El Señorío de Ayala varió mucho de extensión a través de los siglos. Por una parte, disponían de la Ayala Foral, es decir la comarca que disfruta del Fuero de Ayala, zona que no se ha alterado al menos desde el siglo XIII, y además, los Señores de Ayala ejercían jurisdicción en los valles de Arrastaria, Cuartango, Llodio, Orozco y Urcabuztaiz, las villas de Arceniega, Subijana, Ormijana, Morillas y parte de la de Tuyo, la ciudad de Orduña y una parte del territorio de Baracaldo.


Los Señores de Ayala nombraban para el gobierno de su Estado y Señorío de Ayala un Gobernador y Alcalde Mayor, que administraba justicia en grado de alzada o apelación, sobre los Alcaldes ordinarios de la Tierra, siendo necesario, para que ejerciese el cargo, que prestase juramento de guardar bien y fielmente las Ordenanzas, Ejecutoria, Privilegios, Fueros y demás regalías de Ayala, ante las autoridades ayalesas, reunidas en Junta General en el Campo de Zaraobe. Su cargo no podía durar más de tres años.


Los primeros datos sobre los señores de Ayala los encontramos en las escrituras de 1.089 y 1.102, y en el documento de consagración de la iglesia de San Pedro de Lamuza de Llodio en 1.095.

La historia de Ayala está plagada de pleitos y disputas por el control de las tierras. El 9 de marzo de 1480, Orduña y sus aldeas de jurisdicción se separan de Ayala y el 2 de abril de 1.785, decide lo mismo el valle de Orozco.

El señorío de Ayala