Si fuera malo que te casaras con una negra o una china ya se habría ocupado el catecismo de explicarlo desde hace siglos, o los Padres de la Iglesia habrían hablado de ello. ¡Y menudo pecado habrían cometido los españoles al casarse o mezclarse con las indias!
No hay que mezclar el problema de la inmigración con el racismo, que es cosa de paganos y de protestantes. Nosotros somos católicos y por tanto no podemos ser racistas, aunque por razones de mucho peso nos opongamos a la inmigración que nos está inundando.
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