Caramba, vaya chasco con De Prada en esta ocasión. Mira que suelo estar de acuerdo con él pero este escrito me ha dejado chocado. El inglés es el enemigo por antonomasia del español, aunque ya no en el campo militar -por nuestra propia debilidad e inclusión sumisa en la manada que comandan con sus compadres angloamericanos- sí lo sigue siendo en algo tan trascendente como la forma de ser y estar en el mundo.
Por eso y también porque es la única cosmovisión del mundo que le hace competencia a la hispánica como cultura con potencial trascendente y vehicular a nivel planetario.
Por lo demás, De Prada vuelve a tener razón y sinrazón en su afirmación sobre la decadencia inglesa. Realmente, aquella nación siempre se ha caracterizado por ser la más clasista de las naciones europeas y, dentro de ese clasismo, la que cuenta con la clase rectora más despótica de todas.
En este momento, ha traducido su despotismo y falta de empatía con su propio pueblo dándole entrada a la inmigración masiva que está haciendo un gran daño a ese pueblo llano que tanto ha despreciado o desprecia.
Pero esa élite sigue tan fuerte o más que nunca. Simplemente utiliza nuevos recursos como carne de cañón.
Recordemos que en España solo se ha dado un proceso análogo cuando el sector anglófilo de los liberal conservadores (?) ibéricos -concretamente Aznar and company- abrió de par en par las puertas a la inmigración para poder cebar el circuito sobre el que se formó la burbuja inmobiliaria que tiene sumida a España desde hace ya casi una década en la crisis económica más importante desde la útlima guerra entre españoles.
Marcadores