Respuesta: Audax, el traidor (o el sensato?)
¿Pero usted de qué va, listillo o listilla, o quizás como dice Ordóñez un andrógino?
Para empezar yo a usted no le he faltado el respeto y usted a mi sí. Usted que va de "culturilla" y luego no sabe escribir decentemente. Usted que no hace sino especular con su absoluta falta de criterio empírico, que se imagina y se inventa las cosas, que habla de evoluciones sin saber siquiera que significa eso al tiempo que mezcla tales conceptos de las ciencias positivas con los propios de las ciencias sociales, pues en lugar de evolucionismos habría que hablar de a-culturaciones o su sinónimo en-culturaciones, pero no listillo/a de enciclopedia barata y lecto-ucrónico/a de iluminados que publican un librillo. Hoy cualquier tonto con un lápiz ya se cree algo y alguien.
Con sus planteamientos personales y subjetivos, cargados de perjuicios negativos, usted se hace de esos personajes en quienes la necedad les hace creerse superiores a ningún resto que les rodea. Usted demuestra con sus propios términos que es de esas personas que resultan sólo y sólo destructivas y disolventes.
En cuanto a la dosis de hermenéutica que yo aplico es la adecuada a la verborrea que usted exhibe. Y no vuelva a compararnos con marxistas y demás ralea, quizás a usted le valga para dar satisfacción a sus frustraciones de barra de bar, propias de quien no sabe ni dónde está, pero sobre nosotros usted, y dicho en castellano recio, NO TIENE NI PUTA IDEA, simplemente se lo imagina de cuatro mensajes leídos a su aire.
P.S. Es lo que nos faltaba, tener que soportar a personajillos así. Cuando los tengo en clase al menos me consuela pensar que me pagan por aguantarlos.
"He ahí la tragedia. Europa hechura de Cristo, está desenfocada con relación a Cristo. Su problema es específicamente teológico, por más que queramos disimularlo. La llamada interna y milenaria del alma europea choca con una realidad artificial anticristiana. El europeo se siente a disgusto, se siente angustiado. Adivina y presiente en esa angustia el problema del ser o no ser.
<<He ahí la tragedia. España hechura de Cristo, está desenfocada con relación a Cristo. Su problema es específicamente teológico, por más que queramos disimularlo. La llamada interna y milenaria del alma española choca con una realidad artificial anticristiana. El español se siente a disgusto, se siente angustiado. Adivina y presiente en esa angustia el problema del ser o no ser.>>
Hemos superado el racionalismo, frío y estéril, por el tormentoso irracionalismo y han caído por tierra los tres grandes dogmas de un insobornable europeísmo: las eternas verdades del cristianismo, los valores morales del humanismo y la potencialidad histórica de la cultura europea, es decir, de la cultura, pues hoy por hoy no existe más cultura que la nuestra.
Ante tamaña destrucción quedan libres las fuerzas irracionales del instinto y del bruto deseo. El terreno está preparado para que germinen los misticismos comunitarios, los colectivismos de cualquier signo, irrefrenable tentación para el desilusionado europeo."
En la hora crepuscular de Europa José Mª Alejandro, S.J. Colec. "Historia y Filosofía de la Ciencia". ESPASA CALPE, Madrid 1958, pág., 47
Nada sin Dios
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