La crisis interna de la Iglesia Católica es manifiesta y lo más preocupante, en mi opinión, es el escandaloso espectáculo que se está dando a diario en todo el mundo. Para el sector más
"progresista" de la misma, los
"ultramontanos", tal como se les llama a los defensores de la Doctrina en estado puro son los culpables, y en esto cuentan con el apoyo siquiera moral del Papa. Para el otro sector, los progresistas desde la infiltración del
"modernismo" en el XIX, expresada a las claras a raíz del CVII, son los responsables de la decadencia y laicización de la Iglesia. La confusión generada con el
ecumenismo, desde mi punto de vista
mal interpretado pues debería tener como objetivo el
retorno de todos los cristianos al seno de la Iglesia Católica, la
Únicafundada por Cristo, resulta que está sirviendo para generar todo un sincretismo que cada vez se parece más a una nueva religión mundial.
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