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martes 10 de julio de 2007
La tiranía liberal.
Un nuevo golpe de la tiranía liberal se cierne sobre las cabezas de los alumnos cuyos padres hayan objetado la asignatura credófoba de Educación para la Ciudadanía (EpC). Y es que el gobierno ultraliberal de Dª Esperanza Aguirre, partido Pontio Pilato, en una de sus esquizofrénicas diarreas mentales, perdonen los lectores los escatológico del término, pretende que los jóvenes que no asistan a la clase de la EpC desarrollen trabajos de voluntariado.
¿Y qué es el voluntariado? Bien, el término y concepto desarrollado por el vocablo representa la imagen de solidaridad, pero en realidad no es más que una bazofia masónica a la que la fraternidad y la filantropía se les ha vuelto anticuadas, cuando no en contra de sí mismos. Los liberales, tan ingenuos como dañinos, pretenden sustituir una masonada por otra, pero es más, con aliciente de castigo, ya que, esos trabajos de voluntariado, como eufemísticamente les llaman, son los castigos que realizan los menores en los Centros de Reclusión.
¿Y qué se piensan los ultraliberales del PP que piensan los padres? Pues nada, como es el PP el que propone la medida, y este partido es tan defensor de los valores de la vida, pues que los padres, entonces, tragarán como imbéciles lo que ellos proponen como necios.
Pues, va a ser que no. Miren, ultranecios del PP, la objeción de los padres a la asignatura EpC, en realidad, no es una objeción al estilo liberal de libertad de conciencia (que es una memez, tanto como ser liberal y encima proclamarlo, Sra. Aguirre), es más, mucho más, es una objeción de las conciencias a una ley inicua que, por lo tanto, no es ley y su desobediencia no es insumisión, sino cumplimiento del deber. ¿Se enteran?
No nos hemos olvidado que la Sra. Aguirre, tan intelectual ella, fue una de las peores ministras (peor que Villar Palasí, que ya es ser malo) de Educación que España y sus jóvenes han tenido que padecer. Con su cándida memez, que no abandona, sino que acrecienta, la Sra. Aguirre nos clava puñales pensando que coeficiente intelectual (CI) del españolito medio debe ser de 75 (tal como Forrest Gump, para que se hagan una idea), y no se equivoca, la masa española debe tener el CI por debajo de 60, pero el español, y el madrileño, Sra. Aguirre, superan el suyo con creces.
Por lo tanto, Sra. Aguirre, ni lo intente.
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