RAMON OPINA.Señora tiene usted razón, pero aqui ese mensaje ya es tardío-baldío. Dame pantallas de plasma, aire acondicionado en verano y cien euritos para salir de marcha.¡¡qué se sacrifique otro!!!!!!

Hijos mantenidos
Pilar Crespo Álvarez
Tarragona


Nuestros padres y abuelos trabajaron literalmente con el sudor de su frente, con sus manos callosas y arrugadas sin cremas hidratantes que borraran sus labradas arrugas. Se conformaron con poco, un plato en la mesa con la familia a su alrededor, contemplar el cielo para saber el tiempo –sin necesitar un programa de televisión de 30 minutos para acabar diciendo que lloverá o hará sol–, y paseos el fin de semana por los campos cercanos. Su felicidad era trabajar bien y sentirse amados y amar. Cada vez que echaban una moneda en la hucha estaban satisfechos: «Nunca se sabe qué puede pasar el día de mañana», aseguraban. Aseguraban y acertaban.
Ahora, muchos de estos abuelos están manteniendo en sus casas, y en las ajenas, a sus hijos o nietos. Generación malgastadora por definición. Que gastaron más de lo que ganaban, que compraban más de lo que necesitaban, que necesitaban menos de lo que creían. Quizá, la famosa crisis nos haga recapacitar y buscar el término medio de una vida que, y esto es evidente, no conducía a nada bueno.
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