Este pobre diablo de Sánchez ¡qué pena tener que pasar a la Historia como "el desenterrador", si es que alguien se acuerda de él dentro de algunos siglos será solo por eso; ¡la de chistes y caricaturas que hasta entonces se habrán hecho a su costa!
Eso sin contar las pesadillas y fantasmas que padecerá cuando vea cercana la muerte; ah, y más le vale que le quemen después de muerto (a el y a Zapatero) , para que su momia no sirva de tentación a más de uno. En esta vida no sabemos, pero en la otra, poca paz puede esperar.
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