Querido Muñoz me ha gustado Muñoz me ha gustado muchísimo el panegírico, que ha hecho usted de Oscar Wilde. Por lo que dice usted de las Mascaras creo, que hemos leído el mismo libro. Estoy de acuerdo con usted en lo de débil de voluntad, pero también se podría aplicar a otros escritores. Por ejemplo a Chesterton tardo muchísimo en pasarse a la Iglesia católica. En ello hubo varios motivos el hecho de que Frances no lo aprobara y la propia abulia de Chesterton y lo comodón que era, siendo muy perezoso, para los cambios. Hay que reconocer, que jamás se preocupo de hacer ejercicio físico y es porque le suponía mucho esfuerzo.
Hay alguna analogía entre Chesterton y Wilde. En cuanto a su actitud, Chesterton no apoyo a su amigo Shaw que si condenó la sentencia contra Oscar Wilde.
Creo, que el pobre Oscar fue presa de su éxito y de sus ganas de escandalizar, en cuanto a su homosexualidad, ni siquiera creo que sea verdadera. El problema es que le paso como a otro escritor homosexual muy famoso este español Jacinto Benavente "Empezó preguntando". Creo, que fue a mala literatura (el famoso libro amarillo, que se piensa que era A Contrapelo de Joris Karl Huysmans). Es decir que se dejo corromper por el decadentismo francés, que luego iba a acabar ingresando en masa en la Iglesia católica. Además se fueron sumando, gente cada vez más indeseable, Ross, John Gray (estos los menos malos) y luego el nefasto Lord Alfred Douglas. Pero se sabe, que antes de caer en la homosexualidad Oscar Wilde había estado enamorado de la esposa de Bram Stoker el creador de Drácula (el Nosferatu) la famosa Florence Balcombe y luego se había casado con Constance Lloyd y parecía muy enamorado. Le dio dos hijos Viviene y Kiril (uno de ellos murió en la Primera Guerra Mundial lo mismo, que le paso al hermano de Chesterton Cecil).
Además era un hombre inteligentísimo, con una gran cultura se dice, que intelectualmente sólo fue superado por Gerard Manley Hopkins (otro converso). Oscar Wilde no sé si por su ascendencia Irlandesa. Su madre Jane Algee era feniana y defensora de la independencia de Irlanda como Parnell y O Connor. Su padre tuvo muchísimos escarceos sentimentales y varios hijos adulterinos y tuvo al igual, que su hijo un proceso, ya que fue demandado por acoso sexual y fue defendido por su mujer.
La situación de Wilde era muy parecido a la de los protestantes irlandeses, que lo poseían todo, pero que más parecían extranjeros que irlandeses, ya que desentonaban con el caracter del campesinado irlandés profundamente católico. Eran conocidos como la guarnición, procurando mezclarse lo menos posible con los irlandeses católicos (esta aberración viene de los tiempos de Isabel I de Inglaterra, que metió esa fuerza de ocupación, pero Irlanda la sobrevivió a ella a Cromwell y a Guillermo de Orange).
Wilde era un hombre muy cosmopolita y aunque se sentía irlandés encajo muy bien con el imperio británico y luego en Francia a la que admiraba, pero es preciso ir al momento culminante de la vida de Wilde, para comprender su corrupción y su caída. Fue en Oxford donde la fortuna podía haberle girado. Es preciso volver al año 1845 una fecha clave el anus mirabilis católico. En ese momento es cuando John Henry Newman hace su entrada en la historia y empieza su lucha por el catolicismo. Es el año de su conversión y la fuerza de Newman va a arrastrar a muchos (de todas formas no hay que empequeñecer la labor realizada por Wiseman, que preparo el terreno). La conversión de Newman va a desatar una ola de conversiones y Wilde se va a dejar seducir por esto. Ya siente admiración por ese teórico, llamado John Ruskin, que tanto iba a influir en el advenimiento de los prerrafaelitas (G Dante Rossetti, Cristina Rossetti, Burne Thompson, Mallais y muchos otros), pero choca con una influencia nefasta y paganizante y anticristiana la de Walter Pater. Ambas influencias la de Pater y la de Ruskin van a estar influyendo en Oscar Wilde, finamente ganara Ruskin, pero ya había concluido su descenso hacia la perdición. Por supuesto esto podía haber cambiado, si Wilde que en este momento se encontraba muy influido por la Iglesia Católica. Su posición era abiertamente ortodoxa, ya que sin despreciar la línea de Newman era más afín a Manning a infalibilidad del papa en asuntos de fe y a la Inmaculada Concepción y tenía amigos católicos como Hunt Blair, que le aconsejo ver a Newman, pero no se atrevió a pesar de que había leído Apologia Pro Vita Sua. Su viaje a Italia fue escamoteado por su tutor, que para evitar, que cayera en las garras de la Gran Ramera lo llevo a Grecia (supongo, que lo prefería pagano a católico, algo muy propio de los protestantes, que consideran casi una maldición ser católico, pero son muy suaves con el agnosticismo y el ateísmo). Sin embargo el intento de conversión no se frustró del todo, ya que Wilde se puso en manos de Sebastián Bowden uno de los hombres, más afines a Newman y le explicó las razones de todos sus males y de sus actuaciones, pues ya Wilde empezó a sentir la angustia y la infelicidad. Aunque le gustaba el trato y el diagnóstico de Bowden no volvió a ir, desquedo en una cita. Con un gesto como siempre exquisito por su parte, para excusar su ausencia envió unas flores preciosas a Bowden. Gesto que Evelyn plasmara en esa maravillosa novela llamada Retorno a Brideshead. Recordemos que Lord Sebastián Flyte envía unas flores a Charles Ryder, para disculparse de la vomitona en las habitaciones de Charles Ryder. Cada uno de los gestos de Sebastián Flyte son idénticos a lo de Wilde, que dejo escuela. Pero retornando a Wilde ¿por qué no cruzo la línea?. Por varias razones uno por la frontal oposición del padre de Wilde a que este se hiciera católico (ni él, ni el hermano de Wilde lo aprobaron, 2 era renunciar a la vida frívola y poblada de escándalos en la que Wilde se encontraba en su salsa y tres porque pensaba, que sería un fardo en su éxito). Sin embargo Wilde jamás se libro de la influencia de Ruskin, ni la de la Iglesia católica. Estuvo tan presente en su vida como su homosexualidad. No se sentía cómodo con nada, así como Víctor Hugo probo con todo la masonería, el socialismo en fin no le llenaba y prueba de esto es su bellísima obra Vera y los Anarquistas, pero luego vendrían las más catolizantes El Abanico de Lady Windermere, Un marido Ideal y mi favorita Una mujer sin importancia (junto al retrato la más católica de todas). Por no hablar de sus cuentos el del cohete, el gigante el de la infanta, el del pescador, el fantasma de Canterville todos teñidos de catolicismo. La figura del sacerdote es muy bien tratada, no como en la literatura de Jane Austen, George Elliot y Charlotte Brontë como se ve en el sacerdote del pescador, aunque en un principio deja sin enterrar al pescador y la sirenita, luego en el sermón no habla del infierno y de condenación de los habitantes del amar, sino de amor, piedad y misericordia.
Mientras Wilde en su vida privado, imitando a Dorian, de mal en peor primero cayó en las manos del violento Wishtler con el que rompió, luego en las de Huysmans y no pudo ser más catastrófico el efecto, que este satanista tuvo en Wilde. luego cayó en garras de Beardsley, Ross y John Gray (los dos últimos no tan malos chicos), pero lo peor fue que cayera en las de Gide (el futuro premio Nóbel, que siempre se mantuvo inconmovible e inconquistable a la influencia del catolicismo, decía que su talento literario le venía del demonio). A parte de eso Gide era famoso por la pederastia y por sus efebos argelinos (es decir una buena pieza), a parte de sus experimentos con el hachis. Pero lo peor fue que cayera en las garras de Lord Queensberry o mejor dicho en las de Lord Alfred Douglas un joven depravado y consentidísimo a parte de un hipócrita, que se beneficio todo lo que quiso de Wilde y cuando ya no le fue útil lo denostó y supo convencer a todo el mundo de que Wilde era el corruptor y él la víctima inocente. Así que Lord Queensberry un ateo enemigo de Dios, y un hombre muy violento (con vagos síntomas de locura, varios de sus ancestros tuvieron varias muertes violentas, muchas causadas por suicidio) y Wilde que cometió muchas tonterías y que por cierto fue juzgado por un amigo suyo Edward Carson irlandés y pro británica, también actuó en el proceso a Cecil Chesterton (otro vínculo con Chesterton). Al final en un proceso, que mostró todas las hipocresías y fariseísmos de la sociedad victoriana Wide fue condenado. Allí escribió dos joyas la balada de la cárcel de Reading y el De profundis. Pero este encierro lo eliminó como artista, su esposa y sus dos hijos a los que amaba más que a su vida lo abandonaron (después del descrédito del proceso era lo único, que podía hacer). Se le había cerrado el círculo de amistades, y algunos amigos como Andre Raffalovich se le volvieron en contra, aún antes del juicio. Así que malvivió en París pero poco a poco, se emieza a ver acosado por Dios, que le estrecha el cerco. Le empieza a gustar la poesía del bohemio Francis Thompson y se da cuenta de que no puede escribir como él ¿por qué?. Francis Thompson es casi un mendigo, adicto a opio es amigo de las prostitutas y es un devotísimo católico. También los amigos de Wilde empiezan a caer Beardsley, Gray, Ross, Raffalovich, incuso Huysmans que ha entrado en un monasterio tal y como le predijo D Aurevilly que sólo le quedaban dos caminos a Huysmans o el bozal de la pistola, o la conversión. También caen Beaudelaire y Verlaine, cuya vida es muy similar a la de Wilde, fue amante de Rimbaud, en un ataque de celos intento matarlo, acabo en la cárcel. Su esposa le pidió el divorcio y a pesar de las recaídas siguió siendo católico.
Ya sólo quedaba un Wilde, que a pesar de dejar a Alfred Douglas siguió en manos de efebos y cada vez más pobre, sólo ayudado por Ross y consolado por algún inglés que pasaba como el padre de Greene (Ben), pero murió de una meningitis, recibiendo al igual que Lord Marchmain la confesión a manos de Cuthbert Doone y así Wilde se encontró camino de las estrellas.
La influencia de Wilde fue enorme entre los jóvenes, a pesar del rechazo de C. S Lewis (recordemos, que tampoco le gustaba Belloc) y Tolkien. Wilde dejo escuela en las letras católicas, pese a ser un católico raro más parecido a los decadentistas franceses. Influyó en la poesía de Benson (así o dice su biógrafo Shane Leslie), en Maurice Baring en la descripción de los ambientes y en el gusto por la estética y sobre todo en Waugh. Su obra Retorno a Brideshead, a pesar de contar con los elementos Wavianos es extraña a su obra y es muy Wildeana. Tanto que Wilde, casi llega a desbordarse en tres personajes Sebastián (también influido por Harold Acton), Lord Marchmain (su conversión es muy parecida a la de Wilde) y Anthony Blanche (aunque también tiene muchos rasgos de Gide, parece ser que Waugh, para hacerlo se inspiró en Brian Howard un amigo suyo), pero el personaje más wildeano es Lord Sebastián el gesto de las flores, su dandismo, su infantilismo, su relación con su osito Aloysius son clavadas a la de Wilde. También Waugh antes de su conversión tuvo un período de homosexualidad, que luego se le pasaría y del que salió.
Una vez vista la influencia de Wilde pensemos a pesar de sus faltas en todos los que empezaron esa busqueda de Dios y no lo consiguieron George Elliot, Taine, Conan Doyle, Dorothy Sayers, C.S Lewis, Barres, Camus, Somerset Maugham y muchos más que no lo consiguieron por mi parte todo el que consigue encontrarse con Dios es un ganador y no me importa, si flaqueo, porque al final se gana la corona, y si como dice Petronio de Quilon gente como Wilde y Huysmans se convirtieron, quien resistirá esta fuerza avasalladora, yo desde luego me dejo conquistar. Su cronista Fonch.
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