Es curioso porque yo mismo he visto en una iglesia-catedral de la provincia de Barcelona a una señora en misa con su perro, yendo a comulgar con el mismo paseándose por detrás de ella sin que tuviera ningún problema. El cura le dio la comunión sin más y nadie le reprobó la actitud irrespetuosa de traer a su mascota a la iglesia.
La verdad es que hay que reconocerle méritos al separatismo catalán que ha logrado colarse en todos los ámbitos de la sociedad y avanzar poco a poco aumentando siempre y sin retroceder nunca. Es de lo más curioso que hayan conseguido que los curas catalanes simpaticen con el separatismo (pensemos por ejemplo en el abad de Montserrat reclamando la independencia, no se si rezando por ella) cuando la inmensa mayoría de los separatistas catalanes no son católicos practicantes, sino que por lo general son abiertamente anticlericales y anticatólicos. Yo al menos no he conocido a ningún católico de verdad que sea separatista, aunque supongo que alguno habrá.
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