Aquí corresponde hablar de aquella horrible y nunca bastante execrada y detestable libertad de la prensa, [...] la cual tienen algunos el atrevimiento de pedir y promover con gran clamoreo. Nos horrorizamos, Venerables Hermanos, al considerar cuánta extravagancia de doctrinas, o mejor, cuán estupenda monstruosidad de errores se difunden y siembran en todas partes por medio de innumerable muchedumbre de libros, opúsculos y escritos pequeños en verdad por razón del tamaño, pero grandes por su enormísima maldad, de los cuales vemos no sin muchas lágrimas que sale la maldición y que inunda toda la faz de la tierra.
Encíclica Mirari Vos, Gregorio XVI
El IDIOMA CASTELLANO
Señores: Un servidor,
Pedro Pérez Paticola,
cual la Academia Española
“Limpia, Fija y da Esplendor”.
Pero yo lo hago mejor
y no por ganas de hablar,
pues les voy a demostrar
que es preciso meter mano
al Idioma castellano,
donde hay mucho que arreglar.
¿Me quieren decir por qué,
en tamaño y en esencia,
hay esa gran diferencia
entre un buque y un buqué?
¿Por el acento? Pues yo,
por esa insignificancia,
no concibo la distancia
de presidio a presidió
ni de tomas a Tomás,
ni de topo al que topó,
de un paleto a un paletó,
ni de colas a Colás.
Mas dejemos el acento,
que convierte, como ves,
las ingles en un inglés,
y pasemos a otro cuento.
¿A ustedes no les asombra
que diciendo rico y rica,
majo y maja, chico y chica,
no digamos hombre y hombra?
Y la frase tan oída
del marido y la mujer,
¿por qué no tiene que ser
el marido y la marida?
Por eso, no encuentro mal
si alguno me dice cuala,
como decimos Pascuala,
femenino de Pascual.
El sexo a hablar nos obliga
a cada cual como digo:
si es hombre, me voy contigo;
si es mujer, me voy contiga.
¿Puede darse, en general,
al pasar del masculino
a su nombre femenino
nada más irracional?
La hembra del cazo es caza,
la del velo es una vela,
la del suelo es una suela
y la del plazo, una plaza;
la del correo, correa;
del mus, musa; del can, cana;
del mes, mesa; del pan, pana
y del jaleo, jalea.
¿Por qué llamamos tortero
al que elabora una torta
y al sastre, que ternos corta,
no le llamamos ternero?
¿Por qué las Josefas son
por Pepitas conocidas,
como si fuesen salidas
de las tripas de un melón?
¿Por qué el de Cuenca no es cuenco,
bodoque el que va de boda,
y a los que árboles podan
no se les llama podencos?
¡Y no habrá quien no conciba
que llamarle firmamento
al cielo, es un esperpento!
¿Quién va a firmar allá arriba?
¿Es posible que persona
alguna acepte el criterio
de llamarle Monasterio
donde no hay ninguna mona?
¿Y no es tremenda gansada
en los teatros, que sea
denominada “platea”
donde no platea nada?
Si el que bebe es bebedor
y el sitio es el bebedero,
a lo que hoy es comedor
hay que llamar comedero.
Comedor será quien coma,
como bebedor quien bebe;
de esta manera se debe
modificar el idioma.
¿A vuestro oído no admira,
lo mismo que yo lo admiro,
que quien descerraja un tiro,
dispara, pero no tira?
Este verbo y otros mil
en nuestro idioma son barro;
tira, el que tira de un carro,
no el que dispara un fusil.
De largo sacan largueza
en lugar de larguedad,
y de corto, cortedad
en vez de sacar corteza.
De igual manera me aquejo
de ver que un libro es un tomo;
será tomo, si lo tomo,
y si no lo tomo, un dejo.
Si se le llama mirón
al que está mirando mucho,
cuando mucho ladre un chucho
se le llamará ladrón.
Porque la sílaba “on”
indica aumento, y extraño
que a un ramo de gran tamaño
no se le llame Ramón.
Y, por la misma razón,
si los que estáis escuchando
un gran rato estáis pasando,
estáis pasando un ratón.
Y sobra para quedar
convencido el más profano,
que el idioma castellano
tiene mucho que arreglar.
Con que basta ya de historias
y, si al terminar me dais
dos palmadas, no temáis
porque os llame palmatorias.
Esta figuraba como de autor anónimo pero según Rocío Martínez Higueras la escribió su padre, Miguel Martínez Caballero (nacido en Hellín, Albacete, en 1924).
Imperium Hispaniae
"En el imperio se ofrece y se comparte cultura, conocimiento y espiritualidad. En el imperialismo solo sometimiento y dominio económico-militar. Defendemos el IMPERIO, nos alejamos de todos los IMPERIALISMOS."
EPIGRAMA
SABER SIN ESTUDIAR
Admiróse un portugués
de ver que en su tierna infancia
todos los niños en Francia
supiesen hablar francés.
«Arte diabólica es»,
dijo, torciendo el mostacho,
«que para hablar en gabacho
un fidalgo en Portugal
llega a viejo, y lo habla mal;
y aquí lo parla un muchacho».
Nicolás Fernández de Moratín
Detesto los mosquitos, la tos, los formularios,Esto es de Juan Luis Gallardo, no es propiamente poesía pero son versos muy graciosos.
Detesto
etesto las goteras y los reclamos drásticos,
detesto los consorcios y los envases plásticos.
siempre tan indiscretos, siempre tan ordinarios.
Detesto las mañanas de invierno con garúa
y aquellas historietas que dicen: continúa.
Detesto los poemas herméticos: presiento
que encubren casi siempre la ausencia de talento.
Detesto esa pintura donde cada detalle
pareciera burlarse del hombre de la calle;
pintura incomprensible, sin forma ni belleza,
rebelde a la armonía de la naturaleza.
Detesto por lo tanto la llamada escultura
que obtiene materiales en tachos de basura.
Detesto las tarifas, los turnos, las esperas,
detesto las sutiles maniobras financieras.
Detesto las campañas, los planes delictivos,
que detienen la vida con anticonceptivos.
Detesto asimismo, por cobarde y mezquino,
el método inventado por el Doctor Ogino.
Detesto los paneles, encuentros y debates,
que juntan bailarinas, políticos y abates.
Detesto el psicoanálisis y la sociología,
el hígado a la inglesa y la pornografía.
Detesto el monocorde Boletín Oficial
y detesto el Derecho Fiscal y Procesal.
Detesto las demandas; los trámites de embargo;
los baches; las erratas y escribir por encargo.
Detesto lo gauchesco cuando es de pacotilla
Y a Alicia en su demente País de Maravilla.
Detesto los ficheros y la fibra sintética.
Detesto francamente la ciencia cibernética.
Detesto el anglicismo, malsonante y ridículo,
De escribir Argentina suprimiendo el artículo.
Detesto las maneras de los ejecutivos
que estudiaron incluso cómo ser agresivos.
El evolucionismo me parece grotesco,
detesto las encuestas y detesto la Unesco.
Detesto los horóscopos, los signos del Zodíaco,
detesto los avisos de corte afrodisíaco.
Detesto las iglesias que parecen galpones,
detesto los discursos que parecen sermones.
Detesto los sermones que parecen discursos,
detesto los exámenes, detesto los concursos.
Detesto hacer las compras en el Supermercado,
detesto los teléfonos que dan siempre ocupado.
Detesto los equipos que no tiran al arco
y detesto sentirme cual sapo de otro charco.
Detesto a quienes citan decretos de memoria,
detesto la espinaca, la acelga y la achicoria.
Detesto las mujeres con trajes masculinos
y detesto los hombres con pelos femeninos.
Detesto, por escéptico, los rígidos programas
y cada cuadradito de los organigramas.
Detesto los manuales de Educación Sexual
y los modernos conjuntos de música tribal.
Detesto el macaneo, los planteos pesimistas,
las torpes iniciales que pintan los turistas.
Detesto al literatometido en su cenáculo
y, por analogía, las flores de invernáculo.
Detesto el sobresalto de subir a un avión,
detesto el brillo helado de la luz de neón.
Detesto las columnas cuando simulan mármoles,
detesto los ediles cuando derriban árboles.
Y detesto el reemplazo de palabra tan vieja
como es concubinato, por vivir en pareja.
Detesto esa disculpa que suele utilizarse
al decir de un adúltero que quizo realizarse.
Detesto por supuesto, las deudas atrasadas
y mantener de día las ventanas cerradas.
Detesto las antenas de la televisión,
del dentista detesto su torno y su sillón.
Detesto la alegría que finge el carnaval
y la categoría de ganador moral.
Detesto los helechos plantados en maceta
y las cuestas arriba cuando ando en bicicleta.
Detesto con firmeza la goma de mascar
y almorzar de parado en la barra de un bar.
Detesto cómo atruenan con sonidos atroces
en las calles de pueblo las redes de altavoces.
Detesto que se invoque la libre competencia
si entre fuerzas opuestas no existe equivalencia.
Detesto esa falacia tenida por sagrada
de transformar en dogma la opinión mpas votada.
Sin embargo detesto también el que intente
gobernar sin apoyo del común de la gente.
Y termino aquí mismo la presente protesta
pues detesto la gente que protesta y detesta.
El noble es aquel:
que tiene alma para sí y para otros.
Son los nacidos para mandar.
Son los capaces de castigarse y castigar.
Son los que en su conducta han puesto estilo.
Son los que no piden libertad sino jerarquía.
Son los que sienten el honor como la vida.
Son los capaces de dar cosas que nadie obliga y abstenerse de cosas que nadie prohíbe. Son los...
("El nuevo gobierno de Sancho" Leonardo Castellani)
Este poema tiene una atribución errónea: su autor es Pablo Parellada (1855-1944) y aparece en su obra "Entremeses, sainetes y teatralerías", de 1921. Por favor, corrija esa entrada, ya que si algo nos ha gustado o llamado la atención, lo menos que podemos hacer es informarnos a la hora de difundirlo; en la era de Internet estas búsquedas dan respuesta en segundos. Sólo hay que mirar un poco. Los derechos de autor de Parellada continúan vigentes, pero aún en el caso de que no lo estuviesen, citar al autor de una obra que difundimos públicamente es un mínimo de reconocimiento, objetividad y respeto que dignifican un blog, una página o una publicación.
Muchas gracias por la subsanación de ese error.
Le ofrezco la siguiente información, disponible en la red:
La parodia teatral en España - Autores
Parellada y Molas, Pablo - Pgina de voz - Gran Enciclopedia Aragonesa OnLine
No atribuya de forma tan negligente cualquier autoría que le digan, y a Rocío, le decimos que si persiste en difundir en la red esa falacia, puede encontrarse con la pertinente denuncia.
Estimada Laura, por éso puse "según":
En este blog figura como de Pablo Parellada, como Ud. dice:
Palabras de poeta: El idioma castellano - Pablo Parellada
Yo no le atribuí nada, si leo algo que me gustó y me dicen que lo escribió Pirulo y no tengo pruebas de ello y luego lo posteo en un foro como éste pondré "según Fulano lo escribió Pirulo", en modo alguno estoy afirmando que realmente sea el autor; si se toma el trabajo de leer un poco este foro verá que todavía discutimos la autoría de grandes obras de la literatura universal, así que imagínese cuando se trata de autores poco conocidos...
Y ya que estamos, podría ser más educada y presentarse ante la comunidad como lo hacen todos los usuarios nuevos.
Imperium Hispaniae
"En el imperio se ofrece y se comparte cultura, conocimiento y espiritualidad. En el imperialismo solo sometimiento y dominio económico-militar. Defendemos el IMPERIO, nos alejamos de todos los IMPERIALISMOS."
Encontré esta página donde aparece originalmente como de autor anónimo, luego tachado y atribuído a Parellada, lo curioso es que el primer comentario es de Rocío Martínez Higueras que afirma lo siguiente:
Respuesta de otra usuaria:"ESTE POEMA SOBRE “EL IDIOMA CASTELLANO” Y OTROS MUCHOS, LOS ESCRIBIÓ MI PADRE, MIGUEL MARTINEZ CABALLERO (NACIDO EN HELLIN, ALBACETE, ESPAÑA, EN 1924)
NO SE COMO LO HAN CONSEGUIDO, PUES NO ESTAN PUBLICADOS Y YO TENGO EL MANUSCRITO ORIGINAL. SI ME PUEDEN DECIR DONDE LO ENCONTRARON SE LO AGRADECERÍA.
ROCIO MARTINEZ HIGUERAS"
Finalmente interviene michi (¿Laura?):"Rocio, he de decirte que yo también tengo un manuscrito de mi padre (nacido en 1913) con ese poema, no por eso se me ocurre decir que es de su cosecha, pues mi padre no solo escribía lo que era suyo, también escribía lo que de otros le gustaba, hay que tener en cuenta que en aquellos momentos no había ordenador y poca gente tenia máquina de escribir, así que cada cual se apañaba como podía y conservaba de su puño y letra lo que quería conservar.
Llevo toda mi vida recitando ese poema, escribiéndolo en varios sitios. Mi padre en su momento me dijo quien era el autor, lo conoció en persona, ya que mi padre toda su vida ha trabajado en el teatro, pero yo no recordaba quién era, y cuando me preguntaban siempre decía que era un escrito que tenia mi padre y que no recordaba su autoria, que el mismo me recitaba cuando era pequeñita y como me gustaba mucho yo lo repetía y mis hijos el día de mañana dirán lo mismo porque desde pequeños yo se lo recito. Con el tiempo empecé a indagar y descubrí que el autor era Melitón González (Pablo Parellada), que tiene este y varios monólogos más."
El idioma castellano en 1de3.com - Español, Frases y Palabras"Pero cómo puede Rocío decir esa barbaridad de un poema que está publicado y requetepublicado (en más de un libro) con la autoría de Pablo Parellada? Sí, guapa, y mi tío escribió “Poderoso caballero es Don Dinero”. Consulta internet, enciclopedias, antes de mandar esos correos. Cuando su padre estuviese en edad de haberlo escrito, ya llevaba tiempo publicado.
Quizá su papá quiso hacer una pequeña bromilla familiar, o le hubiese gustado ser el autor… Que guardara ese texto entre sus papeles no quiere decir que fuese suyo. Hay que informarse antes de hablar. Muy bien por Montse Buendía, porque la verdad es que ya estoy un poco harto de encontrarme a Montse con su cantinela en varios blogs. Y si persiste en su actitud, sepa que le puede llegar una denuncia, pues los derechos de autor de Parellada siguen vigentes.
Y lo que dice Anselmo no tiene ni pies ni cabeza. ¿Que Paticola es el autor? pero ¿qué dice? Entonces Cide Hamete es el autor del Quijote. Un poco de respeto a nuestros autores, por favor."
Otra cosa, Laura, no se aceptan cuentas "clonadas". No sé para que se registraría dos veces![]()
Imperium Hispaniae
"En el imperio se ofrece y se comparte cultura, conocimiento y espiritualidad. En el imperialismo solo sometimiento y dominio económico-militar. Defendemos el IMPERIO, nos alejamos de todos los IMPERIALISMOS."
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