Gracias a todos por la bienvenida y por las respuestas.
A mí no me parece que esos movimientos portorriqueño y cubano sean intrascendentes, sino difíciles de prosperar, porque enfrente tenemos a los Estados Unidos de América. No basta con que un grupo de personas manifieste su voluntad, su hispanidad y sus deseos. Haría falta un referéndum, un esfuerzo diplomático superior, apoyos internacionales, etcétera. Y que los políticos españoles estuvieran por la labor.
Pero, sinceramente, sí que me parece una simiente interesante. El caso más sangrante es el de Puerto Rico, que tiene el estatus de Estado Libre Asociado, pero no puede decidir nada. No pintan nada. Tienen la obligación de comprar sus suministros a los Estados Unidos, por lo que ni siquiera tienen libertad de comerciar con quien quieran. Por lo tanto, dentro de la dificultad, veo que sería el supuesto más factible de reincorporación a España, porque en la práctica son tratados peor que una colonia, además de que jurídicamente todavía son un «territorio no incorporado», y por ahí algún apoyo internacional se podría conseguir, incluso de otros países hispanohablantes.
Si el movimiento prosperara, creo que Puerto Rico, en cuestión de diez o quince años, daría un salto económico considerable y la proyección y la imagen de España a escala internacional mejoraría muchos enteros porque ningún Estado (y, al menos nominalmente, Puerto Rico lo es) pide ser parte de otro si éste es un ogro o está en la penuria. Si se diera este paso, la reputación de España en toda Hispanoamérica cambiaría radicalmente, a mejor.
Pensemos en la Perla del Caribe: Cuba. Si nuestros hermanos cubanos, después de décadas y décadas de comunismo, vieran que sus vecinos boricuas tienen un nuevo régimen de libertades y viven en prosperidad, ¿no querrían sumarse ellos también?
Un abrazo hispánico.
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