Posición de la Iglesia Católica sobre el cuidado de los recursos naturales:
Desde el comienzo, Juan Pablo II, tuvo particular énfasis en el tema ecológico ya que se mostró preocupado por el uso que los hombres hacen del progreso técnico.
El Papa insiste mucho en el aspecto ético de la crisis ecológica, porque es un problema global, en cuanto todos los seres (animales, plantas, elementos) dependen los unos de los otros según un orden universal que deriva del Creador.
Los recursos naturales son limitados y algunos no son renovables. Es necesario, por lo tanto, respetar la integridad y los ritmos de la naturaleza, dado que el ritmo actual de explotación de algunos recursos naturales pone en serio peligro su disponibilidad no sólo para la presente generación, sino para las futuras.
El ambiente natural es patrimonio del género humano y los bienes de éste mundo. El Papa advierte que los frutos de la tierra deben ser destinados al bien común, en beneficio de todos. En este sentido, la degradación ambiental es un signo de egoísmo por parte del hombre.
En nuestro planeta existe la desigual distribución de la población en las distintas zonas de los países, por lo tanto, no todos tienen el fácil acceso a los recursos disponibles que se encuentran allí. Esta situación crea obstáculos para el desarrollo del crecimiento demográfico.
La amenaza de contaminación natural de las zonas de rápida industrialización cuestiona el sentido auténtico, y particularmente cristiano, del desarrollo humano, en donde el hombre esta amenazado por aquello que produce y los frutos de su ingenio pueden volverse en su contra.
La gravedad que alcanzó el problema ecológico en esta ultima década hace imposible confiar en las soluciones técnicas, que son aquellas que esperan la salvación de nuevos descubrimientos científicos y no exigen modificar los valores de la humanidad. El enfoque ético religioso se hace imprescindible.
Dicha gravedad al ir aumentando año tras año hace que las personas tengan que sacar cuentas para saber cuanto tiempo de sobrevida les queda. Esto fue informado por un científico canadiense que declaró que no podían faltar mas de 20 años para el desastre final, estando las cosas como están.
La única solución estaría en un cambio en profundidad del sistema de valores imperantes que movilicen interiormente al hombre: la verdad, la ética, la religión y los compromisos que de ellas derivan. Para solucionar este tema seria necesario abrir un gran debate interdisciplinar entre economistas, científicos, psicólogos, sociólogos, filósofos y teólogos, sobre cuales debes ser los valores de una sociedad capaz de sobrevivir.
La civilización industrial esta destruyendo los distintos ecosistemas de la tierra como consecuencia del mal uso de los recursos naturales. Por ejemplo se calcula que las reservas de petróleo podrían agotarse en 50 años y las de gas natural en35 años.
La contaminación esta mayormente producida debido a los 500 mil productos sintéticos, fabricados por el hombre, cuyos residuos, son muy difíciles de eliminar.
En fin el ecosistema ha sido creado por Dios, y su mantenimiento depende del uso que tengamos nosotros de la naturaleza, ya que sus recursos deben ser aprovechados adecuadamente sin desperdiciarlos.