Como es sabido, el Obispo de Getafe ha organizado, para el día 30 de Junio, un acto de "renovación" de un pecado público (contra el 2º Mandamiento de la Ley de Dios) cometido por el usurpador Alfonso, hace cien años, en el Cerro de los Ángeles.

Dejando al margen esa triste noticia, sin embargo, me da pie para plantear un tema que creo puede resultar importante desde un punto vista estrictamente socio-político (y pienso que muy oportuno, en estos días en que mucha gente cae en el error de considerar como sinónimos los términos de "hacer política" y "elecciones").

El tema al que me estoy refiriendo es el del verdadero cumplimiento de los Tres Divinos Deseos en relación al Sagrado Corazón de Jesús, tal y como éstos fueron revelados a Santa Margarita María de Alacoque el 17 de Junio y 28 de Agosto de 1689.

Todos conocemos el desgraciado incumplimiento (por ahora) del Deseo de la Santísima Virgen, expresado a Sor Lucía, el 13 de Junio de 1929, en Tuy, de que el Papa, en unión con todos los Obispos del Mundo, realizara la Consagración de las Rusias a Su Inmaculado Corazón.

Pero son menos conocidos los hechos de que, no solamente no se ajustó a los Deseos del Cielo la fórmula de la Consagración del Género Humano al Sagrado Corazón de Jesús, realizada por el Papa León XIII en 1899; sino que tampoco (a día de hoy) los Reyes Legítimos españoles han cumplido con los Tres Divinos Deseos expresados a Santa Margarita María de Alacoque.

La Petición del Cielo fue demandada para que la cumpliera el Primogénito de la Familia Borbón. Desde 1883, como es bien sabido, la Primogenitura recayó, por Providencia Divina, en la Rama española de dicha Familia. Pero ni Carlos VII, ni Jaime III, ni Alfonso Carlos I (pues éste sólo formuló un Voto o Promesa de cumplimiento futuro condicionado, pero no llegó a realizar el cumplimiento efectivo de los Tres Deseos), ni Javier I (pues la fórmula de la Consagración del 30 de Octubre de 1966 no se ajustó a la Petición del Cielo), ni el Príncipe Regente Don Sixto Enrique de Borbón han cumplido efectivamente los Tres Divinos Deseos.

Todas estas afirmaciones que hago son sólo una opinión mía, pero creo que se pueden desprender o fundamentar a partir de la lectura de los artículos y documentos que traigo para este hilo.

Para el que quiera echarle un vistazo también a los Escritos Póstumos de la Venerable María Ráfols (mencionados por la Reina María de las Nieves en su Memorial dirigido al Papa Pío XI), dejo a continuación una edición chilena de los mismos:

Escritos Póstumos (María Rafols) (V. O.).pdf