Agnosticismo
Le preguntaba a la forista Amazonia, que se define como agnóstica si realmente sabe qué es el agnosticismo, y ella me respondía lo siguiente:
"Definicion:
adjetivo/nombre masculino y femenino
[persona] Que, sin negar la existencia de Dios, considera inaccesible para el entendimiento humano la noción de lo absoluto y, especialmente, de Dios.
Yo no he dicho que no crea en nada, sencillamente me es imposible creer en lo que ustedes creen.
Pero es que dar esa definición de diccionario, la cual se puede encontrar en cualquier diccionario, no dice nada, por ejemplo, ¿qué es la noción de lo absoluto? Y, al tiempo, afirma que le resulta imposible creer en lo que creemos los católicos. En mi opinión, y tal como le sucede a mucha gente en un sin fin de cuestiones, declara ser algo que ignora profundamente, y eso es un enorme sinsentido. A continuación explico qué es al agnosticismo, me pregunto si después de leer el siguiente texto seguirá creyendo que lo es y, sobretodo, qué es más imposible, si creer en Dios, Cristo, su Hijo y las verdades del Cristianismo, o en esta amalgama de confusiones.
"El gnosticismo, llamado así de la gnosis o ciencia opuesta a la fe que debían profesar los simples cristianos.
Para explicar la creación, el gnosticismo establecía una serie de eones o seres, que proceden de Dios y se derivan el uno del otro hasta llegar al demiurgo creador del mundo. En la evolución del ser divino concurrieron elementos del reino de la luz o pleroma, mezclados con la materia. la creación tiene por fin (finalidad) hacer emerger los rayos de luz anegados en la materia. Esta es ya un principio de redención. Para llevar a cabo la redención, uno de los eones más perfectos (JESÚS) vino entre los hombres con un cuerpo aparente o docetismo, y enseñó el modo de vencer la materia según la doctrina verdadera, que es la de los gnósticos.
El agnosticismo se remonta a Simón El Mago y fue expuesto según diversos sistemas por algunos maestros agnósticos tales como Saturnino, Basílides, Valentino, Carpocrates y Marción. Así, S. Juan Evangelista previene a los fieles contra la nueva doctrina, exponiendo en el exordio de su Evangelio la creación por medio del Verbo y la redención por medio de Jesucristo. Lo mismo hace San Pablo en sus epístolas.
El gnosticismo se presentó a los cristianos como una filosofía superior, y conforme a la cultura helénica, constituyendo un serio peligro para la Iglesia naciente. Esta lo venció oponiendo a un tan gran esfuerzo de ingenio la tradición doctrinal de su jerarquía y, en concreto, la autoridad de la Iglesia romana. Inspirándose en este criterio lo combatieron y lo vencieron San Irineo, San Hipólito y Tertuliano."
Religión y Moral Julio BONATTO, Editorial Litúrgica Española, 1934. Página 482
Esta es una primera aproximación, es sencilla y el paso previo a una mayor concreción y profundización. Realmente, a la luz de los siglos y de los conocimientos actuales, resulta incomprensible del todo que haya personas que se declaran agnósticas y, por ello, sigo pensando que en realidad no es sino una pose más o menos cómoda y fundamentada en una explicación de diccionario.
Última edición por Valmadian; 14/12/2015 a las 17:08
"He ahí la tragedia. Europa hechura de Cristo, está desenfocada con relación a Cristo. Su problema es específicamente teológico, por más que queramos disimularlo. La llamada interna y milenaria del alma europea choca con una realidad artificial anticristiana. El europeo se siente a disgusto, se siente angustiado. Adivina y presiente en esa angustia el problema del ser o no ser.
<<He ahí la tragedia. España hechura de Cristo, está desenfocada con relación a Cristo. Su problema es específicamente teológico, por más que queramos disimularlo. La llamada interna y milenaria del alma española choca con una realidad artificial anticristiana. El español se siente a disgusto, se siente angustiado. Adivina y presiente en esa angustia el problema del ser o no ser.>>
Hemos superado el racionalismo, frío y estéril, por el tormentoso irracionalismo y han caído por tierra los tres grandes dogmas de un insobornable europeísmo: las eternas verdades del cristianismo, los valores morales del humanismo y la potencialidad histórica de la cultura europea, es decir, de la cultura, pues hoy por hoy no existe más cultura que la nuestra.
Ante tamaña destrucción quedan libres las fuerzas irracionales del instinto y del bruto deseo. El terreno está preparado para que germinen los misticismos comunitarios, los colectivismos de cualquier signo, irrefrenable tentación para el desilusionado europeo."
En la hora crepuscular de Europa José Mª Alejandro, S.J. Colec. "Historia y Filosofía de la Ciencia". ESPASA CALPE, Madrid 1958, pág., 47
Nada sin Dios
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