No se trata de hacer una revolución en sentido contrario, la Revolución en sí misma es una mierda de elefante. Sino todo lo contrario de la Revolución, fundamentar la sociedad sobre el orden natural y divino. No hay ruptura, sino vuelta a las raices.
Por eso no hay Revolución cristiana posible, porque en sí mismo el término es una contradicción. Solo cabe CONTRARREVOLUCIÓN.
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