Durante unos años a causa de un prurito en la piel me vi obligado a llevar barba. Eso si, era una barba corta, espesita y bien cuidada. El caso es que yo siempre he usado fijador en el pelo y soy extremadamente clásico en el vestir con un aire un tanto "británico". Pues recuerdo como me catalogaban de socialista, creían que era de izquierdas y, por eso, resultaba sospechoso. Esto me sucedía con correligionarios carlistas, a los que tenía que recordar que S.M. Don Carlos VII siempre lució una hermosa y espesa barba, y, en efecto, a mi padre (q.e.p.d.) le mencionaba como ese era el aspecto de Nuestro Señor Jesucristo, al igual que el de Los Apóstoles. Pero él me solía replicar que Cristo era Cristo y yo tenía mucho de lo que arrepentirme.

En fin, la cuestión es que esto de los pelos largos y las barbas, no son sino pre-juicios. A ojos de la izquierda "creen" que eso les da caché por aquello de la vitola de Carlitos MARX y, a los de la derecha les produce el efecto contrario de rechazo. Ambas creencias son absurdas e irracionales, pero pasa lo mismo con el respeto e interés por la Naturaleza y por la actividad de la Ciencia la cual, por cierto, ha sido cultivada durante muchos siglos por el Cristianismo.