Siempre se me pone una sonrisa en la cara, cuando oigo decir a los evangélicos, que los Estados Unidos de América fue fundada como una "nación cristiana". No, les digo yo, eso es lo que era antes de la Revolución Americana, cuando las colonias estaban gobernados por un rey cristiano protestante. Después de la Revolución, las colonias dejaron de ser cristianas, y los USA se convirtieron en la primera nación masónica del mundo. Por supuesto, los padres fundadores cooperaron con los cristianos, porque tenía que ser, pero no creo por un segundo que los padres fundadores tuviesen la mas mínima intención de mantener en los USA cualquier rastro de una forma cristiana de gobierno. Los padres fundadores estaban de acuerdo en que los principios morales de la religión eran útiles en la construcción del país, pero mantuvieron en el plano estricto de la moral, la comprensión de la religión cristiana, como todos los buenos masones hacen. La idea de un gobierno estadounidense actualmente, reconociendo la autoridad real de cualquier Iglesia particular, les repugnaba. Por supuesto, tan repugnante les era la Iglesia Católica, que los fundadores estaban decididos a mantenerla en su “lugar”. ¿Debo recordar a mis lectores que después de la Revolución Americana, los católicos sufrieron algunas de sus mayores humillaciones a manos de aquéllos que clamaban la más alta lealtad a la Constitución de los USA y la Revolución Americana.
Los Francmasones no gobiernan América en el sentido literal, como un rey podía gobernar a sus súbditos, pero la gobiernan. De hecho, los USA fueron fundados sobre la masonería, por lo que es la primera Nación Masónica. La idea es que los Masones gobiernan USA a través de su sistema de gobierno, diseñado y ordenado a través de los principios masónicos. La idea de la república democrática (popular y erróneamente conocida simplemente como "democracia") es de origen masónico, un producto de la época de la Ilustración, que se opone a la monarquía cristiana, el fundamento de la civilización occidental.
Quiero dejar esto muy claro. La civilización occidental se basa en la monarquía cristiana. Reyes y reinas estaban sujetos a la autoridad eclesiástica de la Iglesia Católica, que tenía tanto el poder para coronarlos, como para excomulgarlos. Al coronarlos, la Iglesia les dio el poder (poder que viene de lo Alto). Al excomulgarlos, la Iglesia disminuyó su poder, a veces destronándolos por completo. Así, la civilización occidental estaba gobernada por un sistema cristiano de gobierno durante la Edad Espléndida. Fue sólo después de la Reforma protestante cuando empezamos a ver los problemas importantes de estas monarquías, que por supuesto dio origen a la época de la Ilustración y el surgimiento de la masonería. Los masones, derrocaron monarquías, o al menos, disminuyeron su autoridad, lo que nos da el republicanismo democrático.
El problema con el republicanismo democrático, que además de ser una forma de gobierno no cristiana deriva de los antiguos principios paganos, es que siempre lleva al socialismo. Lo observamos en diversos grados en las democracias en todo el mundo, e incluso aquí en los USA, que continuamente se deslizan más al régimen socialista.
Muchos católicos estadounidenses no entienden la naturaleza intrínsecamente anti-católica de la masonería. Tienen que entender que en América, la masonería ya ha conseguido la mayor parte de sus objetivos. El gobierno es totalmente francmasón. La vía democrática hacia el socialismo está en marcha, y nada mas y nada menos que un colapso total de Washington DC puede cambiar esta situación. Por lo tanto, no hay necesidad de que los masones trabajen tan duro ya en los USA. La mayor parte de su trabajo ya está terminado. La función principal de la mayoría de los Masones de USA está principalmente en la recaudación de fondos, para ayudar a difundir las ideas masónicas de todo el mundo. En Europa, la Masonería toma mucho más abiertamente un papel anti-católico, ya que continuamente trata de socavar la influencia de la Iglesia Católica allí.
The Catholic Knight
Aun quedan yankees que no se creen las mentiras del Tío Sam y siempre serán fieles a Roma.
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