Realmente una triste noticia el fallecimiento del entrañable José Arturo Márquez de Prado, un hombre singular, de esos que son irreemplazables.
Adhiero in totum a lo expresado tan sentidamente por Miguel Ayuso.
El querido Pepe Arturo tenia una nobleza e hidalguía ejemplares, permanente e inquebrantablemente dio el Buen Combate y conservo la Fe.
Que el buen Dios lo guarde junto a los Bienaventurados.
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