Buen día tengan todos.
Soy mexicano, católico, amante de la Hispanidad. Creo que la patria es espíritu, y nunca meramente un estado o un territorio, siguiendo a García Morente. Considero que si bien hay mucho que decir respecto al tema de las independencias hispanoamericanas, éstas fueron en efecto, acciones contrarias a la piedad patriótica (como menciona J. Ullate Fabo en su obra Españoles que no pudieron serlo) y que finalmente resultaron en la configuración en el mundo real de aquel dicho que reza "a río revuelto, ganancia de pescadores". Se fragmentó la hispanidad política, y los enemigos de nuestra cultura y nuestra fe, tomaron ventaja. Creo que sí puede hablarse de "nuestra" cultura, a pesar de las diferencias regionales. En aquel tenor de "las Españas", no de las Españas fragmentarias y los regionalismos exacerbados y separatistas; sino de los Reinos por derecho propio unidos por una vocación y un destino común, por una lengua, por la Corona, y sí, por una cultura: una forma especial y distinta de ser cristiano, de entenderlo y asumirlo. Y dentro de esta forma especial de ser cristiano, toda una gama de diferencias regionales, que más allá de empobrecer o viciar, enriquecían (y aún enriquecen) la gran patria hispana como sujeto trascendente de la historia, e incluso de la historia de la Salvación.
Prácticamente 2 siglos han corrido desde que el caminar de mi México se separó de la casa paterna, junto con el de otras naciones hispanoamericanas. Desde entonces hemos sufrido, y no solo nosotros, feroces adoctrinamientos e intentos de negar nuestra verdadera naturaleza y cultura. Sin embargo, la esencia permanece porque no puede borrarse a punta de decretos, y ni siquiera a punta de educación pública venenosa y de historias oficiales que cuando mucho llegan a burdas mitologías. Y además de historias oficiales, esquemas políticos que no corresponden a nuestro verdadero ser, instituciones jurídicas importadas de los Estados Unidos, etc.
Tengo dos cuestiones que plantearles. La primera, una pregunta: Es evidente que una reunificación política completa es una utopía o al menos por mucho tiempo, por un cúmulo de dificultades que resulta innecesario nombrar ahora, pero ¿qué ideas les surgen, en cuanto a uniones parciales, cooperaciones político-económicas de mayor envergadura, incluso acercamientos jurídicos, etc.?
Por otra parte, haré un viaje a España este año (donde a Dios gracias ya he tenido la fortuna de estar), y estaré en Santiago de Compostela (es el único lugar que por el momento estoy cierto de poder visitar), y tengo la intención de escribir un ensayo académico sobre estos temas (la pervivencia de elementos de la hispanidad en México, la pertienencia de realizar cambios institucionales con arreglo a la verdadera naturaleza nacional, el acercamiento con el resto de la Hispanidad y sus posibilidades, etc.) ¿Alguno de ustedes podría contactarme con personas en dicha ciudad, o cerca de ella, con quien pudiera hablar, y que pudieran aportar a este proyecto? Estoy seguro de que aquí es el lugar correcto para preguntar.
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