Hoy mas que nunca Miguel se hace patente la ordenanza del Requeté, y efectivamente confiados estamos que su vida y ejemplaridad serán sus banderas que llevará al Supremo Tribunal, el que sí hace Justicia, y seguros estamos, con la esperanza Cristiana, que no será en la eternidad anómimo su paso por este valle de lágrimas.
Que se levanten los clarines y que nuestras roncas voces susurren una oración por un hermano de lucha.
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