Hola estimado Firmus - se te echaba de menos!
Sobre este asunto, tanto el autor del artículo como mi compatriota Bernardo que lo comenta incurren en error, a saber:
- Juan I de Castilla no era legitimo heredero del trono de Portugal. Asumiendo - y no hay registros de la Iglesia que lo contradigan - que los hijos del El-Rei D. Pedro I de Portugal con la hidalga gallega Doña Inés de Castro no eran legítimos, por no existir matrimonio valido entre ellos - el tratado matrimonial entre la hija única d'El-Rei D. Fernando I de Portugal, D. Beatriz, y D. Juan I de Castilla (Salvaterra de Magos - 1383) disponía que falleciendo D. Fernando sin heredero varón, sucedería un hijo varón de D. Beatriz y D. Juan desde que creado y educado en Portugal. Mientras tanto sería regente la consorte d'El-Rei D. Fernando I, D. Leonor Telles y falleciendo esta, D.Beatriz. D. Juan I de Castilla sólo heredaría el trono si falleciera D. Fernando y su mujer D. Beatriz sin descendiente varón. D. Fernando muere en el mismo año de 1383 sin heredero varón, le sobreviviendo su hija D. Beatriz y su mujer D. Leonor Telles. Luego D. Juan I de Castilla no era, en 1383, heredero del trono portugués. Sin embargo, las disposiciones del tratado no fueron respetadas ni por D. Juan I de Castilla, ni por D. João, el maestro de Aviz (otro hijo bastardo d'El-Rei D. Pedro I) que protagonizaron una violenta guerra que, por lo que me parece, también ha sido una guerra civil, pues muchos castillos tomaron partido por D. Beatriz y D. Juan de Castilla, algunos otros por D. Leonor Telles y la mayoría de los concejos villanos (el pueblo y baja burguesía) por el maestro de Aviz. Acaba por vencer la contienda el maestro de Aviz, que ha sido aclamado rey como D. João I y reconocido como tal por el rey D. Juan II de Castilla por el tratado de Ayllón-Segovia en 1411.
- D. Catarina de Bragança no era, en 1580, la legitima heredera del trono de Portugal, pero sí su sobrino, D. Rainuncio Farnese, Duque de Parma. D. Rainuncio era bisnieto d'El-Rei D. Manuel I (hijo de la hija mayor de un hijo varón menor de aquél rey). Él y sus hermanos tenían precedencia sobre D. Catarina y sus hijos, que por sua vez, tenían precedencia sobre D. Felipe II de España y sus hijos. Todas las pretensiones tenían una lejana y fragil sustentación de sangre (eran parientes en 5.º grado); lo que ha originado una disputa sucesoria a la cuál se ha juntado D. Antonio, el Prior de de la Orden de Crato (hijo bastardo del Infante D. Luis, hijo d'El-Rei D. Manuel I) y hasta D. Catalina de Medici, reina de Francia, va uno saber por qué. El Duque de Parma era vasallo de D. Felipe II por lo que no ha reclamado el trono que le cabía de juris; D. Catarina jamás tuvo el apoyo de ninguno de los estados del país (ni pueblo, ni burguesía, ni hidalguía, ni clero) y, al final, después de alguna por otra rebelión popular de apoyo al Prior de Crato, D. Felipe II ha impuesto militarmente su pretensión al trono.
Un apunte hay que añadir para definir el concepto de legitimidad monárquica tradicional en Portugal: amén de la legitimidad de sangre, hay que sumarse la aclamación en cortes, una herencia de la aclamatio de la monarquía visigoda. En caso de disputa dinástica o falta de claridad en la sucesión cabía a las cortes decidir la contienda, aclamando y, por tanto, legitimando el rey. En los dos casos, los que han sido aclamados como reyes fueron D. João de Aviz (Cortes de Coimbra, 1385) y D. Felipe II de España (Cortes de Tomar, 1581). Así, y para todos los efectos, estos fueron los legítimos reyes de Portugal.
Marcadores