Coincido en que ni separatistas ni separadores y coincido en que las asociaciones del espectro liberal-constitucionalista no son la solución. Pero el caso es que me cuesta pensar que estos últimos sean separadores. Separadores en Barcelona recuerdo a un viejo capitoste de ADES que decía "yo no hablo catalán por una cuestión física: ¡porque no me sale de los cojones!". O la expedición (esto me lo han contado) de seguramente el mismo grupo al 20-N que era saludada como "los catalanes" ante lo que cierta señora respondía "catalanes no, ¡españoles!". Esas conductas sí que son reprochables y separadoras. Además dificilmente reconducibles, recuerdo que al señor mayor de la primera anecdota le intenté hacer reparar sobre la barbaridad que decía y respondía que el bilingüísmo era "una mierda". Como era un pobre hombre ya anciano preferí ignorarlo e hice el propósito de estar lo más lejos posible de todas esas ridiculeces antihispánicas y desenmascarar su falso patriotismo. Pero de ahí a decir que unos tíos que en algunos casos serán todo lo liberales y constitucionalistas que queramos, pero que en otros no serán nada, sino simples catalanes preocupados porque se persigue grotescamente una lengua de todos (o casi todos) los españoles son separadores va un trecho. El que separa al que dice que el bilingüísmo es una mierda del que quiere que se hablen ambas lenguas. Luego discutiremos las legítimas medidas que se deben de tomar para potenciar el conocimiento y el uso cotidiano del catalán, pero que nunca deberian pasar por encima del español. Maxime cuando los alfabetos latinos cada se están replegando en Cataluña ante el avance de los mahometanos.
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