Nigerianos y gitanos, enfrentados por unas gafas de sol
21 Agosto 09 - M. C.
Palma- Unas simples gafas de sol están detrás el origen de la reyerta multitudinaria que se produjo la noche del jueves entre españoles e inmigrantes en el barrio de Son Gotleu de la capital balear. La pelea callejera llegó a congregar a cerca de un millar de personas en los alrededores de las calles Tomás Rullán y Regal, a la que se desplazaron agentes de Policía Local, que tuvieron que pedir el apoyo de Unidades de Intervención Ciudadana de la Policía.
Fuentes de este cuerpo aseguraron que unas cincuenta personas participaron directamente en la confrontación y que, aunque en un principio se habló de que varias de ellas resultaron heridas por arma blanca, en realidad fueron tres las que tuvieron que ser atendidas en el hospital por cortes y contusiones producidas por apaleamiento y por lanzamiento de botellas y adoquines. Al menos una precisó puntos de sutura. Según los testimonios, la contienda comenzó sobre las nueve de la tarde, cuando a una mujer de etnia gitana se le cayeron unas gafas por la ventanilla del coche. Cuando fue a recogerlas, un joven de nacionalidad nigeriana, una comunidad con fuerte presencia en el barrio, las había recogido y se negaba a devolvérselas alegando que las había «encontrado en el suelo». Según los testigos, el conductor del coche, también gitano, se enfrentó al inmigrante, momento en el que estalló la trifulca. Seis personas más se metieron en la pelea, mientras que medio centenar de personas, con los ánimos muy alterados», acudieron en ayuda de la pareja o del inmigrante . Al lugar acudieron decenas de agentes, a los que la multitud impedía intervenir, por lo que los antidisturbios decidieron cargar por dos veces para que las patrullas pudieran pasar. No se informó de ninguna detención, aunque sí de varias «identificaciones». Los agentes, que se vieron obligados a cortar el tráfico, dieron por controlada la situación pasadas las once de la noche. Además de los heridos, se produjeron desperfectos en unos quince vehículos y en el mobiliario urbano de la zona. Decenas de funcionarios mantuvieron la zona vigilada durante la madrugada y, ya por la mañana, recibieron una llamada alertando del inicio de otra pelea masiva, que finalmente se quedó sólo en palabras gracias a la presencia policial. Según la persona que alertó del conato, grupos de nigerianos y personas de etnia gitana se lanzaron amenazas como «vamos a mataros» o «esto no quedará así», informa Efe. Una tanqueta de Antidisturbios permaneció durante todo el día en el barrio apoyado por varias patrullas de agentes de las policías Nacional y Local en prevención de nuevos enfrentamientos.
Una guerra entre etnias mantiene en vilo a Mallorca
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