camino del redil y la buena vida como compensación para no meterse en problemas?
Yo creo que efectivamente es como dices, Leolfredo. El asesinato de Carrero Blanco a manos de la ETA planificado y apoyado por la CIA en el marco de la Operación Gladio fue el principio del fin de la política independiente española. Dicho asesinato solo pudo tener lugar porque los servicios de inteligencia estaban fuertemente infiltrados por el atlantismo (incluso antes de su asesinato). Todavía con Suárez se mantuvo más o menos esa política (la banca y los empresaurios lo veían como un "falangista izquierdista", pidiéndole que se retirase en favor del PRD y continuó la política de amistad con el mundo árabe de Franco. Izzat Ibrahim dijo que España estaba en el campo de los enemigos del sionismo). Durante la "transición", murieron más generales que en la Cruzada, y más jóvenes por la droga que por la guerra. Esta era la función de la ETA, razón por la cual hoy ya no mata a nadie, pues no quedan generales patriotas, el sector patriótico en la política ha sido igualmente infiltrado por el CNI, y España sigue obediente las directrices de la globalización. La prioridad del CESID por aquellos años era mismamente la "ultraderecha" y el Ejército, incluso durante la época más sanguinaria de la ETA y el tráfico de heroína, así lo admitió el entonces ministro del Interior Juan José Rosón.
La puntilla llegó con el autogolpe de falsa bandera del 23F: el Puigmoltó apoyó el golpe con el objetivo de que los sectores nacionalistas del Ejército saliesen a la luz, con la ayuda del judío Múgica Herzog. Una vez dado el golpe, dejó caer a sus líderes (los generales Armada y Millán del Bosch, que eran veteranos de la Cruzada y el frente de Leningrado), los cuales picaron en el anzuelo. Gracias al 23F, los oligarcas se quitaron de encima a los molestos militares patriotas y se vieron con las manos libres para hacer cumplir la tiranía del FMI, estableciendo medidas de control y espionaje extremos del Ejército, encumbrar al Puigmoltó como jefe de Estado, firmar el tratado de No-Proliferación nuclear, traicionar a Argentina en su reconquista de las Malvinas, abrir la verja de Gibraltar, entrar en la OTAN y la UE y reconocer a la entidad sionista de Israel. Todo esto a partir de la victoria del PSOE en 1982, el cual había sido "resucitado" por los EEUU y la socialdemocracia alemana desde el congreso de Suresnes y que realizó un papel análogo al de Syriza en Grecia por ejemplo.
Todavía quedan, sin embargo, algunos irreductibles (muchos de ellos escriben en la página El Espía Digital), entre ellos: Guillermo Rocafort, Honorio Feito (articulista de la FNFF), José María Manrique (que fue arrestado en 2005 por enviar proclamas "golpistas" a través de la intérnate del Ejército) o Enrique Área Sacristán (cesado por un artículo donde llamaba al uso del Ejército frente al separatismo).

Saludos en Xto.